jueves, 24 de agosto de 2017

A ultranza

Llega un momento en el que por fin comprendes que nunca te llamarán, pero hay que seguir intentándolo. No sabes muy bien por qué, puesto que con otras cosas te dirían que lo dejaras ya, que no tiene sentido continuar. Intentar ligarte a una chica, por ejemplo. Pero esto es distinto, aquí no estás molestando a nadie. Sólo a la lógica, pero ésta nunca tuvo mucho que ver con los sueños o las esperanzas.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Los contactos

—Usted necesita contactos para publicar. Amistades editoriales.
—No sé, me parece poco ético.
—Usted verá, pero póngase en el lugar de un editor. Puesto que los autores desconocidos van a vender más o menos lo mismo, ¿no sería mejor publicar a los amigos?

martes, 22 de agosto de 2017

De nuevo el gesto estético

Hay ocasiones en las que dices lo que piensas no porque esperes que vaya a cambiar algo, sino simplemente por el gesto estético. No es que importe demasiado, pero en realidad lo haces por ti.

lunes, 21 de agosto de 2017

Los hijos

Una madre con cuatro hijos de corta edad que chillan y corretean. Les va entregando la merienda. Se me ocurre que salir de casa con niños es como ocuparte de la intendencia de un ejército. Un ejército formado por soldados alocados a los que además tienes que vigilar en todo momento porque pueden hacerse daño con facilidad o ser secuestrados por un enemigo invisible en esa guerra de guerrillas tan estresante que es la vida con niños.

domingo, 20 de agosto de 2017

Centros comerciales

Se puede aprender mucho de los seres humanos en un centro comercial. Muchas cosas deprimentes. Pero el saber no ocupa lugar y todo eso.

sábado, 19 de agosto de 2017

La heladería

Abajo han abierto una heladería. Durante dos meses nos han deleitado a los vecinos con la sinfonía de ruidos propios de las obras, pero no han sido éstas las únicas molestias: nos hicieron accidentalmente dos agujeros en la pared mientras montaban un tubo en el exterior del edificio y sólo repararon los desperfectos un par de semanas después; cortaron la luz una tarde sin avisar; nos dejaron sin ascensor una semana entera. Pensamos: bueno, invitarán a los vecinos a un helado cuando inauguren para compensarnos. Pero no. Abrieron con nocturnidad y alevosía (vale, tal vez no con nocturnidad, que seguro que abrieron de día). Qué menos que un helado a cambio de gentrificarte más la calle y marearte durante meses, este capitalismo insensible va a acabar con todos nosotros.

viernes, 18 de agosto de 2017

Problemas reales de occidental frustrado

—En caso de guerra, ¿se quejaría usted de la timidez o de no saber cómo funciona la vida?
—No sé, supongo que moriría antes de que pudiera quejarme de algo.
—Opta por el humor como respuesta cobarde, ya veo.
—Supongo que busca otro tipo de contestación. Que le diga que mis problemas son absurdos y que espabilaría en una situación de vida o muerte. Pero lo cierto es que dudo mucho que fuera así. Si sucumbo a mis problemas ahora, ¿qué posibilidades tendría si la supervivencia estuviera en juego?

jueves, 17 de agosto de 2017

Recursos lingüísticos

El personaje barrió con la mirada la habitación, lo que era mucho más práctico que hacerlo con una escoba.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Fontanería

Limpio las tuberías del cuarto de baño, que están atascadas. Extraigo de ellas una materia repugnante y pútrida que invita a la náusea. En la ciudad arrecia la feria y yo desatasco cañerías. La vida, me digo. Como si significara algo.

martes, 15 de agosto de 2017

Habitación con vistas a la nada

Llegados a cierta edad, ya sólo nos queda intentar ser elegantes.

lunes, 14 de agosto de 2017

De la naturaleza (2)

—Estoy en contra de la homosexualidad porque no es natural.
—No sé qué decirte, está claro que la polio es natural y no veo que ésta te parezca bien.

domingo, 13 de agosto de 2017

De la naturaleza

—Estoy en contra de la homosexualidad porque no es natural.
—Vale, digamos que no lo es. ¿Y el aire acondicionado?

sábado, 12 de agosto de 2017

Acerca de una chica

Nunca me quiso lo suficiente para decirme por qué me detestaba tanto.

viernes, 11 de agosto de 2017

De los miedos escénicos absurdos

El miedo del escritor primerizo es: «ahora todo el mundo va a leer mi novela y descubrir sus múltiples fallos». Cuando tendría que estar tranquilo, pues en realidad nadie va a leerla.

jueves, 10 de agosto de 2017

Apariencias

—Oye, a casa de tu madre no vas con esa barba, tienes que afeitarte.
—No te preocupes, mi madre ya sabe que soy un desastre.
—Precisamente, la idea es que crea que he conseguido reformarte.

miércoles, 9 de agosto de 2017

El momento

Celebran los nombres de otros mientras yo acumulo años. ¿Llegará algún día mi momento? Mientras tanto, hago culpable al mundo de las promesas que me hice yo mismo.

martes, 8 de agosto de 2017

Las editoriales

—Te deseamos mucha suerte en tu carrera literaria, a la que no queremos contribuir de ninguna manera.

lunes, 7 de agosto de 2017

Tierra de nadie

Ser demasiado inteligente para creerte rollos de autoayuda, pero no lo bastante para solucionar tus problemas.

domingo, 6 de agosto de 2017

De la literatura deficitaria

Que la literatura es un negocio ruinoso lo he dicho mucho en este blog, pero es dolorosamente cierto. Digamos que escribes una novela, la presentas a un concurso y ganas un premio de seis mil euros. Un millón de pesetas, en principio está bien. Luego haces unos simples cálculos y descubres que es como si hubieras trabajado ocho meses por el sueldo mínimo (setecientos euros ahora mismo). Sale rentable si has tardado menos de ese tiempo en escribirla, pero si te ha llevado más... Un capitalista diría que tienes que aumentar el ritmo de producción, aunque entonces puede que se resienta la calidad y la idea es que te premie un jurado (estamos aquí teorizando sobre concursos limpios). No parece que se pueda vivir de los concursos, por tanto. Quedan los lectores, pero en España no lee casi nadie de forma habitual. A veces se produce algún fenómeno literario que vende cientos de miles de ejemplares, quizá habría que dedicar tres meses de cada año a intentar escribir algo así (con seudónimo) y los nueve meses restantes entregarte a la literatura deficitaria que tanto te gusta.

sábado, 5 de agosto de 2017

Últimas voluntades

—Cuando te mueras, ¿cómo quieres que hagamos?
—Quiero que en mi funeral haya plañideras de diecinueve años. Con minifaldas negras y medias de rejilla.
—Me refiero a si quieres entierro o incineración.
—Ah.

viernes, 4 de agosto de 2017

Un lugar en la memoria

¿Se acordarán de mí mis compañeros de clase? Si es así, ¿qué recuerdo tendrán? Seguramente será uno difuso y nada positivo, como históricamente ha sido en mi vida. Me pregunto qué habrá que hacer para ganarse la nostalgia de alguien, qué arcanos pasos dar.

jueves, 3 de agosto de 2017

Infiernos

Creo que la época más triste de mi infancia fueron los tres meses que pasé en un colegio del Opus. No recuerdo que hiciera ningún amigo (tampoco es algo que se me haya dado nunca demasiado bien) y encima nos obligaban a ir a misa y confesarnos. La sola idea de que un niño pueda tener pecados que confesar explica muy bien lo enfermos que están los miembros de esa religión.

miércoles, 2 de agosto de 2017

De pelo en pecho

Recuerdo que a principios de siglo leía en las revistas que ya habían pasado los tiempos de los hombres peludos como osos y que las mujeres del nuevo milenio querían hombres sin pelo en el pecho y pensaba: «por fin tengo una ventaja evolutiva sobre los demás, bendito Darwin». Pero luego mis novias y amantes ponían cara de decepción ante mi torso lampiño y decían: «A mí me gustan los hombres machotes, viriles, que hayan estado en una guerra o dos, tengan cicatrices que lo prueben y que desnudos parezca que llevan puesto un jersey de angora».

martes, 1 de agosto de 2017

La negritud

De niño, mi madre me llamaba negro zumbón cuando se enfadaba conmigo. Se me ocurre ahora que acabar de negro literario sería cerrar el círculo.

lunes, 31 de julio de 2017

Lectura rápida

Sabes que es una carta de rechazo nada más leer: «En primer lugar, gracias por contactar con nosotros».

domingo, 30 de julio de 2017

Querido Leonard

Querido Leonard:

