¿Está el hombre solo en el universo o mal acompañado? ¿Y si Hitler hubiera sido decorador de interiores?
:::miércoles, febrero 10, 2010:::
L'amour
—Cásate conmigo, nena. Renuncio a Satanás y a todas sus obras. Bueno, menos a ti, claro.
:::martes, febrero 09, 2010:::
Capítulo 1975
Hay que bajar al infierno en busca de la belleza. Y aquí estoy, en la playa, en febrero, en un verano que ha empezado cuando no le tocaba. Hay guiris resucitados tomando las calles. Hay una brasileña sentada a mi lado, en la arena, pegando su cuerpo al mío, aunque su cuerpo ya no es lo que era, ahora es todo hueso. Hay aviones en descenso aproximándose al aeropuerto cercano. Hay aves en la superficie del mar. Hay nubes de polución en el horizonte. Y no hay mucho más.
:::lunes, febrero 08, 2010:::
Fragmento
Yo te escribiría poemas en morse para que pudieras taconear, para que bailaras toda la noche las palabras, las confesiones de amor contraproducentes, todos los «te echo tanto de menos» que me callo porque no hay manera.
:::domingo, febrero 07, 2010:::
Ça a commencé comme ça
Y es verdad el misterio, pero no el amor, dice ella. Y él no dice nada porque está detenido en un silencio que es eterno y que nunca duerme. Algo así como la muerte, pero con mejores vistas.
Y es tanta la belleza que vive sólo en mis ojos, piensa él, que puede que sea yo, pero cómo saberlo a estas horas de la noche.
:::sábado, febrero 06, 2010:::
La autarquía sentimental
Me convencieron para colaborar en una guerra que no era la mía, pero me conmovieron con sus palabras de causas justas, causas perdidas, causas por ganar. O quizá fue porque me dieron patente de corso para naufragar en aguas enemigas, neutrales y amigas. En cualquier caso, ya son cinco meses que escribo allí y todavía no me he hecho publicidad aquí.
Autobombo descarado y otras maniobras mezquinas:
La autarquía sentimental
:::viernes, febrero 05, 2010:::
un oasis de horror
una ciudad de ladrillo gris y yo en medio de ella escribiendo poemas que no te llevo por falta de interés o de vida o de luz en estas calles en las que me pierdo buscando una salida a ninguna parte
:::jueves, febrero 04, 2010:::
Los amores equivocados
—Te voy a echar de menos —le dice él.
—Seguro que tienes allí unas cuantas dispuestas a consolarte —contesta ella con una sonrisa.
Puede, pero para mí significan tan poco como yo para ti, piensa él.