sábado, 15 de marzo de 2008

Autosabotajes

Escribo como vivo, en un constante autosabotaje. Es casi primavera; he dormido cuatro horas; la ventana está abierta, como una metáfora de tantas cosas. La vida podría haber sido diferente, pero siempre me dejo llevar más por lo divertido que por lo conveniente. Los últimos cinco años han pasado muy deprisa y no he hecho gran cosa al respecto. Pero hay tanto por hacer y tan poco tiempo.

viernes, 14 de marzo de 2008

Clochard

Tendrían que elegirme todas, las que me interesan y las que no. Al fin y al cabo, ¿dónde van a encontrar un hombre con estos delirios de grandeza?

jueves, 13 de marzo de 2008

Capítulo 1311

Recibo una llamada telefónica y es al mismo tiempo el pasado y el futuro. Un pasado que apenas puedo reconocer como mío y un futuro que nunca llegará para mí. Bonita manera de empezar el día.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Tes seins sont les seuls obus que j'aime

Me haré viejo un día de estos, empezaré a subirme los pantalones más de lo debido y diré cosas como "la juventud en mi época era de otra manera". Te lo cuento a ti, pues la realidad nunca podrá tocarte y siempre sonríes, comprensiva, cuando digo bobadas (lo que sucede con frecuencia).

martes, 11 de marzo de 2008

Mutismo

Todo empezó cuando me enamoré de una chica en quinto de EGB. En mi ingenuidad pensé que lo correcto, lo que se espera de ti cuando estás enamorado, era declararse, así que hablé con ella durante el recreo y le dije lo que sentía, unas cosas muy bobas pero sinceras. Recuerdo que ella me miró con una mezcla de terror, incredulidad y burla y acto seguido se echó a reír con lo que me pareció una crueldad innecesaria. Juan, mi mejor amigo, me explicó después que había cometido un error de novato, que los sentimientos hay que guardárselos para uno, que es mejor, mucho más rentable, cultivar una especie de egoísmo sentimental. “Lo privado es mucho mejor que lo público, lo repite mi padre siempre, por eso hay que temer a los comunistas” fueron sus palabras. Me dije entonces que, si las cosas eran así, me esforzaría en lo sucesivo por guardármelo todo, no compartir nada con nadie. A partir de ahora llevaré una vida secreta, me dije, con amores secretos y, por qué no, desengaños también secretos.

lunes, 10 de marzo de 2008

I'm not there

No se puede retener a una chica como ella, aunque una vez llegué a creer que sí. No diré que estaba equivocado, decir eso sobre una chica como ella sobra, está claro que sólo puedes equivocarte. No supe entender que nunca se asentaría con nadie; inquieta y alocada, se pasaría la vida entera en amores fugaces, emocionándose hoy con uno y mañana con otro. Elegirme a mí estaba fuera de cuestión, pues no iba a elegir a nadie salvo por un corto espacio de tiempo -en realidad, todo tiempo pasado con ella iba a parecer siempre poco-. Pero no puedes atar a una chica así con promesas de amor incondicional de poeta de segunda. Ella vivía cómodamente en la realidad, yo malvivía en el deseo, en una fantasía que sólo podía soñar.

domingo, 9 de marzo de 2008

Apocalipsis varios

España se rompe, volvió a decir aquella mañana la cadena de radio de los obispos. Pero no estaba todo perdido, pues las costureras españolas se juramentaron para remendar el país y dieron puntadas patrióticas de un extremo a otro, volviendo a unir valles, montes, ríos, bosques, y divorciados.

sábado, 8 de marzo de 2008

Narcisismo

Sólo tú podías hacerme sonreír en un momento así, dice ella. Yo guardo silencio, que es lo que he aprendido con los años, pero pienso lo de siempre: ya, pero nunca me elegirás a mí. Pero no importa, no importa, estoy aquí pasando el rato, no tengo nada mejor que hacer, la vida no se acaba mañana ni, posiblemente, nunca. Además, tienes una sonrisa preciosa, no está mal ser el causante de vez en cuando. Otra cosa es el brillo en los ojos, eso ya no es lo mío, está claro. Pero no importa, insisto, es sólo que tengo ideas raras en la cabeza.

viernes, 7 de marzo de 2008

Vacío

Me despierta por la mañana un mensaje de Alba en el que me dice que ha soñado con un brillante relato mío que aún no he escrito. No me vendría nada mal ese sueño ahora, me digo.

jueves, 6 de marzo de 2008

Para acabar con el malditismo

Quédate conmigo.
Ámame.
Hazme feliz.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Malentendido

-Piense en la vida que tiene por delante, no sea tan negativo, todo es cuestión de voluntad, haga proyectos de futuro. Planee con optimismo.
Siguiendo el consejo de su terapeuta, esa misma noche saltó desde la terraza. A pesar del optimismo, no lo consiguió.

martes, 4 de marzo de 2008

Un encuentro fortuito

Me encontré con ella en Praga, en un hotel de mala muerte. Decía que venía a asistir a un ciclo de conferencias sobre el existencialismo, pero no me creí nada. Se notaba que estaba nerviosa, miraba de un lado a otro del vestíbulo como si pensara que la espiaban y temblaba bajo el abrigo, que no ocultaba lo delgada que estaba ahora. Sentí entonces una repentina simpatía hacia ella y, por qué no admitirlo, cierto grado de excitación sexual, pues siempre me han ido las mujeres que están en las últimas. "Vamos a comer algo, yo invito", le dije, pero declinó mi oferta como si le hubiera hablado de acostarse conmigo -que, en realidad, era mi propósito oculto-. Se marchó de allí asustada, casi corriendo. Yo volví a mi habitación, resignado, y me masturbé en silencio, para olvidar tan lamentable episodio.

lunes, 3 de marzo de 2008

El muerto

Está muerto, aunque no lo sabe. Bueno, seguro que alguna sospecha tiene, sobre todo por las noches, cuando todo el mundo duerme y él no. Le gusta bromear sobre su vampirismo, de cómo ha estado viviendo de nosotros todos estos años, sin saber que se acerca mucho a la verdad. Algunas noches, cuando me cuesta conciliar el sueño (sí, llámame vampiro también a mí), veo su figura enjuta en la terraza: desnudo, como si el frío no le afectara, como si le hubiera abandonado el calor de los vivos hace mucho tiempo. Siempre inmóvil y con la mirada perdida, como si esperara algo que sólo sabe él.

domingo, 2 de marzo de 2008

Hidrodinámica

Escribía mi historia en los márgenes de la vida, aunque en aquellas tertulias alcohólicas que se alargaban hasta la madrugada decía que un día saldría a tomar las calles y los antidisturbios me llevarían a casa. "Escribiré novelas angustiosas y me acostaré con chicas cada vez más jóvenes, chicas que no recuerden la caída del Muro de Berlín ni hayan visto jugar a la selección de baloncesto de la Unión Soviética", mascullaba. "Ya lo veréis, cualquier día empiezo a hacerlo", concluía mirándoles todo lo amenazante que podía.

sábado, 1 de marzo de 2008

Capítulo 1299

No hay mejor antidepresivo que acostarse con una chica guapa, pienso cuando vuelve de la ducha tapada sólo con una toalla, que deja caer enseguida al suelo. Nadie lo sabe, pero ella era mi mayor esperanza en una época muy oscura de mi vida. Definitivamente, me encanta saberte física, le digo cuando se mete en la cama junto a mí.

viernes, 29 de febrero de 2008

B.