La primera vez que oí tu nombre fue hace más de veinte años, cuando aún era un adolescente ignorante, en una canción de Nirvana. Give me a Leonard Cohen afterworld, pedía Kurt Cobain. Quién será este Leonard Cohen, me pregunté yo. Entonces no había internet en el que realizar una sencilla búsqueda para averiguarlo y mis padres tampoco te conocían, pues nunca prestaron demasiada atención a músicos extranjeros, exceptuando a los Beatles y a ABBA. Sin ninguna duda, el mundo parecía un lugar enorme y desconocido en Málaga a principios de los noventa. Sobre todo si eras un muchacho triste y solitario.
Unos años después, ojeando en una librería, hallé un pequeño poemario de color negro titulado La energía de los esclavos. En la cubierta aparecía también tu nombre, que aún recordaba, y tu rostro, que veía por primera vez, enjuto y en blanco y negro, casi camuflado entre las sombras. Me llevé el libro a casa, por supuesto, y leerlo hizo que mi universo se expandiera de manera repentina. Podría decirse que tus palabras fueron mi Big Bang y a partir de ese momento ya nunca sería el mismo, aunque creo que entonces no me di cuenta de que se trataba de un instante fundacional de mi vida. Me impactó sobre todo un poema que decía así: «Muero / porque tú no has / muerto por mí, / y aun así / el mundo te ama. // Escribo esto porque sé / que tus besos / nacen ciegos / de las canciones que te emocionan. // No quiero que haya finalidad / en tu vida. / Quiero perderme entre / tus pensamientos, // igual que uno escucha a la ciudad de Nueva York / cuando se duerme».
Internet era todavía un lugar en construcción, poco habitado y donde abundaban las avenidas vacías, pero de todos modos conseguí encontrar información sobre ti en Altavista o alguno de aquellos buscadores rudimentarios de los inicios de la red. Eras un cantante canadiense, pero antes habías sido poeta y novelista y lo último que se sabía de ti era que te habías retirado a vivir en un monasterio budista. No sé por qué, pero me pareció que lo más adecuado era introducirme en tus discos de manera cronológica, como si hubiera sido un joven en la década de los sesenta y no treinta años después. Comencé de inmediato la lenta tarea de descargar tus álbumes mediante Napster. Canción a canción, poco a poco a causa de las deficientes conexiones de la época. Tu primer disco llevaba el sencillo título de Songs of Leonard Cohen y la primera canción se llamaba Suzanne. En cuanto sonaron los acordes iniciales, esos acordes que me han acompañado toda mi vida, me vi llevado a la casa de Suzanne junto al río. Ella estaba medio loca, decías, pero por eso querías estar allí y te ofrecía té y naranjas que venían de China.
Hablabas para mí. En Winter lady, en Hey, that’s no way to say goodbye, en One of us cannot be wrong (¿puede haber forma más poderosa de acabar un disco?). En So long, Marianne, por supuesto. Yo en aquella época creía haber encontrado a mi Marianne, con la diferencia importante de que ella no me hacía el menor caso a mí, pero no importaba: la sensación de ausencia sempiterna me ayudaba a sentirme identificado con tu despedida en forma de canción. Pues ¿qué era mi vida amorosa sino una constante despedida? Pero a través de la soledad y el tormento encontré tu voz y ya nunca me abandonaste. En los días oscuros tu música fue siempre la grieta por la que se coló la luz, como dirías tú.
Con el paso de los años fui adquiriendo todos tus libros y discos. El juego favorito se convirtió en una de mis novelas predilectas y en numerosas ocasiones volví a pisar las calles de Montreal junto a Breavman y Krantz y las de Nueva York con Shell. Recuerdo que en el libro de poemas que equivocadamente tradujeron como La muerte de un mujeriego escribías una de las mejores declaraciones de amor que he leído nunca: «Exceptuando el miedo a perderla, no tengo ninguna queja». Quién no habrá sentido eso alguna vez.
Sobre ti edifiqué mi religión. Siempre dije a la gente: yo sólo rezo a las mujeres y a Leonard Cohen. Y a todas las mujeres de mi vida intenté convertirlas a esta fe en ti, pero creo que nunca entendieron mi obsesión por la obra de un señor judío de Canadá. Pensaban, supongo, que yo estaba un poco loco, que no era para tanto. ¿Cómo hacerles comprender lo que significaban las eternas horas de soledad? ¿Cómo explicarles lo que habías hecho por mí? ¿Cómo encontrar las palabras adecuadas? Tendría que haber sido tú para lograrlo.
En enero de 2008 anunciaste tu primera gira en quince años, una gira mundial. Yo tenía veintinueve años y amaba a otra mujer que no me correspondía. Me acordaba de un corto y jocoso poema tuyo en el que decías: Marita, / please find me. / I’m almost thirty. «Marita, por favor encuéntrame. Tengo casi treinta años». No dejaba de pensar que resulta adecuado que en inglés a las palabras thirty (treinta) y thirsty (sediento) sólo las separe una letra, pues yo me moría de sed de amor y vida mientras me consumía de soledad a orillas de la treintena. Pero de pronto la posibilidad de verte en concierto llenaba de ilusión mis días. Qué regalo para todos nosotros que abandonaras tu retiro, aunque tuviera que ser a costa de tus ahorros. Dicen algunos cristianos que en realidad Judas no fue más que el instrumento de Dios para que Cristo cumpliera su cometido de sacrificarse por los pecados del mundo. Me gusta pensar que tu agente nos hizo a todos un servicio similar al robarte todo tu dinero y obligarte a volver a dar conciertos, aunque seguro que tú no compartirías mi análisis.
Diecinueve de julio de 2008. Justo dos meses antes de mi trigésimo cumpleaños. Los fieles aguardábamos junto a la puerta del recinto donde se celebraría tu concierto de Lisboa. Así empiezan las religiones, pensé. Con una peregrinación. Con una prueba de resistencia bajo el sol veraniego, también. Llegó un minibús y la gente saludó con gran revuelo a sus ocupantes. Yo les dije a mis amigos: «sólo son los músicos, qué reacción tan exagerada». Pero nada más terminar la frase vi que tú también nos saludabas desde uno de los asientos. Qué estúpido por mi parte, ¿cómo no ibas a ir con los músicos como uno más? Me levanté de un salto con una gran sonrisa bobalicona y agitando la mano como un demente. «Era Leonard Cohen», dije a mi amigo y su novia cuando el minibús se introdujo en el recinto vallado y desapareció de nuestra vista. «Era Leonard Cohen», repetí como si ellos no hubieran estado presentes, como si el momento hubiera sido sólo para mí.
Recuerdo bien la carrera cuando abrieron las puertas, el ansia por alcanzar la primera fila, la suerte de lograrlo, el casi desfallecimiento por el calor y el esfuerzo físico, el apretar los dientes para no echar a perder lo logrado. No, llevaba años esperando este momento y no iba a permitir que mi cuerpo me traicionara ahora con algo tan prosaico como un golpe de calor. Cerré los ojos, bebí agua, me aferré a cada bocanada de aire y aguanté.
El sol se escondía en el horizonte cuando apareciste en el escenario con una amplia sonrisa y tu coro de ángeles empezó a tararear. Dance me to the end of love. «Baila conmigo hasta el fin del amor». Qué aplauso atronador recorrió el público. Tres horas de gracia, elegancia y belleza nos concediste esa noche en la que vertimos lágrimas de felicidad. Señalabas la luna lisboeta mientras nos cantabas que eras nuestro hombre y una mujer del público respondió con espontaneidad: yes, you are. Nos guiabas con una señal en el cielo.
Magic is alive, God is afoot, escribiste una vez. «La magia está viva, Dios está en marcha». Y Dios eras tú.
En 2009 volví a acudir a tu llamamiento, esta vez en Granada, a mediados de septiembre. Había hablado con mi ex novia A. sobre ir juntos y compré para tal fin dos entradas, pero a la hora de la verdad se echó atrás y me dijo que aquello nunca había ido en serio, que ella lo que quería decir es que habría sido bonito ir juntos si las circunstancias hubieran sido otras, pero no lo eran. Como siempre, yo no entendía nada. Así que me vi con dos entradas para un concierto de Leonard Cohen y sin acompañante. Me gustaría decirte que supe resolver el problema como en alguna comedia romántica, pero te estaría mintiendo. Le propuse a B. ir juntos, pero ella tampoco podía. Probé con otras, hasta con L. Y con un buen amigo, pero también le era imposible. Al final fui solo, claro, con las dos entradas en el bolsillo. Sopesé la posibilidad de revenderla frente a la plaza de toros donde ibas a tocar, pero nunca he sabido muy bien cómo funcionan estas cosas.
En El juego favorito, Lawrence Breavman le decía a una chica que quería acostarse con ella «porque una vez nos cogimos de la mano». Mis motivos para invitar a esas chicas eran parecidos, me temo. Porque una vez nos cogimos de la mano. No sé si muchas personas irán solas a los conciertos, pero quizá fuera mejor así. A fin de cuentas, era como volver a escucharte en la soledad de mi cuarto. Qué importaban las miles de personas que me rodeaban.
En octubre de 2012 te vi por última vez. En Madrid. Entonces no lo sabíamos, pero era tu gira final. Esta vez, sin embargo, me acompañaba una chica que además me quería. Yo no sabía que tú y yo nos estábamos despidiendo, pero creo que ésta sí era una manera de decir adiós. Ahora pienso que era como si te estuviera diciendo: Mira, Leonard, lo he conseguido. Lo hemos conseguido. Y Sonia se emocionó tanto como yo. «Es el mejor concierto en el que he estado», me diría después. Gracias también por esto, Leonard.
El año pasado, cuando falleció Marianne, tu amor de los tiempos de Hidra, me dije que era muy extraño que las musas fueran también mortales. Los medios publicaron que te habías despedido de ella en una emotiva carta en la que afirmabas que la seguirías pronto. Quise pensar que con «pronto» te referías a unos años, no a unos meses, pero poco después el New York Times publicó un artículo sobre ti en el que declarabas que estabas preparado para morir. Me negué a aceptarlo. Tú tenías que llegar a los ciento siete años de edad, como Roshi, tu maestro budista. El secreto tenía que estar en la meditación zen.
Luego presentaste You want it darker, tu último álbum, y con tu estilo socarrón dijiste que habías exagerado con lo de que estabas preparado para morir. Que pensabas vivir para siempre, afirmación que despertó la risa de los periodistas. Siempre supiste ganarte al público. Nos engañaste a todos para que no sufriéramos. Y te creímos a pesar de tu aspecto frágil. ¿Qué había sido de aquel anciano jovial que no hacía tanto brincaba y danzaba por el escenario? ¿Cuándo te había alcanzado finalmente la vejez? Sí, quizá ya no pudieras dar conciertos, pero nos aseguraste que seguías trabajando. Habría nuevos poemas, nuevas canciones. Seguirías con nosotros mucho tiempo.
El diez de noviembre de 2016 por la mañana tenía un mensaje de voz en el teléfono móvil. Me lo mandaba un amigo desde Colombia. Yo dormía y él leía que habías muerto. De inmediato lo comprobé en distintos medios digitales, como si buscara que el siguiente desmintiera a los anteriores.
Miré por la ventana. La vida seguía como si nada aunque había muerto Leonard Cohen. Y repetí estas cuatro terribles palabras como si así pudiera deshacerlas: Ha muerto Leonard Cohen. No me avergüenza confesar que lloré. Lloré porque se me había ido un amigo muy querido. Intenté razonarlo, decirme que habías habitado el mundo ochenta y dos años y eso estaba muy bien. Pero no podía evitar sentir dolor. Love itself was gone, como cantabas tú.
Magic is alive, God is afoot. Ya no sé si la magia está viva. Ahora que ya no estás.
Nunca sabrás todo lo que hiciste por mí, las veces que me salvaste. Me enseñaste a ser elegante en la derrota. Me gustaba pensar que un día tendría la fortuna de conocerte y podría contarte la influencia decisiva que has ejercido en mi vida. Ya nunca podrá ser. Gracias por todo, Leonard. Por tu presencia constante. Por tu voz, por tus palabras. Hasta siempre, viejo amigo. Me quedo sobre todo con estos versos tuyos de La energía de los esclavos: «Tu belleza está en todas partes, / la que destilamos juntos / de los tiempos difíciles».

sábado, 29 de julio de 2017

Los plagiarios

Me sigue maravillando la gente que plagia anécdotas reales. Haciendo un esfuerzo grande, soy capaz de entender el mecanismo mental que lleva a esos enfermos a plagiar un texto ficticio, pues siempre pueden alegar que quién sabe lo que sucede en la cabeza de cada uno, pero asegurar a la gente que han hecho algo que nunca ha ocurrido... Supongo que se atreven a mentir de esa manera sobre su vida porque no tienen ningún amigo que pueda señalar la falsedad del asunto. Es bastante triste, pero no me da ninguna pena que libremente acepten ser tan patéticos.

viernes, 28 de julio de 2017

La entrevista de trabajo

Entre mayo y junio envié el currículum a más de trescientos centros privados y concertados de Andalucía. Me contestó sólo uno hace unas semanas para hacerme una entrevista de trabajo. «Oh, dinero, a tus amantísimos brazos acudo», pensé. Pero todavía no me habían contratado, antes tenía que seducirlos con mis supuestas habilidades didácticas. Sabía que el directo perjudicaba mis posibilidades, pero no tenía otra opción, pues un profesor, en principio, ha de estar de forma física frente a los alumnos. Así que allí fui, a un flamante centro de nueva construcción. «Desengáñate, no van a contratar a un muerto de hambre, la imagen es muy importante en estos ambientes», me dije, pero ya era tarde para volverme atrás. Resultó que conocía al director. Habíamos estudiado juntos en el instituto (en clase de francés) y después en la carrera. Pero nuestros caminos en la vida habían sido muy diferentes. Él había encontrado a Jesús y ahora estaba casado (por el rito católico, claro), tenía hijos y era director de un centro privado de enseñanza. A mí se me había muerto Leonard Cohen, no tenía descendencia por ahí y malvivía de la literatura y sucedáneos. Al menos tenía novia, que ya era una mejora desde el instituto, pero no lo comenté porque la idea era parecer una persona normal. Nos saludamos afectuosamente y solté mi rollo. Fueron todos muy amables. Como era de esperar, no me contrataron.

jueves, 27 de julio de 2017

Dinero

Necesitas dinero y, sobre todo, que te lo den otros, pues ponerte a falsificar billetes en casa es un delito. Ahora bien, ¿cómo convencer a la gente de lo idóneo que resulta que te den su dinero? Aquí el capitalismo dice que tienes que ofrecer un producto atractivo, pero hay otros factores. Por ejemplo, la publicidad. De nada te sirve que tengas un gran producto si no lo conoce nadie. ¿Cómo darlo a conocer? Pues para esto ayudaría mucho tener dinero.

miércoles, 26 de julio de 2017

Microrrelato (reformado)

La federación de suicidas siempre tenía problemas para lograr quorum.

martes, 25 de julio de 2017

Las metas

La verdad es que, poco a poco, y sin darme cuenta, he logrado muchas de mis metas. Lo que ocurre es que mis metas eran bastante pobres y pasaban, sobre todo, por tener algún libro publicado. Más o menos me imaginaba mi vida así: en Málaga, con una economía precaria, sin ningún futuro, y algún ejemplar que otro con mi nombre en librerías que olvidan devolver a las editoriales lo que no se vende de ninguna manera.

lunes, 24 de julio de 2017

Teoría

La industria del entretenimiento nos quiere infelices, pues de otro modo no íbamos a necesitar escapismo.

domingo, 23 de julio de 2017

Actividades productivas

—Dígame una afición suya.
—Discutir en internet con desconocidos.

sábado, 22 de julio de 2017

Planes de futuro

El objetivo es poder algún día hablar de asuntos normales, como las personas de esa misma condición. En principio, esto parece poner el listón bastante bajo, lo cual hace que todo sea aún más deprimente.

viernes, 21 de julio de 2017

El rechazo cortés.

