miércoles, 23 de enero de 2013
De los premios y sus consecuencias
Después de ganar tres premios el año pasado, ahora me presento a los concursos de otra manera, convencido de que hay posibilidades. Esto es un arma de doble filo, pues perfectamente puedo no ganar nada este año y sentirme traicionado, pensar que todo forma parte de una conspiración contra mí, subirme a un campanario con un fusil de francotirador, etcétera, etcétera.
martes, 22 de enero de 2013
El secreto
Desde hace meses, vivo un apasionado romance con mi vecina. Es una relación clandestina de un secretismo admirable; dudo mucho que mi mujer sospeche algo. Tampoco sospecha la vecina, que no sabe que mantengo un tórrido affaire con ella en mi imaginación, aunque creo que a veces se lo huele por mi forma de mirarla cuando nos encontramos en el ascensor, momento en el que somos realmente cómplices.
lunes, 21 de enero de 2013
El hombre que creía ser Paul Auster (3)
Hoy he dado una rueda de prensa para hablar de mi nueva novela. Le expliqué a mi agente que ni siquiera la he empezado, pero él insistió: piensa que es el tráiler de una película, me dijo. Y ahí me he visto frente a los periodistas, que me preguntaban por un argumento que no tengo. Para despistar, les hablé de la creación literaria. Les conté mi rutina de merodear cerca del ordenador hasta que la idea se confiara y pudiera saltar sobre ella. Luego dije que la novela es un contrato fijo y que los relatos son pequeñas chapuzas esporádicas; la madurez consiste en abandonar los trabajos eventuales. Sin embargo, me siguieron preguntando por el argumento de la novela. Confesé entonces que no era tanto una novela, sino una intención. Una intención de novela. Como parecían prestos a redactar artículos en mi contra, improvisé un argumento. Va de una mujer que abandona a su marido para hacer el mal por el mundo, dije. Una periodista quiso saber entonces si era un alegato machista, si una mujer sólo puede ser buena al lado de un hombre o qué. Yo pensé que esto en el fondo era buena publicidad, así que me encogí de hombros.
domingo, 20 de enero de 2013
Segundas partes
Verá, yo creo que lo mejor es ir sobre seguro y repetir fórmulas de éxito. Así, he escrito «Crimen y castigo II: La venganza». La historia empieza cuando Raskolnikov sale de la cárcel y se muda con Sonia a las afueras de San Petersburgo. Raskolnikov sigue en una etapa mística en la que cree ver a Dios en diversos objetos cotidianos. Sonia, por su parte, tiene que traer dinero a casa, así que vuelve a la calle, pues no tiene ninguna otra preparación. El santurrón y la prostituta llevan una vida sencilla que se ve interrumpida por una serie de asesinatos. Es un sobrino lejano de la usurera que Raskolnikov asesinó en la primera novela; el chico busca venganza, por lo que va matando a los místicos, visionarios y profetas de la región, estrechando el cerco en torno a nuestro protagonista, que duda entre escapar, aceptar su suerte o volver a sus viejos hábitos criminales y matar antes de ser matado. Entretanto, Sonia contrae la sífilis, lo que es un elemento dramático y doméstico de lo más interesante.
Por otra parte, tengo terminada «Moby Dick II: La venganza». Está pensada para que pueda ser adaptada al cine por Disney, ya que está contada desde el punto de vista de la ballena, descendiente de la Moby Dick original. Moby Dick II recorre los mares en busca de los descendientes de Ahab. Ahab V es un tiburón de las finanzas (en una metáfora un tanto barata) que se pasea en su yate acompañado por dos modelos de lencería que acabarán en las fauces de la ballena, lo que le servirá de reflexión a Ahab: lo que importa en la vida es llevar una vida sencilla lejos de ballenas asesinas. Un descendiente de Ismael trabaja ahora en Greenpeace e intentará mediar entre ballena y humano, con sorprendentes consecuencias.
También estoy trabajando en «La Biblia II: La venganza», pero está en su fase inicial.
Por otra parte, tengo terminada «Moby Dick II: La venganza». Está pensada para que pueda ser adaptada al cine por Disney, ya que está contada desde el punto de vista de la ballena, descendiente de la Moby Dick original. Moby Dick II recorre los mares en busca de los descendientes de Ahab. Ahab V es un tiburón de las finanzas (en una metáfora un tanto barata) que se pasea en su yate acompañado por dos modelos de lencería que acabarán en las fauces de la ballena, lo que le servirá de reflexión a Ahab: lo que importa en la vida es llevar una vida sencilla lejos de ballenas asesinas. Un descendiente de Ismael trabaja ahora en Greenpeace e intentará mediar entre ballena y humano, con sorprendentes consecuencias.
También estoy trabajando en «La Biblia II: La venganza», pero está en su fase inicial.
sábado, 19 de enero de 2013
Los cultos mistéricos
A veces, en las librerías, me arriesgo y echo un vistazo en la zona de novedades de narrativa española. Esto, claro, es una invitación a la depresión, pues veo a las jóvenes promesas de la literatura publicadas y me entra envidia. Qué bonito tiene que ser ver tu libro en la estantería de una librería, pienso. Y a veintidós euros, que no sé quién me iba a comprar a ese precio (yo no me compraría). Hay que tener lectores fieles ya antes de publicar, se me ocurre. Quizá funciona así la cosa, quizá haya que presentarse en una editorial con una cartera de clientes seguros que comprarán tu libro, para que la empresa no corra riesgos. Cómo saberlo.
viernes, 18 de enero de 2013
Los principios
Ella descubre la infidelidad de su marido y se siente ultrajada. El matrimonio tiene sus reglas y él las ha roto.
—¡Te has tirado a otra! ¡Has follado fuera del matrimonio! —le espeta.
—Es que si me hubiera follado a otra dentro del matrimonio, sería bigamia —responde él con calma.
—¿Qué?
—Y yo haré cosas inmorales, pero no ilegales. Uno tiene sus principios.
—¡Te has tirado a otra! ¡Has follado fuera del matrimonio! —le espeta.
—Es que si me hubiera follado a otra dentro del matrimonio, sería bigamia —responde él con calma.
—¿Qué?
—Y yo haré cosas inmorales, pero no ilegales. Uno tiene sus principios.
jueves, 17 de enero de 2013
El hombre que creía ser Leonard Cohen
Ahora que las chicas se han marchado. Ahora que Montreal es de otros (y también Hidra). Nadie sabe que Leonard Cohen también tiene que lavar los calzoncillos. A mano. Es otro tipo de disciplina. Envejecer es esto: una tarde de enero ante la pila y una ventana que da a la ciudad de Montreal, que se oscurece.
miércoles, 16 de enero de 2013
El cómic
Ser guionista de cómic es un poco raro. Es como denunciar un crimen: tú describes lo sucedido (en tu imaginación) y el dibujante hace una reconstrucción de los hechos. A veces te presenta un retrato robot y te pregunta si se parece al sospechoso, al sospechoso que protagoniza la historia. Sí, se da un aire, contestas tú, pero tenía más expresión de sorpresa. ¿Y qué hizo después de esta escena?, te pregunta. Pues no sé, no lo he pensado. Pues a ver si se te ocurre algo, que faltan páginas y se aproxima la fecha de entrega, te dice él.
martes, 15 de enero de 2013
El hombre que creía ser Paul Auster (2)
Me llama por teléfono un periodista de una importante revista griega y me pregunta por las políticas de austeridad que se están aplicando en Europa. Yo me río y contesto que me parece bien, que seguro que «austeridad» viene de Auster. Él entonces quiere saber si me parece gracioso el drama de miles de personas que no tienen nada y si me gustaría que mis libros se quemaran en Atenas. Yo me disculpo, explico que sólo quería hacer un chiste con mi apellido y apelo a Sócrates, a la biblioteca de Alejandría, a la resistencia contra los nazis (nazis que, no lo olvidemos, eran alemanes). Sería un mal precedente ponernos también nosotros a quemar libros, ¿no? El periodista no parece muy convencido, así que me pongo a hablar de Siri. ¿Sabe usted que me he separado de mi mujer? Bueno, ha sido cosa de ella, que ha abandonado el hogar. Quizá la crisis sea culpa de Siri, que me dijo que iba a hacer el mal por el mundo, murmuro, pero hace tiempo que el periodista ha colgado.
lunes, 14 de enero de 2013
Dos señores
—Esto de hacerse viejo es una mierda.
—Y pasa todo el rato, además.
—¿Y si nos vamos de putas?
—¿Eso nos hará más jóvenes?
—Si la puta es buena, sí.
—No sé si tengo presupuesto para eso.
—Mira, puedes rascarte un poco más el bolsillo hoy, que es para una buena causa: la eterna juventud.
—Que no, que no funcionaría. Vería mi cuerpo ajado junto a su lozanía y me deprimiría aún más.
—Podemos buscar una prostituta ajada, entonces. Por contraste, te sentirías más joven.
—Ya, pero no veo la lógica en pagarle a una señorita que no me gusta.
—Bah. Sólo piensas en el sexo.
—Y pasa todo el rato, además.
—¿Y si nos vamos de putas?
—¿Eso nos hará más jóvenes?
—Si la puta es buena, sí.
—No sé si tengo presupuesto para eso.
—Mira, puedes rascarte un poco más el bolsillo hoy, que es para una buena causa: la eterna juventud.
—Que no, que no funcionaría. Vería mi cuerpo ajado junto a su lozanía y me deprimiría aún más.
