martes, 8 de septiembre de 2015
Obsesiones y decadencias
En una cena, con jóvenes y exitosos escritores andaluces. Una de ellas, al ver mi tarjeta de visita, dice: «Ah, tú eres el de caramelitos; ¿todavía sigue ese blog?». Es terriblemente complicado dejar los viejos hábitos y evolucionar, pienso yo, pero me limito a contestar que sí.
lunes, 7 de septiembre de 2015
domingo, 6 de septiembre de 2015
Tantos años de insomnio
Tantos años de insomnio. Vivía exiliado del sueño e intentaba arreglar mi vida de forma literaria a altas horas de la madrugada. Sin éxito, claro. No era solución. No había. Hasta que te encontré a ti, que me devolviste el sosiego.
sábado, 5 de septiembre de 2015
Los años
—¿Cuál sería tu solución al paso del tiempo?
—¡Evitarlo!
—Muy bien, pero ¿cómo?
—Ah, eso resuélvelo tú solito, que quieres que haga yo todo el trabajo.
—¡Evitarlo!
—Muy bien, pero ¿cómo?
—Ah, eso resuélvelo tú solito, que quieres que haga yo todo el trabajo.
viernes, 4 de septiembre de 2015
La Cuarta Edad
Al comienzo de la Cuarta Edad, Gondor estaba devastada por la guerra. Miles de hombres jóvenes habían muerto, ¿quiénes trabajarían ahora en los campos de cultivo de los señores? Imrahil, el príncipe de Dol Amroth, propuso que se capturaran orcos para esta tarea. Al fin y al cabo, eran los responsables de la contienda, que pagaran ahora por ello. Enviaron partidas de guerra a los rincones de la Tierra Media donde se escondían los orcos: las Montañas Nubladas, Rhûn, ciertas cuevas de Mordor, etc. Cargados de grilletes, los orcos fueron obligados a cultivar las ricas tierras de Gondor y la economía enseguida prosperó, sobre todo cuando algunos atentos latifundistas decidieron plantar algodón, materia prima muy demandada por las industrias textiles de Arnor que habían aprovechado los restos de la aventura empresarial de Saruman en la Comarca.
De esta manera, el norte del Reino Unificado de Arnor y Gondor se industrializó, mientras que el sur permanecía rural, anclado en las tradiciones de la Tercera Edad. Pasados los años, muchas voces en Arnor abogaban por el fin de la esclavitud de los orcos. ¿Eran acaso ellos responsables de los delitos de Melkor y Sauron? ¿No habían pasado de una esclavitud a otra sin parar? ¿No merecían ser por fin libres? En Gondor, por el contrario, esta postura era considerada anatema. Los orcos eran una excelente mano de obra y además gratis, de ninguna manera iban a renunciar a ella. Viendo sus intereses en peligro, los señores feudales de Gondor declararon la independencia y nombraron a Elboron, hijo de Faramir, su rey. En Annúminas, el rey Eldarion, hijo de Elessar, afirmó que esto era ilegal y movilizó las tropas. Durante cuatro largos años, la guerra civil asoló el reino (Rohan permaneció neutral por cuestiones legales), pero finalmente prevaleció el norte y la esclavitud fue abolida.
Los orcos eran libres al fin, pero eso no significaba que tuvieran derechos civiles. Eran ciudadanos de segunda, no podían votar en las elecciones locales ni entrar en establecimientos para humanos. Esto provocaba disturbios de tanto en tanto. Azog X, uno de los cabecillas de la Nación de Melkor, abogaba por crear un estado orco, a ser posible en Mordor. Grishnákh Uruk-Kin, en cambio, tenía una visión en la que orcos y humanos podrían vivir juntos en paz y armonía, como defendió en su celebrado discurso de la Marcha a Annúminas.
Mientras tanto, cada año entraban en el Reino Unificado miles de haradrim sin papeles en busca de trabajo y un futuro mejor.
De esta manera, el norte del Reino Unificado de Arnor y Gondor se industrializó, mientras que el sur permanecía rural, anclado en las tradiciones de la Tercera Edad. Pasados los años, muchas voces en Arnor abogaban por el fin de la esclavitud de los orcos. ¿Eran acaso ellos responsables de los delitos de Melkor y Sauron? ¿No habían pasado de una esclavitud a otra sin parar? ¿No merecían ser por fin libres? En Gondor, por el contrario, esta postura era considerada anatema. Los orcos eran una excelente mano de obra y además gratis, de ninguna manera iban a renunciar a ella. Viendo sus intereses en peligro, los señores feudales de Gondor declararon la independencia y nombraron a Elboron, hijo de Faramir, su rey. En Annúminas, el rey Eldarion, hijo de Elessar, afirmó que esto era ilegal y movilizó las tropas. Durante cuatro largos años, la guerra civil asoló el reino (Rohan permaneció neutral por cuestiones legales), pero finalmente prevaleció el norte y la esclavitud fue abolida.
Los orcos eran libres al fin, pero eso no significaba que tuvieran derechos civiles. Eran ciudadanos de segunda, no podían votar en las elecciones locales ni entrar en establecimientos para humanos. Esto provocaba disturbios de tanto en tanto. Azog X, uno de los cabecillas de la Nación de Melkor, abogaba por crear un estado orco, a ser posible en Mordor. Grishnákh Uruk-Kin, en cambio, tenía una visión en la que orcos y humanos podrían vivir juntos en paz y armonía, como defendió en su celebrado discurso de la Marcha a Annúminas.
Mientras tanto, cada año entraban en el Reino Unificado miles de haradrim sin papeles en busca de trabajo y un futuro mejor.
Publicado en el número 30 de Obituario.
jueves, 3 de septiembre de 2015
Correos
Dicen que ya nadie envía cartas, que el correo electrónico ha sustituido al tradicional. Sin embargo, cada vez que voy a la oficina de correos me encuentro largas colas, como si todos los habitantes de la ciudad se hubieran puesto de acuerdo en recuperar esta vieja tradición al mismo tiempo. Lo más curioso de todo es que además van a realizar extrañas gestiones que requieren de muchos minutos, lo que me obliga a esperar bastante, cuando yo sólo quiero entregar unas cartas, que me las sellen y cobren. Hay una conspiración en las oficinas de correos para que pierdas el tiempo y que esto no pase de moda.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
El negocio literario
Lo bueno de ser escritor es que eres tu propio jefe. De un negocio ruinoso, sí, pero es lo habitual para los autónomos en este país.
martes, 1 de septiembre de 2015
El fuelle
Relacionado con lo anterior: últimamente me cuesta respirar. Falla también mi ventilador, que es bastante más complicado de reparar. Al fin y al cabo, puedo atreverme a abrir el ordenador y trastear dentro, pero realizar una operación análoga con mi pecho no parece tan factible. A priori, al menos.
lunes, 31 de agosto de 2015
El ordenador
Protesta el ventilador de mi ordenador portátil (si fuera un hipster, habría dicho la marca, pero es sólo un ordenador portátil). Es su canto de cisne, pues me dice que está muriendo. Está muriendo y no tengo dinero para reemplazarlo. Tendré que volver a escribir a mano, que es bastante más lento que teclear. Por otra parte, no habrá manera de actualizar el blog, salvo de prestado. Es terrible no poder acceder a la tecnología. El dinero lo es todo y yo no tengo más que renuncias. Pero quizá la agonía de mi ordenador sea larga, como la de un dictador en la cama. Quién sabe, tal vez haya suerte.
domingo, 30 de agosto de 2015
El club de suicidas de Ted
—Assia, tú y yo somos hermanas.