Me dijeron que no contaban conmigo, pero me deseaban mucha suerte en todos los proyectos que emprendiera. Lejos de ellos, les faltó añadir.

jueves, 20 de julio de 2017

Pensamiento positivo

El humor no me va a salvar, pero al menos alivia.

miércoles, 19 de julio de 2017

TIC

—¿Podría darnos un ejemplo del uso de las nuevas tecnologías en su labor docente?
—Fácil: cuando los alumnos me agredan, lo graben con el móvil y lo suban a instagram.

martes, 18 de julio de 2017

Los dos patitos del Apocalipsis

Si yo creyera en la numerología y cosas por el estilo, pensaría sin duda que el veintidós es un número importante en mi vida. Por ejemplo, tenía veintidós años cuando Alba y yo empezamos, la misma edad que tendría luego ella cuando pasamos por última vez un cumpleaños mío juntos (yo cumplía veinticinco). Babeth tenía veintidós la última vez que la vi. María también. Los mismos años que tenía Patricia cuando la dejé, aunque esto iría sin ninguna duda en la lista de los momentos felices. Son curiosas las casualidades, tantos momentos congelados en los veintidós. Como si tuviera algún significado. Quizá tendría que salir a comprar lotería.

lunes, 17 de julio de 2017

Por suerte

—Sufrí un ictus, pero por suerte no me han quedado secuoyas.

domingo, 16 de julio de 2017

El camino

A mis años, todavía no he aprendido si soy útil para algo. Y se me va acabando el tiempo.

sábado, 15 de julio de 2017

Apotegma

La plenitud es sentirte vacío de tanto intentarlo.

viernes, 14 de julio de 2017

El kamikaze

Durante muchos años me ha costado admitir que me desprecio y que creo que no merezco nada. Me marco objetivos inalcanzables sólo para poder fracasar, como si pensara que el fracaso es mi estado natural. Puede que lo haya intentando siempre con las chicas más guapas por asegurarme el rechazo. Aunque a veces me han hecho caso, quizá sorprendidas por mi audacia (que nunca ha sido nada más que pulsión de muerte).

jueves, 13 de julio de 2017

El escapismo

Ah, la lucidez previa al desastre. Qué de teorías científicas y filosóficas podrían enunciarse un momento antes de que todo se vaya al garete.

miércoles, 12 de julio de 2017

Beberse la vida

Pocas cosas he hecho yo con entusiasmo en la vida. Quizá follar (por lo inesperado).

martes, 11 de julio de 2017

Horror vacui

La capacidad de rellenar los silencios nunca ha sido lo mío. Es natural, cómo voy a saber yo hacer eso cuando ni siquiera soy capaz de tapar el vacío que hay dentro de mí. Se me da mucho mejor escuchar e intervenir sólo de vez en cuando con algún comentario sarcástico que no aporta nada útil.

lunes, 10 de julio de 2017

Capítulo 4500

Un buen remedio para superar la timidez era el alcohol. Digo «era» porque de un tiempo a esta parte me noto torpe e incoherente cuando hablo en estado de embriaguez. Usted dirá: «claro, es normal que la coordinación mental le falle a uno a causa de la bebida». Sin duda, pero la idea era no notarlo y creerme elocuente y atinado, como los borrachos normales.

domingo, 9 de julio de 2017

Don de lenguas

¿Cómo no parecer gilipollas hablando en otro idioma? Quizá la solución más relajante sea pensar que ya lo pareces en el tuyo.

sábado, 8 de julio de 2017

La vida en el siglo XXI

La vida es ver memes y después morirte.

viernes, 7 de julio de 2017

Los amigos

La familia no se elige, pero los amigos sí. Así que elige a alguien que pueda enchufarte en algún puesto bien pagado.

jueves, 6 de julio de 2017

Del éxito, el fracaso y la felicidad

Una chica de familia adinerada da lecciones vitales en su instagram. Lo único importante es tener una actitud positiva, dice. Se me ocurre que podríamos probar lo siguiente: manteniendo nuestras respectivas actitudes ante la vida, intercambiar nuestras situaciones económicas y ver qué pasa. Pero seguro que esto le parecería un experimento de lo más negativo.

miércoles, 5 de julio de 2017

S

Yo quería ser imprescindible, escribí una vez. Y lo cierto es que tú eres la única persona que me hace sentir que lo soy.

martes, 4 de julio de 2017

Madurar

¿Es hacerse mayor sólo envejecer o también se aprende algo? Porque a menudo la capacidad de aprendizaje parece muy limitada y ocurre que te ves obligado a abandonar las viejas obsesiones por agotamiento, no porque seas más sabio.

lunes, 3 de julio de 2017

Una historia de amor

—Te dejo.
—¿Cancelas nuestro amor después de sólo dos temporadas? ¿Y qué pasa con todos nuestros planes? Nuestras líneas argumentales abiertas.
—¿Qué? Esto no es una serie de televisión, es que ya no te quiero.
—Me parece una decisión horrible. Nuestro amor puede que no goce del favor del público, pero ¿qué pasa con su inherente valor artístico?

domingo, 2 de julio de 2017

Tiempo de descuento

—Si pudieras, ¿volverías atrás?
—Creo que sí, pero lo triste del asunto es que no lo haría para idear un plan diferente, sino para volver a tener tiempo por delante.

sábado, 1 de julio de 2017

Revoluciones económicas personales

El mayor éxito sería monetizar el propio fracaso.

viernes, 30 de junio de 2017

Derrières

La modelo Emily Ratajkowski publica en Instagram una foto de su culo y, en el breve lapso de tiempo de un día, más de un millón de personas indican que les gusta la instantánea. ¿Cuánto es un millón de personas? Pues más que la población de Chipre, por ejemplo. O que la de Montenegro, Luxemburgo o Islandia. Un millón de personas es la sexta parte de las víctimas del Holocausto. Uno publica un libro y en cuatro años vende sesenta ejemplares; una modelo publica una foto de su culo y en veinticuatro horas consigue la aprobación de un millón de personas. Es mayor el poder de convocatoria de un culo, es evidente. Es más elocuente, incluso. No contiene erratas ni precisa de traducciones para llegar a gente de diversas lenguas. Quizá el fallo fue no haber puesto un culo en la cubierta. Otra buena solución habría sido pagarle a la Ratajkowski para anunciarme en una de sus nalgas. «Lea usted a Gabriel Noguera». Ya sé que está mal utilizar el cuerpo de una mujer para hacer publicidad, pero queda aquí demostrado que el mensaje llegaría al menos a un millón de personas. Casi nada. En defensa del libro quizá haya que decir que un ejemplar cuesta dinero y los corazones en Instagram son gratis. Es complejo el asunto, pero nadie dijo que el siglo XXI iba a ser fácil.

jueves, 29 de junio de 2017

El ambigú

«Tienes que leer su novela, es divertidísima», le dice Isabel al poeta galardonado, pero éste no tiene el menor interés en mí y aprovecha esta frase para girarse hacia ella y decirle: «la que quiero leer es la tuya, a ver si me la mandas». Ya está, me digo, has vuelto a ser invisible. A pesar de que tendrías que destacar en esta fiesta elegante con tu camiseta de Star Wars arrugada. Pero a nadie le interesa tu novelita, desengáñate, no tienes nombre. Tu presencia aquí, rodeado de próceres y autores importantes, es una metáfora de tu lugar en el mundo literario. Aunque aquí al menos puedes emborracharte y hartarte de canapés, que lo pagan todo los honrados ciudadanos.

miércoles, 28 de junio de 2017

Lecciones de sabiduría

No tiene nada de mérito que te quieran cuando eres una persona atractiva, inteligente o carismática; lo admirable es que te quieran cuando eres un desastre que no vale para nada.

martes, 27 de junio de 2017

El mundo editorial

«No aceptamos manuscritos», aparece en la web de una editorial. Sin embargo, el editor dice en una entrevista que al año leen unos cien. ¿De dónde salen? ¿Los piden ellos a escritores cuya carrera prometedora siguen? ¿Los mandan los autores de la casa? Es todo muy confuso.

lunes, 26 de junio de 2017

La competición de la vida

Lo importante es participar. Yo participo mucho.

domingo, 25 de junio de 2017

A la atención de los señores editores

A la atención de los señores editores:

Buenas tardes (aunque puede que lean esto por la mañana y empecemos con un anacronismo). Les envío un libro de relatos con la sana intención de ser editado por ustedes y de esa manera marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional. Piden ustedes en su web que se adjunte también un resumen de la obra. Me parece correcto, pero supongo que esperan algo más que un simple: son relatos. Pero relatos son. Me gustaría decirles que es una obra inclasificable y que los mejores taxonomistas literarios tendrían que dedicar toda su vida a estudiarla, pero me verían las costuras y me llamarían cuentista de manera peyorativa.

En cuanto a mi biografía, mis padres aseguran que nací hace muchos años, pero no tengo ningún recuerdo de ello, así que tendremos que conformarnos con su testimonio. Crecí como crecen los niños, un poco cada año, hasta que entré en la edad adulta y me enfrenté a la vida real como el que no tiene ni idea de nada. En algún momento del camino decidí que lo de ser escritor era bonito, aunque era en la música donde estaban las groupies, y me he dedicado durante años a emborronar páginas digitales con tinta también digital, para mayor beneficio de los bosques del planeta.

De mi currículum literario podría decirles muchas cosas, pero estaría feo que iniciara mi relación con ustedes mintiéndoles, así que dejémoslo en datos vagos: he publicado algunos libros y ganado algunos premios (que bien podrían ser importantes o de alguna mercería).

Sin otro particular, les saluda atentamente
Gabriel Noguera.

sábado, 24 de junio de 2017

Delicias oníricas

Soñó que toda la familia se había reunido en el comedor para conocer a la nueva mujer de su tío, que estaba notoriamente embarazada. Después de los abrazos y besos de rigor, la mujer rompió aguas y  parió un cochinillo horneado que pusieron sobre la mesa y empezaron a comer. «Qué práctico esto, ¿no?», dijo una de las niñas. La abuela le lanzó una mirada recriminatoria y le recordó que era de mala educación hablar con la boca llena.

viernes, 23 de junio de 2017

La idea

Cinco años sin ganar un concurso de relatos. Un lustro de derrotas, que cada año me presento a decenas de ellos. La idea era tener una carrera literaria que eliminara mis dudas, pero esto está saliendo justo al revés.

jueves, 22 de junio de 2017

El cambio tranquilo

—Lamento darle malas noticias: tiene usted cáncer y es preciso operar de inmediato.
—Me parece una solución muy extremista, doctor. Yo prefiero un cambio moderado, sensato. ¿Qué tal si camino una hora todos los días?

miércoles, 21 de junio de 2017

La presión

Tienes que escribir pronto tu obra magna, ¿eh?, me dice Sonia. Yo pregunto qué prisa hay y ella me responde que me acerco a los cuarenta y que es en esa franja de edad cuando los escritores crean sus mejores trabajos. Yo siento de pronto un gran peso en los hombros, pero sonrío como si tuviera toda la vida por delante para seguir escribiendo chorradas.

martes, 20 de junio de 2017

Microrrelatos absurdos

El niño no dormía nunca porque le daba miedo la oscuridad al cerrar los ojos.

lunes, 19 de junio de 2017

El producto

—El problema es que se empeña usted en ofrecer todo el rato un producto que ahora mismo tiene una demanda inexistente.
—¿Con qué frecuencia creen entonces que debería ofrecer lo que escribo?
—La más adecuada sería ninguna.

domingo, 18 de junio de 2017

Todo o nada

Yo soy una persona de absolutos, de extremos: o soy perfecto o soy una mierda. Y el verdadero problema es que nunca me parece que soy perfecto.

sábado, 17 de junio de 2017

La dosis de irrealidad

Me siento hasta útil durante un breve instante cuando escribo algo que me gusta. Creo que no existe mayor autoengaño.

viernes, 16 de junio de 2017

El profesor

—Díganos en pocas palabras por qué quiere formar parte de nuestra plantilla docente.
—La juventud es el futuro y quiero contribuir a ello.
—¿Y no le parece pretencioso que pongamos el futuro en sus manos?
—No hace falta que sea todo el futuro. Sólo un poco, el suficiente para ganarme la vida.

jueves, 15 de junio de 2017

All-bran

—Estaría bien que vendieran productos con fibra mental. Para escritores. Para cuando tienes la mente atascada.
—Es muy apropiado el símil, dada la calidad de lo que escribes.