—Podemos buscar una prostituta ajada, entonces. Por contraste, te sentirías más joven.
—Ya, pero no veo la lógica en pagarle a una señorita que no me gusta.
—Bah. Sólo piensas en el sexo.
domingo, 13 de enero de 2013
Mudarse a Berlín
Ahora todo el mundo se marcha a Berlín, pero no sólo por la crisis, sino porque es un sitio guay. Nick Cave fue a Berlín. David Bowie fue a Berlín. El Ejército Rojo fue a Berlín. Todos los modernos te dicen que hagas la maleta y te vayas a vivir a la capital alemana. Pero no tengo dinero, contesto yo. Da igual, los mendigos españoles dan todavía más interés a la ciudad; además, es mejor ser mendigo en Spandau que en cualquier barrio español. Es verdad, lo importante es molar en cualquier situación. Pero quizá sea más sencillo que Berlín se mude conmigo, pienso. Así que decoro mi casa con motivos germánicos, como le gustaría a Wagner (al que escucho constantemente ahora que vivo en Berlín), me dejo el bigote al estilo del Káiser y tomo cerveza y bratwurst todo el rato. Ich bin ein Berliner. Mis vecinos se empeñan en hablarme en español, pero tiene sentido, pues Berlín se está llenando de españoles.
sábado, 12 de enero de 2013
El hombre que creía ser Tom Waits
Tambaleándose por el alcohol, entra en el enésimo bar y con voz de lija pide una copa. La camarera se la da con gesto de disgusto y él le pregunta: ¿sabes quién soy? Sí, un borracho, responde ella. Vale, sí, pero no uno cualquiera, contesta él con una sonrisa desdentada.
viernes, 11 de enero de 2013
Hechuras de poeta
—Tiene usted hechuras de poeta —le dice el sastre.
—¿Qué?
—Se lo digo yo, que entiendo de estas cosas. ¿No nota que le aprieta la sisa?
—Sí, siempre.
—Eso es la poesía, que intenta salir.
—¿Por el sobaco?
—Claro, cerca del corazón.
—¿Qué?
—Se lo digo yo, que entiendo de estas cosas. ¿No nota que le aprieta la sisa?
—Sí, siempre.
—Eso es la poesía, que intenta salir.
—¿Por el sobaco?
—Claro, cerca del corazón.
jueves, 10 de enero de 2013
Delirio de un sueño febril
Sueño que se me hincha el pene hasta alcanzar las dimensiones de un dirigible y salgo volando por la ventana montado en él, como si fuera la escoba de una bruja o, más bien, un cohete Saturno. Asciendo al edificio más alto de la ciudad y, como un sátrapa sexual, me corro, eyaculo sin fin sobre la ciudad sin nombre y mi semen cae como maná del cielo y las quinceañeras, con sus cortas faldas a cuadros, se agachan en los parques, hacen bolas de nieve y se las lanzan a la cara unas a otras.
miércoles, 9 de enero de 2013
Números de teléfono
A veces, cuando la echo de menos, llamo a Cristina, mi ex novia. Pero Cristina cambió de número de móvil hace tiempo y siempre me contesta un hombre. Entonces yo le pregunto qué ha hecho con Cristina, si la ha secuestrado o, peor, asesinado. El hombre siempre se enfada y amenaza con denunciarme a la policía, pero cambio de número con frecuencia para que eso no suceda.
martes, 8 de enero de 2013
El hombre que creía ser Paul Auster
Siri, el nombre de mi mujer, es un anagrama de Iris, lo que tiene gracia, pues Anagrama ha sido mi editorial en España durante muchos años. Le comenté esto de su nombre y añadí que quizá era Iris Murdoch de incógnito y que se conservaba admirablemente bien. Ella me lanzó una mirada torva y deduje que no le hacía gracia que la comparara con escritoras muertas. Bueno, sería más adecuado que te llamaras Sisi, como la emperatriz, dije, que es un anagrama de la diosa Isis, la madre del mundo. Esperaba que el piropo enmendase la situación, pero se puso hecha una furia. Me preguntó que cómo sabía yo eso, cómo sabía que ella era el Anticristo en versión egipcia, la AntiIsis. Yo no supe qué responder a esto y miré por la ventana, a ver si una elipsis nos sacaba del embrollo, pero de pronto todo se ennegreció y, cuando recobré el conocimiento, Siri se había marchado. Había dejado una nota, sin embargo, que decía: «Me voy a hacer el mal por el mundo». Yo me senté frente al ordenador e hice como que empezaba una nueva novela.
lunes, 7 de enero de 2013
La fiebre
La fiebre es un ascensor que sube y baja por los pisos de mi vida. Me quedo en el piso cuarenta, que es donde están mis mejores amigos, los viejos delirios (de grandeza). Es donde está toda la animación, todo lo que iba a hacer pero que no pude por cuestiones que he olvidado. Aparece de pronto un botones y me dice que no puedo quedarme eternamente aquí, que esto es sólo un hotel y tengo que volver a casa. Pero yo no quiero bajar, quiero seguir subiendo, seguro que la azotea tiene unas vistas preciosas.
domingo, 6 de enero de 2013
La biografía
Sonia me regaló esta navidad Soy tu hombre. La vida de Leonard Cohen. Me lo leí en un par de días (estar obsesionado con Cohen funciona así) y enseguida me puse a pensar en mí, como buen narcisista. Me pregunté qué diría un biógrafo si algún día yo fuera alguien. Tendría que rellenar los muchos espacios vacíos con cosas de su invención, pues los capítulos serían muy aburridos: «con treinta y cuatro años todavía no le había publicado nadie y languidecía en la mayor de las mediocridades a la espera de la oportunidad soñada, que le llegó muchos años después, en el asilo, con un público fiel de ancianos que a causa del Alzheimer le tomó por Paul Auster. Él no les sacó de su error, pero no por malicia, sino porque también creía ser Auster».
sábado, 5 de enero de 2013
El examen
—Señora, le repito que esto es irregular.
—No creo que el reglamento especifique que el alumno ha de estar vivo para examinarse.
—Puede que no, pero sí dice que tiene que estar presente.
—Y lo va a estar, que para algo traigo la ouija.
—No sé, señora, todo esto es muy raro.
—Sea comprensivo: el sueño de mi hijo era ser abogado y sólo le falta esta asignatura para licenciarse. Y piense en lo bien que le vendrá a usted tener un amigo abogado en el mundo de los muertos. Tiene cara de haber pecado mucho.
—No creo que el reglamento especifique que el alumno ha de estar vivo para examinarse.
—Puede que no, pero sí dice que tiene que estar presente.
—Y lo va a estar, que para algo traigo la ouija.
—No sé, señora, todo esto es muy raro.
—Sea comprensivo: el sueño de mi hijo era ser abogado y sólo le falta esta asignatura para licenciarse. Y piense en lo bien que le vendrá a usted tener un amigo abogado en el mundo de los muertos. Tiene cara de haber pecado mucho.
viernes, 4 de enero de 2013
El biógrafo
Era un biógrafo muy meticuloso: siempre asesinaba al biografiado para que no quedara nada por contar.
jueves, 3 de enero de 2013
La regla
—Jo, me va venir la regla.
—Ajá.
—¿Cómo qué «ajá»?
—¿Qué pasa?
—Podrías mostrar más interés, ¿no?
—No sé, tampoco es que sea una sorpresa: te viene todos los meses, ya tendrías que estar acostumbrada.
—Ajá.
—¿Cómo qué «ajá»?
—¿Qué pasa?
—Podrías mostrar más interés, ¿no?
—No sé, tampoco es que sea una sorpresa: te viene todos los meses, ya tendrías que estar acostumbrada.
miércoles, 2 de enero de 2013
La polla
Tras ducharse, se mira en el espejo mientras se seca con la toalla y piensa: tengo una polla preciosa. Pero enseguida se da cuenta de que hace trampa, pues a él, como a todo buen heterosexual, le desagradan las pollas. Decir que la suya es preciosa cuando el resto le parecen asquerosas es muy fácil. Un homosexual sería más objetivo comparando su propia polla con el resto, piensa. Pero también podría darse el caso de que el homosexual perdiera: que encontrara alguna polla más bonita que la propia. Eso sería un revés intolerable para el ego. ¿Cómo va a haber pollas mejores que la de uno mismo? No, mi polla es el único Dios y yo su profeta, murmura, aunque la verdad es que pocas veces uno encuentra el momento adecuado de la conversación para ponerse a hablar de su polla.
martes, 1 de enero de 2013
El año trece
—¿Y qué propósitos tienes para este año?
—Todos, claro.
—¿También morirte?
—Bueno, si surge...
—Todos, claro.
—¿También morirte?