—¿A qué te refieres, Sylvia? ¿Hermanas por haber amado al mismo hombre?
—No, eso es secundario. Muchas mujeres aman al mismo hombre, algunas en secreto. Lo nuestro es más fuerte, más profundo, pues somos hermanas en la muerte. Pertenecemos al club de suicidas de Ted.
—Qué honor, creo.
—Lo es. Hermanas de sangre, tinta y lágrimas. Un vínculo que nos une en la muerte cuando todo nos dividía en la vida.
—Qué facilidad tienes para encontrarle el lado poético a todo, incluso aquí. Yo no dejo de pensar en la injusticia que cometimos contra nuestros seres queridos. Mi hija, que no la encuentro aquí. Tus hijos, que ya nunca pudieron prepararse una pizza sin pensar en ti.
—¿A qué te refieres, Sylvia? ¿Hermanas por haber amado al mismo hombre?
—No, eso es secundario. Muchas mujeres aman al mismo hombre, algunas en secreto. Lo nuestro es más fuerte, más profundo, pues somos hermanas en la muerte. Pertenecemos al club de suicidas de Ted.
—Qué honor, creo.
—Lo es. Hermanas de sangre, tinta y lágrimas. Un vínculo que nos une en la muerte cuando todo nos dividía en la vida.
—Qué facilidad tienes para encontrarle el lado poético a todo, incluso aquí. Yo no dejo de pensar en la injusticia que cometimos contra nuestros seres queridos. Mi hija, que no la encuentro aquí. Tus hijos, que ya nunca pudieron prepararse una pizza sin pensar en ti.
Publicado en el número 11 de Obituario.
sábado, 29 de agosto de 2015
Es fácil
Es fácil desechar los pensamientos funestos, sólo hay que adoptar una apariencia de seguridad.
viernes, 28 de agosto de 2015
La noche
Escuchó a Low a todo volumen en el coche mientras la noche pasaba. Esta sensación de eternidad, se dijo. Esta noche no terminará nunca, tampoco la juventud. Se preguntó si su padre alguna vez se sintió así, pero le pareció del todo imposible.
jueves, 27 de agosto de 2015
El burócrata
No nos dejemos engañar: sí, es una tragedia lo de los refugiados que cruzan la frontera de forma ilegal, pero ¿qué pasa con las desamparadas cifras económicas? ¿Es que nadie se va a preocupar por el pobre dinero? No sea tan inhumano, lo importante son los fríos números, que diría Eichmann.
miércoles, 26 de agosto de 2015
Kafka
Uno lee los diarios de Kafka y se siente identificado con su lucha literaria, pero en realidad esto es una forma de decirte a ti mismo que tú eres como él, cuando Kafka no hay más que uno, como la madre. Lo cual tiene mucho sentido, pues Kafka es una madre amantísima que te dice que eres merecedor de todo, incluso de la gloria.
martes, 25 de agosto de 2015
Los días buenos
Los días buenos en los que te sientes escritor y no tienes ganas de tirarte por la ventana. Reconforta pensar que, a pesar de las tardes oscuras y el otoño incipiente, siempre puede uno entregarse a la imaginación.
lunes, 24 de agosto de 2015
La recuperación económica
La recuperación económica es como la Segunda Venida de Cristo: usted ha de creer en ella y ya está.
domingo, 23 de agosto de 2015
El médium
—Me gustaría que contactara usted con mi difunto marido, lo echo mucho de menos.
—No se preocupe, señora, será coser y cantar. ¿Cómo se llama su marido?
—Arturo.
—Arturo, si estás aquí, manifiéstate.
Suena un golpe en la mesa.
—Bien. Nos comunicaremos con el sistema clásico: un golpe para el sí y dos golpes para el no, ¿de acuerdo?
Suena otro golpe.
—¿Qué quiere saber, señora?
—Quiero saber si me fue fiel o se acostó con la vecina.
—¿Te acostaste con la vecina, Arturo?
Suenan dos golpes.
—¡Imposible, me lo ha confesado ella misma hoy! Es usted un farsante, no habla con los espíritus en realidad.
—Oiga, señora, ¿acaso están los muertos obligados a decir la verdad? ¡Si ya no tienen nada que perder!
—No se preocupe, señora, será coser y cantar. ¿Cómo se llama su marido?
—Arturo.
—Arturo, si estás aquí, manifiéstate.
Suena un golpe en la mesa.
—Bien. Nos comunicaremos con el sistema clásico: un golpe para el sí y dos golpes para el no, ¿de acuerdo?
Suena otro golpe.
—¿Qué quiere saber, señora?
—Quiero saber si me fue fiel o se acostó con la vecina.
—¿Te acostaste con la vecina, Arturo?
Suenan dos golpes.
—¡Imposible, me lo ha confesado ella misma hoy! Es usted un farsante, no habla con los espíritus en realidad.
—Oiga, señora, ¿acaso están los muertos obligados a decir la verdad? ¡Si ya no tienen nada que perder!
sábado, 22 de agosto de 2015
Juegos de guerra
—Lo nuestro era una guerra perpetua, dos imperialismos sentimentales enfrentados por una pequeña región sin importancia: nuestro amor, que quedó desolado.
—No seas tan negativo: piensa en lo bien que les fue después a las empresas encargadas de la reconstrucción del país.
—No seas tan negativo: piensa en lo bien que les fue después a las empresas encargadas de la reconstrucción del país.
viernes, 21 de agosto de 2015
Descubrir
—Qué bonito cuando todo está por descubrir, ¿verdad?
—Sí, yo por eso me mantengo ignorante en todo.
—Sí, yo por eso me mantengo ignorante en todo.
jueves, 20 de agosto de 2015
Feria
Nos refugiamos en casa de las hordas etílicas que toman la ciudad durante la feria. Vivimos aislados y tranquilos, como si no sucediera nada. Sólo salgo algunas veces, por la mañana, para hacer la compra. Siempre muy temprano, cuando los borrachos aún duermen, y es como si en la ciudad sólo quedáramos unos pocos supervivientes. Es una sensación preciosa.
miércoles, 19 de agosto de 2015
José Antonio y Federico
—Oye, José Antonio.
—Dime.
—¿Por qué no pueden quererse las dos Españas como nosotros?
—No lo sé, Federico.
—Hace falta una revolución, ¿sabes? Una revolución sexual. Liberar cuerpos y mentes.
—No empieces, que me encuentras.
—Bien. Me encanta cuando te pones carpetovetónico y mandón. ¿Qué me vas a hacer? Verde, que te quiero, verde.
—Ya está bien, un día vas a conseguir que te fusilen por no tomarte nada en serio.