miércoles, 14 de junio de 2017

Peligrosos equívocos

En la biblioteca, entrando en páginas de colegios e institutos privados para buscar su dirección de correo electrónico y escribirles con la idea de que me contraten como docente. El problema es que todos suelen poner en sus webs ingentes cantidades de fotos de niños felices, supongo que para convencer a los padres de la idoneidad de apuntar a sus hijos allí, y no puedo evitar preguntarme qué imagen estaré dando a algún usuario de la biblioteca que casualmente eche de vez en cuando un vistazo en dirección a mi ordenador durante las largas horas que paso haciendo esto.

martes, 13 de junio de 2017

Electrodomésticos

—Buenas, quiero comprar una lavadora que diga «Mariano» mientras lava la ropa.
—Perdone, pero nuestras lavadoras no son loros. No hablan.
—Eso no es cierto. La que tengo en casa dice algo parecido a «yowi» cuando gira el tambor. Una y otra vez. Resulta hasta relajante.
—Le aseguro que no es algo premeditado. Es posible que el sonido que hace la lavadora al funcionar le parezca algún tipo de palabra, pero se trata de una casualidad.
—Vaya. Yo pretendía reconquistar a mi ex mujer con mensajes subliminales. Se me había ocurrido que el camino más sencillo era que oyera mi nombre una y otra vez mientras hacía la colada.

lunes, 12 de junio de 2017

La ironía del conocimiento

Cuanto más aprendo, menos me parece que sé.

domingo, 11 de junio de 2017

Señorita, es usted tan bella

Señorita, es usted tan bella. Supongo que está acostumbrada a que se lo digan. Yo, por el contrario, no estoy acostumbrado a decírselo. Pero me gustaría.

sábado, 10 de junio de 2017

Nos tenemos

Nos tenemos tú y yo, a pesar de las estrecheces. Que son muchas. Mira qué cuarto, ¿tú te crees que se puede vivir así? Entre estas cuatro paredes que, de tan pegadas, parece que vayan a fundirse en una sola. Cualquiera diría que somos presos medievales a los que han emparedado por algún crimen monstruoso. ¿Y qué hemos hecho? Únicamente ser pobres, que no es algo que se elige, sino una condición que a uno le viene impuesta (quizá para toda la vida). Pero nos tenemos. Puede que ése sea nuestro crimen, el lujo del amor y de la compañía. Como si fuéramos personas normales.

viernes, 9 de junio de 2017

Evaluaciones

«Progresa adecuadamente», te ponían en aquellos primeros boletines de notas de la infancia. ¿Cuándo se detuvo ese progreso adecuado? Si hoy en día me siguieran calificando, imagino que pondrían algo como FM. «Fracasa miserablemente».

jueves, 8 de junio de 2017

La magia del mar

Un chino puede mear en el lejano Pacífico y esa orina, impulsada por las corrientes marinas, llegarte con el tiempo a la cara cuando nadas en el Mediterráneo.

miércoles, 7 de junio de 2017

Envíos asumibles

Sesenta céntimos de gasto para presentarse a un certamen literario. Si todos los concursos fueran así, uno podría permitirse participar —y, por lo tanto, perder— más a menudo.

martes, 6 de junio de 2017

Los fusilados

Por la tarde, al salir de la escuela, los niños iban a la tapia de don Mateo a jugar a los fusilados. Vendaban los ojos al condenado con un pañuelo y simulaban que le disparaban con una rama negra y reseca. A veces buscaban casquillos de bala entre la rala vegetación que asomaba del suelo requemado, pues contaban en el pueblo que allí habían matado una noche, entre otros, a Miguel Parra. A los niños les parecía raro que se fusilara de noche, ¿cómo iban a acertar en plena oscuridad? Pero Jonás repuso que habían usado los faros del camión para iluminarse; había escuchado a sus padres comentándolo.
Elena encontró una vez un agujero en la tapia. Metió un dedo en él y dictaminó que había sido una bala. Jaime, su hermano, aventuró que el soldado había tirado a fallar. Jonás dijo que eso era de traidores y que también fusilaban por algo así. Los otros niños asintieron en silencio.
Un día Jonás vino a la tapia con la escopeta de su padre. Aseguró que esto haría más divertido el juego, que ya estaba cansado de la rama. No había nada que temer, ya que su padre siempre descargaba la escopeta cuando volvía de caza.
La primera condenada fue Elena. La niña empezó a llorar cuando Jonás le vendó los ojos: tenía miedo de la escopeta, quería seguir jugando con la rama. Jonás se mostró inflexible, pero le dijo que estuviera tranquila, que sería Jaime quien dispararía.
Jaime no quería disparar contra su hermana, pero Jonás era muy fuerte. Todos los niños le tenían miedo. Le dijo a su hermana que se tirara al suelo cuando dijera «pum» y después apuntó con cuidado ante la atenta mirada de Jonás y el resto de niños.
Elena oyó un trueno y sintió que se le doblaban las rodillas. Ya no lloraba, pero notó el pañuelo empapado. Le pareció oír gritos mientras caía y pensó que era el enemigo, que celebraba.

lunes, 5 de junio de 2017

Detalles

Fui a la perfumería por una colonia, pero cometí un error fragante y me llevé la que no era.

domingo, 4 de junio de 2017

Del escritor y la nada

Escritores hay muchos. Demasiados. Buenos, malos y regulares. Hace falta algo especial para destacar. ¿El qué? Estar en el lugar adecuado, por ejemplo. Suerte. Caer en gracia porque se tiene un rostro agradable. Simpatía. Contactos. No basta con dejarse la vista frente a la pantalla del ordenador mientras redacta frases con mayor o menor fortuna, es necesario algo más.

sábado, 3 de junio de 2017

Cuentos absurdos

La noche caía sobre la ciudad y ponía perdidas las calles de oscuridad que había que barrer todas las mañanas al salir el sol.

viernes, 2 de junio de 2017

La fuerza de la fe

¿Problemas de alopecia? ¿Le avergüenza salir a la calle y que la gente repare en su falta de pelo? En la religión tiene la respuesta. Si le clarea la coronilla, conviértase al judaísmo y oculte su calva con una práctica kipá. Si su calvicie está más extendida, hágase sij y cubra su cabeza con un turbante.

jueves, 1 de junio de 2017

La ilusión de los concursos literarios

Estaba el otro día por la mañana en la papelería gastando catorce euros y medio (la de comida que podría comprar con eso) y me sentía totalmente gilipollas. Hace años me presentaba a estos concursos con la ilusión de un chaval ingenuo y ahora lo hago no sé por qué. Por inercia, supongo. Con desgana y sintiéndome ridículo. Decía Kafka que a partir de cierto punto ya no hay retorno y que ése era el punto a alcanzar, pero creo yo que no se refería a esto.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Un vaso de leche caliente todas las noches antes de morir

Dedicado al agente Cooper.

Directrices de actuación para el agente herido en el ejercicio del deber:
En el evento de sufrir una o varias heridas de bala, intente mantener la compostura. No se precipite, respire hondo y medite con calma sus movimientos. Las prisas pueden llevarle a cometer un error fatal, no corra. Cada día en Estados Unidos muere más gente en accidente de coche que en asaltos con arma de fuego. La estadística es una ciencia: no se deje engañar por la aparente gravedad de su situación. Si alguien se encuentra cerca de usted, solicite ayuda amablemente, sin aspavientos. Recuerde en todo momento que es usted un representante del FBI y del gobierno de los Estados Unidos de América. Deje siempre propina y no olvide que la mejor manera de causar buena impresión es con una sonrisa.

martes, 30 de mayo de 2017

Mind the gap

Mind the gap, leyó en el cartel. Cuidado con el hueco. El hueco entre vagón y andén, claro. Pero él pensó en el espacio vacío que había en su vida y se preguntó si en Londres encontraría por fin la manera de llenarlo.

lunes, 29 de mayo de 2017

Torpezas

—¿Por qué me has mandado flores a casa?
—¿Te han gustado? Son rosas.
—Sí, muy bonitas, pero mira que eres bruto. Sólo a ti se te ocurre poner en la nota: «quiero follarte el culo otra vez». Tenías que haber visto la cara del repartidor.
—Nunca estás contenta. Luego te quejas de que no tengo gestos románticos.

domingo, 28 de mayo de 2017

Consuelos

Me lo paso muy bien discutiendo con locos porque hacen que me sienta normal.

sábado, 27 de mayo de 2017

La dura condena

—Nunca puedo hacer las cosas que quiero, tengo la sensación de estar atrapada en un bucle desde que terminé la carrera.
—Sí, eso se llama vida adulta.

viernes, 26 de mayo de 2017

Toponimias propias

Yo de pequeño creía que Talavera de la Reina se llamaba Calavera de la Reina, lo que sin duda era vivir en un mundo más interesante.

jueves, 25 de mayo de 2017

Reencuentros

Quedo con una ex novia doce años después de la última vez que nos vimos, pero en ningún momento se menciona nuestra pasada relación, en parte tal vez porque está presente el nuevo novio, un francés muy callado. Yo también soy poco hablador y lo mismo se podría decir del estudiante de medicina con el que salió después de que me dejara, así que aquí hay una pauta. Relacionado con esto del habla, me da la sensación de que le ha cambiado la voz, pero es difícil saberlo realmente. Yo la recordaba más infantil, aunque entonces ella tenía veinte años, y ahora suena a mujer adulta. O bien nos engañan nuestros recuerdos o bien el tiempo lo cambia todo. Hablamos sobre todo de política y de turismo, que no sé si es lo normal en gente que vuelve a verse después de una docena de años, y me pregunto para mis adentros si existirá el concepto de «turismo político».

miércoles, 24 de mayo de 2017

Reclamos

La mejor manera de ligarse a personas ególatras es llevar gafas de sol espejadas, pues así pueden mirarse todo el rato mientras hablan contigo.

martes, 23 de mayo de 2017

Magnicidios S.A.

Tal vez no pueda usted tener la vida de grandes personajes de la historia, pero nuestra empresa puede al menos proporcionarle la misma muerte que tuvieron ellos: apuñalado repetidas veces como Julio César, de un golpe de piolet en la cabeza como Trotski, de varios disparos como John Lennon, etcétera. No se prive de morir como alguien importante.

lunes, 22 de mayo de 2017

El fin

Es el fin de una época, dice. Pero en realidad esa época terminó hace mucho y lo que van desapareciendo ahora son los recuerdos.

domingo, 21 de mayo de 2017

Paradojas temporales

—¿Qué tal funciona la máquina del tiempo, cariño?
—Es un éxito absoluto. Aunque aquí sólo han pasado unos minutos, he estado durante un mes en el Renacimiento. Qué de aventuras y peligros, sobre todo el de cambiar el pasado. Una vez me acosté con una prostituta florentina, pero por suerte había llevado conmigo algunos condones. A saber lo que podría desencadenar un embarazo así en la línea temporal.
—¿Qué? Acabas de admitir que me has sido infiel, hijo de puta.
—¿Infiel? Pero si en esa época todavía no nos conocíamos.

sábado, 20 de mayo de 2017

A la muerte de Chris Cornell

Los noventa fueron una época más inocente: no había posverdad, sino mentiras, existía una cosa llamada grunge en la que nos refugiábamos los chavales raros del pueblo y el porno era analógico (no penséis mal, que el anal sólo se estilaba entonces en el europeo, aunque en algunas cintas yanquis se iba abriendo camino). La muerte de un cantante de entonces te entristece por puro narcisismo, pues te dices: coño, si ya han pasado más de veinte años, ¿qué ha sido de mi rabia adolescente? ¡Si yo venía a comerme el mundo! O a quejarme, al menos. Bueno, por suerte han inventado las redes sociales para desahogarnos. Algo es algo.

viernes, 19 de mayo de 2017

Cuidados intensivos

Los relatos se me acumulan como enfermos a un médico y lo peor es que hay pocos que puedan salvarse. Algunos agonizarán durante mucho tiempo hasta que sean finalmente enterrados entre archivos sin valor y otros sufrirán mutilaciones, transfusiones de palabras e incluso algún trasplante de otros relatos. Quizá haya esperanza para ellos, pero seamos cautos.

jueves, 18 de mayo de 2017

Control de calidad

Cada mañana, antes de despertar, soñaba que tenía que rellenar un formulario sobre la calidad de los sueños de esa noche.

