Supongo que siempre me he enamorado de la mujer equivocada. O quizás es que no existe la mujer adecuada para mí y soy yo el equivocado para todas ellas. En cualquier caso, Laura se marchó aquella mañana y se llevó mi vida entera. La culpa era mía, pensé, pues tengo tendencia a entregarme demasiado y enseguida. Pasen y vean: el último de los románticos. Vean cómo se estrella una y otra vez sin que aprenda nunca la lección. Un espectáculo lleno de patetismo. Para todos los públicos.
Así que de nuevo me veía obligado a vivir en soledad y de recuerdos, como si todas mis relaciones sólo fueran una excusa para ese momento, ese dolor. Fabuloso. Me lo habían dicho siempre todos: “eres un buenazo y así no se va a ninguna parte”. Pero uno no puede dejar de ser quien es, por más que lo intente. Ya me habría gustado a mí ser frío y calculador, ya, pero no me salía. Ojalá en la universidad existiera alguna asignatura que enseñara eso, sin duda me habría sido mucho más útil que mi licenciatura en Historia. En lo que respecta a las relaciones humanas, es mucho más útil ser un desalmado que saber cuándo fue la batalla de Zama. Pocas ventajas se pueden sacar de esto último, y ni siquiera es un tema interesante para ligar en los bares.
En los días que siguieron, me dediqué a sumergirme en negros pensamientos de autocompasión y a llamar a Laura a todas horas, lo que sin duda contribuyó a hundir aún más ante ella mi ya de por sí subterránea imagen. Percatado por fin de lo poco provechosa que era mi actitud, decidí ponerme en manos de profesionales, pero el Prozac nunca ha gozado de mis simpatías; prefería que mi vida dependiera de mis debilidades antes que de las pastillas, así que abandoné sistemáticamente todas las terapias.
Pasados unos meses, decidí acudir a una clínica privada para que me operaran del corazón. Al principio se negaron a hacerme caso, pues afirmaban que mi corazón estaba perfectamente sano y que lo último que necesitaba era cirugía. Pero yo sabía que no era verdad, sabía que tenía algún tipo de malformación congénita y era necesario arreglarme por dentro para poder llevar una vida satisfactoria, ya que las otras alternativas eran ser desgraciado por siempre o el suicidio. Por fortuna, no hay nada que el dinero no pueda conseguir y en ese momento no me faltaba, pues había heredado recientemente una cantidad importante. Así que logré que me operaran.
Cuando abandoné el hospital, me sentía un hombre nuevo. Había un perrito en la acera, meneando alegremente la cola. Me acerqué y le di una patada. No sentí el menor remordimiento.
Hecho un desalmado, empecé a triunfar en todas las facetas de la vida y, finalmente, conseguí recuperar a Laura, el amor de mi vida, mi puerta a la felicidad. Una semana más tarde, la dejé por otra.
lunes, 19 de noviembre de 2007
domingo, 18 de noviembre de 2007
Naufragio
Toda esa literatura de la mujer que salva al hombre me ha jodido la vida, se dijo. Me engaño cuando pienso en ti. No hay nada más que esta desesperación. Y sólo ofrecen dos respuestas: la mierda psicópata de "todas las personas son sustituibles" o la mierda voluntarista de "todos vamos a ser muy felices". Es domingo, 18 de noviembre, hace frío en la calle. Ningún hombre es una isla, sólo yo.
sábado, 17 de noviembre de 2007
Capítulo 1200
Le dije: "Te escribo desde la más descarnada tristeza, donde sólo vivo yo". Ella sonrió.
viernes, 16 de noviembre de 2007
jueves, 15 de noviembre de 2007
miércoles, 14 de noviembre de 2007
I'm guided by this birthmark on my skin
Llevo el estigma del perdedor, amor. Se me nota en la mirada. Yo me creeré tus lágrimas. Me entregaré en el primer beso. Y no podremos evitar mi caída.
martes, 13 de noviembre de 2007
Nonsenses
-Lo que pasa es que tú sabes perfectamente lo que sientes y las personas con las que estás no tienen ni idea.
-¿Todas ellas? Me parece mucha casualidad, demasiada mala suerte. Yo estoy dispuesto a creer que tengo una especie de lepra amorosa, la Peste Negra sentimental. Es una teoría más científica.
-¿Todas ellas? Me parece mucha casualidad, demasiada mala suerte. Yo estoy dispuesto a creer que tengo una especie de lepra amorosa, la Peste Negra sentimental. Es una teoría más científica.
lunes, 12 de noviembre de 2007
Retazos
Si pudiera interpretar en la vida real un personaje que funcionara, pensó el reputado actor tras su último fracaso amoroso.
domingo, 11 de noviembre de 2007
Algo me dice que no encontraré la verdad esta noche
No entiendes que conmigo la vida sería diferente. Porque soy el último trágico y tengo que soñar para poder compensarlo. Soy como Pavese, esperando frente a la puerta del teatro a su bailarina, que huye por detrás. Llevo así toda la vida.
sábado, 10 de noviembre de 2007
Si Kafka hubiera vivido en la segunda mitad del siglo XX
Peter Samsa es un adolescente tímido e inadaptado. Un día, en una excursión que había organizado el instituto a un laboratorio científico, le pica un insecto radiactivo. Cuando Peter Samsa despierta a la mañana siguiente, después de un sueño agitado, se encuentra en su cama convertido en el asombroso Bugman, azote de supervillanos.
viernes, 9 de noviembre de 2007
Nocturnidades
Paseo por la calle. Tengo veintinueve años y paseo por la calle. Esto no tiene nada de extraordinario, pero lo hago igualmente. A veces hay que aceptar la realidad tal y como es: aburrida. Son las siete y ya es de noche. Pasa volando un murciélago, lo sigo. Espero que suceda algo en cualquier momento.