Cierro los ojos y te veo desnuda. Me paso el día tropezando.

jueves, 28 de febrero de 2008

Noctívagos

Anduve sin rumbo por las calles desiertas, por las noches eternas, buscando eso que llaman vida. Creí encontrarlo al amparo de alguna chica que perdía la sensatez en mis brazos mientras yo la recuperaba en los suyos, pero amé sólo a unas pocas, no fui capaz de más. A una de ellas ni siquiera llegué a decirle lo que sentía, aunque pienso que a una mujer no se le puede engañar en eso. Las declaraciones de amor eran superfluas, ella sabía que mi forma de mirarla no era sana, que después de conocerla había aceptado que existía cierta forma de magia. Nunca supe decirle que me encantaba tumbarme a su lado y dejar que la luz que pasaba a través de las venecianas acariciara nuestros cuerpos, arrellanarme en el silencio y pensar que no había más mundo que el que contenía esa habitación. Quizás, si se lo hubiera dicho, no habría sucedido el desastre, pero no lo creo.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Otoño

Querida, me tratan bien aquí, todo lo bien que se puede tratar a alguien como yo, aunque sea pagando. Todo es apariencia, que decía yo cuando era joven y perseguía chicas como tú, siempre dispuestas a todo. Por las tardes, cuando el sol declina (como la vida, como la vida, que repite uno de los internos), vuelvo a preguntarme una vez más aquello de "¿y todo esto para qué?". Pero la mayor parte del tiempo apenas pienso en eso, de algo tendrán que servir las drogas que tan eficientemente me dan a diario. A menudo, no te voy a mentir, fantaseo acerca de la ropa interior de las enfermeras; en realidad, fantaseo acerca de su ausencia, imagino que bajo sus batas blancas esconden la eternidad, la eternidad con la que olvidar la desdicha y soledad de estar vivo. Me pregunto qué pensarán ellas de nosotros, si nos despreciarán como parece ser. "Yo era poeta cuando la poesía significaba algo", le dije una vez a una de ellas, que me dedicó un gesto de disgusto como única respuesta. Supongo que no me creyó, que me tomó por un viejo loco, que es lo que posiblemente soy. De todas formas, quizás me inventé aquello como todo lo demás.

martes, 26 de febrero de 2008

El debate

El candidato, en su discurso final, miró fijamente a la cámara y se dirigió a los ciudadanos con estas palabras: "estoy muy solo en esta vida, quiéranme, necesito su cariño". El día de las elecciones, su partido logró la mayoría absoluta.

lunes, 25 de febrero de 2008

Desarraigos

Todo el mundo está entusiasmado con la independencia en este apartado rincón del planeta. La vida empieza ahora, ha dicho el flamante presidente de nuestro nuevo país. A mí me cuesta participar de la alegría general, no veo que hayan cambiado demasiado las cosas: Helena sigue enamorada de otro, no soy más alto que ayer, no ha llegado súbitamente la primavera. Pero qué sabré yo de política.

domingo, 24 de febrero de 2008

Bandeja de entrada

"Querido:

Vente a vivir conmigo. Subsistiremos de lo que nos dé la tierra, de la caridad de los extraños o bien a base de vino, poesía o virtud, a nuestro antojo, como baudelaireanos. Nuestro amor será una bofetada para todos esos cínicos que ya no creen en nada. Yo soy joven, bella y alocada, grata y eterna; tú tienes la calma madurez producto de tantos años de fracasos y ese atractivo raro de jefe de clan afgano. Nos compensaremos, nos compenetraremos. Escribiremos en secreto historias sólo para nosotros, será nuestra pequeña conspiración privada. Follaremos en mitad de la noche con el ansia que nos debemos. Nos haremos promesas que cumpliremos con facilidad, porque sé que tú siempre te encargarás de hacerme sonreír. En resumen, y volviendo al principio, vente a vivir conmigo".

Era la mañana de un sábado y yo iba fantaseando todo eso, bastante ebrio, cuando regresaba a casa en tren. Al final, de alguna manera, me convencí de que realmente me habían escrito ese correo electrónico y sólo tenía que entrar en mi cuenta para leerlo. Pero no, la bandeja de entrada estaba vacía, como siempre. Ni siquiera me ofrecían alargamientos de pene como a todo el mundo.

sábado, 23 de febrero de 2008

El poeta

Oh, querida, vuelvo a escribir poemas con la pasión de antaño. Esto es una novedad, pero carece de importancia. Los acontecimientos mundiales seguirán su curso natural, ninguna vida se verá afectada, ningún corazón femenino latirá más deprisa, no se producirán desmayos a mi paso. Tú misma, seguramente, no has podido reprimir un bostezo al leer estas líneas. Bah.

viernes, 22 de febrero de 2008

9.

Hitler y Mussolini tuvieron mujeres que murieron por ellos.
La solución, pues, no es ser poeta:
es ser dictador.

jueves, 21 de febrero de 2008

Las noches perdidas

Me canso de ser Míchel Noguera, o Gabriel Noguera, de veintinueve años, nacido en Gotemburgo, Suecia, en 1978, y residente en la actualidad en el culo del mundo. Me cansa este insomnio sempiterno, este deambular entre palabras repetidas cientos de veces. Me cansa mi historia de diez años con Alba, que decidió dar hijos a otro a pesar de todos mis poemas. Me cansan mis relaciones equivocadas con mujeres que desde el principio no me convenían, me cansa también que "no lo supe ver" sea mi única excusa y que además sea mentira. Me cansa esta distancia entre mis sueños y yo. Me cansan las calles de Málaga, las noches perdidas. Me cansa todo lo que no escribiré porque pensaré que la vida es más importante, aunque no será la vida, sino algo que sólo se le parecerá un poco. Me cansa estar preocupado por cosas que otros dan por supuestas. Me cansa, en fin, este lento desaparecer, este acabarse, este consumirse, y que tu lecho esté tan lejos; y no necesito decir tu nombre porque sabes que hablo de ti.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Metamorfosis