—¿A mí? A ver si te van a fusilar a ti, por hablar.
—Dime.
—¿Por qué no pueden quererse las dos Españas como nosotros?
—No lo sé, Federico.
—Hace falta una revolución, ¿sabes? Una revolución sexual. Liberar cuerpos y mentes.
—No empieces, que me encuentras.
—Bien. Me encanta cuando te pones carpetovetónico y mandón. ¿Qué me vas a hacer? Verde, que te quiero, verde.
—Ya está bien, un día vas a conseguir que te fusilen por no tomarte nada en serio.
—¿A mí? A ver si te van a fusilar a ti, por hablar.
Publicado en el número 29 de Obituario.
martes, 18 de agosto de 2015
La negrura
—Te dejo, hay una negrura insondable en ti.
—¿No quieres explorarla? ¡Vaya espíritu científico?
—¿Qué?
—¿Y si la NASA hubiera funcionado como tú? «Hay una negrura insondable en el espacio, mejor será que nos dediquemos a otra cosa». ¡No! Decidieron investigar por el bien de la humanidad y el conocimiento.
—Pero es que no sé si quiero conocer lo que hay en ti.
—Ah, el miedo. ¿A ti te parece que Gagarin se dejó vencer por el miedo? No, se sobrepuso a todas las dificultades y se convirtió en el primer hombre en el espacio. Tú tendrías que afrontar la experiencia de mi persona con el mismo espíritu de superación.
—¿No quieres explorarla? ¡Vaya espíritu científico?
—¿Qué?
—¿Y si la NASA hubiera funcionado como tú? «Hay una negrura insondable en el espacio, mejor será que nos dediquemos a otra cosa». ¡No! Decidieron investigar por el bien de la humanidad y el conocimiento.
—Pero es que no sé si quiero conocer lo que hay en ti.
—Ah, el miedo. ¿A ti te parece que Gagarin se dejó vencer por el miedo? No, se sobrepuso a todas las dificultades y se convirtió en el primer hombre en el espacio. Tú tendrías que afrontar la experiencia de mi persona con el mismo espíritu de superación.
lunes, 17 de agosto de 2015
Oferta y demanda
—¿Renuncias a Satanás y a todas sus obras?
—No lo sé, padre.
—¿Cómo que no lo sabes?
—Es que no conozco la oferta de Satanás. ¿Y si es buena? ¿Sería inteligente por mi parte rechazar algo sin saber antes en qué consiste? ¡Podría ser la solución a mis problemas!
—¿Te has vuelto loco o qué te pasa? El diablo sólo quiere tu mal.
—Bueno, eso es lo que usted dice, pero podría tratarse de un caso de propaganda. Al fin y al cabo, está hablando de la competencia, ¿cómo sé yo que es usted sincero? Nada, antes de tomar una decisión tengo que hablar con el demonio y ver qué me ofrece. Hay decisiones que no se pueden tomar a la ligera.
—No lo sé, padre.
—¿Cómo que no lo sabes?
—Es que no conozco la oferta de Satanás. ¿Y si es buena? ¿Sería inteligente por mi parte rechazar algo sin saber antes en qué consiste? ¡Podría ser la solución a mis problemas!
—¿Te has vuelto loco o qué te pasa? El diablo sólo quiere tu mal.
—Bueno, eso es lo que usted dice, pero podría tratarse de un caso de propaganda. Al fin y al cabo, está hablando de la competencia, ¿cómo sé yo que es usted sincero? Nada, antes de tomar una decisión tengo que hablar con el demonio y ver qué me ofrece. Hay decisiones que no se pueden tomar a la ligera.
domingo, 16 de agosto de 2015
España
Vivimos en la endeble ficción de ser un país europeo. Algún optimista podría afirmar que esto es porque la Península Ibérica mira hacia América, pero en realidad mira a la nada.
sábado, 15 de agosto de 2015
El plan
No tengo tiempo para envejecer, ¿sabe? Lo dejo para más adelante, cuando tenga un hueco, cuando haya terminado todo lo que me queda por hacer.
viernes, 14 de agosto de 2015
Vecinos
La vecina de arriba a veces canta. Es bonito que, para variar, los vecinos se hagan presentes de formas agradables. ¿Sería buena idea comentárselo si me la encontrara en el ascensor? Seguro que no. Ya no cantaría más, se sentiría cohibida por los vecinos cotillas. Es extraño ser tú también un vecino, aunque te sientas especial.
jueves, 13 de agosto de 2015
Breve
Como un espontáneo, me arrojé al ruedo de la literatura. El público reaccionó con desdén cuando fui corneado.
miércoles, 12 de agosto de 2015
martes, 11 de agosto de 2015
Por qué escribir
Desde un punto de vista capitalista, dedicarme a la literatura es un error, puesto que no me da apenas dinero. Sin embargo, hay otros aspectos que considerar. La ensoñación, por ejemplo. Escribir es seguir una luz en el cielo. Sí, tiene mucho de mesianismo y de perder el tiempo.
lunes, 10 de agosto de 2015
La literatura en fuga
Mi técnica literaria es la siguiente, caballero: abro un archivo de texto y escribo en él la idea y los posibles giros. Lo leo y me regocijo. Después abro otro archivo de texto y en él escribo el relato. Lo leo y me deprimo, pero no importa. Sigo adelante porque la idea permanece impoluta en el otro archivo. Me digo que volveré a intentarlo en el futuro y esta evidente mentira me colma de paz y serenidad.
domingo, 9 de agosto de 2015
Capítulo 3800
Ya está, ha sucedido, tengo la edad que tenía el príncipe de los enanos. Pero es normal, han pasado doce años, ¿acaso creía que el tiempo no corría para mí? Sin embargo, no podría estar más lejos de él y, al mismo tiempo, de quien era yo entonces. ¿Quién soy ahora? Una versión diferente de mi yo anterior, pero no diremos que nueva. No, más bien soy una carcasa bastante magullada con un programa híbrido en su interior: datos viejos con datos algo más modernos. Los cristianos creen en el diseño inteligente, pero lo mío es una amalgama improvisada en pobres condiciones.
sábado, 8 de agosto de 2015
Idolatrías
—Es usted el símbolo de nuestra lucha.
—Gracias.
—¿Gracias? Es usted demasiado servil para ser símbolo de una lucha tan ardua como la nuestra. ¡Adiós!
—Gracias.
—¿Gracias? Es usted demasiado servil para ser símbolo de una lucha tan ardua como la nuestra. ¡Adiós!
viernes, 7 de agosto de 2015
Psicoanálisis literario
—Enfócalo así: imagina que eres un personaje literario. ¿Cuáles dirías que son tu conflicto y tus obstáculos?
—Mi conflicto es que no sé lo que quiero y cada día de mi vida sería un obstáculo.
—Vale, vale. ¿Y tu motivación?
—Follar, supongo. Como todo el mundo.
—Mi conflicto es que no sé lo que quiero y cada día de mi vida sería un obstáculo.
—Vale, vale. ¿Y tu motivación?