jueves, 8 de noviembre de 2007
Fragmento
Mi mujer me engañaba con otro, las pruebas eran irrefutables. Lo peor del asunto es que ese otro era un tipo que no valía nada, lo que no me dejaba en muy buen lugar. ¿Significaba eso que para mi mujer yo valía igual de poco? ¿O simplemente su afán "democratizador" era una forma retorcida de hacerme daño? ¿Y qué importaba, en realidad? No era momento para cuestiones filosóficas, sino para acciones drásticas.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Capítulo 1190
Estaba roto cuando te conocí. Tú no fuiste capaz de decirme "yo no puedo curarte". Ahora sólo hay silencio.
martes, 6 de noviembre de 2007
À la guerre comme à la guerre
Tienes que dejar de hablar de ti, me dicen. Pero tengo que aguantarme las 24 horas del día. Qué menos que amargar también la vida de otros.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Balances
Creo que mi yo pasado estaría orgulloso de mi yo presente. O quizá le escupiría a la cara, no lo tengo claro del todo. En pensar estas cosas pierdo el tiempo.
domingo, 4 de noviembre de 2007
sábado, 3 de noviembre de 2007
Delirios
Estoy enfermo y la fiebre me sumerge en visiones de lo más variopintas. Me he imaginado hecho un anciano de ochenta años que desde su ventana grita "putas" a las chicas jóvenes que ve pasear. El futuro inevitable, supongo.
viernes, 2 de noviembre de 2007
Noviembre
Camino por estas calles abandonado por todos y me pregunto qué será de mí. Luego pienso que no me importa demasiado y vuelvo a casa.
jueves, 1 de noviembre de 2007
It's four in the morning
Me gusta llegar a casa de madrugada, acostarme en la cama a leer tranquilamente y creer durante un rato que soy la única persona despierta en el mundo. Tengo alma de viejo, lo que me apetece es retirarme lejos de todo.
miércoles, 31 de octubre de 2007
Cortocircuitos
Sueño con que una chica descubra el amor conmigo. Y que musite mi nombre en sueños y piense que la vida sin mí es angustiosa. Eso anotaba en mi diario aquella noche de octubre, cuando pensaba que mi vida no podía ir a peor (con los años, descubrí que estaba en lo cierto).
Estaba en alguna ciudad centroeuropea, no recuerdo cuál, puesto que aquellos días me movía por la vida como el alma en pena que realmente era y sólo recuperaba cierta consciencia en momentos puntuales. Trataba de corregir mi vida, eso sí lo recuerdo, pero sólo conseguía llenar mi existencia de tachones. Las personas pasaban por mi vida como una exhalación o, para ser menos egocéntrico, era yo quien pasaba raudo por las suyas. No creo que me recordasen mucho tiempo.
Estaba en alguna ciudad centroeuropea, no recuerdo cuál, puesto que aquellos días me movía por la vida como el alma en pena que realmente era y sólo recuperaba cierta consciencia en momentos puntuales. Trataba de corregir mi vida, eso sí lo recuerdo, pero sólo conseguía llenar mi existencia de tachones. Las personas pasaban por mi vida como una exhalación o, para ser menos egocéntrico, era yo quien pasaba raudo por las suyas. No creo que me recordasen mucho tiempo.
martes, 30 de octubre de 2007
Mutis
Te quiero, repitió desde la puerta. La miré. Nunca entendería el daño que me había hecho. Me di la vuelta y me marché en silencio.
lunes, 29 de octubre de 2007
Averías
Estábamos en la cama, en ese impasse que se produce después del sexo entre dos personas que no tienen mucho que decirse, y he comentado, por romper el silencio: Siempre he querido amar, pero todas las veces he acabado odiando. Lucía me ha mirado enfadada y ha contestado: tú no quieres una amante, sino un público, alguien que te escuche con embeleso. Dicho esto, se ha levantado de la cama y ha entrado en el cuarto de baño, lo que me ha permitido admirar con detenimiento sus gloriosas nalgas, que siempre han sido mi parte preferida de la anatomía femenina. Algo de razón tiene, me he dicho, soy un escritor en busca de público. El problema es que no escribo mucho. En realidad, prácticamente nada. Trabajo de corrector, que no es precisamente la actividad más artística del mundo, y me paso el día corrigiendo el trabajo de otros mientras pienso en las novelas que no escribo. También pienso a veces en las nalgas de Lucía, que trabaja conmigo y además es mi amante. Lucía se niega a ser mi público, pero lo compensa con el mejor culo del mundo editorial. Mi mujer, que responde al anticuado nombre de Matilde, ni quiere ser público ni tiene unas nalgas que recordar en días de invierno. Es una mujer de profundas convicciones cristianas, creo.
Lucía ha salido del cuarto de baño y con ello ha puesto fin a mis pensamientos. He apartado las sábanas, invitándola a volver a la cama, y he dicho: ¿no te das cuenta de que si quiero que seas mi público es porque me importas? Ella ha empezado a vestirse y me ha soltado un sonoro “vete a la mierda”. Luego se ha marchado y me ha dejado preguntándome cómo me las apañaré para escribir esto, si es que lo hago, de forma que quede como un héroe.
Lucía ha salido del cuarto de baño y con ello ha puesto fin a mis pensamientos. He apartado las sábanas, invitándola a volver a la cama, y he dicho: ¿no te das cuenta de que si quiero que seas mi público es porque me importas? Ella ha empezado a vestirse y me ha soltado un sonoro “vete a la mierda”. Luego se ha marchado y me ha dejado preguntándome cómo me las apañaré para escribir esto, si es que lo hago, de forma que quede como un héroe.
domingo, 28 de octubre de 2007
Sobre este blog
Ya son 46 meses, querida, ¿no ha quedado suficientemente establecida mi genialidad? ¿Me vas a hacer trabajar más para seducirte o puedo esperarte ya en la cama?
sábado, 27 de octubre de 2007
Capítulo 1179
Intenté con todas mis fuerzas que me quisiera, sí, pero nada salió bien. Supongo que ella encontraba mucho más placentero traicionarme que mis besos y caricias. Así que volví a la literatura, a intentar compensar la vida. Creo que no hace falta que te diga, mi querido amigo, que no era el final que deseaba. Literario o no.