Aquella mañana, la cucaracha despertó convertida en un ser humano. Días después, lo ascendieron en la oficina.

martes, 19 de febrero de 2008

Una noche

Vas a ser mi último amor, ¿sabes? No, no pongas esa cara, te hablo totalmente en serio. Fueron las palabras que me vinieron a la cabeza cuando te vi por primera vez: "va a ser mi último amor". No es que lo decidiera, si es que es posible decidir algo así, simplemente lo supe. Después de ti ya no me quedarán fuerzas para nada más. Así que empecé a escribir nuestra despedida desde el primer día. Comienza así: "En un mundo perfecto habría sido mía". Te ríes, lo entiendo, no es un gran principio. Pero tú serás un gran final.

lunes, 18 de febrero de 2008

Reposo

Es invierno, hace frío en la calle y la habitación, pero nos calentamos con nuestros cuerpos. La sujeto firmemente por las caderas cuando follamos sin contemplaciones y olvido mi vida pasada. Destruirá a muchos hombres, me digo, porque cuando habla es inevitable volverse loco por ella, igual que es imposible no volverse adicto a su cuerpo. Pero, cuando descansamos el uno al lado del otro y me acaricia distraídamente el pecho, manda a dormir a todos mis demonios.

domingo, 17 de febrero de 2008

Ventiladores y otras esvásticas

Era verano y se acababa el mundo. Me lo dijo ella cuando volvió a recoger sus cosas a media tarde, que es el momento que eligen muchos asesinos para cometer sus crímenes. Yo guardé silencio todo el rato y seguí viendo un estúpido concurso de la tele, sentado en el sofá. Pensé que era otro momento importante de mi vida que no me molestaría en recordar luego.

sábado, 16 de febrero de 2008

El primer amor

Una noche, follando con Marta, mi mujer, descubrí que, desde el ángulo adecuado y con la luz precisa, se parecía a Sara, mi primer amor. Estuve perdidamente enamorado de Sara durante toda la adolescencia, pero nunca me hizo caso, lo que sólo sirvió para que me obsesionara más con ella. Al acabar el bachillerato se marchó a otra ciudad a estudiar una carrera y desapareció de mi vida para siempre, aunque imagino que ella nunca sospechó que formaba parte de la vida de un desconocido. Después de tantos años estaba convencido de que por fin la había olvidado, pero, aquella noche, mientras efectuaba rítmicos movimientos pélvicos, descubrí que no. Marta y yo hicimos el amor como nunca, aunque yo en realidad con quien lo estaba haciendo era con Sara.
A partir de entonces, las cosas se complicaron. Me obsesionaba el parecido de Marta con Sara, pero este parecido no era perfecto, lo que hacía que me enfadase con ella, aunque no le aclaraba el motivo de mi enfado. Donde más diferían ambas era en el color del pelo. Marta era morena, mientras que Sara era rubia, y ya la primera me había manifestado en numerosas ocasiones su animadversión hacia “las rubias de bote”. ¿Qué hacer? Yo la quería rubia, quería que fuera Sara, pero no sabía cómo convencerla para llevar a cabo este cambio capilar.
Por otra parte, estaba el problema del nombre. Estuve a punto de llamarla Sara un montón de veces, pero afortunadamente me contuve a tiempo, excepto una vez en la que estábamos haciendo el amor y se me escapó la primera sílaba: Sa… Lo remedié convirtiéndolo en un “sí” como pude.
Logré una solución parcial con respecto al nombre convenciéndola de interpretar papeles en la cama para añadirle picante a nuestra vida sexual. Ella sería Sara y yo sería Bernardo, pues por lo visto le parecía muy cómico acostarse con alguien con ese nombre. Pero este arreglo resultó contraproducente, ya que ahora me costaba mucho más no llamarla Sara. Podía solventarlo, si se me escapaba, explicándole que era mi forma de comunicarle que me apetecía algo de “acción”, pero no soy ningún semental y con tanta acción pronto estaría fuera de combate.
La solución a mi problema me la dio el cine. Un sábado por la noche emitieron Bonnie and Clyde y, de pronto, lo vi todo claro.
Lo primero era arruinarnos, lo que evidentemente no me costó demasiado trabajo. En secreto fui dilapidando nuestros modestos ahorros y, al poco tiempo estábamos en la ruina absoluta, provocando nuestra desesperación (fingida en mi caso y auténtica en el de Marta). Este era el momento que había esperado. Le expliqué pacientemente mi plan. Me contestó que era una locura. Le di la razón, pero repliqué que sólo una locura nos podía sacar de esta pesadilla. No accedió aquella noche, pero un par de días después veía las cosas de otra manera.
Al cabo de una semana, atracamos un banco y nos convertimos en fugitivos de la justicia. Para no ser reconocidos, cambiamos de aspecto y adoptamos identidades falsas. Yo me dejé crecer una espesa barba y pasé a ser “Bernardo”. Marta se tiñó el pelo de rubio y se convirtió en “Sara”. Por fin.
Todo es perfecto ahora. Creo que soy un tipo muy afortunado, pues poca gente puede presumir de llevar una excitante vida criminal junto al amor de su juventud.

viernes, 15 de febrero de 2008

City sickness

Viajo siempre por las carreteras secundarias de la vida, donde paso totalmente desapercibido en la caravana de locos y perdedores que buscan su lugar en el mundo.

jueves, 14 de febrero de 2008

Actores

No nos amemos, el amor sólo nos haría traicionarnos, le dice ella. Luego se quitan la ropa y follan con la rabia que conlleva el deseo acumulado. Antes de que el sueño los venza se preguntan en silencio si habrán disimulado bien lo que sienten.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Ella

Tiene el sueño muy agitado. Yo lo sé bien, pues me gusta estar despierto junto a ella por la noche. Ya habrá tiempo para dormir cuando esté solo, siempre lo hay. Estas noches son mías, me digo, y la abrazo con fuerza, no sea que finalmente me duerma y se marche sin que me dé cuenta.

martes, 12 de febrero de 2008

Una noche tranquila

Llego a casa, a las habitaciones vacías. Dejo las llaves sobre la mesa y enciendo la radio, para que haya algo de ruido. No podría haber salido bien, me digo. Estábamos destinados a vivir sólo desencuentros. Además, ¿qué sé yo del amor? Conozco la parte del anhelo, pero no sé apenas nada del día a día. Y se vendría abajo mi mito personal si viviera una bonita historia de amor. Es mejor así, dejar pasar la noche en esta soledad melancólica y elegante.
A ver si hay suerte y me dejo abierto el gas.

lunes, 11 de febrero de 2008

La otredad

En realidad estuve siempre enamorado de la misma, la única que me cogía el teléfono a cualquier hora del día o la noche y escuchaba mi enésima súplica desgarrada. "Tú y yo tendríamos que estar juntos, aunque fuera para subvertir este orden de mierda que nos imponen", le decía, y ella se reía, lo cual al menos era un consuelo, pues quería verla feliz.