—Bueno, si surge...
domingo, 30 de diciembre de 2012
Siempre habrá motivos de queja
En el año 2012, como predijeron los mayas, gané por fin MálagaCrea. De inmediato se armó un revuelo importante entre la intelligentsia malagueña, que se preguntaba quién había dejado entrar a ese indocumentado. Pero pasó pronto y no me invitaron a muchos cócteles con enanos con bandejas llenas de coca en la cabeza. Luego gané un par de premios más gracias a errores de los jurados y colaboré en alguna publicación esporádica (lo más bonito fue participar en el número especial de Standdart sobre Leonard Cohen). Las editoriales mantuvieron la tradición de ignorar mis avances románticos, pero era lo previsto al empezar el año, así que ellos cumplieron con su parte y yo con la mía. Con mi concubina las cosas fueron extrañamente bien, sobre todo teniendo en cuenta que tratar con mujeres es tratar siempre con seres irracionales (esto lo digo para que se enfade). Ha sido un buen año, lo cual es preocupante, pues es fácil que el siguiente sea peor. Pero estaré preparado para quejarme.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Donde mejor escribo es en la ducha
Es ahí donde se me ocurren las mejores ideas, quizá porque me froto la cabeza (con champú). Pero escribir ahí está lleno de inconvenientes, pues el agua borra la tinta y destruye el papel, así que es como si no escribiera nada. Me compré un cincel para grabar en la pared mis pensamientos de forma permanente, pero la comunidad de vecinos está furiosa conmigo por mi desmesurado consumo de agua y los golpes constantes.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Pues ya ve
Soñé que yo era el único escritor secreto del mundo y, claro, me cruzaba constantemente por la calle con escritores consagrados. Uno de ellos me dijo: no me suena su cara, ¿usted a qué se dedica? Yo soy escritor secreto, contesté. ¿Y eso por qué? Pues ya ve, dije yo. Eso no es una respuesta, repuso él, ¿es que está en misión secreta? Bueno, es algo parecido, sí, trabajo en la sombra para una organización clandestina formada sólo por mí, pues soy muy exclusivo. Eso es una tontería, replicó él, y no me engaña: es usted un vil gusano. Sí, pero nadie lo sabe, respondí yo.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
martes, 25 de diciembre de 2012
El bebé
Lo he traído a la playa, para que vea el mar por primera vez, quizá última. Estrecho su frágil cuerpo contra mí y pienso que no es justo, que merece vivir tantas cosas. No hay dios si permite esto. El cura le ha dicho a mi mujer que es una prueba para nosotros, pero qué dios sería así, antikantiano, usando a un bebé como medio y no como fin. Aunque nosotros no somos mucho mejores, que todavía no le hemos puesto nombre, por si no sobrevive. Cómo le diremos al niño que esperamos a que superara la operación antes de ponerle nombre. No queríamos sufrir tanto, entiéndelo. Nos temíamos lo peor y decidimos que es más fácil olvidar algo si no podemos nombrarlo. Porque ése era nuestro único plan si todo salía mal: olvidarte. Como si nunca hubieras pasado.
lunes, 24 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
Un tipo serio
Usted era más interesante cuando sufría, siempre tenía alguna forma de desdramatizar la vida con humor. Sin embargo, desde que es feliz se ha convertido en un aburrimiento absoluto, pues no tiene ya ningún drama que minimizar.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Señales del fin del mundo
El fin del mundo eres tú, le dice. Lo sé cuando me miras con esos ojos tuyos (claro, no me ibas a mirar con otros). Lo sé por tu forma de moverte cuando hacemos el amor. Lo sé cuando me despierto en mitad de la noche y, como un acosador, te observo dormir. Sé entonces que el fin del mundo es una realidad, pues después de ti no podrá haber nada.
viernes, 21 de diciembre de 2012
Las malas costumbres
Ya, ya sé que el niño sólo tiene un año y medio, pero está demasiado mimado: cuando quiere algo, lo señala y se echa a llorar hasta que se lo dan. Anoche tuvieron un problema muy gordo en casa cuando se puso a señalar la luna por la ventana.
jueves, 20 de diciembre de 2012
La playa (2)
La arena de la playa está cubierta de medusas, como restos de una batalla, y las gaviotas se abalanzan sobre ellas. Es otro tipo de turismo.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
La playa
La calle está en primera línea de playa, con vistas a los gatos, las medusas, las gaviotas amenazantes y ocasionales chicas en biquini. Si observa con atención, podrá contemplar el espectáculo del mar arrasándolo todo, pero le hará falta paciencia.
martes, 18 de diciembre de 2012
La literatura y sus consecuencias
—Cariño, voy a pasarme por el supermercado, ¿has escrito la lista de la compra?
—No he podido, estoy bloqueado.
—¿Qué?
—No se me ocurre una trama consistente. No hay tensión al pasar del aceite a los tomates. Ni desarrollo de los personajes.
—¿Pero qué dices? Creo que te tomas demasiado a pecho lo de tu carrera literaria: es una simple lista de la compra.
—Yo soy un artista; no sé trabajar por encargo.
—No he podido, estoy bloqueado.
—¿Qué?
—No se me ocurre una trama consistente. No hay tensión al pasar del aceite a los tomates. Ni desarrollo de los personajes.
—¿Pero qué dices? Creo que te tomas demasiado a pecho lo de tu carrera literaria: es una simple lista de la compra.
—Yo soy un artista; no sé trabajar por encargo.
lunes, 17 de diciembre de 2012
El crononauta y el turismo sexual
Bien pertrechado de penicilina y otros antibióticos, viaja al siglo XIX para follar a pelo con todas las desconocidas que quiera. No tiene que preocuparse del sida, que no existe, ni de cambiar el futuro con embarazos no previstos, pues tiene la vasectomía hecha. Sin embargo, no puede evitar pensar que esas mujeres con las que folla están muertas en su presente. Esto es necrofilia, piensa, ¿pues qué es la realidad sino el presente de cada uno? Y no puede evitar un gatillazo tras otro.
domingo, 16 de diciembre de 2012
El Antipapa
Hoy hemos nombrado Papa a Manolo, que tiene porte de santo. Lo primero que ha hecho ha sido bendecirnos a todos en el bar. Luego ha excomulgado a los abstemios, por ser seguidores de una falsa fe. «Jesús nos dijo que bebiéramos su sangre», ha dicho alzando su copa de vino y todos nos hemos sentido tocados por el Espíritu Santo.
sábado, 15 de diciembre de 2012
El temblor
—¿A cuántas chicas has hecho temblar?
—No sé, eso dependía del frío que hiciera en la habitación.
—No sé, eso dependía del frío que hiciera en la habitación.
viernes, 14 de diciembre de 2012
Un dibujante erótico
—¿Por qué tienes que dibujar siempre esas putas?
—Es mi trabajo y está muy bien pagado.
—¿Pero por qué así? No son mujeres reales.
—Precisamente: son dibujos.
—¿Es que ya no te gusto?
—¿Qué? ¿Qué clase de conclusión es esa?
—No se parecen en nada a mí. Si me quisieras, te inspirarías en mí.
—¿Por qué iba a dibujarte a ti, para que otros hombres se masturbaran con tu imagen?
—Al menos pensarías en mí. Ahora, en cambio, te imaginas a otras. Te pasas el día pensando en otras y encima lo inmortalizas. Yo creo que esto se puede considerar hasta infidelidad.
—Es mi trabajo y está muy bien pagado.
—¿Pero por qué así? No son mujeres reales.
—Precisamente: son dibujos.
—¿Es que ya no te gusto?
—¿Qué? ¿Qué clase de conclusión es esa?
—No se parecen en nada a mí. Si me quisieras, te inspirarías en mí.
—¿Por qué iba a dibujarte a ti, para que otros hombres se masturbaran con tu imagen?
—Al menos pensarías en mí. Ahora, en cambio, te imaginas a otras. Te pasas el día pensando en otras y encima lo inmortalizas. Yo creo que esto se puede considerar hasta infidelidad.
jueves, 13 de diciembre de 2012
¿Hola?
Era un escritor tan inseguro que, en sus novelas, cada diez páginas, escribía: ¿siguen ustedes ahí?
miércoles, 12 de diciembre de 2012
El amor y la queja
Tú antes amabas mejor —le dice ella—, siempre con tu amor como estandarte. No, yo antes vivía en la queja sempiterna —responde él—, reclamando lo que consideraba que era justo y merecido. Ahora mis reivindicaciones han sido atendidas y por eso he abandonado la agitación sentimental.
martes, 11 de diciembre de 2012
Teoría del espionaje tras las cortinas
Lo importante es no hacer ruido y respirar despacio, para que no se agiten demasiado las cortinas. Que piensen que es una ligera brisa, en todo caso, pero asegúrese antes de que las ventanas están abiertas o sospecharán. Hay que evitar que los pies sobresalgan por debajo; ponerse de puntillas es buena solución, pero es necesario un aguante especial. No todo el mundo tiene la disciplina. No todo el mundo tiene la concentración. No todo el mundo tiene ganas. Espiar es como hacer yoga. Pero recuerde que todo esto tiene que aprender a hacerlo de forma natural. Así no se apartará de su objetivo y, desde su escondite, podrá observar la vida entera.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Las opiniones
—Hola, venía para que me hicieran una entrevista.
—No contratamos a nadie, gracias.
—No, no me refería a trabajar para ustedes, aunque también estaría bien. Yo lo que quiero es aparecer en su revista. Tengo muchas cosas que decir.
—¿Y usted quién es?
—Soy una persona anónima. Pero eso podría cambiar si ustedes me entrevistaran. Piensen que es un medio para un fin mayor.
—Mire, esto no funciona así. Primero tiene que hacerse famoso por sus propios medios y entonces nos interesarán sus opiniones.
—Pero mis opiniones actuales son de lo más interesantes
—Perfecto, anótelas para no olvidarlas y llámenos cuando sea alguien. Mejor aún: ya nos preocuparemos nosotros de llamarle.
—Eso puede llevarme toda la vida.
—Bien, así podrá ir puliendo lo que dirá en la entrevista.
—No contratamos a nadie, gracias.