viernes, 26 de octubre de 2007
jueves, 25 de octubre de 2007
Go no more a-roving
Pasear por la noche, en la playa desierta, como si el mundo entero hubiera sido abandonado. Quizás es esto la muerte, pensé, este paseo solitario por la playa. Quizás ahora mismo, en el agua, me observan peces difuntos con sus ojos muertos.
miércoles, 24 de octubre de 2007
martes, 23 de octubre de 2007
A singer must die
Fueron las circunstancias, señoría, ellas fueron las culpables de todo. ¿Se puede condenar a un hombre por ser un juguete del Destino? ¿No es castigarlo doblemente? En todo caso, mi cliente merece una compensación por la vida que le ha tocado. Pido que sea premiado por su insistencia en seguir vivo.
lunes, 22 de octubre de 2007
domingo, 21 de octubre de 2007
Verdades fundamentales
Estoy muy mal, sí, quizás peor que nunca, y lo intento combatir con ese sarcasmo tan agresivo al que siempre me entrego en estas situaciones. Por suerte, la realidad no es rival para el humor y todo eso...
sábado, 20 de octubre de 2007
Epílogo
Todo lo que decía te sonaba a ficción. Hay que ver qué cosas se te ocurren, notaba que me decías con la mirada. Así, nos fuimos distanciando a medida que nos adentrábamos en la irrealidad, aunque tú no te dabas cuenta, pues creías que todo era una comedia.
viernes, 19 de octubre de 2007
Misantropía
La mayor parte del tiempo estoy demasiado ocupado con mi mundo y no soporto que vengan a sacarme de él para meterme en el de otros. Soy arisco, antipático, maleducado. Y me da igual.
jueves, 18 de octubre de 2007
Decepciones
Eras un niño tan feliz, ¿por qué cambiaste?, me dijo una vez mi madre.
Cómo decirle que llevo toda la vida preguntándome lo mismo.
Cómo decirle que llevo toda la vida preguntándome lo mismo.
miércoles, 17 de octubre de 2007
martes, 16 de octubre de 2007
Bondades
Dejaré que corra la sangre. No haré nada para evitarlo. Ignoraré tus gritos. Por fin tendrás lo que querías.
lunes, 15 de octubre de 2007
Por la tarde
Llamaron a la puerta. Era ella. Venía a decirme adiós, pues se había enterado de que me marchaba del país al día siguiente. Le dije que se sentara a tomar algo. Llevaba un vestido muy corto, tenía unas piernas admirables. Ella se dio cuenta de cómo la miraba, pero no dijo nada. Ya estaba acostumbrada, supongo. Serví el té. Bebió el suyo en sorbos cortos. Yo la estudiaba mientras apuraba mi taza. Cuello perfecto, orejas delicadas, piel dorada. No debería estar aquí, dijo de pronto. Y se marchó.
domingo, 14 de octubre de 2007
sábado, 13 de octubre de 2007
Errores
Estaba acostado en el suelo pensando en dormir y despertar en otra vida, en otro lugar. Entonces sonó el teléfono. Será el Destino, pensé, que siempre llama por la tarde. "Éramos tan divertidos", dijo por el auricular una voz femenina, quizás al otro lado del mundo. Se había equivocado de número, estaba claro, pero no le dije nada. Dejé que hablara durante una hora, en la que recordó todos los buenos momentos que creía haber vivido conmigo. Yo acabé creyéndolo también.
viernes, 12 de octubre de 2007
De nuevo, el autor
Otros serán más guapos, pero ninguno escribe como yo, pensó el autor, borracho, antes de irse a la cama.
jueves, 11 de octubre de 2007
miércoles, 10 de octubre de 2007
Dialécticas
Ando a veces borracho de dolor y tristeza, con esa sensación de invulnerabilidad que confiere la embriaguez, como si nada pudiera afectarme, como si nada fuera conmigo. Y me río de todo y pienso que soy capaz de hacer cualquier cosa que me proponga, que el mundo entero es mío. Y la noche pasa pronto.
martes, 9 de octubre de 2007
Un artista de culto
Me marcho para no volver, pero me encantaría que me dijeras: "quédate, quiero pasar el resto de mi vida contigo". No lo vas a hacer, pero no me negarás que quedaría genial en francés y en blanco y negro. Te quiero, pero eso ya no importa.
lunes, 8 de octubre de 2007
Psicoanálisis
"A ti te da miedo que exista otra verdad y no la conozcas", me dijo Artevic la otra noche. Lo peor es que tenía razón.
domingo, 7 de octubre de 2007
Die Verwandlung
En mitad de la noche, el señor Novak se levantó de la cama para ir a mear. Al encender la luz del cuarto de baño, se encontró a Gregor Samsa que, de pie y perfectamente trajeado -como si se dispusiera a ir al trabajo-, le saludó con un gesto de la mano. Qué asco, se dijo Novak mientras lo mataba a golpes de zapatilla.
sábado, 6 de octubre de 2007
viernes, 5 de octubre de 2007
jueves, 4 de octubre de 2007
Historias tontas (3)
"Sobre la nada y las estrellas", se llamaba mi primer poemario, el que me hizo un nombre en la comunidad literaria de mi pueblo, que si bien no era muy numerosa, sí hacía mucho ruido, sobre todo en los plenos del Ayuntamiento, cuando íbamos a pedir subvenciones. El poemario aquel, el que hizo que las vecinas felicitaran a mi madre, era un tratado sobre las relaciones humanas, es decir, como rezaba el título, sobre la nada. Lo de las estrellas lo añadí en el último momento, pues supuse con acierto que la crítica lo tomaría como un guiño a Dante y que eso me haría ganar puntos. El cura, que era el presidente del jurado, me confió que aquel detalle fue determinante.
"Oh, querida, el bigote hitleriano te queda mejor que a mí y otros poemas", mi segundo poemario, fue la causa de mi caída. Nadie entendió el cambio de lenguaje, de temas, de tono. Y mucho menos mi madre, que lloraba y lloraba mientras me preguntaba por qué tenía que escribir esas cosas horribles, que si era mi forma de castigarla. Enseguida los otros miembros de la comunidad literaria del pueblo -el cabrero y el carpintero- dejaron de devolverme el saludo. Las vecinas, que antes me pedían que les firmara autógrafos, cambiaban de acera cuando me veían por la calle (literalmente, no es que se hicieran lesbianas).