domingo, 10 de febrero de 2008

Caos

La vida es muy rara. Tengo que reinventarlo todo. Y he de empezar por mí.

sábado, 9 de febrero de 2008

El candidato

Me metí en política no para cambiar el mundo, sino para todo lo contrario, pues los cambios siempre me han asustado. Las cosas están bien como están, nadie quiere un mundo irreconocible. Imagina llegar a casa y encontrarte que tu mujer ya no es tu mujer, sino otra. ¿De qué hablas con ella? Los cambios sociales son como tener alzheimer, y todos sabemos que el alzheimer es una enfermedad terrible. Por eso nuestro lema es: "todo va bien, tan sólo es cuestión de creerlo". Es el único cambio que podemos aceptar, un cambio de mentalidad. La realidad puede ser lo que queramos que sea sin necesidad de cambiarla de verdad, sólo tenemos que creer que es como nos gustaría. Amigo, no te dejes engañar por todos esos que venden caos, nuestro partido es el único que ofrece auténtico optimismo.

viernes, 8 de febrero de 2008

Dandismos

Si me he acostado con pocas mujeres ha sido sólo para poder decirles luego: "eres una de las pocas afortunadas que han conseguido llevarme a la cama".

jueves, 7 de febrero de 2008

Naturaleza muerta

Soy un tipo extraño. O hablo demasiado o no digo nada, nunca encuentro el término medio. Yo podría haber llevado una vida provechosa, pero entonces habría sido otro. Lo mío tenía que ser el caos y las decisiones equivocadas. Enamorarme de una chica por un gesto e imaginar la vida que llevaríamos juntos, si me eligiera a mí sobre los otros. Pero nunca ha habido nadie esperándome al final del día, sólo un cuarto vacío en el que sentarse a desear. No sé en qué momento dejé de creer que tarde o temprano algo saldría bien, no lo recuerdo, sólo sé que me convertí en un farsante de la peor clase y empecé a hacer cosas sin creer en ellas, casi con desprecio. Sin embargo, a veces pienso que me faltó muy poco para conseguirlo.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Peces muertos

tú tienes que conocer el mundo, chica
yo no puedo acompañarte
ya no hay nada para mí
salvo, quizás,
una sonrisa aquí y allá
cuando me confunden con otro

martes, 5 de febrero de 2008

Frío

La volví a ver hace poco, en un parque. Ella empujaba un carrito de bebé y otro niño, de unos cuatro años, corría a su lado. Pensé que de algún modo ella había conseguido cumplir las promesas que le habría hecho a algún otro. Y recordé aquella vez que me habló de un novio que tuvo su madre que, años después, al encontrarla casada y con una hija, sólo supo decir, con tono lastimero: "esta niña podría haber sido nuestra". Yo no quise ser ese hombre, así que no dije nada. Nos saludamos como dos viejos amigos y hablamos superficialmente del pasado. ¿Has vuelto a ver a Pablo, qué habrá sido de él? ¿Recuerdas aquella vez en el cine de verano, que empezó a diluviar? Llevabas aquella falda que tanto me gustaba. Estábamos convencidos de que íbamos a cambiar el mundo, ¿te acuerdas? Qué ingenuos éramos. E íbamos a estar siempre juntos, pero esto último no lo mencioné. Luego se marchó a casa, se hacía tarde, los niños tenían que merendar. Yo me quedé un rato más en el parque, sentado en un banco, con una congoja que pensaba que me iba a matar, diciéndome que sin duda oscurece demasiado pronto en invierno.

lunes, 4 de febrero de 2008

Poética de la desesperanza

Podría decirte lo que una mujer como tú significa para un hombre como yo, pero ya hay mucha literatura al respecto. Podría decirte que la vida nunca sería aburrida conmigo, pero eso ya lo sabes. Podría decirte que yo te amaría mejor que nadie, pero eso también lo sabes. Podría decirte que siempre cuidaría de ti, pero eso lo supiste la primera vez que hablaste conmigo. Podríamos ser ejemplo y envidia de todos, pero sé lo que piensas: que una mujer como tú y un hombre como yo sólo están destinados a encontrarse brevemente en la vida, nada más. Y lo cierto es que cuando te conocí empecé a escribir mi despedida, amor. Pero podría ser todo tan diferente.

domingo, 3 de febrero de 2008

Février

Podría decir lo que una mujer como tú significa para un hombre como yo, pero ya hay mucha literatura al respecto. ¿Y si nos vamos directamente a la cama y me salvas la vida un rato?

sábado, 2 de febrero de 2008

Existencialismo aplicado

-¿Sabes? Mi yo del pasado es un extraño. No sé por qué hice las cosas que hice entonces. Por eso me parece mucho más lógico pensar que aquel no era yo, sino alguien que se me parecía.
-¿Y dónde estabas tú entonces, si no eras aquel?
-Tal vez no estaba en ningún sitio, tal vez sólo soy yo ahora. ¿No decía Sartre que la existencia precede a la esencia? Pues yo existía pero no era yo, sino otro. Empecé a ser yo un día de marzo, a los veinticuatro años de edad, así de repente.
Ella ríe. Están desnudos en la cama, en un cuartito pequeño pero acogedor.
-¿Y piensas ser siempre tú o en el futuro serás otros? –le pregunta mientras le acaricia con ternura el cuello.
-Me conformaría con ser siempre alguien a quien amaras –contesta él con tono solemne.
-No sé yo si me voy a enamorar muchas veces. ¿Te vale que sólo me acueste con tus yo futuros?
-Bueno, si es la mejor oferta que puedes hacerme...

viernes, 1 de febrero de 2008

Lógicas no clásicas

La mujer que se acuesta conmigo es audaz. ¿Qué mérito tiene acostarse con hombres guapos? Eso lo hacen las cobardes.