—Follar, supongo. Como todo el mundo.
jueves, 6 de agosto de 2015
Orgullo y prejuicio
—Buenos días, me gustaría salir a bolsa.
—¿Cómo dice, señorita?
—«Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa».
—¿Qué?
—Míreme: soy una mujer joven y hermosa, mi valor es indudable. Por eso deseo que mis acciones (mis risas, mis besos, etcétera) se vendan en el mercado de valores y los ricos solteros se peleen por ellas. Me casaré con el que adquiera el paquete más grande, pero deseo mantener la mayoría de mis acciones, no quisiera perder el control de mi persona.
—Señorita, esto es altamente irregular.
—Lo que pasa es que está usted lleno de prejuicios.
—¿Cómo dice, señorita?
—«Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa».
—¿Qué?
—Míreme: soy una mujer joven y hermosa, mi valor es indudable. Por eso deseo que mis acciones (mis risas, mis besos, etcétera) se vendan en el mercado de valores y los ricos solteros se peleen por ellas. Me casaré con el que adquiera el paquete más grande, pero deseo mantener la mayoría de mis acciones, no quisiera perder el control de mi persona.
—Señorita, esto es altamente irregular.
—Lo que pasa es que está usted lleno de prejuicios.
Publicado en el número 28 de Obituario.
miércoles, 5 de agosto de 2015
Citas
—¿Qué te parece si vamos esta tarde a un museo?
—No sé, yo tenía otra idea de cita en la cabeza.
—¿No te gusta el arte?
—Mira, guapa, la única obra de arte que me interesa es tu culo.
—¿Qué? Eres un cerdo. Me tratas como si fuera un objeto.
—Pero no un objeto cualquiera, sino un objeto artístico. Luego te quejas de que no me culturizo.
—No sé, yo tenía otra idea de cita en la cabeza.
—¿No te gusta el arte?
—Mira, guapa, la única obra de arte que me interesa es tu culo.
—¿Qué? Eres un cerdo. Me tratas como si fuera un objeto.
—Pero no un objeto cualquiera, sino un objeto artístico. Luego te quejas de que no me culturizo.
martes, 4 de agosto de 2015
Cervezas Klondike
—Cervezas Klondike, dígame.
—Quiero presentar una queja. He bebido seis de sus cervezas y ahora me encuentro mal.
—Defina «mal».
—Mareado y eufórico sin motivo aparente. Y casi me peleo con otro tipo por una mujer que no me parecía tan atractiva antes de ingerir su producto.
—Sabe usted que nuestra cerveza contiene alcohol, ¿verdad?
—Sí, pero en la lata no había ninguna advertencia de esto. Creo que tendrían ustedes que poner una pegatina que dijera: cuidado, puede distorsionar la realidad.
—¿Acaso no ha visto nuestros anuncios en la tele?
—Los he visto, pero no sé a qué se refiere exactamente.
—Gente atractiva, feliz y triunfadora, nada más que diversión...
—Ajá. Pensaba que era una ficción publicitaria sin importancia.
—Pues no, caballero, eran los efectos del producto en la percepción del consumidor.
—Quiero presentar una queja. He bebido seis de sus cervezas y ahora me encuentro mal.
—Defina «mal».
—Mareado y eufórico sin motivo aparente. Y casi me peleo con otro tipo por una mujer que no me parecía tan atractiva antes de ingerir su producto.
—Sabe usted que nuestra cerveza contiene alcohol, ¿verdad?
—Sí, pero en la lata no había ninguna advertencia de esto. Creo que tendrían ustedes que poner una pegatina que dijera: cuidado, puede distorsionar la realidad.
—¿Acaso no ha visto nuestros anuncios en la tele?
—Los he visto, pero no sé a qué se refiere exactamente.
—Gente atractiva, feliz y triunfadora, nada más que diversión...
—Ajá. Pensaba que era una ficción publicitaria sin importancia.
—Pues no, caballero, eran los efectos del producto en la percepción del consumidor.
lunes, 3 de agosto de 2015
De mi inhabilidad para hacerte feliz
Sí, también en esto fracasé, pero era de esperar. Había algo malo en mí, algo que ya vieron antes otras personas. Algo constante, aunque sin nombre. Como de costumbre, sólo podía llevarte al odio.
domingo, 2 de agosto de 2015
Nada
Yo, en todo, siempre he vivido de unas rentas inexistentes, lo que puede considerarse un buen uso de la imaginación. O no.
sábado, 1 de agosto de 2015
Tercermundismos
Pasan los años y descatalogan libros que quería comprar. Esto de no tener dinero es terrible en todos los aspectos.
viernes, 31 de julio de 2015
Un hombre nuevo
Después del merecido descanso, era un hombre nuevo. Es decir, era un hombre ingenuo y sin experiencia, como si hubiera nacido ayer.
jueves, 30 de julio de 2015
Malentendidos
Yo quería codearme con estos tipos, pero supongo que ellos lo entendieron de otra manera y por eso sólo me he llevado codazos.
miércoles, 29 de julio de 2015
Consecuencias de los talleres literarios
Me crucé en la calle con unas adolescentes y, llevado por la costumbre de la semana pasada, a punto estuve de saludarlas. Pero no eran mis alumnas, sino unas desconocidas. Pensé entonces en preguntarles si querían unas clases literarias gratuitas. Por suerte, algo me dijo que habría sido una mala idea.
martes, 28 de julio de 2015
Los efectos del trabajo
El primero se marchó a enderezar tuertos y desfacer agravios, como declaró saliendo con una bacinilla en la cabeza. El siguiente se embarcó en un navío ballenero, sin importarle las moratorias. El tercero se marchó a África a traficar con armas, lo que seguramente sea ilegal. No nos duran nada los empleados en esta librería.
lunes, 27 de julio de 2015
Futuros
—¿No te gustaría ver en qué personas se convierten esos chavales?
—Me encantaría, pero sólo si ellos no vieran en quién me convierto yo, claro.
—Me encantaría, pero sólo si ellos no vieran en quién me convierto yo, claro.
domingo, 26 de julio de 2015
La escuela
Quizá el mundo se acababa fuera, cómo saberlo. Podría haber estallado una guerra esos días y nosotros, ajenos a la realidad, seguir hablando de literatura. Días intensos y amistades que se pretenden eternas, pero hay que volver al mundo real. A otra rutina. Con suerte, nos encontraremos en los libros.
sábado, 25 de julio de 2015
El profesor (2)
—¿Y qué fue lo mejor de la experiencia docente?
—Tener a tantas chicas pendientes de mis palabras, sin duda. No creo que vuelva a pasar nunca.
—Tener a tantas chicas pendientes de mis palabras, sin duda. No creo que vuelva a pasar nunca.
viernes, 24 de julio de 2015
El profesor
—Es usted un pésimo profesor.
—Bueno, es una forma de enfocarlo.
—¿Qué? ¿Acaso se le puede considerar bueno?
—Tengo mucho saber.
—Pero no es capaz de transmitirlo.
—No, no, tiene usted una visión muy negativa de las cosas. Piense que soy un misterio, el cofre de un tesoro y que dentro de mí guardo una fortuna incalculable. Lo que pasa es que es usted muy cómodo y pretende que se lo den todo fácil.