Así fue cómo, después de sólo dos poemarios, abandoné la literatura rural y me decanté por una vida más sencilla y menos polémica.
"Oh, querida, el bigote hitleriano te queda mejor que a mí y otros poemas", mi segundo poemario, fue la causa de mi caída. Nadie entendió el cambio de lenguaje, de temas, de tono. Y mucho menos mi madre, que lloraba y lloraba mientras me preguntaba por qué tenía que escribir esas cosas horribles, que si era mi forma de castigarla. Enseguida los otros miembros de la comunidad literaria del pueblo -el cabrero y el carpintero- dejaron de devolverme el saludo. Las vecinas, que antes me pedían que les firmara autógrafos, cambiaban de acera cuando me veían por la calle (literalmente, no es que se hicieran lesbianas).
Así fue cómo, después de sólo dos poemarios, abandoné la literatura rural y me decanté por una vida más sencilla y menos polémica.
miércoles, 3 de octubre de 2007
Historias tontas (2)
Conmigo se habría sentido más grande que la vida. Pero era demasiada presión para ella. Prefirió anularse con otro.
martes, 2 de octubre de 2007
Historias tontas
Actuaba Franco Battiato. Tras el último bis, el público empezó a gritar con entusiasmo: "¡Franco, Franco, Franco!". Y el local se llenó de falangistas.
lunes, 1 de octubre de 2007
Literatura
Cada día le escribe una carta. Cuando la termina, la guarda en un cajón, junto con las otras. Nunca le envía ninguna. No serviría de nada.
domingo, 30 de septiembre de 2007
sábado, 29 de septiembre de 2007
Mundo amable
Entro en elmundo.es, leo la noticia del periodista japonés asesinado en Birmania. A la derecha se puede leer: "Pulse para ver el vídeo". Me parece desagradable tanta frialdad. Acabo cediendo y le doy a "Pulse para ver el vídeo" para saber cómo tratan la noticia. Me aparece el siguiente mensaje: "El vídeo comenzará tras la publicidad". Es decir: "El vídeo del asesinato de un hombre comenzará tras la publicidad". Seguro que la empresa que anuncian considera que es buena manera de aumentar las ventas.
viernes, 28 de septiembre de 2007
Final del verano
Chicas jóvenes en la playa. Ninguna soñará conmigo. Veintinueve años ya y tanto por hacer. Pero me da todo un poco igual, pues estoy ebrio y juego al fútbol con mi amigo Artevic como un niño cualquiera (o un Bob Marley cualquiera). Luego nos sentamos en la arena a contemplar el atardecer y yo anoto chorradas. Se hace de noche enseguida.
jueves, 27 de septiembre de 2007
Resacas
Me desperté a la una de la tarde y el mar seguía allí, aunque no se podía decir lo mismo de mí.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
Capítulo 1150
Lo peor de las mamadas es el dolor en las rodillas, decía ella. Yo intentaba hacerme el interesante y sonreía a todas sus ocurrencias, aunque estaba convencido de que lo nuestro era una gran pérdida de tiempo para los dos. En cualquier caso, era gratificante que perdiera el tiempo conmigo y, sinceramente, a mí no se me ocurrían muchas otras cosas que hacer.
martes, 25 de septiembre de 2007
Anónimos
Que alguien me haga caso, que alguien me haga caso, suplicaba mentalmente mientras sentía que era devorado por la multitud.
lunes, 24 de septiembre de 2007
A media luz
He hipotecado todo en sueños de legitimidad, pero no volveré a reinar, dijo antes de apurar la enésima copa de la noche. No le quedaban fuerzas para luchar, aunque muy en el fondo sabía que tenía razón y que en algún lugar, de algún modo, se podía conseguir todo aquello que para otros no eran más que meras fantasías. Pero este pensamiento sólo servía para deprimirlo más. ¿Qué control había tenido sobre su vida? La existencia era una lucha contra la soledad que casi siempre se perdía. Algunos pocos no estaban solos, aunque fueran muchos quienes se consolaban diciendo que nadie encontraba a nadie. No era cierto y lo sabía. Él siempre lo había dado todo, aunque no hubiera recibido nada a cambio. Por lo tanto, sólo tenía que haber encontrado a alguien como él, y era estúpido pensar que era un ejemplar único. Sólo hubiera necesitado un golpe de suerte.
Había elegido siempre mal, es cierto, pero es que siempre era la misma dicotomía: soledad total o soledad compartida. A veces le parecía mejor una que la otra, en otras ocasiones no tenía demasiado claro que hubiera alguna diferencia. Además, tenía que elegir siempre a quien ya le había elegido, era una elección dirigida. ¿Pero para qué servía él? ¿Era culpa suya que sus mujeres no le amaran y soñaran con otros? Le parecía a veces que todos los intentos de comunicación eran contraproducentes, quizás habría sido mejor no abrirse jamás y crearse de ese modo un halo de misterio que lo hiciera interesante. Al final la humanidad entera tiene 15 años, se dijo. Ella amaba al guapo, al popular, el que era todo lo que una mujer podía desear. Así de deprimente era relacionarse con otros seres humanos.
No era él quién vivía en el pasado, era el pasado quién vivía en él. Y otros lemas publicitarios subnormales. Él, en realidad, vivía obsesionado con todas las posibilidades que nunca habían existido.
Había elegido siempre mal, es cierto, pero es que siempre era la misma dicotomía: soledad total o soledad compartida. A veces le parecía mejor una que la otra, en otras ocasiones no tenía demasiado claro que hubiera alguna diferencia. Además, tenía que elegir siempre a quien ya le había elegido, era una elección dirigida. ¿Pero para qué servía él? ¿Era culpa suya que sus mujeres no le amaran y soñaran con otros? Le parecía a veces que todos los intentos de comunicación eran contraproducentes, quizás habría sido mejor no abrirse jamás y crearse de ese modo un halo de misterio que lo hiciera interesante. Al final la humanidad entera tiene 15 años, se dijo. Ella amaba al guapo, al popular, el que era todo lo que una mujer podía desear. Así de deprimente era relacionarse con otros seres humanos.