jueves, 31 de enero de 2008

Babeth

Quizás pueda reconciliarme con el mundo, pienso cuando miro a Babeth, desnuda, paseando sus espléndidos diecinueve años por la habitación. Desde la más sincera admiración le digo que su cuerpo me recuerda al de Ludivine Sagnier, pero ella ríe. Se acuesta a mi lado, acaricio su piel con devoción y no consigo abandonar la sensación de irrealidad. ¿De dónde ha salido esta chica?, me pregunto todo el rato. Una noche me hace leer a Piglia "con acento argentino" (sólo alguna frase). Para corresponder, ella me lee a la noche siguiente un poema de Boris Vian -en francés- y yo entonces menciono que una vez dije que quería una chica con la que hablar, en la cama, del señor Vian. El martes tiene que ir a trabajar y nos separamos durante unas horas; al cruzar la calle se gira para mirarme, como sabiendo que es una chica cinematográfica y se espera ese gesto de ella. Yo pienso, por enésima vez, que me encanta mi francesita de ojos verdes y que la vida, después de todo, quizás está llena de posibilidades.
Me perdona todas mis tonterías, como cuando pervierto el poema Aceituneros, de Miguel Hernández, y le digo: "Babeth, levántate brava/ sobre tus piedras angulares/ no vayas a ser esclava/ con todos tus lunares". Nos pasamos los días desayunando a las cuatro de la tarde y almorzando/cenando a las dos de la mañana. Una noche le da por comer naranjas y se compara con Arturo Bandini, y yo me digo que tendría que raptarla y vivir siempre con ella, aunque sus admiradores la buscarían por tierra, mar y aire.
"Creo que ni siquiera tú estás a salvo de tu embrujo", le susurro una noche, aprovechando que duerme.

jueves, 24 de enero de 2008

Maneras de vivir

-Lo perdido no era tan grato, ¿sabes? Pero algo habrá que echar de menos.

miércoles, 23 de enero de 2008

Un pequeño error

Todo comenzó con un pequeño error. Acababa de publicar mi última novela, que, al igual que las anteriores, estaba destinada a pasar totalmente desapercibida. O eso pensaba, porque un error de impresión me convirtió de la noche a la mañana en la nueva estrella de las letras españolas. El error fue que en la portada no aparecía como Claudio Martínez, que es mi nombre, sino como Claudia Martínez. De pronto se hablaba en todas partes de esa escritora que deslumbraba con su primera novela y que tan bien entendía la psique masculina. Mi novela se convirtió en un éxito de ventas, la crítica estaba entusiasmada, y los medios de comunicación llamaban a mi editorial para saber más de mí (o de ella, para ser exactos). Tras hablar con mi agente y meditarlo mucho, tomé la decisión más valiente: me sometí a una operación de cambio de sexo y abracé la gloria literaria que me había ganado.

martes, 22 de enero de 2008

Mensajes de móvil

Leyendo algunos mensajes que recibo, me gusta pensar que hay una literatura secreta de pequeños momentos, una literatura que no está hecha para perdurar. Normalmente muere al poco de nacer, está destinada desde el principio a perderse. Quizás quiero ver literatura en todas partes, pero me parece que se podría editar un libro recopilando todos esos mensajes que de forma breve dicen tanto. Yo me niego a borrarlos, en cualquier caso.

lunes, 21 de enero de 2008

Aves nocturnas

Son ya cuatro años de insomnio, querida. Y pienso que noches como ésta podría aprovecharlas contigo en vez de preocuparme por el exceso de comas.

domingo, 20 de enero de 2008

Drama

Estoy convencido de que las grandes tragedias las desencadenan pequeños acontecimientos, como una grieta diminuta que se forma en los cimientos, tan minúscula que nadie repara en ella, pero que va creciendo hasta derrumbar el edificio entero. Por eso me muevo con extrema cautela por la vida, en un intento, seguramente destinado al fracaso, de evitar todos esos desastres que, sin duda, están a la vuelta de la esquina esperando la más mínima excusa.

sábado, 19 de enero de 2008

Comedia

No se me da nada bien hablar con las chicas. Por las noches escribo un guión con todo lo que voy a decir y lo ensayo frente al espejo (si tengo la suerte de poseer una foto de la chica en cuestión, ensayo frente a su imagen). Al día siguiente, cuando hablo con ellas, interpreto el papel que tan bien he preparado. Pero mi interpretación es siempre horrorosa, absolutamente robótica. Tengo un gran libreto, pero el actor principal hunde la obra. Y encima las actrices se empeñan en improvisar.

viernes, 18 de enero de 2008

Desvelos

Imagino muchas vidas, todas diferentes. Tienen, no obstante, un elemento común: no hay ni rastro de mí en ellas.

jueves, 17 de enero de 2008

Digresiones

No siempre he sido calvo. Aquí donde me ve, participé en el mayo francés. Todo era idealismo en aquellos días. Idealismo y amor libre. Y melenas al viento, que me desvío del tema. Yo era un estudiante de psicología en la ciudad más bella del mundo y, armado con las ideas de Freud, desentrañaba el misterio de cada mujer que acababa conmigo en la cama. ¿Qué trauma tendrá para haberse acostado con alguien como yo?, me preguntaba. Hasta que conocí a la mujer de mi vida, en un cóctel que se celebraba en la Embajada de la Unión Soviética en París. Ella era una joven comunista que compartía su cuerpo alegremente con el resto de camaradas; yo era un prometedor psicoanalista que acababa de publicar su primer libro de autoayuda. El éxito de mi obra era tal que aquel día todo el mundo me pedía consejo. Sophie, pues ése era su nombre, me preguntó qué podía hacer ella para mejorar su vida. Cásese conmigo, contesté yo. Ella pensó que era un consejo profesional, cuando realmente era la sugerencia irracional de un tipo enamorado. Nos casamos esa misma noche. Pero quizás estoy hablando demasiado de mí, ¿no le parece?

miércoles, 16 de enero de 2008

Placebos

La esperanza es cara, el autoengaño es más barato.

martes, 15 de enero de 2008

Pasos de baile

Yo bailaba mucho, dice ella, pero ya no tengo tiempo. A veces bailo un ratito en casa, cuando estoy sola, y tengo la sensación de que la vida era mucho más sencilla antes.
Yo escucho atentamente y me la imagino bailando tal y como está vestida ahora, con esa falda de vuelo. Siempre me han gustado las chicas que se ponen faldas y vestidos, pero no se lo digo. En vez de eso medito seriamente durante unos segundos si sería buena idea hacerme el interesante diciendo algo como "los tipos duros no bailan". Luego pienso en decirle que podríamos marcharnos de aquí y amarnos como merecemos. Y que no importa si sale mal, porque yo siempre pensaré que valió la pena equivocarme con ella. "Y siempre serás el único error que repetiría, una y otra vez". Pero finalmente no digo nada, me limito a asentir y sigo bebiendo, aunque no puedo dejar de imaginármela bailando para mí.

lunes, 14 de enero de 2008

Excusas

Uno de mis hermanos, en su temprana infancia, solía tropezar y caer al duro suelo con una frecuencia indebida. Cuando había alguien cerca, se levantaba muy digno y, para evitar que se rieran de su caída, proclamaba: "yo quería caerme". Su respuesta, claro está, nos parecía aún más cómica. Pero la verdad es que mi actitud es parecida. Tanto derrotismo, tanto declarar de antemano que todo va a salir mal no es más que una forma encubierta de decir: "yo sabía que iba a caerme". Por si acaso alguien siente la tentación de reír cuando suceda.