—Bueno, es una forma de enfocarlo.
—¿Qué? ¿Acaso se le puede considerar bueno?
—Tengo mucho saber.
—Pero no es capaz de transmitirlo.
—No, no, tiene usted una visión muy negativa de las cosas. Piense que soy un misterio, el cofre de un tesoro y que dentro de mí guardo una fortuna incalculable. Lo que pasa es que es usted muy cómodo y pretende que se lo den todo fácil.
jueves, 23 de julio de 2015
El silencio
Cuando termine el taller, guardaré silencio durante días. Es agotador hablar tanto cuando no se tiene costumbre. Ah, el descanso de la mudez, vacaciones de la propia palabra...
miércoles, 22 de julio de 2015
La pena
—Es normal que sean tan espontáneos, son jóvenes.
—Ay, pero es que yo tampoco fui así de joven.
—Ay, pero es que yo tampoco fui así de joven.
martes, 21 de julio de 2015
Lipograma
Sí, en efecto, el hombre de pelo gris vino con intenciones hostiles, pero nos deshicimos de él. Fue Pedro quien consiguió despedirlo y de un modo ingenioso. Le dijo muy serio: tu rostro es como el de un moribundo, vete y no regreses, hijo del demonio. Esto despertó un terror enorme en el hombre del pelo gris, que, entre torpes murmullos, sólo pudo irse con prontitud.
lunes, 20 de julio de 2015
domingo, 19 de julio de 2015
Turismo sentimental
—Hay personas residentes en tu vida y hay turistas, como lo fui yo. Espero al menos haber dejado buena impresión en el hotel de tu cuerpo.
—Recuerdo que te gustaba mucho entrar por la puerta de atrás.
—Ah, pero no lo digas como si fuera un pervertido. Era por vergüenza, por timidez, por no enfrentarme a tu mirada. ¿No entiendes que soy un romántico?
—Recuerdo que te gustaba mucho entrar por la puerta de atrás.
—Ah, pero no lo digas como si fuera un pervertido. Era por vergüenza, por timidez, por no enfrentarme a tu mirada. ¿No entiendes que soy un romántico?
sábado, 18 de julio de 2015
Nuevas leyes
El reo hubiera querido defenderse de los graves delitos por los que era juzgado, pero la ley dictaminaba que eso habría sido un ataque a la libertad de expresión de sus acusadores.
viernes, 17 de julio de 2015
El dominio de la vida
La vida pertenece ahora a otros, piensa con disgusto el anciano. ¿Y quién es esa gente? ¿Dónde se han marchado sus conocidos? El mundo era nuestro, murmura, sabíamos administrarlo, nos lo merecíamos. ¿Cómo ha quedado tan lejana aquella época? Ahora imperan extraños que seguramente lo están haciendo mal. ¿Cómo van a saber lo que hacen, si son otros? Son unos usurpadores y eso es lo único que importa.
jueves, 16 de julio de 2015
miércoles, 15 de julio de 2015
Literatos Sin Fronteras
—Buenos días, nos han comunicado que tiene usted ínfulas literarias.
—Así es, sí. ¿Me llama usted de una editorial?
—No exactamente. Somos de Literatos Sin Fronteras y nos gustaría que se uniera a nuestro programa.
—¿Qué? ¿Es una broma?
—No. Somos una ONG que se dedica a mandar textos a países con problemas. Nuestra intención es que la lectura les sirva de escapismo.
—¿Y no sería mejor mandarles dinero? ¿O comida?
—Eso sería muy materialista, caballero. Lo nuestro es hacer feliz a la gente a través de la literatura. Ni siquiera tenemos presupuesto para pagarle a usted, pero piense en los lectores, que se aferrarán a sus escritos como si fueran verdaderas tablas de salvación.
—Bueno, sigue siendo la mejor oferta que he recibido en meses. Acepto.
—Así es, sí. ¿Me llama usted de una editorial?
—No exactamente. Somos de Literatos Sin Fronteras y nos gustaría que se uniera a nuestro programa.
—¿Qué? ¿Es una broma?
—No. Somos una ONG que se dedica a mandar textos a países con problemas. Nuestra intención es que la lectura les sirva de escapismo.
—¿Y no sería mejor mandarles dinero? ¿O comida?
—Eso sería muy materialista, caballero. Lo nuestro es hacer feliz a la gente a través de la literatura. Ni siquiera tenemos presupuesto para pagarle a usted, pero piense en los lectores, que se aferrarán a sus escritos como si fueran verdaderas tablas de salvación.
—Bueno, sigue siendo la mejor oferta que he recibido en meses. Acepto.
martes, 14 de julio de 2015
Contratos
Al encender la luz de la cocina, descubre a su casero robándole la cubertería.
—Oiga, ¿qué está haciendo?
—¡Hola, inquilino! Vaya susto me ha dado, pensaba que estaba dormido.
—Sí, pero me ha despertado con el ruido que hacía al robarme.
—Perdone las molestias, pero esto es un servicio disponible por defecto para todos mis inquilinos.
—¿Qué tiene de servicio que me desvalije la casa?
—Dinamiza la economía local al obligarlo a usted a sustituir lo robado.
—¿Y de servicio para mí?
—Hombre, eso está claro: se deshace de cosas viejas y compra nuevas.
—Me parece un argumento muy flojo. En cualquier caso, yo no he contratado este «servicio».
—Ya le he dicho que lo ofrezco por defecto a todos mis inquilinos. Si no lo quería, tenía que haberlo dicho.
—Pero ¿esto venía en el contrato?
—No.
—¿Entonces? ¿Cómo voy a anular algo que no sé que tengo contratado?
—¿Verdad que es una genialidad? Se me ocurrió aplicar a otros ámbitos las técnicas de las compañías telefónicas. Ni se imagina lo lucrativo que es.
—Oiga, ¿qué está haciendo?
—¡Hola, inquilino! Vaya susto me ha dado, pensaba que estaba dormido.
—Sí, pero me ha despertado con el ruido que hacía al robarme.
—Perdone las molestias, pero esto es un servicio disponible por defecto para todos mis inquilinos.
—¿Qué tiene de servicio que me desvalije la casa?
—Dinamiza la economía local al obligarlo a usted a sustituir lo robado.
—¿Y de servicio para mí?
—Hombre, eso está claro: se deshace de cosas viejas y compra nuevas.
—Me parece un argumento muy flojo. En cualquier caso, yo no he contratado este «servicio».
—Ya le he dicho que lo ofrezco por defecto a todos mis inquilinos. Si no lo quería, tenía que haberlo dicho.
—Pero ¿esto venía en el contrato?
—No.
—¿Entonces? ¿Cómo voy a anular algo que no sé que tengo contratado?