No era él quién vivía en el pasado, era el pasado quién vivía en él. Y otros lemas publicitarios subnormales. Él, en realidad, vivía obsesionado con todas las posibilidades que nunca habían existido.
martes, 18 de septiembre de 2007
Communication breakdown (2)
Vuelve, le dijeron. Vuelve a ilusionarnos, a darnos motivos para reír. Vuelve para que todo esto valga la pena, le pidieron. Él, después de escucharlos, supo que no debía volver.
lunes, 17 de septiembre de 2007
Communication breakdown
-Y caminaré solo, como siempre. Y me perderé en el vacío de la vida moderna cuando sólo necesitaba que alguien me eligiera a mí sobre todos los demás.
-Eres tan genial. Me encanta cómo conviertes el sufrimiento en arte.
-Sí, temía que dijeras algo así.
-Eres tan genial. Me encanta cómo conviertes el sufrimiento en arte.
-Sí, temía que dijeras algo así.
domingo, 16 de septiembre de 2007
Mitos
Ulises regresa a Ítaca y se da cuenta de que ha cometido un terrible error. Vuelve a zarpar por la noche, aprovechando la oscuridad, con rumbo oeste. Penélope no le echará de menos.
sábado, 15 de septiembre de 2007
Metafísicas
Quién necesita enemigos cuando te tienes a ti mismo, pensaba el protagonista de una novela que nunca se publicaría mientras hacía cosas sin interés literario.
viernes, 14 de septiembre de 2007
La vida tranquila
Lo único que necesitaba es que una mujer le cuidase, estaba cansado de tanto sufrimiento. Unas vacaciones en la cama llenas de caricias y amor. Así podría recuperarse y volver a perder tranquilamente.
jueves, 13 de septiembre de 2007
Determinismos
Llovía. Un hombre anónimo sentía que moría lentamente mientras esperaba para cruzar la calle. Pasó un coche con una chica dentro. La vida podría estar bien si esa chica sonriera por mí, pensó. Después, cruzó la calle.
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Criptogramas
Sin embargo, valgo más que cualquier hombre por el que me traiciones, pensó cuando salía de casa. Claro que eso no tenía ninguna importancia, pues su mujer no era consciente de ello y, por tanto, no podía afectarle en modo alguno. Qué inútil es la realidad casi todo el tiempo, se dijo mientras subía al coche.
martes, 11 de septiembre de 2007
Soledad
Un hombre va leyendo en el tren. Levanta la vista del libro y descubre que todos los demás pasajeros le están mirando atentamente. Vuelve a fijar la vista en el libro, nervioso. Cuando la levanta de nuevo, comprueba que le siguen mirando, en completo silencio. Empieza a sudar. En la siguiente parada, se baja, sintiendo todas las miradas clavadas en él. La gente del andén le mira y murmura.
lunes, 10 de septiembre de 2007
domingo, 9 de septiembre de 2007
Toda la poesía de este mundo
Malvivía en relaciones de mierda mientras en secreto escribía versos deslumbrantes. Pasaba desapercibido por la calle como un ser anodino cualquiera, pero era el poeta más grande de su tiempo. No había salvación para él.
sábado, 8 de septiembre de 2007
Telepatías
No te dejes engañar, quiero morderte y dejar a los demás con sus falsos ídolos. Mi frialdad es sólo una estratagema para despistar a mis enemigos. Sueño con encontrarte. Desnuda.
viernes, 7 de septiembre de 2007
Solemnidades
En el funeral que es la vida puedes lamentarte o reír mientras todos te miran mal. Yo intento siempre elegir lo segundo.
jueves, 6 de septiembre de 2007
Solipsismos
Sí, yo era Hugo Dannenberg, autor de ciencia-ficción, pero ya hace mucho de eso. Lo último que escribí fue Atardecer en Alfa Centauri con pareja de amantes despidiéndose al fondo, que se publicó en 1988. La crítica dice que es mi obra cumbre, pero no la entendieron del todo, pues no era una novela de ciencia-ficción más. En realidad, la escribí con una idea insistente en la cabeza, aquella frase de Borges: "yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach". Por eso Deuterio Pi, el protagonista de mi novela, usurpa las identidades de otros, para tener en sus brazos a Matilde Urbach. El hecho de que sea un cyborg asesino es irrelevante. Pero la crítica no entiende nada.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Atardecer en Alfa Centauri con pareja de amantes despidiéndose al fondo
Tú tienes una imagen muy idealizada de ella, te crees que es una chica inocente, pero las niñas guapas no son inocentes mucho tiempo, dijo ella. Pues yo me niego a creerlo, repuso Chema (que así se llamaba nuestro héroe), ella es bella y de corazón noble como sólo podría serlo un espíritu de mi imaginación. Sí, eso mismo, contestó ella. Él no respondió a esto, pero volvió a odiarla y se prometió que esta vez sería para siempre.
martes, 4 de septiembre de 2007
Estoicos
-Te he ocultado muchas cosas. Te he engañado muchas veces.
-Ya lo sabía.
-¿Lo sabías? ¿Y por qué no dijiste nada?
-Porque pensaba que tarde o temprano te sentirías culpable y me lo dirías. Odio portarme como la inquisición.
-Lo siento.
-No es culpa de nadie. Y otros tópicos.
-Ya lo sabía.
-¿Lo sabías? ¿Y por qué no dijiste nada?
-Porque pensaba que tarde o temprano te sentirías culpable y me lo dirías. Odio portarme como la inquisición.
-Lo siento.