—No, no me refería a trabajar para ustedes, aunque también estaría bien. Yo lo que quiero es aparecer en su revista. Tengo muchas cosas que decir.
—¿Y usted quién es?
—Soy una persona anónima. Pero eso podría cambiar si ustedes me entrevistaran. Piensen que es un medio para un fin mayor.
—Mire, esto no funciona así. Primero tiene que hacerse famoso por sus propios medios y entonces nos interesarán sus opiniones.
—Pero mis opiniones actuales son de lo más interesantes
—Perfecto, anótelas para no olvidarlas y llámenos cuando sea alguien. Mejor aún: ya nos preocuparemos nosotros de llamarle.
—Eso puede llevarme toda la vida.
—Bien, así podrá ir puliendo lo que dirá en la entrevista.
domingo, 9 de diciembre de 2012
sábado, 8 de diciembre de 2012
El doctor de arte
—Buenos días, doctor. Vengo a que diagnostique mi obra, pues creo que padece alguna dolencia.
—Cuénteme.
—Las miro y veo que fallan, que tienen achaques. No sé si es que son pequeñoburguesas o qué. Se tratan de unas fotos en caucásico y afroamericano.
—«Blanco y negro», será.
—Es que no quiero ser racista.
—No diga tonterías, un artista no teme llamar a las cosas por su nombre.
—Pero yo quiero ser un artista de éxito y nadar entre dos aguas y todo eso.
—Acabáramos. ¿Tiene usted algo de talento?
—Esperaba que me lo recetara usted.
—Bueno, es secundario. Usted está falto sobre todo de amistades y contactos.
—También podría recetarme esas cosas.
—Es un tratamiento caro, no lo cubre la seguridad social.
—Tengo un pequeño capital ahorrado. Soy especulador, pero quiero reinventarme. Soy mi obra más importante, podría decirse.
—Haber empezado por ahí, hombre, que el dinero viene muy bien para todas estas cuestiones.
—Cuénteme.
—Las miro y veo que fallan, que tienen achaques. No sé si es que son pequeñoburguesas o qué. Se tratan de unas fotos en caucásico y afroamericano.
—«Blanco y negro», será.
—Es que no quiero ser racista.
—No diga tonterías, un artista no teme llamar a las cosas por su nombre.
—Pero yo quiero ser un artista de éxito y nadar entre dos aguas y todo eso.
—Acabáramos. ¿Tiene usted algo de talento?
—Esperaba que me lo recetara usted.
—Bueno, es secundario. Usted está falto sobre todo de amistades y contactos.
—También podría recetarme esas cosas.
—Es un tratamiento caro, no lo cubre la seguridad social.
—Tengo un pequeño capital ahorrado. Soy especulador, pero quiero reinventarme. Soy mi obra más importante, podría decirse.
—Haber empezado por ahí, hombre, que el dinero viene muy bien para todas estas cuestiones.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Conceptos dispares
—No puedo acostarme contigo porque me perderías el respeto.
—Oye, yo sólo respeto a las chicas que se acuestan conmigo.
—Oye, yo sólo respeto a las chicas que se acuestan conmigo.
jueves, 6 de diciembre de 2012
El señor Segundo
—Que pase el siguiente.
—Buenos días.
—¿Nombre?
—Francisco Segundo.
—¿Cómo dice? ¿Es que es usted rey o Papa?
—No, es mi apellido. Soy el señor Segundo.
—Pues hoy han venido unos cuantos señores antes que usted. A lo sumo, será el señor vigésimo.
—¿Lo ve? Toda mi vida he tenido que aguantar bromas así. Y lo peor es que mi apellido hace que siempre me releguen de forma inconsciente. ¿Cómo va a ser primero Segundo? Por eso nunca ascendí en las empresas que me contrataron. Por eso nunca he ganado una carrera. Siempre Segundo.
—Bueno, los segundos serán los primeros, decía Jesucristo.
—Los últimos, no los segundos.
—Es parecido, ¿no?
—En realidad, sí.
—Oiga, ¿ y por qué no se cambia el apellido? Hoy la ciencia ha avanzado mucho y lo permite.
—Lo he pensado alguna vez, pero es el apellido familiar. ¿Qué pensaría mi difunto padre?
—La verdad es que enfoca usted el problema de forma incorrecta. Podría decir que Segundo se refiere a una unidad de tiempo y que es usted el hombre más rápido del oeste. Sin embargo, permite que piensen que su apellido se refiere a su posición en la vida.
—No se me había ocurrido.
—Naturalmente: a usted no le pagan para pensar, pero a mí sí.
—Entonces, ¿podría presentarme a la gente como una especie de Flash?
—Tampoco nos precipitemos.
—Buenos días.
—¿Nombre?
—Francisco Segundo.
—¿Cómo dice? ¿Es que es usted rey o Papa?
—No, es mi apellido. Soy el señor Segundo.
—Pues hoy han venido unos cuantos señores antes que usted. A lo sumo, será el señor vigésimo.
—¿Lo ve? Toda mi vida he tenido que aguantar bromas así. Y lo peor es que mi apellido hace que siempre me releguen de forma inconsciente. ¿Cómo va a ser primero Segundo? Por eso nunca ascendí en las empresas que me contrataron. Por eso nunca he ganado una carrera. Siempre Segundo.
—Bueno, los segundos serán los primeros, decía Jesucristo.
—Los últimos, no los segundos.
—Es parecido, ¿no?
—En realidad, sí.
—Oiga, ¿ y por qué no se cambia el apellido? Hoy la ciencia ha avanzado mucho y lo permite.
—Lo he pensado alguna vez, pero es el apellido familiar. ¿Qué pensaría mi difunto padre?
—La verdad es que enfoca usted el problema de forma incorrecta. Podría decir que Segundo se refiere a una unidad de tiempo y que es usted el hombre más rápido del oeste. Sin embargo, permite que piensen que su apellido se refiere a su posición en la vida.
—No se me había ocurrido.
—Naturalmente: a usted no le pagan para pensar, pero a mí sí.
—Entonces, ¿podría presentarme a la gente como una especie de Flash?
—Tampoco nos precipitemos.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Famous blue raincoat – Beautiful losers again
(Publicado originalmente en Standdart)
Catherine Tekakwitha, la canción está rota. Decía algo así: «God is alive. Magic is afoot. God is alive. Magic is afoot». Esto se repetía hasta que las costuras se rindieron. Está ahora ahí, sobre la cómoda, junto al impermeable azul. Ahora es necesario convertirse en un sastre de la canción, ha dicho Leonard. Uno que pueda remendar lo que ya no tiene remedio, como una relación rota. Así que ha salido a buscarse, aunque no tiene muchas esperanzas. Esto es una travesía en el desierto, ha afirmado. Lawrence Breavman de Arabia. Todo es una travesía en el desierto en busca de la Tierra Prometida, que suele ser una idea de la mujer. ¿Dónde está la mujer con el rostro de Lili Marleen, Catherine Tekakwitha? Toda fe es una excusa para no admitir que la única verdad revelada es el cuerpo. El misterio del cuerpo de quien todavía no es nuestro amante y que nunca será nuestro del todo, salvo en espejismo. La santidad de yacer en el lecho que hemos consagrado juntos. El sacramento del orgasmo, las largas oraciones de gemidos y jadeos. Esto ya lo sabía Leonard cuando buscaba la verdad en la Cienciología y visitaba su templo con la excusa de alcanzar la claridad: «me pareció que sería un buen lugar para conocer mujeres».
¿Eres tú la santa anónima, Catherine Tekakwitha? ¿Lo eres? Yo juro ahora que sí. Todo amor es una promesa doble de condena y redención. Jane vino con un mechón de pelo de otro hombre. Un souvenir del turismo sentimental. Todos somos cómplices en este crimen constante en el que sólo somos capaces de perdonarnos por un rato. Contéstame a esto: ¿hay música ahora en la calle Clinton?
Leonard está vivo. La magia está en marcha. El amor es el primer paso a la traición, me aseguró antes de recitar los viejos nombres: Axel y Marianne; Edith y F.; Jane y… Es una costumbre ineludible volver siempre al triángulo amoroso, incluso aunque sea imaginario. Uno ama mejor contra alguien. Hacen falta aliados y enemigos para evitar esta sensación de desamparo. Te he mentido, Catherine Tekakwitha: Jane es la santa anónima a la que rezar a las cuatro de la mañana, cuando se termina el año. Cuando «cualquiera» y «nadie» son sinónimos. Porque no es real: es una idea a la que aferrarse, como la del antagonista que no es más que uno mismo. Sinceramente, Leonard Cohen se lo inventó todo. Un remedio imaginario para el dolor real. Una cura para quitar el PROBLEMA en la mirada.
La canción está rota, desgarrada por el hombro. Ya no podemos vestirla. Estamos desnudos, finalmente. Estamos desnudos de nuevo bajo el sol de Hidra. Marianne está en la habitación, sentada frente a la máquina de escribir. Tiene un mechón de pelo nuestro. No es necesario recordar la canción. No hay que cantarla ya. Podemos olvidarla. Podemos pasar página. Podemos empezar de nuevo, una y otra vez, como si volviera a ser verano y todo se presentara como una posibilidad infinita.
martes, 4 de diciembre de 2012
El amor es sacrificio
¿Cariño, quieres tú la tarta que queda?, le pregunta ella. Él en realidad no quiere, pero le dice que sí. Se sacrifica, se sacrifica para que ella no engorde. Da lo mismo que esto le afee a él, piensa, lo importante es que ella siga siendo bonita. Y se siente el perfecto marido, aunque en realidad actúe por razones puramente egoístas, pues no quiere acostarse con una gorda.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Hic sunt dracones
Señor editor, usted no me conoce y esto es así porque soy un autor aún por descubrir. Soy terra incognita y usted podría pasar a la historia si se atreviera a explorar mi obra, llena de matices, plata, oro y especias exóticas. Las posibilidades comerciales de la empresa quizá sean limitadas a corto plazo, pero usted podría ser nombrado Almirante de la Mar Océana.
martes, 27 de noviembre de 2012
Los estudios
—Estoy estudiando por las noches.