miércoles, 17 de mayo de 2017

La vida soñada

La otra noche soñé que acudía a una cena y entre los invitados estaba una ex amante. A pesar de estar sentado muy cerca de ella, en ningún momento me hablaba o miraba. Qué raro cuando los sueños se mantienen fieles a la realidad.

martes, 16 de mayo de 2017

De los profesores tiranos

Recuerdo que una vez en clase de educación física le dije al profesor que Hitler era un entusiasta de la misma y defendía que se ampliaran las horas dedicadas a ella para tener una juventud alemana preparada para los desafíos del mañana. El profesor me contestó enfadado que eso que había dicho yo era una falta de respeto. Ya no dije nada más, aunque estuve muy tentado de preguntar: ¿Falta de respeto para quién? ¿Para Hitler?

lunes, 15 de mayo de 2017

Elogio del sedentarismo

Es verdad que no está usted en forma, pero piense que esto sólo es un impedimento cuando tiene que hacer ejercicio.

domingo, 14 de mayo de 2017

Informe del autor

Señores de la academia, me piden ustedes que redacte lo que llaman un «informe del autor». Bien, seré breve: el autor es cálido en verano, fresco en invierno y goza de amplios ventanales para ver el paisaje.

sábado, 13 de mayo de 2017

Magnitudes

—Aquí dice que si a uno no le gusta escuchar su propia voz es por tener baja la autoestima.
—Tú no tienes la autoestima baja, que bien que viajaste para ligarme.
—Eso no tiene nada que ver: mi autoestima era tan baja como siempre, pero el deseo era muy alto.

viernes, 12 de mayo de 2017

El gran seductor

El galán practicaba la autoasfixia erótica para, al acercarse a la muerte, ver pasar su vida entera. Es decir, una sucesión de preciosas mujeres desnudas.

jueves, 11 de mayo de 2017

Nos van echando

Durante horas, el ruido infernal de las obras que están realizando en el local de abajo. Van a abrir un restaurante, al parecer. Continúa eso que llaman gentrificación. Lo que era una calle de alquileres bajos para escritorzuelos desconocidos y otros maleantes se va llenando de negocios hosteleros para hipsters. Nos van echando poco a poco, sin que podamos hacer nada, salvo, quizá, pasearnos por la calle en pijama para ahuyentar a la gente de bien.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Un epílogo

Mi debut literario no fue el más esperado ni celebrado. Nunca aparecí en una lista de lo mejor del año. Ni en la de los más vendidos, por supuesto. No me entrevistaron en múltiples ocasiones ni me pidieron colaboraciones para reputados medios. Jamás gané un premio grande. Desarrollé mi carrera en secreto, sin compartirlo con posibles lectores.

martes, 9 de mayo de 2017

El sexenio romántico

—Seis años ya de amor.
—Sí. Quererte es todo un acto revolucionario.

lunes, 8 de mayo de 2017

Criaturas de la noche de los tiempos

El vampiro es una criatura nostálgica, al menos el que lleva siendo vampiro un tiempo considerable. «Eso que escuchan los jóvenes no es música», piensa, «donde esté el elegante sonido del clavicordio»... Tampoco le agradan los cambios sociales, votaría a los conservadores si estuviera registrado en el censo. Se aburre terriblemente en la vida moderna y ni siquiera puede criticar a los obreros mientras trabajan, puesto que en muy pocas ocasiones realizan su labor cuando el sol se ha puesto.

domingo, 7 de mayo de 2017

Reformas necesarias para los artistas

Trabajar a cambio de visibilidad estaría bien si la visibilidad fuera aceptada como moneda de curso legal.

sábado, 6 de mayo de 2017

Este limbo

Parece que el tiempo no pasa en este limbo, pero es una ilusión óptica: pasa inexorablemente. Lo que sucede es que sólo te das cuenta cuando es demasiado tarde y ya no puedes salvarte.

viernes, 5 de mayo de 2017

La clave

¿Cómo pretendía usted triunfar? Siempre con el sarcasmo en la boca, que es el recurso de los perdedores. ¿Acaso ve que los ganadores tiren de ironía todo el rato? Pues eso.

jueves, 4 de mayo de 2017

El ojeador

—Buenos días. Soy un ojeador literario y quiero ficharlo para la editorial en la que trabajo.
—¿Qué?
—Sigo su blog desde hace tiempo y me gusta lo que hace.
—Esto parece muy raro.
—Nada de eso. Finalmente en el sector editorial hemos comprendido que no teníamos que luchar contra las diversiones del español medio, sino aprender de ellas. Y los clubes de fútbol tienen repartidos por todo el mundo a sus ojeadores en busca de nuevos talentos.
—¡Qué alegría! Mucho mejor esto que mandar originales a las editoriales y esperar durante meses una respuesta.
—No tan deprisa: ahora tiene usted que hacer unas pruebas con el equipo, a ver si encaja en el esquema de juego del editor.
—Yo pensaba que lo importante era la literatura.
—Claro, hombre, y el deporte. Pero hay que vender camisetas. En nuestro caso, libros.

miércoles, 3 de mayo de 2017

De agravios

Lo peor de pasar desapercibido es que ni siquiera puedes vengarte, pues sería la primera vez que supieran de ti y lo entenderían como una agresión injustificada.

martes, 2 de mayo de 2017

Temporalemte

Una editorial lleva siete años sin aceptar originales. En todo este tiempo ni siquiera han corregido el mensaje automático que reciben los ilusos que envían algo: «Por motivos ajenos a nuestra voluntad, cerraremos temporalemte el Departamento de Lectura». Como si lo hubieran escrito con prisas hace siete años, mientras la editorial era tomada por soldados enemigos o algo así.

lunes, 1 de mayo de 2017

Tender la ropa

Colgaba sin pinzas sus más seductoras bragas como improvisadas cartas de amor para el vecino de abajo.

domingo, 30 de abril de 2017

No es lo que parece

Encuentra a su marido en la cama con otra, pero antes de que pueda marcharse dando un portazo, él le dice:
—Cariño, no es lo que parece.
—¿No? Pues parece que te estabas tirando a otra.
—Pero tiene una explicación. Tú eres el amor de mi vida, pero he tenido otras vidas anteriores.
—¿Qué?
—¿Conoces el concepto de reencarnación? Resulta que en una vida anterior me enamoré locamente de esta mujer que ves aquí. Imagina mi sorpresa cuando me la he encontrado en la parada del autobús.
—¿Qué coño me estás contando?
—¿No crees en el amor verdadero? Un ser humano puede tener muchas vidas y sucede a veces que éstas se entrecruzan. ¿No te parece cosa del destino que dos reencarnados se crucen en otra vida? Uno no puede negar sus sentimientos, pero no temas: os amo a las dos. Podrías quitarte la ropa y unirte a nosotros.

sábado, 29 de abril de 2017

Mi segunda novela

Mi segunda novela es un objeto extraño, con añadidos y recortes según el número de páginas que requiera el concurso de turno al que la presento. Mi segunda novela es un monstruo de Frankenstein que me pide una vida que no sé si puedo darle. No depende de mí, intento explicarle, sino de los jurados, pero está inconsolable. Me es imposible proveerle de un destino digno, he fracasado como padre.

viernes, 28 de abril de 2017

El rencor

Yo quisiera alcanzar el éxito no por el éxito en sí mismo, sino para restregárselo a todos los que me ignoraron.

jueves, 27 de abril de 2017

El fondo

Yo sé que en el fondo piensas en mí. En lo más profundo de tus pesadillas, en mitad de la noche.

miércoles, 26 de abril de 2017

Grandes esperanzas

—He depositado toda mi fe en ti.
—Pero si eres ateo.
—Por eso, por eso.

martes, 25 de abril de 2017

Del contexto y otras cosas sin importancia

—Usted ha ofendido a las víctimas del terrorismo con sus chistes.
—¿A las víctimas? ¿En bloque? ¿Es Carrero Blanco el representante designado por las víctimas?
—Reírse de una de ellas es reírse de todas.
—Señoría, con el debido respeto, eso se lo saca usted de la manga. Imaginemos que yo dijera de una víctima del terrorismo aquejada de enanismo algo como: «la explosión hizo que se sintiera más alto que nunca». Podríamos debatir sobre el buen gusto del chiste, pero es evidente que no me estoy riendo con él de, digamos, alguna otra víctima del terrorismo que midiera dos metros, pues el chiste no funcionaría en su caso. Así, los chistes sobre Carrero Blanco sólo tendrían que afectar a otras víctimas del terrorismo que casualmente hubieran sido mandamases durante alguna brutal dictadura. Entendería por ejemplo que Reinhard Heydrich se sintiera ofendido con los chistes sobre Carrero Blanco. Y viceversa.
—¡Tecnicismos!

lunes, 24 de abril de 2017

Robos

«Usted nos da su relato a cambio de nada», dicen en un concurso. «Nosotros lo publicamos. Y si quiere tener el libro, ha de pagarnos. En efecto, ha de darnos dinero por el trabajo realizado por usted».

domingo, 23 de abril de 2017

Condicionales

El tribunal lo tenía difícil para juzgarlo por amenazas, puesto que la fórmula utilizada por el acusado había sido: «si no fuera delito, te mataría».

sábado, 22 de abril de 2017

Las puertas están cerradas

«Hasta nuevo aviso no aceptamos envíos de originales», se puede leer desde hace muchos años en las páginas de varias editoriales. Las puertas están cerradas y no hay manera de llamar a ellas. Pruebe usted con una editorial más grande, podrían decirte, pero las editoriales grandes sólo están interesadas en los nombres, así que es perder el tiempo. Qué difícil lo ponen en este país.

viernes, 21 de abril de 2017

Lo del medio

—Ya tengo pensados el principio y el final de la novela. Ahora sólo me falta lo del medio.

jueves, 20 de abril de 2017

Ozymandias

Se hundirá nuestra civilización y los arqueólogos del futuro sólo encontrarán carros de la compra.

miércoles, 19 de abril de 2017

Diario de un poeta acabado

Tengo cuatro días para pagar el alquiler antes de que me echen, pero eso no es lo que más me preocupa ahora mismo, sino el hecho de que hace meses que no escribo un solo poema. Me paso casi todo el día tirado en la cama con la vista fija en el techo sin hacer nada. Ni siquiera pienso. De algún modo curioso me doy cuenta de que mi vida se consume lentamente en la nada. Y creo que mi talento ha desaparecido del mismo modo. Debería sentirme preocupado, pero lo cierto es que no.
No sé cuántos días llevo sin comer. Creo que muchos. Desde un punto de vista científico me pregunto si faltará mucho para que mi cuerpo empiece a consumir mis órganos con el fin de paliar la falta de alimento. Sé que aún es pronto para que se inicie ese proceso, pero me divierte (o me entretiene) pensar en esa posibilidad.
Esta mañana estuve observando la calle por la ventana. Pasaron siete chicas rubias, posiblemente todas naturales, y diecinueve morenas. A cada una de las rubias le puse el nombre de una estrella de cine. Brigitte es la más joven de todas, apenas tendrá dieciocho años. Es hermosa y despreocupada. Andaba por el centro de la calle como si el mundo le perteneciera. La observé largamente, como un pervertido. También están Melanie, Marylin, Grace, Kim, Catherine y Traci, pero Brigitte es sin duda mi favorita. Parece como si el mundo no la hubiera tocado aún con su mano cruel. Me gustaría escribirle un largo poema de amor, a pesar de que no la conozco. Pensaría que estoy loco, lo que no me disgusta ya que hay serias posibilidades de que sea cierto.
Luego pensé en salir a dar una vuelta, pero no me apetecía enfrentarme a las sonrisas de la gente. Podría haber paseado junto al río o haberme sentado en el parque a contemplar a las palomas. Las palomas son animales realmente estúpidos. Incluso más que los hombres, pero no tanto como las ovejas. A pesar de su estupidez, son muy rápidas. Sé de lo que estoy hablando, probad a coger una cuando tengáis hambre. Además, la gente te mira con mala cara cuando persigues a las palomas. Por alguna razón, está bien visto que lo hagan los niños, pero no que lo hagan los adultos. Y siempre llaman a un policía, que se acerca a ti y te pregunta con voz severa si tienes algún problema. Así que esa noche también te quedas sin cenar.