domingo, 13 de enero de 2008

Bufón

Qué agotador es hacer reír a las chicas. Y la recompensa apenas cubre las mínimas necesidades vitales. "Nadie me hace reír tanto como tú", me dice A. antes de marcharse a casa, que su marido espera. Yo me quedo en la plaza con las palomas, que me miran con ojos bobalicones. Je.

sábado, 12 de enero de 2008

Avatares

-Los últimos meses de nuestra relación tuve una crisis creativa y dejé de escribir. Ella me lo reprochaba. Y yo le decía: ponme deberes, imponme disciplina. Luego me dejó y le escribí cincuenta poemas.
-¿Sirvieron de algo?
-¿Sirven alguna vez?

viernes, 11 de enero de 2008

Destino

Recuerdo el instante exacto en que me enamoré de ti. Lo recuerdo porque tuve la certeza de que era un momento importante de mi vida: mirándote supe que ya nunca sería el mismo, que todo había cambiado para siempre, que a partir de entonces todo me iría mal. Supe con absoluta seguridad que iba a dilapidar mi futuro en ti.

jueves, 10 de enero de 2008

Fingidor

Me presento en todas partes como el hombre que fui, aunque hace mucho que no lo soy. Supongo que se lo llevó alguna historia romántica que ya casi he olvidado. Aquella chica que pedía vino blanco en las hamburgueserías, por ejemplo. Quizás el hombre que fui malvive ahora en su trastero, junto a docenas de objetos viejos. O quizás sigue esperando bajo la lluvia, frente al teatro, a una bailarina que se retiró hace años. Es imposible saberlo. Pero yo digo a todos que soy aquel hombre. El parecido es innegable, en cualquier caso.

miércoles, 9 de enero de 2008

B.

Quería cambiar el mundo. Entonces te conocí y decidí que acostarme contigo era más importante.

martes, 8 de enero de 2008

De noche

Tengo veintinueve años, que es mucho más de lo que nunca esperé tener. Llevo gafas, tengo el pelo largo, barba, y una mirada triste que no seduce a nadie. Qué pocas chicas conozco en Málaga. Hacen todas su vida sin sospechar mi existencia. Crían los hijos de otros. Sueñan en la oscuridad que otros llaman a sus puertas. Yo me canso de la elegancia de mis noches solitarias y paseo, también elegantemente, por las calles vacías. Llamo a puertas al azar, pero nadie abre. No inspiro confianza, claro, sólo un loco pasea a estas horas. Pero es una locura tranquila la mía. Sólo busco un poco de compañía para pasar la noche.

lunes, 7 de enero de 2008

Rendez-vous

Puede que la encuentre,
pero será ya tarde para los dos.
Estaré demasiado roto para ella,
no sabrá qué hacer conmigo.

Yo, como un estúpido,
le reprocharé que no haya aparecido antes.

Discutiremos, en vez de amarnos.

domingo, 6 de enero de 2008

Capítulo 1250

Te busco en mis recuerdos y no te encuentro. Quizá aquella era otra, una que sólo se parecía a ti, y no me di cuenta. Una lamentable confusión, lo reconozco. Pero ya es tarde, ésa no eras tú.

sábado, 5 de enero de 2008

Publicidad

Nuevo Míchel Noguera. Fórmula mejorada. Ahora con un 15% más de nihilismo.

viernes, 4 de enero de 2008

Paseo espacial

"Te he estado buscando toda mi vida", repite ella antes de quedarse dormida en el sofá. Es una tarde de primavera y los rayos de sol que entran por los amplios ventanales llenan de calidez la estancia. Todo es perfecto, salvo por la ausencia de realidad. Pero no protesto y salgo en silencio de la habitación, para que no se despierte.

jueves, 3 de enero de 2008

3 de enero

Rechazo todo pensamiento positivo, toda esperanza. "No, no, esas cosas no me pasan a mí", pienso. Y me meto en la cama a dormir tranquilamente.

miércoles, 2 de enero de 2008

Sueño

Estoy en una habitación que tiene como único mobiliario una mesa y cuatro sillas, todo de madera. En la mesa hay cuatro platos y una olla. Destapo la olla para servirme, pero no contiene más que arena. Miro a mi alrededor y descubro pequeños montones de arena en las esquinas de la habitación. Cada vez hay más y pronto me llega a las rodillas. Por una puerta que no había visto antes entra una mujer morena vestida de negro. Se queda de pie junto a la mesa y me mira. Le pregunto qué está pasando. Creo que intenta contestarme, pero de su boca no sale ningún sonido, sólo arena.

martes, 1 de enero de 2008

Reinicio

Feliz navidad,
un próspero año nuevo,
y haikus tontos.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Año 0

No tengo planes, los he dejado todos atrás. Dentro de nueve meses cumpliré treinta años y no tengo nada planeado. La idea de vivir en Madrid dejó de tener sentido prácticamente desde el principio. Málaga sigue siendo una condena. En general, los dos últimos años han sido un error, una pérdida de tiempo. Salvaría sólo el quince de enero y las cómplices francesas a medianoche. Espero el nuevo año sin expectativas de ningún tipo, sin planes ni listas de propósitos o despropósitos. El tiempo es sólo un paisaje imaginario. No va a pasar nada.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Escrito sobre el viento

Llevo más de diez años esperando que se pongan de moda los tipos como yo y sigue sin suceder.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Sing along with the common people

Escucho atentamente los problemas de la gente. No por bondad, sino en beneficio propio. Para saber cómo vive la gente normal, cómo piensa. Para entender vivencias que nunca podré tener.

viernes, 28 de diciembre de 2007

El amor

Sí, querida, tú serás feliz con tu millonario, yo me jugaré la vida en la ruleta todas las noches. Con ojos vidriosos, depositaré toda mi esperanza en un número, en un color, y mientras la bola ruede pensaré que el tiempo se ha detenido. Y diré a las chicas, en un intento baldío de llevármelas a la cama: "yo soy ludópata para parecerme a Dostoievski". Ellas sonreirán tímidamente y se apartarán de mí, dejándome a solas con mi maldición.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Capítulo 1240

Nadie lo sabe, pero tengo sólo un puñado de recuerdos, nada más. Me invento el resto y afirmo que los he vivido. Cuando no se me ocurre nada, utilizo los recuerdos de otros y me proclamo protagonista. Así voy componiendo una biografía extraña, ficticia, en la que apenas me reconozco.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

De las causas perdidas

Sí, me aburre tanta causa perdida, tanto "el charco de sangre de la entrada tenía forma de corazón". Lo cierto es que nadie me conoce, excepto, quizás, aquella chica de la última fila, la de la sonrisa perfecta. Pero no del todo, porque si me conociera caería rendida a mis pies, ¿no es verdad? Y no lo hace, así que ingrata ella e ingratas todas, que permiten que lleve esta vida de días de desidia y noches de nihilismo. Y no es demasiado lo que requiero para una existencia placentera, damas y caballeros. No más que el resto de la humanidad. Sólo el gran amor (o muchos de tamaño medio) y aventuras de corte literario por el ancho mundo. Porque cuando baja el telón ustedes se marchan a casa, pero yo me quedo aquí, en el escenario, pues no tengo dónde ir. Y en el silencio del teatro -el silencio de mi vida- planifico la próxima función. Es su aplauso lo que me mantiene en pie, amigos. Y la sonrisa de las chicas guapas que durante un instante sueñan conmigo.

martes, 25 de diciembre de 2007

Bah, humbug!