—Eso está bien, hay que formarse a cualquier edad. ¿Dónde es?
—En mis sueños. Cada noche sueño que asisto a las clases magistrales del profesor Cornelius. Anoche aprendí que no hay que juntar alimentos naturales y artificiales, pues son una mezcla mortal.
—No sé yo si te los van a aceptar como estudios oficiales.
—El saber no ocupa lugar.
—Eso está bien, hay que formarse a cualquier edad. ¿Dónde es?
—En mis sueños. Cada noche sueño que asisto a las clases magistrales del profesor Cornelius. Anoche aprendí que no hay que juntar alimentos naturales y artificiales, pues son una mezcla mortal.
—No sé yo si te los van a aceptar como estudios oficiales.
—El saber no ocupa lugar.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Monica Bellucci
—¿En qué piensas? —le pregunta su mujer durante el desayuno.
—En Monica Bellucci —responde él.
—Te parecerá bonito.
—Me parece bonita, sí.
—Imbécil. Pues ya tiene casi cincuenta años, que lo sepas.
—Da lo mismo, yo pienso en la Monica Bellucci de mis recuerdos e imaginación, no en la real.
—Ya, la realidad te importa más bien poco.
—Me interesan más los símbolos. Por eso pienso por las mañanas en Monica Bellucci, igual que otros se levantan pensando en dioses y demás. A mí me gusta pensar en la Bellucci de mis días de juventud, cuando todo parecía posible.
—Sí, claro. Todo parecía posible: incluso encamarse con Monica Bellucci, ¿no?
—Bah. Lo que pasa es que no entiendes nada de romanticismo.
—En Monica Bellucci —responde él.
—Te parecerá bonito.
—Me parece bonita, sí.
—Imbécil. Pues ya tiene casi cincuenta años, que lo sepas.
—Da lo mismo, yo pienso en la Monica Bellucci de mis recuerdos e imaginación, no en la real.
—Ya, la realidad te importa más bien poco.
—Me interesan más los símbolos. Por eso pienso por las mañanas en Monica Bellucci, igual que otros se levantan pensando en dioses y demás. A mí me gusta pensar en la Bellucci de mis días de juventud, cuando todo parecía posible.
—Sí, claro. Todo parecía posible: incluso encamarse con Monica Bellucci, ¿no?
—Bah. Lo que pasa es que no entiendes nada de romanticismo.
viernes, 23 de noviembre de 2012
Centro de adelgazamiento cristiano
Nosotros creemos en el poder de la oración para perder peso. ¿Sabe usted quién no estaba gordo? Jesucristo. Y a él intentamos parecernos aquí con un estricto régimen de sufrimiento. Si nuestros pacientes sienten que esto es un calvario, es que estamos haciendo las cosas bien.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
El librero
Ser librero es como ser misionero, declara Edelmiro Fernández, sobre todo si trabajas para una librería con franquicias por todas partes. Yo sé que el Gran Librero Central está pendiente de mis resultados; espera que difunda la Palabra entre estos indígenas que se niegan a leer. Es una ardua tarea la que me ha sido encomendada, pero estoy determinado a iluminar esta parte del Virreinato y aumentar los beneficios un siete por ciento.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Por aquí se rompe España
«Por aquí se rompe España», dice el presidente mientras señala la foto de una grieta. «Es una grieta en casa de los Martínez; concretamente, está en la pared del comedor. Este asunto es de suma importancia para el Gobierno y ya hemos aprobado sanciones para la familia Martínez, que sigue ignorando nuestra exigencia de que reparen la pared». Por su parte, la familia Martínez ha declarado que a ellos les encantaría reparar la grieta, pero todo el dinero se les va en pagar las sanciones impuestas por el Gobierno.
sábado, 17 de noviembre de 2012
El monstruo del armario
—Papá, hay un monstruo dentro de mi armario.
—¿Y qué quiere?
—No sé, no le he preguntado.
—Pues déjale tranquilo y él te dejará tranquilo a ti. Igual sólo quiere dormir calentito entre tu ropa.
—¿Y si se la come?
—Ya hay naftalina dentro.
—Eso es para las polillas, papá.
—No, funciona con muchos bichos.
—¿Y si cuando estoy dormido le da por salir del armario?
—Pues bien. En esta casa respetamos la inclinación sexual de todo el mundo.
—¿Qué?
—No, nada. ¿Quieres dormir con la luz encendida? Es el mejor remedio para los monstruos, que se esconden en las zonas oscuras de la imaginación.
—¿Y si ponemos la luz dentro del armario? Así no podrá esconderse y yo podré dormir.
—Eres un niño sabio.
—¿Y qué quiere?
—No sé, no le he preguntado.
—Pues déjale tranquilo y él te dejará tranquilo a ti. Igual sólo quiere dormir calentito entre tu ropa.
—¿Y si se la come?
—Ya hay naftalina dentro.
—Eso es para las polillas, papá.
—No, funciona con muchos bichos.
—¿Y si cuando estoy dormido le da por salir del armario?
—Pues bien. En esta casa respetamos la inclinación sexual de todo el mundo.
—¿Qué?
—No, nada. ¿Quieres dormir con la luz encendida? Es el mejor remedio para los monstruos, que se esconden en las zonas oscuras de la imaginación.
—¿Y si ponemos la luz dentro del armario? Así no podrá esconderse y yo podré dormir.
—Eres un niño sabio.
jueves, 15 de noviembre de 2012
El vuelo tranquilo de los buitres
Ustedes, los escritores, son todos unos buitres. Se aprovechan de las vidas de la gente para sus creaciones. Por eso yo siempre me callo lo que pienso cuando estoy cerca de algún escritor, para que no saque alguna historia de lo que digo. Aunque seguro que entonces se inventan un relato sobre un hombre silencioso: alguien que no habla porque hizo una promesa a un antiguo amor; o porque un trauma físico o psicológico le impide expresarse; o porque se trata de un espía. Son ustedes unos hijos de puta.
martes, 13 de noviembre de 2012
Reivindicaciones
—Buenos días. Me gustaría saber por qué Hacienda se lleva el veintiún por ciento de mi premio.
—¿Y a mí qué me cuenta? Yo sólo soy el conductor del autobús.
—Pero Hacienda somos todos, así que le pregunto a usted.
—Yo qué sé, son los impuestos. ¡Pregúntele al ministro!
—Es que no lo entiendo. ¿Por qué se llevan una parte? ¡Si no me ayudaron en nada! No colaboraron en la creación del relato. Es más: ¿Dónde estaba Hacienda cuando me atascaba en alguna parte de la historia? Si hubieran aportado ideas o soluciones... ¿Cómo es que de pronto somos socios?
—¡Es la ley! Por cierto, o paga el billete o se baja ahora mismo.
—¡La ley es injusta! ¡Y no pago el billete, que lo pague Hacienda con mi veintiún por ciento!
—¡Fuera! ¡Bájese ahora mismo, majadero!
—¡Ah, represión, represión! ¡Soy la Rosa Parks de los escritores españoles!
—¿Y a mí qué me cuenta? Yo sólo soy el conductor del autobús.
—Pero Hacienda somos todos, así que le pregunto a usted.
—Yo qué sé, son los impuestos. ¡Pregúntele al ministro!
—Es que no lo entiendo. ¿Por qué se llevan una parte? ¡Si no me ayudaron en nada! No colaboraron en la creación del relato. Es más: ¿Dónde estaba Hacienda cuando me atascaba en alguna parte de la historia? Si hubieran aportado ideas o soluciones... ¿Cómo es que de pronto somos socios?
—¡Es la ley! Por cierto, o paga el billete o se baja ahora mismo.
—¡La ley es injusta! ¡Y no pago el billete, que lo pague Hacienda con mi veintiún por ciento!
—¡Fuera! ¡Bájese ahora mismo, majadero!
—¡Ah, represión, represión! ¡Soy la Rosa Parks de los escritores españoles!
domingo, 11 de noviembre de 2012
Actos de romanticismo desaforado
Me encantas, eres perfecta. Escribiré cada día una carta de amor dedicada a una parte de tu cuerpo. Hoy: el páncreas.
viernes, 9 de noviembre de 2012
Los papeles olvidados
Al leer viejas notas, a veces uno encuentra relatos interesantes que no recordaba haber escrito. Por eso, dejo que pasen los meses sin hacer nada y luego me pongo a buscar entre los papeles para ver si encuentro una novela genial, pero todavía no ha habido suerte.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Existir
No, no lo entiende, afirmó el funcionario: usted no existe. Y no existe porque no aparece en esta lista oficial. Ya me estoy extralimitando en mis funciones al hablar con alguien que no existe, pero lo hago por debilidad, puesto que me mira usted con esa expresión tan desamparada. Sé que su rostro es también, por lógica, inexistente, pero me lo pone ahí delante y no puedo evitar mirarlo.
lunes, 5 de noviembre de 2012
El premio
Eh, lo hemos logrado, le digo a mi yo de hace diez años, el relato que escribiste entonces ha sido por fin premiado. Bueno, el mérito es compartido, me dice él, que tú hiciste modificaciones. Pero la idea general es tuya, le contesto yo: es un relato de juventud, aunque haya convencido a un jurado ahora. Ha sido por tu insistencia, me responde él, que yo ya no existo: ya no vivo para verlo. No digas tonterías, le digo yo, que en realidad no hemos cambiado tanto.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Logística aristotélica
Leo una nota que escribí. «Desorden mesa», pone. Y no sé si tengo que mantenerlo o eliminarlo.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Una obra de teatro modesta
Se alza el telón y aparecen en el escenario dos ACTORES con un tablero de la ouija que pasan a poner en el suelo.