-No es culpa de nadie. Y otros tópicos.
lunes, 3 de septiembre de 2007
Dancing with myself
Míchel, recuerda las traiciones y sé cruel como lo son contigo. Que no te tiemble la mano al firmar sentencias de muerte, que a nadie le tembló cuando se trataba de la tuya. Y escríbete más, que es de persona cuerda.
domingo, 2 de septiembre de 2007
The eternal
Allí iba yo, barbudo y consumido, cantando The eternal, de Joy Division, sin que se fijaran en mí ojos de color azul de Prusia. Tenía treinta años, pero parecían sesenta, y era licenciado en filosofía como podía ser licenciado en nada. Era otoño en Glasgow y estaba solo, como lo había estado toda mi vida. Quién necesitaba mujeres cuando podías no tener absolutamente nada, me decía. Mi primera novela, que entonces ya sospechaba que nunca se publicaría, me esperaba, sugerente, sobre mi mesa. Todo era un error y lo sabía.
sábado, 1 de septiembre de 2007
Espectáculos
Subo al escenario. Saludo al público. Me abro las heridas. Dejo que sangren. Y así todos los días.
viernes, 31 de agosto de 2007
La vida estaba en sus ojos
La vida estaba en sus ojos, escribía yo en aquellos días, aunque sospechaba que todo se desmoronaba mientras trataba de ofrecer una imagen de serenidad. Realmente, era un ejercicio de fe. Sí, yo quería desmentir a Pavese y decir algo como: vendrá la vida y tendrá tus ojos. Pero ella no estaba por la labor, prefería la atención esporádica de otro y que todas nuestras promesas de amor fueran papel mojado. Todos nuestros acuerdos secretos, firmados con besos nocturnos, entre las sábanas, quedaban invalidados.
jueves, 30 de agosto de 2007
Sueños
Soñé que la muerte era un festival internacional de cine donde se proyectaban las vidas de los muertos y daban premios (mejor director, mejor actor, mejor guión, etcétera). A mí no me dieron ninguno.
miércoles, 29 de agosto de 2007
Utopías
Jozef Kolja, escritor checo, luchó contra el totalitarismo estalinista con una sonrisa. Era su forma de rebelarse, de practicar la resistencia pacífica. Cuanto más deprimente era la realidad de su país, más alegres eran sus novelas. Esto le llevó a tener problemas con la censura, especialmente cuando intentó publicar Mi tocayo Stalin es un señor con bigote. Los censores consideraron que frases como "Nos pueden quitar los dientes, pero no la sonrisa" o "En mi opinión" podían incitar a la perturbación del orden público. Kolja, que era muy dado a las citas, se negó a cambiar ni una sola coma alegando que quién era él para mutilar un clásico. Puesto que leer a Oscar Wilde era también ilegal, lo condenaron a diez años de cárcel. En Días de alegría relata su estancia en la cárcel, con pasajes como "¡Qué felicidad, nada como una buena paliza para combatir el insomnio!".
Al salir de la cárcel, dado que no podía volver a su puesto de profesor de la Universidad de Praga, comenzó a dar clases ambulantes de filosofía a cambio de limosna. El hambre le empujó a escribir la obra de teatro El totalitarismo es un humanismo, que escenificó en plazas y callejuelas con indigentes. El éxito de tan audaz propuesta preocupó al gobierno, pues existía un vacío legal al respecto, situación que solventaron encarcelando de nuevo a Kolja, esta vez por impago de impuestos (en el juicio se desestimó, por poco relevante, que estuviera viviendo en la calle y careciera de ingresos).
De nuevo, Jozef Kolja tuvo que enfrentarse a la dura vida en prisión. Pero no permitió que acabaran con su espíritu: reía y reía cada vez que le torturaban. Escribió Verdes son los campos de la cárcel en las paredes de su celda, pues se negaban a darle papel en un vano intento de quebrantar su ánimo siempre risueño, libre, y, por qué no decirlo, un tanto masoquista.
En Europa Occidental, concretamente en un pueblo de Lombardía, se organizó una campaña exigiendo la inmediata liberación de Kolja, pero el gobierno checoslovaco, habiéndolo catalogado como "subversivo optimista", se negó a considerarlo siquiera.
Pasaron los años, muchos, y por fin llegó la democracia. Jozef Kolja, que seguía en la cárcel siendo feliz a su manera, fue finalmente liberado. Era un hombre libre y podía volver a dar clases en la Universidad. Todo el país estaba lleno de esperanza. Enseguida, Kolja empezó a escribir novelas angustiosas. Era su manera de seguir siendo un rebelde.
Al salir de la cárcel, dado que no podía volver a su puesto de profesor de la Universidad de Praga, comenzó a dar clases ambulantes de filosofía a cambio de limosna. El hambre le empujó a escribir la obra de teatro El totalitarismo es un humanismo, que escenificó en plazas y callejuelas con indigentes. El éxito de tan audaz propuesta preocupó al gobierno, pues existía un vacío legal al respecto, situación que solventaron encarcelando de nuevo a Kolja, esta vez por impago de impuestos (en el juicio se desestimó, por poco relevante, que estuviera viviendo en la calle y careciera de ingresos).
De nuevo, Jozef Kolja tuvo que enfrentarse a la dura vida en prisión. Pero no permitió que acabaran con su espíritu: reía y reía cada vez que le torturaban. Escribió Verdes son los campos de la cárcel en las paredes de su celda, pues se negaban a darle papel en un vano intento de quebrantar su ánimo siempre risueño, libre, y, por qué no decirlo, un tanto masoquista.
En Europa Occidental, concretamente en un pueblo de Lombardía, se organizó una campaña exigiendo la inmediata liberación de Kolja, pero el gobierno checoslovaco, habiéndolo catalogado como "subversivo optimista", se negó a considerarlo siquiera.