martes, 18 de abril de 2017

Aventuras oníricas

Soñé que era parlamentario de Podemos y caminaba con Errejón por lo que parecía el interior de un aeropuerto, pero que en realidad era el Congreso de los Diputados. Errejón me estaba acompañando a recoger mi mochila, que me la había olvidado en una sala de reuniones. Yo le comentaba que había que darse prisa, pues si llegábamos tarde dirían que los de Podemos somos unos impuntuales que no respetan nada, no como la gente de bien de misa diaria y gomina en el pelo. «De hecho, Íñigo, siempre tomo café en el Congreso con mucho cuidado, no sea que me manche y luego digan que somos unos guarros y blablablá». Errejón sonrió a esto y replicó: «por eso yo gusto a la derecha más que Pablo, porque tengo el pelo corto. Tú en cambio pareces un gitano». Yo no dije nada, por aquello de la unidad. Llegamos a la sala de reuniones, en la que estaban impartiendo una clase magistral o algo por el estilo. Un tipo había abierto mi mochila y conectado unos cables a mi ordenador portátil. Esto me pareció muy mal y así se lo dije, deslizando algún insulto que otro para mayor énfasis. El tipo alegó que la mochila estaba allí sin dueño, como a disposición de los alumnos. Errejón miró su reloj y me dijo: «bueno, yo me marcho antes de que los periodistas empiecen a inventar motivos para mi ausencia». Y entonces me desperté.

lunes, 17 de abril de 2017

Avances

Seguimos siendo pobres, pero gracias a redes sociales como Instagram ahora podemos ver la vida que llevan los ricos.

domingo, 16 de abril de 2017

Curiosidad

Escribir es hacerse preguntas y querer responderlas. En mi caso, con alocadas historias.

sábado, 15 de abril de 2017

El segundo sexo

—¿Es verdad que seducía a sus alumnas y luego las compartía con su pareja, el señor Sartre?
—Lo dice usted como si la seducción fuera un tipo de hipnosis, como si Jean-Paul y yo fuéramos dos vampiros que anulaban la voluntad de las jovencitas para que se entregaran a nosotros. ¿Por qué no hablamos mejor de atracción entre seres humanos libres?
—Usted partía de una situación de poder.
—Al igual que usted ahora, si es por eso.
—La diferencia es que ambos somos adultos, señora Beauvoir.
—¡Precisamente! ¿Y la influencia que he supuesto para ellas? ¿Acaso eso no cuenta? Usted dice que yo me he aprovechado de su juventud, pero también podría interpretarse que ellas se nutrieron de mi experiencia. Recuerdo por ejemplo una vez que Nathalie me dijo riendo: «hacerlo con Jean-Paul es como hacerlo con un camaleón». Lo decía en broma, pero de todos modos la reprendí para que valorara la suerte que tenía. «Ese camaleón un día ganará el Nobel, muchacha», le dije. Si de algo se me puede acusar es de haber instruido a estas chicas no sólo en las aulas, sino también en la vida.

Publicado en el número 49 de Obituario.

viernes, 14 de abril de 2017

Esqueletos

Releo las notas de la novela y me maravillo ante unas ideas geniales. ¿Por qué tocarla y estropear esto? Mucho mejor dejar las cosas como están.

jueves, 13 de abril de 2017

Comienzos

—Ha empezado muy bien este siglo, al menos en lo que respecta a guerras europeas. Porque en 1917 estaban en plena Primera Guerra Mundial, en 1817 hacía sólo dos años del fin de las Guerras Napoleónicas y en 1717 no había pasado ni un lustro de la Guerra de Sucesión. Está bien que hayamos aprendido de los errores pasados.
—En 1618 empezó la Guerra de los Treinta Años, así que no cantes victoria todavía.

miércoles, 12 de abril de 2017

Descubrimientos

Todos los escritores que voy conociendo parecen personas normales. Otra cosa más que me aleja de ellos.

martes, 11 de abril de 2017

En casa como en ningún sitio

Provoca una gran satisfacción encerrarse en casa a salvo de los devotos que toman las calles estos días. Sólo hace falta salir alguna mañana a comprar y alguna noche (ya tarde) a tirar la basura. Y esperar tranquilamente en la seguridad del hogar a que pase todo.

lunes, 10 de abril de 2017

Hace diez años

Hace diez años era más joven, sí (tenía diez años menos, cosas de las matemáticas), pero no tenía ningún premio, sólo una mención especial en MálagaCrea (la primera de un total de cuatro) y ningún libro publicado, ni siquiera por mí mismo. Además, estaba con una persona pésima que no me quería nada y ahora estoy con una chica preciosa, cariñosa y con talento. En definitiva, que la juventud no compensa tanto.

domingo, 9 de abril de 2017

Preguntas sin respuesta

—Me está saliendo una mierda de relato.
—¿Y por qué lo escribes así?

sábado, 8 de abril de 2017

Siniestro total

¿Sabéis eso de reducir la velocidad para observar un accidente? Pues es lo que hago yo todo el rato, pero el accidente es mi vida.

viernes, 7 de abril de 2017

Normas

Usted tiene derecho a ser libre, pero dentro de la debida obediencia.

jueves, 6 de abril de 2017

El hombre multicultural

Desde muy joven, fui multicultural. No por una decisión consciente, claro, no es algo que se elija. La multiculturalidad me eligió a mí. Gracias a esta extraña característica, podría haber sido un símbolo para la sociedad, pero eran otros tiempos. ¿En qué consistía mi multiculturalidad? Al parecer, mi etnicidad cambiaba a gusto de los que me rodeaban, como si fuera un joven Zelig, pero no porque yo quisiera adaptarme a ellos y que me aceptaran como uno más, sino porque ellos querían adaptarme a sus prejuicios para poder odiarme a placer. Así, para los otros niños yo era «chino», «negro», «moro» o «gitano», según les conviniera. Esto me parecía del todo imposible, no parecía lógico formar parte de diversas etnias al mismo tiempo, pero ¿cómo discutir razonablemente con gente así? En cualquier caso, se me dejaba claro que era diferente y no podía acceder a la etnicidad de mis congéneres. «¿Por qué soy negro, chino, gitano y moro, mamá?», podría haber preguntado en casa, pero preferí no molestar. Con los años, mi multiculturalidad fue amainando o, al menos, ya no me comentaban nada. Salvo en el instituto, que cuando decía que había nacido en Suecia me preguntaban: Anda, ¿eres suizo?

Publicado en el número 17 de Mitad Doble.

miércoles, 5 de abril de 2017

Un ejercicio de responsabilidad

—No te preocupes, conozco mis obligaciones. Me suicidaré en mi tiempo libre.

martes, 4 de abril de 2017

El finalismo

Te dicen «tenemos el gusto de comunicarle que su relato ha resultado finalista», cuando sería más amable y adecuado: «lamentamos comunicarle que su relato ha resultado finalista».

lunes, 3 de abril de 2017

La pirámide

El error de Kafka era enfrentarse a la novela con impaciencia. Él hubiera querido escribirla en una noche de inspiración, de una tacada, como si de un relato corto se tratara. A quién no le gustaría eso, Franz, pero una novela es una prueba de resistencia. Piensa que las pirámides no se levantaron en un día, sino que fue una ardua labor de años con muertos y demás. Una novela se parece mucho a una pirámide, sobre todo por aquello de que puede ser tu tumba.

domingo, 2 de abril de 2017

Triunfos crepusculares

Celebremos a lo grande esas pequeñas victorias que habrían llegado muchos años antes si hubieras sabido hacer las cosas bien.

sábado, 1 de abril de 2017

Consejos para seducir

—A las mujeres les gustan los hombres sinceros.
—¿Entonces le digo que quiero follar con ella y no llamarla nunca?
—Vale, quizá no tanto.

viernes, 31 de marzo de 2017

La almohada

—Hola, quiero devolver esta almohada que he comprado hace un rato.
—¿Por qué motivo?
—Al sacarla de su envoltorio, me he dado cuenta de que es demasiado grande.
—Ah, si la ha abierto, ya no puede devolverla.
—¿Por qué?
—Se considera objeto de aseo personal.
—¿De aseo personal?
—Sí.
—No creo yo que uno se asee mucho con una almohada, pero lo importante es que puede comprobar por la hora del ticket de compra que la he adquirido hace sólo un rato.
—Si la ha abierto, no puede devolverla.
—Oiga, señorita, ¿acaso se cree usted que me dedico a comprar almohadas, llevármelas a casa, usarlas en una siesta de cinco minutos y devolverlas? Esto es de locos.
—No, caballero, es política de empresa.

jueves, 30 de marzo de 2017

Un paso en falso

«Maldito escalón», masculló el reo al tropezar en su ascenso al cadalso.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Pulgares y corazones

Internet nos permite a todos ser protagonistas durante un rato, ese rato que nos niega siempre la vida real.

martes, 28 de marzo de 2017

El programa

Todos tendríamos que ser ricos al menos un año en la vida. Saber qué se siente, disfrutar de doce meses sin preocupaciones, probarlo todo, viajar por el mundo. Invertir tu dinero en algún negocio y si sale bien seguir siendo rico más allá de ese año de prueba. No sé a qué espera el gobierno para aprobar un programa así.

lunes, 27 de marzo de 2017

Buenas intenciones

Dentro de la caja del té viene un mensaje que dice: «Llenar tu taza ha sido un placer, gracias por elegirnos». Me pregunto en qué reunión empresarial habrán decidido esto y cómo. Me imagino durante un momento a un hombre trajeado comentando a los otros directivos: «la gente adora que le digan chorradas así»

domingo, 26 de marzo de 2017

Pautas

Le escribí a una chica a la que quise para felicitarle el cumpleaños, pero no me contestó nada. Es curioso que sea tan sencillo ganarse el odio o el desprecio y tan difícil el amor o el cariño.

sábado, 25 de marzo de 2017

El orden de la nada

Lo bueno de ser pobre es que no tienes que ordenar las posesiones de las que careces.

viernes, 24 de marzo de 2017

Vivir

—¿Qué esperaba usted de la vida?
—Que empezara.

jueves, 23 de marzo de 2017

Mensajes de aliento

Me manda una alumna del taller de narrativa de hace dos años un mensaje de voz por la noche para decirme que soy grande. Puede que el alcohol y la desmemoria pongan de su parte, pero sigue siendo algo muy bonito.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Deseos y consejos

—Que la muerte te encuentre trabajando.
—Será la inspiración.
—Sí, hombre, ni que fueras tan importante.

martes, 21 de marzo de 2017

Sobre hacerse mayor

Poco a poco nos vamos convirtiendo en fantasmas, con cada vez más pasado que futuro. Cómo no echar la vista atrás, si el camino que lleva hacia delante no deja de estrecharse.

lunes, 20 de marzo de 2017

Mi vida

Llegar a la línea de salida cuando ya hace mucho que los demás cruzaron la meta.

domingo, 19 de marzo de 2017

Las ondas

Lo bueno de la radio en directo es que emiten tus palabras sin que importe que tengan algún valor o no. Esto también es lo malo de la radio en directo.

sábado, 18 de marzo de 2017

Puntos de vista

Pienso en los años noventa y me parece que en realidad fue una época de bastante ingenuidad, pero no sé si realmente fue así o era por mi percepción de adolescente. Habría que preguntar a otros, supongo. Por ejemplo, qué impresión tuvieron los que fueron adolescentes en la Alemania nazi.

viernes, 17 de marzo de 2017

Sexting

—¿Qué llevas puesto?
—¿Por qué lo preguntas?
—Es para un estudio de mercado.

jueves, 16 de marzo de 2017

Clásicos instantáneos

—Tienes unas piernas preciosas.
—Gracias. Son también muy prácticas: me llevan a todas partes.

miércoles, 15 de marzo de 2017

La llamada de Cthulhu

—Dígame.
—Hola, Lovecraft.
—Hola, ¿con quién hablo?
—Lo sabes perfectamente. Soy Cthulhu.
—Ah, perdona, no había reconocido tu voz. ¿Estás acatarrado?
—Un poco. Es la humedad, ¿sabes?
—Ya. Yo también tengo en las paredes del sótano.
—Ya casi nunca hablamos.
—Es que he estado muy ocupado últimamente.
—Yo creo que me evitas.
—Claro que no, no digas tonterías.
—Es por Yog-Sothoth, ¿verdad? Te estás viendo con él.
—¡No me estoy viendo con nadie!
—¿Me lo prometes?
—Te lo prometo. Si apenas salgo de casa, me encuentro mal del estómago.
—Ve al médico, que igual es algo serio.
—Lo haré.
—Cuídate, ¿vale?
—Tú también.