ACTOR1: Buenas tardes, damas y caballeros. Como habrán notado al comprar la entrada (y al vivir en esta ciudad de mala muerte), nuestra obra es muy modesta. Yo ni siquiera soy actor, sino tramoyista. Pero no se inquieten, todo esto tiene fácil solución. Mi compañero les explicará.
ACTOR2: Gracias. Verán, yo ahora voy a convocar al espíritu de Laurence Olivier, que era un actor de tomo y lomo, para que posea a mi compañero. En el sentido espiritual o demoníaco del término, claro, no se preocupen, que esto es una obra para todos los públicos.
ACTOR1: Y no teman por mí, hemos hecho esto muchas veces.
ACTOR2: No digas eso: algo sí que peligra la vida del artista.
ACTOR1: Eso es un convencionalismo.
ACTOR2: No, hombre, hazme caso. Esto de tratar con muertos y demonios tiene sus riesgos. Nunca sabes quién se va a poner al teléfono.
ACTOR1: No sé, se supone que los demonios son grandes mentirosos; igual salíamos ganando con su capacidad de interpretación.
ACTOR2: Pero hablan en lenguas extrañas. Bastante tiene el público con que la obra sea interpretada en inglés por sir Olivier.
ACTOR1: Podríamos venderla como una obra de teatro de Mel Gibson. O de Ibsen. ¿Quién diferencia el noruego del arameo?
ACTOR2: No digas tonterías, cíñete al guión.
ACTOR1: ¡Pero si no hay!
ACTOR2: Es una forma de hablar.
ACTOR1: Ah.
El ACTOR2 enciende unas velas alrededor del tablero de ouija y se sienta. Empieza a murmurar algo mientras el vaso se desliza por el tablero sin que nadie lo toque. De pronto, se levanta un SEÑOR DEL PÚBLICO.
SEÑOR DEL PÚBLICO: To be or not to be!
ACTOR1: Buenas tardes, damas y caballeros. Como habrán notado al comprar la entrada (y al vivir en esta ciudad de mala muerte), nuestra obra es muy modesta. Yo ni siquiera soy actor, sino tramoyista. Pero no se inquieten, todo esto tiene fácil solución. Mi compañero les explicará.
ACTOR2: Gracias. Verán, yo ahora voy a convocar al espíritu de Laurence Olivier, que era un actor de tomo y lomo, para que posea a mi compañero. En el sentido espiritual o demoníaco del término, claro, no se preocupen, que esto es una obra para todos los públicos.
ACTOR1: Y no teman por mí, hemos hecho esto muchas veces.
ACTOR2: No digas eso: algo sí que peligra la vida del artista.
ACTOR1: Eso es un convencionalismo.
ACTOR2: No, hombre, hazme caso. Esto de tratar con muertos y demonios tiene sus riesgos. Nunca sabes quién se va a poner al teléfono.
ACTOR1: No sé, se supone que los demonios son grandes mentirosos; igual salíamos ganando con su capacidad de interpretación.
ACTOR2: Pero hablan en lenguas extrañas. Bastante tiene el público con que la obra sea interpretada en inglés por sir Olivier.
ACTOR1: Podríamos venderla como una obra de teatro de Mel Gibson. O de Ibsen. ¿Quién diferencia el noruego del arameo?
ACTOR2: No digas tonterías, cíñete al guión.
ACTOR1: ¡Pero si no hay!
ACTOR2: Es una forma de hablar.
ACTOR1: Ah.
El ACTOR2 enciende unas velas alrededor del tablero de ouija y se sienta. Empieza a murmurar algo mientras el vaso se desliza por el tablero sin que nadie lo toque. De pronto, se levanta un SEÑOR DEL PÚBLICO.
SEÑOR DEL PÚBLICO: To be or not to be!
lunes, 29 de octubre de 2012
Poesía crepuscular
La última moda literaria nos llega desde el asilo: ancianos que comienzan a escribir. Emilio Fernández Olmo es el mayor exponente de este movimiento, aunque suene irónico llamar movimiento a algo cuando sus componentes no destacan precisamente por moverse mucho. La poesía de Emilio es muy poderosa, con mucha fuerza, y eso que su autor tiene noventa y siete años. Poemas como ¿Ya es la hora del paseo? o Mi próstata se expande continuamente, como el universo nos hablan del declive, del olvido, de la alienación. «Todos sois extraños», escribe Emilio, «sobre todo el nuevo, que nunca me acuerdo de su nombre». Fernández Olmo nos habla desde el futuro, desde un futuro que no queremos ver. Esta nueva (y vieja) generación de literatos crece cada día, pues las editoriales peinan los asilos en busca de más voces ajadas por el tiempo y el exceso de tabaco.
sábado, 27 de octubre de 2012
Nunca más me volverán a llevar a la tele
¿En qué te inspiras?, me pregunta el presentador. Yo le contesto que ser escritor es como ser esquizofrénico: escuchas las voces y las sigues.
jueves, 25 de octubre de 2012
Conversaciones sobre el futuro (3)
—Aquí seguimos —dice Caperucita Roja.
—Sí —contesta el lobo—. Se podría decir que somos una pareja consolidada.
—No, tú y yo no somos nada; eres un simple acosador.
—No tan simple: estoy lleno de matices.
—Ya, seguro.
—Además, me necesitas en tu vida —responde con suficiencia el lobo.
—¿Para qué, para que me persigas? ¿Para que te comas a mi abuelita y te hagas pasar por ella? Por cierto, eso se llama travestismo. Tendrías que ir al psicólogo.
—Al veterinario, en todo caso. Y tendrías que ir tú al psicólogo, que para algo eres una representación de la menstruación.
—¿Cómo dices?
—Aunque yo también lo soy.
—¿Tú? ¿Un lobo? Oye, que yo me depilo muy bien —responde con sorna Caperucita.
—En realidad soy un licántropo, de ahí que pueda hablar y sea tan antropomórfico. Y ya sabes: la licantropía consiste también en cambios de humor una vez al mes.
—Eres un machista.
—Es mi naturaleza de lobo, que está por socializar.
—Sí —contesta el lobo—. Se podría decir que somos una pareja consolidada.
—No, tú y yo no somos nada; eres un simple acosador.
—No tan simple: estoy lleno de matices.
—Ya, seguro.
—Además, me necesitas en tu vida —responde con suficiencia el lobo.
—¿Para qué, para que me persigas? ¿Para que te comas a mi abuelita y te hagas pasar por ella? Por cierto, eso se llama travestismo. Tendrías que ir al psicólogo.
—Al veterinario, en todo caso. Y tendrías que ir tú al psicólogo, que para algo eres una representación de la menstruación.
—¿Cómo dices?
—Aunque yo también lo soy.
—¿Tú? ¿Un lobo? Oye, que yo me depilo muy bien —responde con sorna Caperucita.
—En realidad soy un licántropo, de ahí que pueda hablar y sea tan antropomórfico. Y ya sabes: la licantropía consiste también en cambios de humor una vez al mes.
—Eres un machista.
—Es mi naturaleza de lobo, que está por socializar.
martes, 23 de octubre de 2012
Alcohólicos anónimos
En un sórdido bar, dos borrachos beben. Son BRIAN y EPSTEIN.
BRIAN: ¿Por qué bebemos, Epstein?
EPSTEIN: Para olvidar.
BRIAN: ¿El qué?
EPSTEIN: ¿Cómo quieres que lo recuerde, no ves que estoy bebiendo?
BRIAN: ¿Y no podríamos parar para recordarlo? Sólo un momento. A lo mejor no era para tanto y estamos aquí cometiendo un error.
EPSTEIN: Detenerse sería el error. El alcoholismo es una carrera de fondo.
BRIAN: Es casi una actividad deportiva, ¿no?
EPSTEIN: No te pongas sardónico conmigo. Se bebe para agotar el tiempo, para fundirse con lo absoluto y tener todas las respuestas a los enigmas del universo.
BRIAN: Pues yo no tengo ninguna.
EPSTEIN: Eso es porque no llevas en esto tanto como yo. Sigue bebiendo y ya aprenderás.
BRIAN: ¿Por qué bebemos, Epstein?
EPSTEIN: Para olvidar.
BRIAN: ¿El qué?
EPSTEIN: ¿Cómo quieres que lo recuerde, no ves que estoy bebiendo?
BRIAN: ¿Y no podríamos parar para recordarlo? Sólo un momento. A lo mejor no era para tanto y estamos aquí cometiendo un error.
EPSTEIN: Detenerse sería el error. El alcoholismo es una carrera de fondo.
BRIAN: Es casi una actividad deportiva, ¿no?
