—Decía Foucault que debías hacer de tu vida una obra de arte.
—Yo lo intento. La vida como una performance que no apreciará nadie.
De joven, es muy sencillo confundir deseo y esfuerzo. Tampoco es que el esfuerzo te garantice nada, pero eso lo aprendes con el tiempo.
Me gustaría que mi hijo fuera buena persona, pero también quiero que sea feliz, objetivos a priori irreconciliables.