Publicado en el número 48 de Obituario.

martes, 14 de marzo de 2017

Arrebatos

Sonaba una canción antigua. «¿No es maravilloso que los muertos canten en la radio?», dijo él, «qué será lo próximo que inventen». Ella no contestó nada. Él se levantó y fue al cuarto de baño. Se vio terriblemente feo en el espejo. Esto le venía mal en general. Quizá el fresco aire nocturno le sentara bien a la cara, así que salió con la primera torpe excusa que se le ocurrió. En la calle echó a correr como si quisiera huir de su propia fealdad, de la vergüenza, de los malos recuerdos. Se preguntó cómo haría la gente normal para ser así y si alguna vez aprendería él.

lunes, 13 de marzo de 2017

Coherencias internas

El obispo siempre ofrecía a sus invitados un excelente episcolabis.

domingo, 12 de marzo de 2017

Extrañas costumbres

—Dice que le gusta relajarse por las mañanas.
—Igual se estresa mucho mientras duerme.

sábado, 11 de marzo de 2017

Modern love

Una noche empezó a sonar en la radio Modern love, de David Bowie. Era la señal pactada con la Resistencia, igual que en la Segunda Guerra Mundial los Aliados usaron el poema Canción de otoño, de Verlaine, para avisar del desembarco en Normandía.
De los portales de los edificios comenzaron a salir hombres y mujeres con expresión decidida. Corrían por la calle y ejecutaban arriesgadas piruetas, como Denis Lavant en Mala sangre. Se sentían desheredados por la vida y huían del amor moderno.
Hace falta paciencia para el amor moderno. Vocación. Es como cuando alguien estudia una carrera que le gusta, pero con asignaturas muy difíciles. Cómo no renunciar y buscar otra cosa. Como cantaba Bowie, tanto Dios como el hombre no creen en el amor moderno.
La policía detuvo a los insurgentes. Aquellos bailes no estaban autorizados y corría peligro la integridad física de los pacíficos ciudadanos que salieran, por ejemplo, a tirar la basura. Además, como arguyó un agente de la ley, el amor moderno de los años ochenta tenía por fuerza que estar obsoleto a estas alturas.

viernes, 10 de marzo de 2017

Medios de ensanchar el mundo

Yo escribo para poder hablar de las personas que no he conocido y de los lugares que nunca he visitado.

jueves, 9 de marzo de 2017

Apreciaciones

—Cuando te dije que nadie te iba a querer tanto como yo, te sentiste dolida y pensaste que te estaba menospreciando. No era así, era petulancia.

miércoles, 8 de marzo de 2017

La normalidad

De qué habla la gente normal, me pregunto a menudo. De cosas normales, sería la respuesta lógica. Pero la normalidad es un concepto difuso para quien no participa en ella. Habría que observar y tomar nota. Después, ensayar frente al espejo. La normalidad. Ensayarla hasta que parezca natural. Hasta que parezca normal. Aunque puede que la normalidad esté en continuo proceso de cambio y sea imposible imitar su ritmo.

martes, 7 de marzo de 2017

La caza

Igual que los hombres prehistóricos enseñaban a sus hijos a cazar, hoy llevamos a nuestros retoños al supermercado para que aprendan que se puede pagar con tarjeta o en efectivo.

lunes, 6 de marzo de 2017

Las cualidades adecuadas

Siempre he dado más importancia a mis defectos que a mis virtudes. Con las chicas me pasaba justo lo contrario.

domingo, 5 de marzo de 2017

Caducidades

Leo en el periódico que en Arkansas se apresuran a ejecutar a unos presos porque les va a caducar un componente de la inyección letal. Como cuando haces un banquete para no tener que tirar tanta comida. Bueno, más o menos. En cualquier caso, parece hasta normal en esta sociedad consumista que caduquen vidas antes que un producto.

sábado, 4 de marzo de 2017

Agravantes

—Los nazis mataron a millones de seres humanos.
—Y además con dinero público.

viernes, 3 de marzo de 2017

Los veteranos

Los veteranos de guerra eran admirados, respetados y celebrados en toda la nación. El problema era que hacía tiempo que el país estaba en paz, lo que era discriminatorio para las nuevas generaciones, que no tenían la posibilidad de convertirse también ellos en veteranos y disfrutar de la admiración de sus compatriotas. Por este motivo, en el parlamento se aprobó que al menos una vez cada década se declararía la guerra a algún otro país.

jueves, 2 de marzo de 2017

Bajo las estrellas

Pero tú me prometiste una paja cuando éramos unos chavales, Nines, y la palabra de una persona ha de ser sagrada. ¿Qué nos queda si no es así? Pues la ley de la selva, claro. ¿Cómo podemos confiar los unos en los otros si no respetamos las promesas? Qué es una paja de menos en el esquema del universo, dirás tú, pero sienta un peligroso precedente, Nines. No es que la sociedad se tambalee de inmediato cada vez que una chica le promete una paja a un chico y luego nada, pero es una grieta en los cimientos o el principio de una avalancha que puede arrasarlo todo. No te tenía yo por una nihilista.

Publicado en el número 4 de MacGuffins.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Más reformas económicas

Algunos economistas de derechas exigieron que se liberalizara el sector de la muerte, pues estaba claro que la parca disfrutaba de un régimen de monopolio que entraba en conflicto con la doctrina de libre mercado y competencia que se defendía como sinónimo de progreso.

martes, 28 de febrero de 2017

Escenas omitidas

—Me he perdido lo mejor de la vida.
—¿Un fallo de raccord?
—O de guión, a saber.

lunes, 27 de febrero de 2017

De la retórica

—Se le acusa de haber escrito en internet que usted mataría al rey.
—En efecto.
—Entonces, admite su culpabilidad. Profirió amenazas contra la corona.
—No, señor.
—¿Cómo que no?
—Yo estaba mintiendo, señoría. ¿Acaso no tiene uno derecho a mentir? ¿O ha de casarse uno con todo lo que dice?
—No intente escurrir el bulto.
—Como quiera, pero cuando vaya a dictar sentencie recuerde que también escribí en una ocasión que el estado me debe millones de euros. Espero que sea igual de riguroso con ambas declaraciones.

domingo, 26 de febrero de 2017

El carácter

Yo quisiera despreciarme menos, pero es que la realidad siempre me ha tratado con muy poco refuerzo positivo.

sábado, 25 de febrero de 2017

De las múltiples derrotas

Lo mejor que tiene la inseguridad en uno mismo es que es coherente: el fracaso te vuelve inseguro y, a menudo, ser inseguro es precisamente lo que te lleva a fracasar.

viernes, 24 de febrero de 2017

El laboratorio de los sueños

Quisieras pasarte la vida soñando, pues el laboratorio de los sueños es un entorno controlado en el que no puedes sufrir ningún perjuicio real. Ni siquiera el miedo puede hacerte daño en una pesadilla, sólo cuando estás despierto.

jueves, 23 de febrero de 2017

La inoperancia

Algunos no estamos preparados para la vida y nos pasamos todo el tiempo huyendo de responsabilidades. Esto no sería un problema si uno dispusiera del dinero suficiente, es decir, no importa ser un incompetente vital si por fortuna has nacido en una familia acomodada, pero es algo muy grave cuando eres pobre y no existe la posibilidad de solicitar una pensión con la que mantenerte, dado que tu defecto no está reconocido como minusvalía.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Tánatos

Hace poco murió un conocido y desde entonces no dejo de darle vueltas a la idea de la muerte y su inevitabilidad. Pero esto no es todo: como si tuviera un sexto sentido, últimamente sólo estoy leyendo libros sobre la muerte (de algún ser querido, de la propia caducidad, etcétera). Se podría decir que lo hago de forma inconsciente aunque no me lo haya propuesto, pero es que me pasa incluso cuando saco un libro de la biblioteca sin leer la sinopsis, fijándome sólo en el autor. De acuerdo, sí, la muerte es uno de los grandes temas, pero también está el amor y no acierto tanto con él.

martes, 21 de febrero de 2017

Apotegma (2)

Es bonita la política, pues consiste en depositar tu fe y esperanza en alguien a quien realmente no conoces. Como enamorarse.

lunes, 20 de febrero de 2017

El problema de la cucaracha en el cristal

Imagine que mira la ventana y hay una cucaracha al otro lado del cristal. Puede ver su cuerpo asqueroso desde una perspectiva aún más repulsiva. ¿Qué hacer? Quizá lo más sano fuera apartar la vista, pero en realidad quiere saber adónde va, pues no quisiera que se le colara en casa por alguna grieta que no conoce. Le gustaría ahuyentarla, pero no sabe cómo actuar. ¿Golpear en el cristal serviría? Quizá a la cucaracha le atraiga el ruido y convoque a sus semejantes a una misión de exploración. Abrir la ventana, en cualquier caso, está descartado por completo.

domingo, 19 de febrero de 2017

Taras personales

Dice el tópico que las mujeres te encuentran más atractivo cuando tienes pareja. No porque compitan entre ellas, sino porque te notan lleno de confianza en ti y en tus posibilidades como ser humano. Esto es lo que dice la teoría, pero yo llevo casi seis años con mi novia y no he percibido ningún cambio en mi relación con el resto de hembras humanas. Es decir, me ignoran todas como el primer día. Quizá sea porque, en realidad, mi seguridad en mí mismo tampoco ha cambiado gran cosa.

sábado, 18 de febrero de 2017

Apotegma

Desde un punto de vista puramente intelectual, sólo es justificable ser monárquico si perteneces a alguna familia real.

viernes, 17 de febrero de 2017

De la ambición

—Buenos días, venimos a comunicarle que ha sido elegido nuestro rey.
—Oh, qué gran honor. ¿De dónde vienen?
—De la tierra de las oportunidades perdidas.
—Bueno, sigue siendo mandar.

jueves, 16 de febrero de 2017

Las ventajas de la invisibilidad

Ser irrelevante también es que tarden más de un año en borrar tu página de Wikipedia porque ni siquiera habían notado su existencia.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Planes a largo plazo

A veces pienso que un buen título para mi autobiografía sería: El tímido en la intimidad. O bien Tímido íntimo. Pero tal vez ninguno de ellos agrade a los editores del futuro.

martes, 14 de febrero de 2017

Unas fotos del pasado

Hace catorce años que Alba me dejó y creo que al menos llevaba un año de relación pidiéndole copias de unas fotos que me hizo al principio de lo nuestro. No encontrar tiempo en quince años para hacer copia de unas fotos es un poco exagerado, estaríamos hablando de la persona más ocupada en la historia de la humanidad. Me pregunto si me sigo pareciendo en algo a aquel joven. No tengo manera de saberlo, pues no puedo ver las fotos y comparar.

lunes, 13 de febrero de 2017

Cortázar y la rodilla de Clara

La primera vez que vi La rodilla de Clara, de Éric Rohmer, estaba borracho y pensé: ¿qué hace Cortázar en esta película? No es que el actor se pareciera tanto en realidad, pero la imaginación y la embriaguez ayudaban mucho. Además, ver a Cortázar obsesionado con la rodilla de una jovencita hacía que la película tuviera más gracia. Muchas películas mejorarían si estuvieran protagonizadas por famosos escritores.