—¿Verdad que es una genialidad? Se me ocurrió aplicar a otros ámbitos las técnicas de las compañías telefónicas. Ni se imagina lo lucrativo que es.
lunes, 13 de julio de 2015
El turista
Yo estoy de paso por la realidad, ¿sabe? Visito la vida y saco fotos, pero no resido en ella. Sólo vengo de vez en cuando, cuando encuentro tiempo. Pero es tan cara...
domingo, 12 de julio de 2015
La muerte del perro (2)
La muerte del perro te recuerda tu propia mortalidad y que el paso del tiempo es real e inevitable.
sábado, 11 de julio de 2015
La muerte del perro
Ayer murió mi perro. Le quedaban cuatro meses para cumplir catorce años. Yo siempre decía: «entre el Presidente del Gobierno y mi perro, me quedo con mi perro» y «entre el Papa y mi perro, me quedo con mi perro». Pero ya no está, como me dijo mi madre por teléfono entre sollozos. Ya no está. Es extraña la vida. Tuvieron que asociarse humanos y lobos hace miles de años para que él y yo nos encontráramos, aunque nosotros no cazábamos mamuts, sino pelotas de goma que le arrojaba y él me traía diligentemente, en un acuerdo silencioso que la economía mundial encontraría despreciable. En Wall Street no sabían que existía mi perro. No sabían que daba grandes saltos de alegría contra mi pecho (con grave peligro para su salud y la mía) cuando le decía: «¿Vamos de paseo, Dalí?». Nadie se ha alegrado tanto de pasear conmigo. Ninguna mujer, ningún amigo. Tu perro cree que eres Dios aunque seas un tipo absurdo y lleno de defectos. Ayer murió mi perro y la vida es menos humana. Adiós, viejo amigo, ya sólo correrás en mis recuerdos, pero mientras me quede memoria me acordaré de ti.
viernes, 10 de julio de 2015
El viejo ego
Ah, lo que yo era en mis años mozos, caballero, mi ego se podía ver desde el espacio. Ya no es lo mismo, claro, los años lo han erosionado, ahora es un ego de bolsillo, un ego que cabe en cualquier sitio. A menudo me lo dejo en casa, olvidado en algún pantalón.
jueves, 9 de julio de 2015
La herencia
Lo he hecho lo mejor posible en la vida, papá. Piensa que tenía que trabajar con tus genes.
miércoles, 8 de julio de 2015
El calor
El calor, la sed, las ventanas abiertas en un intento inútil de refrescar la habitación, que se llena del olor a tabaco de algún vecino que fuma. Las posibilidades de morir aumentan: si no es por deshidratación, lo será por cáncer de pulmón. Me pregunto si podría cargarme al vecino con la excusa del calor, alegar que perdí la cabeza por las altas temperaturas y no sabía lo que hacía. Es algo muy normal, señor juez, piense usted en las personas que se pierden en el desierto.
martes, 7 de julio de 2015
Ejercicios literarios
Piense en su vida durante cinco o diez minutos. Cuando acabe, redacte una lista de gente a la que le gustaría matar, terminando (o no) con usted.
lunes, 6 de julio de 2015
Referéndum
El pueblo votó en libertad sin miedo a represalias, pues ya las habían sufrido una y otra vez desde el principio. Puestos a morir, decidieron, al menos hagámoslo por fin con dignidad.
domingo, 5 de julio de 2015
Ha llegado el momento de ser feliz
Ha llegado el momento de ser feliz, dice un cartel del bar. Pero ¿quién? ¿Todos? ¿Acaso estamos todos en el mismo momento vital? ¿Estamos preparados para la felicidad? ¿Y qué felicidad? Desconfíe usted de las felicidades absolutas y más si son impuestas manu militari, que quizá sea el caso. ¿Cómo saberlo? Hay alguien que se ha empeñado en hacerme feliz sin consultarme nada y eso me preocupa.
sábado, 4 de julio de 2015
Conversaciones
—¿Con quién hablas? He escuchado que tecleabas a intervalos.
—Con la literatura, pero no me contesta.
—Con la literatura, pero no me contesta.
viernes, 3 de julio de 2015
Elevamos sueños
«Elevamos sueños», anunciaba la placa frente a sus ojos. Pero no explicaba qué hacían después con ellos, si estrellarlos contra el suelo o dejarlos olvidados en el estante más alto.
jueves, 2 de julio de 2015
Psicópatas
En la tele cuentan que la policía ha desarticulado una red de trata de personas a las que obligaban a prostituirse. Qué gente tan mala, comentamos, explotar a otros seres humanos sin ninguna consideración pensando sólo en el beneficio económico. Claro, son criminales. Por suerte, los grandes empresarios o los políticos no son así, nos decimos con una ingenuidad digna de estudio.
miércoles, 1 de julio de 2015
Extrañas modas
En una tienda de ropa, viendo los colores chillones de los pantalones:
—Joder, a ver si se termina pronto la década de los ochenta.
—Joder, a ver si se termina pronto la década de los ochenta.
martes, 30 de junio de 2015
Negocios
—Si tuviéramos dinero, ¿te gustaría montar una editorial?
—Sí, no estaría mal.
—No sé, creo que sólo nos daría quebraderos de cabeza. Sería mejor montar una peluquería, que es lo que funciona en España. Peluquerías y bares.
—Podríamos montar una peluquería-bar. Así tendríamos tapas con pelos y peinados con mayonesa.
—Sí, no estaría mal.
—No sé, creo que sólo nos daría quebraderos de cabeza. Sería mejor montar una peluquería, que es lo que funciona en España. Peluquerías y bares.
—Podríamos montar una peluquería-bar. Así tendríamos tapas con pelos y peinados con mayonesa.
lunes, 29 de junio de 2015
Pertenecer
A veces, buscas tu sitio en la vida de la misma manera que intentas encajar en un puzle una pieza que no le pertenece.
domingo, 28 de junio de 2015
Conversaciones con un yihadista
A ver si lo he entendido bien: me dice usted que a su dios le parece fenomenal que ejecute en la playa a turistas desarmados.
sábado, 27 de junio de 2015
Casos legales
Soñé que publicaba una novela de desamor y me llegaba una denuncia de Babeth y Alba, que habían fundado una sociedad llamada «Balbath» para explotar todos mis textos de esa índole. Hablaban de derechos adquiridos y de llegar incluso a litigar con Sonia, que figuraba en la demanda judicial como «futura viuda».
El sueño terminaba cuando mi abogado me comunicaba por teléfono que Susana y María habían decidido sumarse a la demanda con su propia asociación, «Susaría», y que se avecinaba un proceso largo y oneroso.