Pasaron los años, muchos, y por fin llegó la democracia. Jozef Kolja, que seguía en la cárcel siendo feliz a su manera, fue finalmente liberado. Era un hombre libre y podía volver a dar clases en la Universidad. Todo el país estaba lleno de esperanza. Enseguida, Kolja empezó a escribir novelas angustiosas. Era su manera de seguir siendo un rebelde.
martes, 28 de agosto de 2007
Melancolías persistentes
Necesitaba un motivo para no suicidarme esa noche, pero no lo encontraba. Me asomé por la ventana: en la calle no había nadie y las estrellas no me decían nada (habría sido síntoma de esquizofrenia que lo hubieran hecho). En la televisión sólo había teletienda, y lo que necesitaba, como ya he dicho, eran motivos para no suicidarme, no motivos para hacerlo. Traté de recuperar algún buen recuerdo, pero entonces descubrí que mi vida no había sido tan divertida como me gustaba creer. Aquello se ponía peor. Me tomé un vaso de agua, por aferrarme a la vida sana y ver si así se me pasaba. Nada, seguía angustiado y deseando saltar por la ventana y bucear en la acera. Me abofeteé en las mejillas, como una dama del XIX. Bien, más dolor, muy inteligente por mi parte. Empecé a hacer flexiones, por aquello de liberar endorfinas, pero mi lamentable forma física no me permitió hacer más de tres, lo que era humillante (y poco alegre). Por suerte, tanto esfuerzo hizo que me desmayara y a la mañana siguiente, cuando desperté, mi ánimo era otro.
En cuanto se hizo de noche, repetí todo el proceso.
En cuanto se hizo de noche, repetí todo el proceso.
lunes, 27 de agosto de 2007
domingo, 26 de agosto de 2007
Saudades
A Lisboa fueron a morir, pues Oporto no existe, dos amigos poetas que, agotados de la vida, convinieron en despedirse juntos. Uno defendía, como Gabriel Celaya, que la poesía era un arma cargada de futuro; el segundo decía que sí, pero que de fogueo. Pasaban las noches bebiendo e intercambiando versos en alguna taberna acogedora. Uno de ellos decía, por ejemplo, "a golpes de cadera hice que soñara" y el otro respondía algo como "a golpes de cadera nos salvamos aquella noche". Cuando se iban a dormir, ya amaneciendo, estaban muy cansados para suicidarse y decidían que, realmente, no había tanta prisa.
sábado, 25 de agosto de 2007
viernes, 24 de agosto de 2007
Perderse
Una mañana de agosto, Carlos decidió que era de ilusos seguir esperando que en su vida pasaran cosas y que era mejor ser un hombre de acción como Clint Eastwood o, quizás, Marco Polo. Pensar en Marco Polo le hizo recordar cómo de pequeño soñaba con perderse en el Lejano Oriente y cómo la vida le había decepcionado haciendo que lo más parecido a su sueño fueran las ocasionales cenas en el restaurante chino del barrio o las visitas a las tiendas de baratijas regentadas por simpáticos orientales. Pero ya era hora de cambiar esto, musitó en la soledad desordenada de su habitación. Le dijo a su madre, que entonces freía unos salmonetes en la cocina, que se marchaba al Lejano Oriente y que ya le mandaría alguna postal. La madre, que estaba sorda y, por otra parte, acostumbrada a los arranques alucinatorios de su hijo, le dijo que comprara una barra de pan.
Esa misma tarde partió al Lejano Oriente: Murcia, que era el Lejano Oriente más cercano. Carlos se convenció de que Murcia era como Tailandia, aunque en las calles había menos prostitutas infantiles. Como es lógico, Valencia era China y las Baleares eran Japón. España era Asia entera.
Madre, el Pacífico es infinito como siempre había soñado, decía la única postal que envió a casa.
Esa misma tarde partió al Lejano Oriente: Murcia, que era el Lejano Oriente más cercano. Carlos se convenció de que Murcia era como Tailandia, aunque en las calles había menos prostitutas infantiles. Como es lógico, Valencia era China y las Baleares eran Japón. España era Asia entera.
Madre, el Pacífico es infinito como siempre había soñado, decía la única postal que envió a casa.
jueves, 23 de agosto de 2007
miércoles, 22 de agosto de 2007
Mujer fatal
Susana, te escribo con el alma hecha pedazos, lo que seguramente te parecerá bien, puesto que siempre buscaste mi desgracia. Me alegra, por tanto, hacerte feliz, que siempre fue mi deseo.
martes, 21 de agosto de 2007
Escribir en España es llorar
De mis días como muerto viviente, cualquier capítulo: Sí, Laura, esto soy yo, esta herida sangrante que nunca se cierra. El sueño de la inocente no existe, sólo los hombres son niños, me digo mientras mi vida se acaba en reproches que no llevan a ninguna parte. Tengo la cabeza llena de cuentos, pero ninguna esperanza. Hay que morir en cada poema, me grita cada uno de los versos que me queman el alma. Las mujeres me apuñalan por la espalda y ríen y ríen y ríen. Y siempre presente el mismo pensamiento: por qué no yo, por qué no yo. Pero yo no me destruyo, pues no hay nada que destruir. Y no hay belleza en estas palabras, no hay suspiros en las pausas, no se producen desmayos al final de cada frase. Te escribo lejos de todo mientras las lágrimas arrasan mi vida.
lunes, 20 de agosto de 2007
Dignidades
Ella se quitó lentamente el vestido y todas las luces del mundo la iluminaron. Entonces me dijo algo así como que se moría por acostarse conmigo porque formaba parte de ese grupo de escritores que la volvían loca. Contesté que me negaba a ser uno más, que era el único que valía la pena en este mundo de fariseos. Ella me miró como si me hubiera vuelto loco (cuando todo el mundo sabe que eso pasó hace muchos años). Salí de allí. Mientras me dirigía nuevamente a la soledad de mi cuarto, iba pensando que por querer ser especial nunca era nada.
lunes, 13 de agosto de 2007
La guerra
Era septiembre, así que el país volvía a estar en guerra. Altavoz, protagonista de innumerables cuentos (y canciones francesas), se encontraba en la oficina de empeños con la intención de vender la dentadura de su casero para comprar balas, pero su unidad fue movilizada tan repentinamente que no pudo realizar la tan deseada transacción antes de que lo llevaran al frente. Ya que no formaba parte del carácter de nuestro héroe dejarse vencer por las dificultades, procedió a desarmar la dentadura y cargó el fusil con los dientes de su casero. "Así tendrán más mordiente tus disparos", le dijo Ernest, que era idiota.