Nada como empezar el día de Navidad con una fräulein complaciente, se dijo. Quizás el próximo año tuviera suerte y consiguiera hacerlo, que esta vez despertaba junto al fantasma de las navidades pasadas, como casi todos los años.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Cuento navideño

Ella le llama por la noche para decirle "Feliz Navidad", como hace cada año. Él no se muestra demasiado comunicativo, pero eso también forma parte de la costumbre. A ella le molesta que lo vea todo negro y así se lo dice. Él se enfada y le responde: "no entiendes nada". Discuten. "¿Por qué estás tan convencido de que nada vale la pena?", le pregunta ella al borde de la exasperación. Él suspira y su voz suena muy lejana cuando contesta: "Porque eras tú; eras tú y nada más". Después cuelga, y a ella le cuesta no llorar.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Autoplagios

He hecho una lista de despropósitos para el nuevo año y tu nombre no aparece en ella, cuando antes estaba siempre en el primer lugar.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Cartesianismo

Se lo confesé a mi mujer aquella mañana, durante el desayuno. "Cariño, soy mecánico", le dije. Ella levantó la mirada del periódico y me contestó: "ya lo sé; y yo soy maestra de escuela, ¿qué importa eso ahora?". "No, no me has entendido", repuse adoptando el tono de voz más razonable que encontré, "lo que estoy diciendo es que soy un robot, estoy hecho con piezas mecánicas". Me miró como si pensara que me había vuelto loco, pero continué con mi historia: "Esta noche he recordado que me montaron en una factoría japonesa; había muchos más como yo". Ella me apretó la mano con ternura y me preguntó: "Pedro, ¿estás tomando drogas?, podemos buscar ayuda". "No tomo drogas, Marta, te estoy diciendo la verdad, soy un androide, mis recuerdos humanos son implantados". Ella insistió en no creerme: "¿Te duele la cabeza? Podría ser un tumor". Me enfadé, es la verdad, y tiré el café al suelo al levantarme de la silla. Marta empezó a sollozar, yo me quedé unos segundos mirando como un idiota el café derramado. Después salí al salón y me senté en el sofá, desolado. Unos minutos después escuché que mi mujer dejaba de llorar y hablaba sola. Hablaba por teléfono, deduje. Había bajado la voz, pero pude entender lo que decía. Era: "tienen que repararlo, está funcionando mal, ha empezado a recordar cosas".

viernes, 21 de diciembre de 2007

Décembre

Ella era insultantemente joven y bella. Yo estaba solo esa noche, como siempre, pero soy un tipo orgulloso y no me gusta que me insulten, así que me acerqué a su mesa para decirle un par de cosas. Pero había bebido mucho, como siempre, y, levantándola de la silla con algo de rudeza, le dije: "vamos a traicionar a todos los poetas de tristeza infinita". Y acabamos en la cama, lo que no había pasado nunca.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Just another sucker on the vine

Anoche soñé que me juzgaban por mis crímenes contra el amor y llamaban a testificar a todas las mujeres de mi vida. Mi abogado renunció en ese momento.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Imaginary landscape 4

La chica de ojos soñadores que se enamorará perdidamente de mí está ahora acostada en su cama, leyendo, ignorante de su destino. Puesto que es sólo un personaje literario, su libre albedrío es aparente. Su función en la historia, que hace las veces de vida para los personajes literarios, es encontrarse conmigo y procurar momentos románticos de gran interés para el lector. Ya que es una obra privada, el lector seré yo. Así, seré autor, personaje y lector. No se puede ser más egocéntrico, pero no hay nadie a quien pedirle disculpas. Son las cuatro y cuarto de la madrugada, la chica de ojos soñadores está cansada, cierra el libro, apaga la luz, y no tarda en quedarse dormida.

martes, 18 de diciembre de 2007

Llueve

En esta ciudad nunca para de llover. Llueve cuando paseo por sus calles pensando en ti, que decidiste irte lejos. Me voy a la India, con los intocables, dijiste aquella mañana, mientras yo untaba mermelada en una tostada. Así de ridículo lo recuerdo todo. Creo que cada vez que pasa algo importante estoy haciendo alguna cosa banal. Declaran la guerra: estoy en la ducha. Asesinan al presidente: estoy sacando al perro. Terremoto: estoy durmiendo. Te vuelves loca y decides compartir tu vida con los leprosos de la India: tengo una tostada en la mano y te miro con cara de idiota. No sé si habrás encontrado la felicidad entre los parias de la Tierra, pero aquí todo sigue tan tonto y lluvioso como siempre.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Even in his youth

1987: Estoy en clase de informática intentando crear una cara sonriente con códigos que apenas comprendo. Si nos portamos bien, nos dejan jugar al Antarctic Adventure. Me gusta Katiana, una chica que conozco del autobús escolar. El curso que viene estaré en otro colegio y nunca más volveré a saber de ella.

1997: Estoy con Helios y Sebi hablando de tonterías. Estamos equivocados en casi todo, aunque aún no nos hemos dado cuenta. Me gusta Alba, una chica con la que todavía no he hablado ni una sola vez. Ni ella ni yo lo sabemos, pero será mi novia dentro de unos años.

2007: Estoy sentado aquí, escribiendo esto, desperdiciando mi vida. Me gustan todas. O ninguna. No lo tengo muy claro.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Imaginary landscape 3

Te escribo esto desde el pasado. Concretamente, te lo escribo sentado en la mesa de la cocina de tu antigua casa, donde ya no vives. Puede que sea el año 2002, no estoy seguro. Quizás sea el 2001. Tú no estás aquí, claro, pues estás en el presente, que para mí sería el futuro. Estoy completamente solo, pero tengo la extraña sensación de que entrarás en cualquier momento por la puerta, me darás un beso, leerás esto y dirás: "qué cosas más raras escribes". Así que espero.