Publicado en el número 47 de Obituario

domingo, 12 de febrero de 2017

Estrategia de ventas

—Os he reunido hoy aquí para que me digáis qué ideas tenéis para ayudar a vender el libro.
—Que hablen otros, yo he venido sólo como observador.
—Hombre, no. Algo podrás aportar.
 —Lo dudo. Si supiera promocionarme como es debido, estaría ahora mismo en casa esperando importantes cheques y no aquí.

sábado, 11 de febrero de 2017

Gobernadores de ínfulas

Todo hombre condenado a un papel secundario sueña con ser un líder fascista.

viernes, 10 de febrero de 2017

Derechos del futuro

Puede usted elegir qué le gusta en Facebook.

jueves, 9 de febrero de 2017

De lo inoportuno

—Me dan miedo los hospitales.
—A mí también.
—Imagina que estoy en la mesa de operaciones y tengo la típica erección dormido, ¡qué situación tan embarazosa para cirujanos y enfermeras!

miércoles, 8 de febrero de 2017

Compañías

—Muchas gracias por acompañarme al hospital.
—¡Oye! ¿Qué clase de monstruo tendría que ser para no acompañarte?
—Si nos ceñimos a mi historia personal, una mujer.

martes, 7 de febrero de 2017

Los libros perdidos

Hay en mi biblioteca varios libros traspapelados. Aparecen en la base de datos, pero no están en el lugar que les corresponde. Supongo que usuarios despistados los cambiaron de sitio y ahora habría que buscar por toda la biblioteca para encontrarlos. Claro que también cabe otra posibilidad, que ya no estén allí y simplemente la base de datos no esté actualizada. En cualquier caso, es un engorro y lo único seguro por ahora es que me quedo sin leer esos libros.

lunes, 6 de febrero de 2017

Últimas voluntades

Soñé que todas mis ex amantes se reunían alrededor de mi lecho de muerte para decirme que en realidad siempre fui el mejor de los hombres. Yo, llegados ya hasta este punto de desconcierto, les daba mi bendición como un pontífice moribundo.

domingo, 5 de febrero de 2017

Lógicas no clásicas

—¿No lo entiendes, cariño? Tu hermana me da morbo precisamente porque es tu hermana. ¡Es por ti, no por ella!

sábado, 4 de febrero de 2017

Vida de escritor

Tirarte años escribiendo un libro para que luego lo lean mientras cagan.

viernes, 3 de febrero de 2017

De la vida después de la muerte

Más que resucitar o reencarnarse, uno quisiera volver al año de su nacimiento y hacer esta vez las cosas mejor. Aunque nacer en una familia adinerada tampoco estaría nada mal.

jueves, 2 de febrero de 2017

Empezar el año

Ya estamos en febrero, pero yo sigo en otra parte, en un tiempo indeterminado del pasado esperando que suceda algo. Soy una calamidad incapaz de poner orden en mis asuntos. Tendría que olvidarme de todo y trabajar en la nueva novela, pero me cuesta unir frases con cierta gracia. Tendría que empezar el año. A ser posible, antes de que termine.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Goin' back

En septiembre de 2008, visto el poco caso que me hacían las editoriales, autopubliqué Los fracasos tempranos. En 2011 repetí con El tercermundismo literario. En todo este tiempo he vendido ciento sesenta y dos ejemplares y ganado ciento quince euros. No se puede decir que los editores carecieran de visión comercial.

martes, 31 de enero de 2017

La basura

Salgo a tirar la basura. No por gusto, sino para que no se acumule en casa. O en el rellano, que tampoco sería una solución práctica. La basura es un inquilino molesto que tiene que marcharse. Como no tiene piernas, la llevo yo en una bolsa negra y la arrojo dentro de un contenedor de plástico. Ya está, problema resuelto: he cedido mi titularidad de la basura y ahora otros se encargarán de llevársela muy lejos, donde no moleste, fuera de la vista y del olfato.

lunes, 30 de enero de 2017

Derechos y deberes

Todos merecemos ser el error de alguien, ¿no cree usted? A mí me gustaría serlo de forma repetida, pero el ayuntamiento no aprueba esto. Dicen que tengo que pagar una tasa especial, ¿no le parece vergonzoso? Los derechos se compran y se venden, amigo mío, es una gran verdad, pero algo tendremos que hacer. Quejarnos en privado, sí, puesto que hacerlo en público también sale caro.

domingo, 29 de enero de 2017

Cine

Qué comedias románticas tan poco taquilleras habrían sido mis historias de amor.

sábado, 28 de enero de 2017

Las películas personales

Si la vida fuera una película, todo se solucionaría al final por medio de un mágico e inesperado giro de guión. Quizá sea esa esperanza la que lleva a la gente a continuar.

viernes, 27 de enero de 2017

Sueños para una vida mejor

Confío en el futuro y en sus patrañas. ¿Acaso nos mentiría Hollywood con su propaganda de una felicidad sempiterna? Todo va a salir bien, aunque pasemos dificultades por el camino. ¿No somos todos los héroes de nuestra propia vida? Y la senda del héroe está plagada de obstáculos para crear tensión narrativa.

jueves, 26 de enero de 2017

La modernidad

Qué de úlceras antes, cuando no podíamos quejarnos en internet.

miércoles, 25 de enero de 2017

Trece años de blog

Viajo al 2004 y me encuentro con mi yo del pasado.
—Alegra esa cara, hombre, ahora estás triste porque Alba te dejó hace nueve o diez meses, pero no persistas en el dolor, pues conocerás mujeres fascinantes.
—¿Sí? ¿Y seré feliz y comeré perdices con todas ellas?
—Qué va, todas te romperán el corazón, pero al final encontrarás el amor.
—¿Cuándo?
—Dentro de siete años y pico.
—Joder. ¿Y con la literatura qué tal me irá?
—Esto... perdona, pero se me ha hecho tarde y tengo que marcharme.
—¿Cómo que se te hace tarde? ¡Si puedes viajar en el tiempo!
—¡Adiós, adiós!

martes, 24 de enero de 2017

Ahorros

Siempre me pongo enfermo en Galicia, cuando pasamos unos días en casa de los padres de Sonia. Puede que sea por el cambio de clima o simplemente por ser un tipo debilucho del sur. Sin embargo, en esta ocasión la gripe me pilló en Málaga y viajé allí todavía pachucho. A mi suegro le dije: Esta vez he venido malo ya de casa, para ganar tiempo.

lunes, 23 de enero de 2017

Iluminaciones

A veces pienso en mis fracasos y me digo: joder, cómo serían los otros espermatozoides para que yo esté aquí.

domingo, 22 de enero de 2017

Dinero

—Yo le he votado como presidente porque es empresario y sabe de negocios. ¡La economía del país irá mejor!
—Digamos que es cierto, pero ¿tú crees que nos considera accionistas con los que repartir beneficios o más bien clientes a los que exprimir?

sábado, 21 de enero de 2017

Complicaciones

Las mujeres de mi vida siempre se mostraron receptivas a la idea de hacer un trío, pero con una condición: la otra mujer tenía que traerla yo. Claro, sabían que bastante me había costado convencer sólo a una para follar conmigo.

viernes, 20 de enero de 2017

Un ejemplo de vitalidad

Siempre fue un hombre de mucha vitalidad, por eso no iba a dejar que la muerte se interpusiera en su camino. Todas las mañanas se levantaba de la tumba y llevaba a cabo sus actividades habituales con la alegría de costumbre. Por la noche, después de hacer el amor con su mujer, volvía a la fosa.

jueves, 19 de enero de 2017

Enredos e infamias

—Buenos días, vengo a reclamar los royalties de mi obra.
—¿Y quién es usted?
—Ernesto Silvera, encantado.
—Perdone, pero Ernesto Silvera murió hace treinta años.
—En efecto, pero me reencarné en la persona que tiene delante y ahora quiero reclamar lo que es mío.
—Esto es altamente irregular. Además, los royalties de las obras de Silvera los cobra el hijo de éste, que para algo es el heredero.
—¡Ah, qué desagradecido, quitarle el pan a su propio padre! ¡Habrase visto mayor infamia!

miércoles, 18 de enero de 2017

Consuelos

—A veces pienso que todo el mundo me odia.
—Eso no es verdad, simplemente le da igual si vives o no.

martes, 17 de enero de 2017

El patriota español y el humor

El patriota español no quiere que se haga humor con cosas que considera españolas, como el catolicismo, sino con rollos extranjeros como el islam. El patriota español considera que el humor no tiene cabida en su país y ha de darse sólo fuera de sus fronteras. Para producirse en España ha de ser un humor controlado, bajo rigurosa vigilancia y, como se ha dicho, enfocado sólo hacia el exterior. Entonces reirá como el que más mientras da codazos a su acompañante y le dice: ¡estos extranjeros, que no son como nosotros!

lunes, 16 de enero de 2017

No

—Dice aquí que para combatir el frío tienes que cubrir bien las partes más grandes de tu cuerpo.
—¿El pene?

domingo, 15 de enero de 2017

Atenuantes

Encuentra a su marido con dos chicas en la cama. Gemelas. Está indignada, pero al mismo tiempo se pregunta si tendría que perdonarlo por el mérito que tiene, pues seducir a dos gemelas parece una tarea harto difícil.

sábado, 14 de enero de 2017

Si yo muriera mañana

Si yo muriera mañana, ¿quién hablaría de mí? ¿Dónde se publicaría la noticia? Si mi voz se apagara mañana, ¿quién podría notar su falta? ¿Y dónde quedaría este ego tan vano y frágil?

viernes, 13 de enero de 2017

Vidas ejemplares

Era tan grande su deseo de no molestar que nadie notó su paso por el mundo.

jueves, 12 de enero de 2017

El hombre que creía ser David Bowie

—¿Profesión?
—Estrella intergaláctica.
—¿Cómo dice?
I’m an alligator!
—¿Qué?
—Estoy intentando decirle que vengo de otro planeta para revolucionar la escena musical terráquea, pero no me presta usted atención.

Publicado en el número 46 de Obituario.

miércoles, 11 de enero de 2017

Historietas de bar

En el cuarto de baño de un bar con la sana intención de orinar. Nada más cerrar, golpean en la puerta. La voz de un borracho: me meo. No es sabio meterle prisa a alguien cuando mea, pero no creo que el borracho se dé cuenta de esto. Insiste: me meo. Orino con furia, que quizá sea malo para la vejiga y salgo. El borracho sonríe como un bobalicón y le recrimino su comportamiento. Él, como única defensa, vuelve a repetir que se mea. Pues ve al urólogo, joder, le respondo, aunque seguro que desoye mi consejo.

martes, 10 de enero de 2017

La vida contigo

Lo mejor de la vida contigo no es tener buenos recuerdos, sino poder añadir nuevos.

lunes, 9 de enero de 2017

Recordando a Ricardo Piglia

El mundo era joven y no teníamos ni Facebook. Yo me encontraba entonces en la cama con una simpática muchacha después de haber realizado diversos ejercicios aeróbicos muy recomendados por la Organización Mundial de la Salud. Ella, desnuda como estaba, se levantó, cogió un libro de la estantería y me pidió que le leyera un poco. El libro era «Plata quemada», de Ricardo Piglia. No recuerdo de quién fue la idea, pero acabé leyéndole un fragmento con acento argentino (imagino que lamentable) y escenificando con gestos lo leído. Creo que a Piglia le habría parecido bien, un bonito homenaje. ¿A qué escritor no le gustaría? Yo mismo fantaseo con que algún día chicas desnudas pidan a sus compañeros de sábanas que les lean algo mío. Con voz de idiota, para mayor realismo. En fin, follad, leed y que os lean en la cama, buenas gentes, que la vida es traicionera y termina sin avisar.

domingo, 8 de enero de 2017

La vejez y cómo afrontarla

Pronto se cumplirán veinte años de cuando nos conocimos. Qué viejos somos. Sobre todo tú, que yo aún disimulo algo con la inmadurez.

sábado, 7 de enero de 2017

De haikus

Contar las sílabas
para escribir un haiku.
Mejor mañana.

viernes, 6 de enero de 2017

Piropos rápidos

Ella: Entran muchas chicas guapas en la tienda, pero todavía no he visto ninguna que me haya hecho pensar: joder, vaya bellezón.
Él: ¿No tienen espejos allí?

jueves, 5 de enero de 2017

Aforismos

Es hermosa la vida, sobre todo cuando no te obligan a estar de pie.

miércoles, 4 de enero de 2017

Cuitas del escritor tercermundista

2017. Se me está acabando el tiempo para aparecer en un artículo sobre escritores menores de cuarenta años.

martes, 3 de enero de 2017

Los sueños del mañana

Después de muchos años, volvió a soñar con ella. Por lo visto, ambos tenían que realizar unas gestiones en la misma oficina. La burocracia, dijo ella, ya sabes. Sí, contestó él. Le propuso tomar un café alguna vez, ella le dijo que tenía prisa y salió por la puerta, quizá en dirección al sueño de otra persona. Hacerse mayor es esto, pensó él a la mañana siguiente.

lunes, 2 de enero de 2017

La muerte de Andrei

«Pero no me quedan fuerzas, ése es el problema», escribe Tarkovski en la última entrada de su diario, catorce días antes de morir. En esas dos semanas de lenta agonía hasta su fallecimiento no anota una sola palabra más. Ni siquiera había fuerzas para eso.

Publicado en el número 45 de Obituario.

domingo, 1 de enero de 2017

Injusticias del mundo moderno

Se pasaba las noches soñando con el trabajo y sin embargo la empresa se negaba a pagarle horas extras.