En el frente no había nadie, ni siquiera el enemigo, que sin duda se había retrasado. Aprovechando la situación, la unidad de Altavoz cavó trincheras olímpicas para poder guarecerse de las miradas indiscretas de los soldados enemigos, si es que tenían a bien aparecer en algún momento de la tarde.
Un par de horas después, cuando ya Altavoz se había proclamado campeón de póquer de su trinchera, llegó por fin el enemigo, causando todo el estruendo que podía con sus tanques y sus fanfarrias, lo que sin duda resultaba muy molesto para los vecinos de la zona. Altavoz, joven e impetuoso, asomó la cabeza unos segundos, apuntó cuidadosamente y disparó contra el que más medallas llevaba. Resultó que era el Káiser, que gustaba de tener excesivo protagonismo, y que recibió el impacto de una muela en pleno corazón, lo que le provocó una muerte que no estaba en sus planes inmediatos.
Habiéndose convertido su país de súbito en república, los soldados enemigos concluyeron con buen criterio que los valores de su sociedad habían cambiado y que, por tanto, era del todo improcedente continuar con esa guerra. Enseguida se firmó la paz con gran jolgorio y correr de bebidas espirituosas, y a Altavoz le concedieron tres medallas que le habían arrebatado al cuerpo del Káiser, medallas que empeñó más tarde para comprarle una nueva dentadura a su casero.
En el frente no había nadie, ni siquiera el enemigo, que sin duda se había retrasado. Aprovechando la situación, la unidad de Altavoz cavó trincheras olímpicas para poder guarecerse de las miradas indiscretas de los soldados enemigos, si es que tenían a bien aparecer en algún momento de la tarde.
Un par de horas después, cuando ya Altavoz se había proclamado campeón de póquer de su trinchera, llegó por fin el enemigo, causando todo el estruendo que podía con sus tanques y sus fanfarrias, lo que sin duda resultaba muy molesto para los vecinos de la zona. Altavoz, joven e impetuoso, asomó la cabeza unos segundos, apuntó cuidadosamente y disparó contra el que más medallas llevaba. Resultó que era el Káiser, que gustaba de tener excesivo protagonismo, y que recibió el impacto de una muela en pleno corazón, lo que le provocó una muerte que no estaba en sus planes inmediatos.
Habiéndose convertido su país de súbito en república, los soldados enemigos concluyeron con buen criterio que los valores de su sociedad habían cambiado y que, por tanto, era del todo improcedente continuar con esa guerra. Enseguida se firmó la paz con gran jolgorio y correr de bebidas espirituosas, y a Altavoz le concedieron tres medallas que le habían arrebatado al cuerpo del Káiser, medallas que empeñó más tarde para comprarle una nueva dentadura a su casero.
domingo, 12 de agosto de 2007
Film noir
Había resuelto el caso: estaba viva. Y lo sabía porque ella le encañonaba en ese momento con un revólver y sabido es que los muertos tienen importantes dificultades a la hora de empuñar un arma, si exceptuamos las películas de terror. Sin embargo, si ella estaba allí, ¿de quién era el cadáver que había desenterrado esa mañana? Esta pregunta y dos balas del calibre 44 fueron las últimas cosas que le pasaron por la cabeza.
sábado, 11 de agosto de 2007
Una relación menor
Él quería correr hacia ella y besarla. Ella quería correr hacia la puerta. Se despidieron civilizadamente.
viernes, 10 de agosto de 2007
jueves, 9 de agosto de 2007
Notas al margen
Me jode lo que me ha pasado. Estar tan lleno de asco, odio y desconfianza. Yo tenía otros planes.
miércoles, 8 de agosto de 2007
martes, 7 de agosto de 2007
La pose del perdedor para las mejores fotos
Te recuerdo, Amanda, con el alma vacía y paseando por las calles de nuestra juventud. Todos los chicos estaban enamorados de ti. Yo lo estaba un poco menos, pero sólo por llevar la contraria. Ni tan maravillosa ni tan rubia, decía yo en los bares a mis amigos, que me miraban como si estuviera loco. Que lo estaba, pero ésa es otra cuestión. Entonces todo era pose, exactamente igual que ahora, y había decidido que la indolencia era más especial que la admiración. En esto, como prácticamente en todo, estaba solo. El caso es que tú elegiste enamorarte de otros y nosotros sólo pudimos seguir hablando de ti entre cerveza y cerveza y preguntándonos en silencio cómo sería la vida contigo.
lunes, 6 de agosto de 2007
Came so far for beauty
El señor Garrett, poeta escocés, cogió un tren para reunirse con su amor, que vivía muy lejos de él y que, incluso, desconocía su existencia, lo cual no le molestaba demasiado porque él también tenía dudas razonables al respecto. Cuando por fin llegó a su destino y volvió a verla, descubrió que se había convertido en una anciana de noventa años que en nada se parecía a aquella ninfa rubia y de ojos azules que había poblado sus sueños de los últimos años. Esto era debido, principalmente, a que aquella chica sólo había existido en su imaginación, pues siempre se había tratado de una anciana (si bien tenía setenta años cuando la vio por primera vez dos décadas antes). Qué lamentable confusión, pensó mientras salía del asilo.
domingo, 5 de agosto de 2007
sábado, 4 de agosto de 2007
Coast to coast
Mi ventaja sobre mi destino era que lo conocía de antemano. Por lo tanto, ya había aceptado mi destrucción y, por eso mismo, era indestructible.
viernes, 3 de agosto de 2007
Naif
Escribir no como terapia, sino como absolución. Redimirse con cada cadena de palabras. Enmendar la vida en un par de frases.
jueves, 2 de agosto de 2007
Spleen de buen amor
Míchel Noguera nunca estuvo en Londres, París, Praga, Berlín, Viena, Nueva York, ni en cualquier otra ciudad claramente superior. Fue un prolífico escritor inédito. No se casó y tampoco tuvo hijos. Sus últimos días los dedicó a rememorar las hazañas de otro, aunque él estaba convencido de que eran suyas y nadie fue capaz de sacarle del error.
miércoles, 1 de agosto de 2007
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