El sueño terminaba cuando mi abogado me comunicaba por teléfono que Susana y María habían decidido sumarse a la demanda con su propia asociación, «Susaría», y que se avecinaba un proceso largo y oneroso.
viernes, 26 de junio de 2015
El viaje literario
Ser escritor es como ser astronauta, pero nosotros visitamos la luna con mayor asiduidad.
jueves, 25 de junio de 2015
La tribu mínima
En el pasado, cualquier tribu habría decidido librarse de mí. Demasiado débil e inútil, prescindible para el bien de la mayoría. Quizá por eso sólo estoy cómodo con poca gente. No me gustan las multitudes. Yo quiero una tribu mínima, una que no pueda eliminar a ninguno de sus miembros.
miércoles, 24 de junio de 2015
La noche del fuego
Quememos el pasado, la vida vuelve a empezar. De las cenizas, como el ave fénix. Y si no, ya no importa.
martes, 23 de junio de 2015
Errores de propaganda
Al aparecer ante una gran bandera nacional, el político perdió las elecciones, pues recordó a los votantes en qué país vivían.
lunes, 22 de junio de 2015
Hace calor
Como cada verano. Qué rutinarias son nuestras vidas, ¿verdad? Uno puede intentar improvisar todo lo que pueda, pero el guión es tan aburrido, tan previsible...
domingo, 21 de junio de 2015
Capítulo 3751
A mí no me gustan demasiado los cambios, por eso llevo veinte años con el mismo corte de pelo. Por aparentar que el tiempo no pasa.
sábado, 20 de junio de 2015
Espiritismos
—Buenas, resulta que en el último episodio de mi serie televisiva favorita mataron a mi personaje preferido. Me gustaría que contactara con él ahora que está muerto y le pregunte por las tramas de la temporada que viene. Si puede ser, que cuente también el misterio de su madre, por favor.
viernes, 19 de junio de 2015
Primera clase
Buenos días, muchachada. Os voy a contar lo que sé de la literatura. La literatura es una tierra legendaria, pero una vez la vi de lejos, desde una barca de pesca. O quizá eran unas nubes bajas, no lo sé. Pero digamos que era la literatura. De lejos, parecía una tierra maravillosa. Pero una tormenta me arrastró lejos y desde entonces no he podido encontrarla de nuevo. No hay cartas marítimas que señalen su ubicación concreta, lo único que podemos hacer es arrojarnos al tempestuoso océano y buscarla.
jueves, 18 de junio de 2015
El humor
Nos molesta el humor, ¿sabe? No lo entendemos y por lo tanto nos parece ofensivo. ¿Qué es eso de reírse de cosas serias? La vida es seria. Sonreír es de mala educación. Nosotros somos gente de buena familia.
miércoles, 17 de junio de 2015
Sin respuesta
La vida se marchó en hacerse preguntas, preguntas que nunca recibieron respuestas. Pero ¿cómo haberlo sabido? Una pregunta más.
martes, 16 de junio de 2015
La limpieza
Esté tranquilo, esta cocina ha sido fumigada repetidas veces con potentes productos químicos de alta toxicidad. Es imposible que una cucaracha contamine su comida.
lunes, 15 de junio de 2015
Tribulaciones madrileñas del escritor tercermundista
Viernes. Seis horas en un autobús en dirección a Madrid, que nos recibe con una temperatura bastante fresca para esta época del año. Pero no importa, estoy lleno de entusiasmo adolescente: vamos a presentar mi novela y también el libro de Obituario. Oh, Madrid, que te ofreces llena de posibilidades. Habría que determinar qué tipo de posibilidades, claro, pero dejemos eso, hay preguntas más importantes. ¿Sabrá mi editor que soy pobre? ¿Sabrá mi editor que estoy pasando hambre en Madrid? ¿Sabrá mi editor que existo? Vemos la feria del libro, pero de lejos. Por un momento fantaseo que soy un escritor estrella y que mi editor me repite: «eres grande, Noguera, los lectores te adoran, la crítica te admira, las mujeres quieren engendrar tus hijos. ¿Cuál es tu secreto? Noguera, suena tu nombre en el Cervantes, en el Nobel. Noguera, te traduciremos a lenguas que aún no se han inventado». Pero esta ingente masa que se agolpa en el Retiro no sabe que existe mi libro. Qué indiferente es la realidad. Es una mujer desdeñosa que ni siquiera te dedica chistes crueles (eso requeriría atención).
Dejamos el Retiro y vamos a un bar donde Sonia presenta con Almudena Inmune ante bastante público, aunque nada comparado con lo que sucede después, cuando Amarna Miller aparece para presentar un libro que ha publicado. Incluso está allí Nacho Vigalondo, que le ha escrito el prólogo. Ah, siempre supiste que ahí estaba el dinero, Noguera. Haberte metido en el porno como consumidor no bastaba. Habrías conocido mundo, Noguera. Habrías conocido gente. Pero preferiste el lado pajillero de la vida. El camino fácil y licencioso. Te faltó siempre disciplina para todo, tío.
Sábado. Despertamos en Las Tablas, en casa de un amigo. Tenemos un largo día por delante, habría sido mejor poner la presentación de Fuera de trama y Obituario por la mañana. Es misericordioso adelantar las ejecuciones. Pero aguantamos. A través del frío y el cansancio conseguimos llegar vivos a Arrebato a las ocho de la tarde. Asisten varias colaboradoras de Obituario. Como Sonia, son guapas y talentosas, lo que hace que me plantee mi talento. Hablo sobre mi novela. Digo tonterías, pero breves. Pienso que Tonterías breves sería un buen nombre para un libro de relatos. Quizá para el próximo. Me pregunto si tendré que volver pronto a la autopublicación. Ninguna de mis ex amantes de Madrid aparece en la librería para comprarme un mísero libro. Ah, ingratas. Yo que os dediqué tanta tinta y lágrimas (por no hablar de otros fluidos) en las largas noches de insomnio. ¿Qué son quince euros? Veinte si te llevas también Obituario. Apenas nada y, sin embargo, tanto: un gesto de grandeza. Algo que compensara tantos desvelos pasados. Además, puede que nunca publique nada más. Hazlo ahora, que decía aquel poema de Goytisolo. Pero es inútil, estos pensamientos no convencen a nadie.
Después de la presentación, volvemos al bar de la noche anterior. Emily Roberts le habla a la velocidad de la luz a Sonia; Claudia, Pedro y Alejandra discuten opciones didácticas; yo miro la pared y sujeto la cerveza como si fuera mi tabla de salvación.
Dejamos el Retiro y vamos a un bar donde Sonia presenta con Almudena Inmune ante bastante público, aunque nada comparado con lo que sucede después, cuando Amarna Miller aparece para presentar un libro que ha publicado. Incluso está allí Nacho Vigalondo, que le ha escrito el prólogo. Ah, siempre supiste que ahí estaba el dinero, Noguera. Haberte metido en el porno como consumidor no bastaba. Habrías conocido mundo, Noguera. Habrías conocido gente. Pero preferiste el lado pajillero de la vida. El camino fácil y licencioso. Te faltó siempre disciplina para todo, tío.
Sábado. Despertamos en Las Tablas, en casa de un amigo. Tenemos un largo día por delante, habría sido mejor poner la presentación de Fuera de trama y Obituario por la mañana. Es misericordioso adelantar las ejecuciones. Pero aguantamos. A través del frío y el cansancio conseguimos llegar vivos a Arrebato a las ocho de la tarde. Asisten varias colaboradoras de Obituario. Como Sonia, son guapas y talentosas, lo que hace que me plantee mi talento. Hablo sobre mi novela. Digo tonterías, pero breves. Pienso que Tonterías breves sería un buen nombre para un libro de relatos. Quizá para el próximo. Me pregunto si tendré que volver pronto a la autopublicación. Ninguna de mis ex amantes de Madrid aparece en la librería para comprarme un mísero libro. Ah, ingratas. Yo que os dediqué tanta tinta y lágrimas (por no hablar de otros fluidos) en las largas noches de insomnio. ¿Qué son quince euros? Veinte si te llevas también Obituario. Apenas nada y, sin embargo, tanto: un gesto de grandeza. Algo que compensara tantos desvelos pasados. Además, puede que nunca publique nada más. Hazlo ahora, que decía aquel poema de Goytisolo. Pero es inútil, estos pensamientos no convencen a nadie.