EPSTEIN: No te pongas sardónico conmigo. Se bebe para agotar el tiempo, para fundirse con lo absoluto y tener todas las respuestas a los enigmas del universo.
BRIAN: Pues yo no tengo ninguna.
EPSTEIN: Eso es porque no llevas en esto tanto como yo. Sigue bebiendo y ya aprenderás.
domingo, 21 de octubre de 2012
La videncia y sus problemas
En el hotel Continental se celebra un congreso de adivinos, pero nadie asiste a las conferencias, pues todos saben lo que se va a decir.
viernes, 19 de octubre de 2012
Una vieja cara
Perdone, usted es escritor, ¿verdad? Ah, es que era muy fácil: se le nota en la cara. Tiene usted cara de escritor. Cara de pensar mucho. De estar solo. De perder el tiempo.
miércoles, 17 de octubre de 2012
El corte
—Escribiré una novela durante las noches que duermas en mi cama.
—Será una novela muy corta, entonces.
—Será una novela muy corta, entonces.
lunes, 15 de octubre de 2012
Creerse un autor
En el Carrefour, la cajera señala el libro que llevo bajo el brazo y me pregunta: ¿Ese libro es tuyo? Durante un momento idiota, estoy a punto de contestar: No, es de Stendhal.
sábado, 13 de octubre de 2012
Una nueva cara
Perdone, ¿es usted escritor? ¿No? Pues tiene la cara perfecta para aparecer en la solapa de un libro, ¿nunca se lo han dicho? Precisamente ahora vamos a lanzar uno y su rostro nos vendría bien. Aquí le dejo mi teléfono, piénselo.
jueves, 11 de octubre de 2012
El no
Todas las editoriales lo lamentan. Tenemos las manos atadas, dicen. Pero su obra es muy interesante. Mucho. Encontrará cabida en algún sitio. Pero no aquí. Usted se merece algo mejor.
martes, 9 de octubre de 2012
Adiós, Madrid, nunca te gusté
Madrid, tenías que haber sido mía, pero te tomaron otros. Nunca te sirvieron mis maneras trasnochadas, mi literatura de provincias. Cinco euros por una cerveza en el Café Gijón, Madrid. Y mis bolsillos vacíos. Adiós, Madrid, tus calles me expulsan como a un cuerpo extraño. Me voy con todo lo que intenté darte, pues nunca aceptaste nada de mí. Me voy donde tampoco me quieren, pero donde el desamor es mutuo. Adiós, Madrid, adiós.
domingo, 7 de octubre de 2012
El fantasma del cuarto de baño
Hay un fantasma en el cuarto de baño. Lo sé porque me cambia las cosas de sitio: por ejemplo, le encanta meter el papel higiénico en la cisterna y embadurnar las cortinas de la ducha con pasta dentífrica. Yo no me enfado ante estas travesuras porque entiendo que es su misión fantasmal. Quién soy yo para decirle a alguien cómo ha de llevar su muerte. Además, tiene que ser muy duro estar condenado a vagar eternamente entre el retrete, el bidé y la ducha.
jueves, 4 de octubre de 2012
La cena
Uno de vosotros me va a traicionar, dice Jesús. Los apóstoles se miran entre ellos y dudan. ¿Por qué el líder siembra la semilla de la división entre sus seguidores?, se preguntan. Ahora que han llegado tan lejos, que ya están en la capital, donde está el dinero. Será el estrés, murmura Pedro, está sometido a muchas presiones. Y pide vino, para relajar la tensión en el ambiente.
lunes, 1 de octubre de 2012
En el Camino
Veinticinco kilómetros bajo la lluvia, subiendo largas cuestas, soportando vientos huracanados. Me giro y le digo a Sonia: «Si el sufrimiento nos acerca a Dios, esto es petting».
viernes, 28 de septiembre de 2012
El libro perfecto
Se obsesionó con escribir el libro perfecto, uno que pudiera entender cualquier persona, sin importar su condición. Probó con un lenguaje simplificado, pero seguía siendo inaccesible para un analfabeto. No hay lectores analfabetos, razonó, pero quizá sí había analfabetos que quisieran acceder al libro y ser lectores. ¿Cómo hacer que también les sirviera a ellos? Lo intentó entonces con ilustraciones sencillas y esquemáticas, pero éstas podían interpretarse en realidad de muchas maneras. Incluso una cara sonriente puede ser motivo de confusión. Qué hacer, se dijo, ¿cómo llegar a todos? Finalmente, publicó un libro con las páginas en blanco, pues cualquiera podía entender que ahí no había nada.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Un héroe nunca puede dormir
El Capitán Apocalipsis ha vuelto a destruir la ciudad en un ataque de sonambulismo. Los ciudadanos están hartos de esto y exigen al alcalde que tome medidas inmediatas. «Pero qué hacer», se queja el alcalde, «la limitación de los superpoderes en horario nocturno no es responsabilidad del gobierno municipal». El Capitán Apocalipsis ha comunicado que espera solucionar el problema con la ayuda profesional del Doctor Megafobia, que, aunque sea un supervillano, tiene estudios psiquiátricos e incluso ha sido objeto de alguno.
sábado, 22 de septiembre de 2012
Dientes
Los científicos están investigando la manera de lograr que los dientes vuelvan a salir, de forma que sustituyan las piezas dentales perdidas con el paso de los años y el mal uso de la dentadura. Por ahora, los experimentos no han sido muy afortunados: a un hombre le salieron dientes, sí, pero en los dedos. Esto es muy práctico para moler nueces y tocar las castañuelas sin necesidad de llevarlas, pero en los días de frío es muy incómodo que a uno no paren de castañetearle los dedos.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Voces
Oigo voces todo el rato, doctor. Me entretienen mucho, pues están siempre de tertulia y comentan temas de actualidad, lo que me sirve para estar informado. Sin embargo, son un poco molestas cuando quiero leer o ver una película.
martes, 18 de septiembre de 2012
La velocidad
La vida es una cita a la que invariablemente llego tarde, pienso siempre que se acerca mi cumpleaños. Claro, es normal ponerse a reflexionar, que el paso del tiempo nos afecta y blablablá. No sé. Algo parecido pensé cuando por fin gané MálagaCrea: tenía una sensación de incomodidad todo el rato, me sentía un impostor. Si has esperado este momento durante años, me decía. Precisamente, he esperado demasiado, me contestaba. Esto tenía que haber sucedido en 2005, por ejemplo. Entonces habría parecido natural. La vida habría sido otra. Joven escritor que gana a la primera y se pavonea. Eh, dejadme paso, que allá voy, estoy lleno de energía e inconsciencia y tenéis que mirarme todos. Pero cuando ganas a la octava, te parece que han cometido un error, piensas que esto es una improvisación, no lo que estaba en el guión. Y bien sabes que te has acostumbrado al guión. Uno al final es un perro de Pavlov sometido a los experimentos conductistas propios y del mundo. El mundo, que es el enemigo, el otro lado. El lado inalcanzable. Porque todo es una gran confabulación contra ti, claro. Es evidente. Tu nombre está en todas las listas negras. Como si alguien fuera a tomarse la molestia de anotar tu nombre, idiota. La idea original era otra, por supuesto: tener esa cálida sensación de convicción tan envidiable mientras se van cumpliendo los plazos con la puntualidad esperada. Pero no he conseguido llamar la atención, abrirme camino. No tengo ni idea de cómo se hace, ni la más remota. Así que me refugio en un mundo de ficciones, como haría un enfermo mental cualquiera, y dejo pasar los días, que pasan por encima de uno a tal velocidad que no da tiempo para nada más.
lunes, 17 de septiembre de 2012
El largo regreso
«Perdone, caballero, pero soy su padre», le dice un vagabundo. Qué tontería, si yo conocí a mi padre y murió en la cama hace años, piensa. ¿Pero y si todo es mentira? Quizá ha vivido engañado todos estos años, quizá este hombre sea su verdadero padre y el otro era un impostor. Quizá hubo una gran conspiración gubernamental consistente en sustituir a los padres por actores y los verdaderos padres han malvivido todos estos años mientras buscaban a sus hijos perdidos. Es una teoría más que razonable, piensa, uno no puede fiarse de los gobiernos. Así que, con lágrimas en los ojos, abraza al maloliente vagabundo y le dice con cariño: «vamos a casa, papá, tenemos que recuperar todo el tiempo perdido».
domingo, 16 de septiembre de 2012
sábado, 15 de septiembre de 2012
Donde está el dinero
Le vemos mucho potencial a su novela, pero somos una editorial católica y creemos que algunos cambios son pertinentes. Por ejemplo, ¿qué tal si el detective fuera bendecido con una aparición mariana? Así la Virgen le indicaría dónde tiene que investigar; que se vea la intervención divina en los asuntos mundanos. Con respecto a la prostituta que le ayuda, ¿podría ser una monja? Una monja que asesora a chicas descarriadas para que encuentren a Jesús. También estaría bien que se estableciera de forma indudable que el asesino es ateo y votante de izquierdas. Imaginamos que como autor le resultará difícil aceptar estos cambios, pero es aquí donde está el dinero. Sabemos lo que buscan nuestros lectores.