Creo que voy a encender la luz, está oscuro y tengo un poco de miedo.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Ciencia para pobres

Siempre he creído que hay mujeres dispuestas a rehabilitarte y mujeres dispuestas a hundirte. Por ahora sólo he podido demostrar lo segundo, pero sigo investigando.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Imaginary landscape 2

Todo hombre necesita una mujer por la que echar la vida por la borda y yo la encontré a ella. Por ella dejé mi trabajo y mi familia, y la perseguí hasta aquí, hasta esta ciudad de calles desconocidas y habitantes hostiles. Lo anoto en la servilleta de este bar, por si alguien sigue mis pasos como yo sigo los de ella. O ésa es la excusa que me doy, pues bien sé que no hay nadie más. No hay nadie más en esta ciudad abandonada, en esta ciudad en el centro de la muerte, donde sólo estoy yo y el fantasma de un recuerdo que me persigue sin remedio.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Imaginary landscape

"Ella ya no vive allí", piensa, pero no puede evitar temblar cada vez que pasa frente a su antigua casa.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Aforismos baratos

"El amor es como el comunismo: una buena idea que no sabemos llevar a cabo", pienso mientras paseo por el Ikea y admiro lo que ha levantado la civilización.

martes, 11 de diciembre de 2007

Infiernos

Siempre estaba con otros, siempre me mentía. Y ahí estaba yo cada noche, buscándola de bar en bar. Alguna vez la encontraba y conseguía que volviera a casa conmigo, mirándome con desprecio durante el trayecto. Otras veces regresaba solo y derrotado y tenía que esperar a que apareciera por la mañana y, desafiante, me preguntara si quería saber dónde había estado. Yo me limitaba a mirarla en silencio y recordaba aquello que decía Bukowski en alguna novela: "Yo no dejaba de repetirme que ninguna mujer del mundo era una puta, sólo la mía". Pero las referencias literarias no ayudaban mucho.

lunes, 10 de diciembre de 2007

2007

Me preocupa este ruido en la cabeza, este rumor de palabras no escritas que me impide dormir. Otra vez solo, por cierto.

domingo, 9 de diciembre de 2007

1909

Hacia Brescia, para ver los aeroplanos, viajan en automóvil unos desconocidos escritores. Los acompaña, en el asiento de atrás, una chica muy joven, musa de todos ellos y escritora también. Con más talento que la mayoría de los que están en el vehículo, cabría añadir. Uno de los ocupantes del automóvil, sentado junto a ella, intenta seducirla con sus maneras de gran trágico, susurrándole al oído cosas como "tengo en el corazón mil derrotas y ningún amor" mientras le pone la mano en el muslo. Ella sonríe, sabiéndose tentadora, y le da celos: "me ha pedido Emanuele Lombardo que me case con él". "Bah, ese es un futurista", responde el trágico, molesto. Ella ríe. Él se enfurruña y hace como que mira el paisaje. Pero no retira la mano.

sábado, 8 de diciembre de 2007

De nuestro gobierno en el exilio

En la primera década del siglo XXI, se reunió en Málaga un grupo variopinto de personas que, por una cuestión de ego, no aceptaban el orden impuesto. El lugar de reunión era el piso de un miembro del grupo y tenían como excusa un almuerzo entre amigos que se aproximaban peligrosamente a la treintena, pero el verdadero motivo se acercaba más a la conspiración y a la necesidad de formar un gobierno de España en el exilio interior de todos ellos. Míchel Noguera, que se llamaba a sí mismo poeta básicamente por aburrimiento, fue nombrado ministro de Exteriores, pues soñaba con establecer relaciones al más alto nivel con mujeres de toda condición (se revelaría altamente ineficaz como diplomático). Ésta es la breve crónica de un encuentro que no se produjo salvo en mi imaginación, pues, como he dicho, y eso sí es verdad, tiendo al aburrimiento, lo que hace que me invente una realidad alternativa a la que sucede ante mis ojos. Pero sólo por los aperitivos imaginarios ya valía la pena.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Punto de no retorno

Éramos muy jóvenes entonces. Era una tarde de primavera, o quizás de verano, y estábamos en la cama, desnudos. Ella me besó y dijo: "nuestros hijos van a ser muy guapos".

Creo que todo empezó a ir mal a partir de ese momento.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Un momento de locura

Acabo de enterrar a mi mujer en el jardín. No sé por qué lo he hecho, puesto que la quería. Todo ha sucedido muy deprisa. Estábamos viendo la tele, como cada noche después de cenar. De pronto, sin que aparentemente tuviera relación con lo que emitían en ese momento, ha susurrado: "algo está cambiando". A mí aquello, no sé por qué, me ha dado mucho miedo. Se me han erizado todos los pelos del cuerpo y he empezado a temblar incontrolablemente. ¿Qué estaba cambiando, qué quería decir con eso? ¿Estaba cambiando lo que sentía por mí? ¿O era algo más importante que eso? ¿Qué había visto y no me decía? Ella se ha dado cuenta de mi estado y me ha preguntado qué me pasaba. "Nada, cariño", le he dicho, intentando una sonrisa, "me habrá entrado frío, voy a por una manta". Me he levantando del sofá, dejándola preocupada, y he ido al dormitorio, como si fuera a coger la manta prometida. Pero en vez de eso he sacado de su escondite la pistola que compré para defendernos de intrusos, he vuelto al salón y, sin decir nada, he disparado cuatro veces contra ella.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Otros momentos, otras oportunidades

Cansado y fracasado, se acerca a ella y le dice algo que no puedo escuchar desde aquí. Ella sonríe, le acaricia con ternura la cara, le coge de la mano y entran juntos en casa.

martes, 4 de diciembre de 2007

Sin título

Escribo esto en un aparte, mientras todos duermen, en una casa que no es la mía. Podría bromear, si bromear no me saliera siempre tan caro. Podría escribir cosas como: "Quién me mandará a mí liarme siempre con escritoras. A la hora de mentir son demasiado ingeniosas como para no creer que dicen la verdad. Las excusas son tan detalladas, están tan bien contadas... Claro que yo reconozco a veces ciertos trucos de la profesión, pero me pierde la buena literatura." Pero no hay tiempo, es tarde y se hace de día enseguida.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Poetastros

Oh, querida, mis maneras están desfasadas y te empeñas en ser mi fuente de desesperación y no la de inspiración. Sólo tú puedes salvarme de esta miserable existencia, ¿y acaso es pedirte demasiado que te sacrifiques por el arte? Es un precio muy pequeño a cambio de un bien superior. Es terrible que ocupes estas líneas sin dar nada a cambio. Te espero esta noche, en el sitio de siempre.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Never any good

Lo bueno de ser yo es que puedo tener muchas relaciones sin compromiso, pues no hay mujer que se enamore de mí.

sábado, 1 de diciembre de 2007

The modern lovers

Uno de los primeros objetivos de la resistencia pacífica es que el otro te reconozca como un igual. Hay relaciones de pareja en las que no se consigue ni eso.