Después de la presentación, volvemos al bar de la noche anterior. Emily Roberts le habla a la velocidad de la luz a Sonia; Claudia, Pedro y Alejandra discuten opciones didácticas; yo miro la pared y sujeto la cerveza como si fuera mi tabla de salvación.
domingo, 14 de junio de 2015
Encajar
El problema no es la ciudad y sus viejas estructuras, sino tú. No estás hecho para ella, pero tampoco es un drama tan grande. Pensemos en la vida, por ejemplo. La vida y sus viejas estructuras, hace ya tanto tiempo definidas.
sábado, 13 de junio de 2015
Madrid
Yo antes iba a Madrid por amor, después dejó de tener sentido, pues sólo quedaron deseos imposibles y recuerdos. Ahora vuelvo por algo parecido, la idea absurda e ingenua de la literatura. La creencia irracional de que alguien quiere un libro mío.
viernes, 12 de junio de 2015
Cierta lozanía
Siempre me dicen que aparento menos edad de la que tengo y creo que en esto me he escudado para no madurar como es debido. No ser una persona responsable es un problema grave, sí, pero las causas son físicas, como pueden ver, qué le voy a hacer yo.
jueves, 11 de junio de 2015
Revisiones
«Con Franco se vivía muy bien», dice mi padre, que se marchó a Suecia siendo veinteañero y regresó a España tres años después de la muerte del dictador.
miércoles, 10 de junio de 2015
La lucha de clases
Hay demasiadas cosas que nos separan, amigo: billetes y monedas. Ahora haces el esfuerzo de comportarte como uno de nosotros, pero es imposible, la cabra tira al monte, como dice el refrán. Tarde o temprano volverás con los de tu clase. La tuya no es más que una fase vital por la que pasa todo joven adinerado: la de querer estar con la gente común y compartir su suerte como si no fueras uno de los privilegiados que pisan esta tierra. Pero es imposible, repito, es sólo una breve mascarada. Te agradecemos el esfuerzo, sin embargo.
martes, 9 de junio de 2015
lunes, 8 de junio de 2015
El hombre que quería ser Henry Miller
—¿Qué es esto, Enrique?
—Una carta, Matilde.
—Ya sé que es una carta, no te hagas el inocente conmigo. Es una carta de otra mujer. De una mujer joven, de hecho. Modelo de desnudos.
—¿Y eso cómo lo sabes?
—Porque firma la carta, claro. Sólo he tenido que buscar su nombre en internet y escandalizarme de inmediato ante sus procaces fotografías.
—Pues sí, es una chica despampanante que se desnuda como medio de vida, pero todo esto tiene una explicación razonable.
—Ardo en deseos de escucharla.
—Quiero ser Henry Miller.
—¿Qué?
—¿Sabías que Henry Miller se carteó en la última etapa de su vida con una modelo de Playboy? Más de mil quinientas cartas se escribieron. Así, me ha parecido que la vía epistolar sería buen método de aproximación a Henry Miller. Como ves, no tienes motivos para estar enfadada.
—Una carta, Matilde.
—Ya sé que es una carta, no te hagas el inocente conmigo. Es una carta de otra mujer. De una mujer joven, de hecho. Modelo de desnudos.
—¿Y eso cómo lo sabes?
—Porque firma la carta, claro. Sólo he tenido que buscar su nombre en internet y escandalizarme de inmediato ante sus procaces fotografías.
—Pues sí, es una chica despampanante que se desnuda como medio de vida, pero todo esto tiene una explicación razonable.
—Ardo en deseos de escucharla.
—Quiero ser Henry Miller.
—¿Qué?
—¿Sabías que Henry Miller se carteó en la última etapa de su vida con una modelo de Playboy? Más de mil quinientas cartas se escribieron. Así, me ha parecido que la vía epistolar sería buen método de aproximación a Henry Miller. Como ves, no tienes motivos para estar enfadada.
Publicado en el número 27 de Obituario.
domingo, 7 de junio de 2015
Segunda edición, la nueva frontera
La frustración es el estado natural del individuo, siempre que el individuo sea yo. ¿Cuál es el nuevo desafío (por no llamarlo queja)? La segunda edición, claro, ese oscuro objeto de deseo, ese dulce pájaro de juventud o algo así. En principio no tendría que ser tan difícil, bastaría con sacar una primera tirada muy reducida para que se agotara pronto y así poder engañarse con el éxito de una segunda edición. Pero, ay, tendría que ser una primera tirada de diez ejemplares, como mucho. Pensemos en mi primer libro, del que se editaron cien ejemplares y todavía no he logrado vender ni la mitad dos años después. Vender centenares de libros parece imposible. Sin embargo, las calles están llenas de personas.
sábado, 6 de junio de 2015
Las fotos
Las fotos antiguas son ventanas por las que los muertos se asoman al
mundo de los vivos, ¿sabe? Yo por eso las tengo siempre tapadas con unas telas. Unas cortinas firmemente cerradas ante la muerte.
viernes, 5 de junio de 2015
Los vecinos
Los vecinos follan desaforadamente, felices de haberse encontrado (sobre todo en la cama). Qué lejos parecen los problemas del mundo con gemidos y sonidos de dos cuerpos chocando en el piso de arriba. Sirve de recordatorio de que uno vive para eso, para ese alegre desenfreno. Aunque es posible que no les agradara la idea de un vecino escuchando su acto de amor y filosofando sobre él.
jueves, 4 de junio de 2015
El escritor fantasma
Sí, es verdad que vivo aquí, señor sepulturero. En el cementerio, con mis iguales, los muertos. Pues sepa usted que soy un escritor fantasma y, por tanto, decidí que este era mi lugar. También podría encantar una casa, sí, pero nadie se merece ese tormento. Salvo algún editor, claro, pero no sé dónde vive ninguno.
miércoles, 3 de junio de 2015
Desenmascarado
«Tú eres un hijo de puta», me dice una escritora. «¿Por qué?», pregunto yo. «Porque tienes cara de hijo de puta», sentencia.
martes, 2 de junio de 2015
Grandes esperanzas
En realidad, yo me metí en esto de la literatura con la fantasía de que algún día, en algún lugar, una chica lea mi libro desnuda.
lunes, 1 de junio de 2015
El espía
En busca de inspiración, me llevo el portátil al comedor. La ventana da a un patio interior; en concreto, está justo frente a una ventana por la que se puede ver el pasillo del edificio, permitiendo espiar el trasiego de vecinos. No es muy evocador que digamos a la hora de escribir, pero sí indiscreto.
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