viernes, 14 de septiembre de 2012
La culpa es del narcisismo
La culpa es del narcisismo, toda la insatisfacción viene de ahí. ¿Cómo vas a ser feliz cuando no te come la polla todo el mundo? Pero esto es la teoría, la teoría de ex novias maliciosas. «Porque te crees tan genial, Míchel, porque siempre tiene que ser lo que tú digas, porque nunca escuchas a nadie». Pero no es verdad. Es cierto el narcisismo, sí, pero funciona así: el mundo no me interesa nada. La insatisfacción nace de dentro, de una fosa oscura donde sólo estamos la locura y yo.
jueves, 13 de septiembre de 2012
La unicidad
Mi mujer es pelirroja y tiene los ojos verdes. Me paso horas mirándola fascinado, ya que soy daltónico.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
La maga
De la gran maga Martinella me enamoré tras acudir a un espectáculo suyo. Me gustó de inmediato porque supe que mi vida con ella estaría llena de magia. Al principio fui muy feliz, aunque siempre me engañaba con trucos, pero eran tan buenos que me quedaba a que terminara la función, lo que consistió en su desaparición. Se escapó con otro, una maniobra que me decepcionó bastante, pues Houdini lo habría hecho mejor.
martes, 11 de septiembre de 2012
Cabeza de ratón
Era un escritor más que no conseguía vivir de la literatura, pero aprendió una lengua en peligro de desaparición y empezó a escribir sus obras en ella. Esto lo convirtió de pronto en el escritor más importante de esa lengua, lo que le sirvió para recibir subvenciones de la Unesco y ser invitado a congresos por todo el mundo.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Una habitación con vistas
Vivo en una habitación con vistas, pero siempre tengo las persianas bajadas. Así no me distrae nunca la esperanza.
domingo, 9 de septiembre de 2012
El duro camino a la gloria
Buenos días, soy su entrenador literario y vengo a decirle que ya está bien de esta imaginación sedentaria, se ha descuidado mucho y tiene que ponerse en forma. Mire todos estos adverbios, que no son más que michelines. Hay que eliminarlos, hay que librarse de toda esta grasa que entorpece el correcto desarrollo de la historia y lo vamos a hacer con un programa de ejercicios riguroso. No, no me mire así, vamos a empezar poco a poco. Primero, unos haikus aeróbicos para reforzar la capacidad de concisión, luego pasaremos a los microrrelatos y seguiremos con los relatos cortos, que se irán alargando un poco más a medida que trabajemos y por fin, si cumplimos los pasos adecuados del entrenamiento, podremos dedicarnos a carreras de fondo novelísticas.
sábado, 8 de septiembre de 2012
El cortejo
Un bar de copas. Una CHICA muy atractiva da sorbos a un cubata acodada con aire ausente en la barra. Un CHICO se acerca a ella mientras suena Franz Ferdinand.
CHICO: Hola, quería informarte de una cosa.
CHICA: Dime.
CHICO: Eres muy guapa.
CHICA: ¿Qué?
CHICO: Seguro que nadie se ha dado cuenta antes, pero yo sí, que soy muy observador. Imagino que te he impresionado con esto.
CHICA: Mira, ya estoy acostumbrada a que me digan que soy guapa. Sé que lo soy.
CHICO: ¿Cómo dices? ¿Seguro que no soy el primero?
CHICA: Segurísimo.
CHICO: ¿Entonces no he descubierto tu belleza?
CHICA: No.
CHICO: Vaya. Pues ya no sé cómo ligarte, no tengo plan b. Mi idea era cautivarte con un piropo, que pensaras: «soy guapa a los ojos de este chico y este reconocimiento hace que yo también lo encuentre atractivo a él». Pero no ha funcionado, no me he ganado tu corazón con esto. Cuando parecía un plan perfecto basado en el razonamiento científico. No sé qué ha podido fallar.
CHICO: Hola, quería informarte de una cosa.
CHICA: Dime.
CHICO: Eres muy guapa.
CHICA: ¿Qué?
CHICO: Seguro que nadie se ha dado cuenta antes, pero yo sí, que soy muy observador. Imagino que te he impresionado con esto.
CHICA: Mira, ya estoy acostumbrada a que me digan que soy guapa. Sé que lo soy.
CHICO: ¿Cómo dices? ¿Seguro que no soy el primero?
CHICA: Segurísimo.
CHICO: ¿Entonces no he descubierto tu belleza?
CHICA: No.
CHICO: Vaya. Pues ya no sé cómo ligarte, no tengo plan b. Mi idea era cautivarte con un piropo, que pensaras: «soy guapa a los ojos de este chico y este reconocimiento hace que yo también lo encuentre atractivo a él». Pero no ha funcionado, no me he ganado tu corazón con esto. Cuando parecía un plan perfecto basado en el razonamiento científico. No sé qué ha podido fallar.
viernes, 7 de septiembre de 2012
A veces
A veces voy caminando y me imagino que mi vida es otra, no sé, una mejor, con más dinero y mejores vistas. Y voy creyéndome que es mi vida real, que de verdad camino por otra ciudad y me esperan otras personas. Es más, yo mismo soy otro: tengo otro nombre, otra forma de andar, otras inquietudes. Y al rato me aburro de mi nueva vida y me imagino que mi vida es otra, no sé, la de antes, con menos dinero y peores vistas.
jueves, 6 de septiembre de 2012
El cambio
—Creo que ya no te quiero.
—¿Por qué? ¿Qué ha pasado?
—Has cambiado, ya no eres el mismo.
—Bueno, eso es positivo.
—¿Cómo va a ser positivo?
—Los políticos siempre prometen el cambio y la gente les vota por ello. Digo yo que el cambio será bueno.
—No me había parado a verlo así.
—Claro. Porque en el fondo eres una inmovilista. Una reaccionaria. Estás anclada en el pasado.
—¿Por qué? ¿Qué ha pasado?
—Has cambiado, ya no eres el mismo.
—Bueno, eso es positivo.
—¿Cómo va a ser positivo?
—Los políticos siempre prometen el cambio y la gente les vota por ello. Digo yo que el cambio será bueno.
—No me había parado a verlo así.
—Claro. Porque en el fondo eres una inmovilista. Una reaccionaria. Estás anclada en el pasado.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Lo que importa
—No sé si lo nuestro llegará muy lejos.
—¿Por qué no?
—Somos muy diferentes, tenemos muy poco en común.
—No es importante tener cosas en común para que una pareja funcione. Mira a mis padres, que no comparten ninguna afición. Por ejemplo, a él le encantan las películas bélicas y a ella las de amor.
—¡Tus padres se odian a muerte y se pasan el día discutiendo!
—Puede ser, pero no se han divorciado.
—¿Por qué no?
—Somos muy diferentes, tenemos muy poco en común.
—No es importante tener cosas en común para que una pareja funcione. Mira a mis padres, que no comparten ninguna afición. Por ejemplo, a él le encantan las películas bélicas y a ella las de amor.
—¡Tus padres se odian a muerte y se pasan el día discutiendo!
—Puede ser, pero no se han divorciado.
martes, 4 de septiembre de 2012
Los terremotos de la señora Fernández
A todas horas, los fantasmas me mueven las cosas en la casa, declara la señora Fernández a la televisión. Es como tener terremotos caseros. Terremotos permanentes. Es muy molesto para las visitas, se lo aseguro, sobre todo si estamos tomando té bien caliente. Mis amigas están hartas de acabar escaldadas, dicen que soy una pésima anfitriona. Yo les explico que no es cosa mía, sino de los fantasmas, pero les da igual, responden que si tengo fantasmas es porque no sé llevar una casa. Me dicen que tendría que fumigar o poner trampas en las esquinas, pero los fantasmas son muy listos, conocen todos los secretos de la muerte.
lunes, 3 de septiembre de 2012
Las edades del hombre
Últimamente me preocupa hacerme viejo. Claro, qué tontería, no me iba a preocupar antes, tiene que preocuparme más a medida que pasa el tiempo. Pero lo que quiero decir es que estos días me preocupa de verdad, pues me doy cuenta de no estoy preparado para la madurez. Sé que esto lo dice mucha gente, pero yo estoy convencido de poseer una rara incapacidad genética para madurar. No externamente, claro, pues me ajaré con los años mientras mantengo una vida imaginaria en la que soy siempre el mismo. Inalterable, inmutable. A veces me pregunto si cuando muera seguiré encerrado en mi cabeza con los mismos sueños imposibles de siempre.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Nueva ciencia militar
Silvonia estaba decidida a convertirse en una potencia militar y para ello ordenó reclutar sólo soldados que fueran muy bajitos, pues las ventajas eran evidentes: hacía falta menos tela para los uniformes (y menos madera para los ataúdes), presentaban un blanco más pequeño para el enemigo y las trincheras se terminaban de cavar antes.
sábado, 1 de septiembre de 2012
La inspiración subliminal
—No sé de qué escribir esta noche, hazme alguna sugerencia. Dime alguna historia que pueda contar.
—Podrías escribir de la falda azul.
—¿Qué falda azul?
—Ya sabes. La falda azul. La falda azul que tan bien le sentaba a la chica y que su novio le regalaría en un acto de amor de lo más práctico, pues estaba muy bien de precio.
—¿Y no pasa nada más en la historia? ¿No hay muertos?
—Alguno habrá si sigues sin entender lo que intento decirte.
—Podrías escribir de la falda azul.
—¿Qué falda azul?
—Ya sabes. La falda azul. La falda azul que tan bien le sentaba a la chica y que su novio le regalaría en un acto de amor de lo más práctico, pues estaba muy bien de precio.
—¿Y no pasa nada más en la historia? ¿No hay muertos?
—Alguno habrá si sigues sin entender lo que intento decirte.
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