Entra la mujer de Nick Cave en su despacho y lo descubre escuchando el último disco de PJ Harvey.
—¿Qué haces escuchando a esa guarra?
—Cariño, no es lo que piensas. Tengo que estar al tanto de las novedades musicales para no anquilosarme.
—Dime la verdad: aún piensas en ella.
—No es eso, sólo quiero documentarme.
—¿Sí? ¿Y eso por qué? ¿Es que vas a sacar un The Boatman's Call 2 y dedicarle de nuevo medio disco?
—¿Qué? Nada de eso, lo tengo más que superado.
—Sigues enamorado de ella, eres un puto mentiroso.
Y cierra de un portazo.
miércoles, 20 de abril de 2016
martes, 19 de abril de 2016
Hijos
—Hay alguien en casa.
—¿Un ladrón?
—No sé, parece un niño llorando.
—Ah. Es nuestro hijo, que nació hace unos días.
—¿Y ahora tiene que vivir con nosotros?
—Hasta los dieciocho años, al menos. Tal como está el país, será más.
—¿Un compañero de piso casi vitalicio? ¿Y el casero está de acuerdo con esto?
—Dice que los niños no están considerados como animales domésticos, a pesar de sus reclamaciones al ayuntamiento.
—¿Será fácil la convivencia con otra persona? ¿Sabes si el niño acepta nuestra forma de organizarnos?
—No sé, no le he preguntado. Lo mejor será que le enseñes y ya se acostumbrará.
—¿Un ladrón?
—No sé, parece un niño llorando.
—Ah. Es nuestro hijo, que nació hace unos días.
—¿Y ahora tiene que vivir con nosotros?
—Hasta los dieciocho años, al menos. Tal como está el país, será más.
—¿Un compañero de piso casi vitalicio? ¿Y el casero está de acuerdo con esto?
—Dice que los niños no están considerados como animales domésticos, a pesar de sus reclamaciones al ayuntamiento.
—¿Será fácil la convivencia con otra persona? ¿Sabes si el niño acepta nuestra forma de organizarnos?
—No sé, no le he preguntado. Lo mejor será que le enseñes y ya se acostumbrará.
lunes, 18 de abril de 2016
Participar en sueños
No recuerdo a nadie diciéndome: anoche tuve un sueño erótico contigo. Es extraño, cuando es habitual que en los sueños sucedan cosas muy raras. Supongo que estoy enterrado en algún lugar remoto del subconsciente.
domingo, 17 de abril de 2016
Plazos
Yo siempre he tenido problemas para cumplir con los plazos vitales, es totalmente natural que también llegue tarde a los plazos de entrega para concursos literarios.
sábado, 16 de abril de 2016
De la mentira y la ficción
¿Terminará algún día esta precariedad? Aparte de con la muerte, claro. Siete millones de personas votan al PP y yo no consigo ni cien lectores. Sale mejor mentir en la realidad que escribir ficción.
viernes, 15 de abril de 2016
El camino hacia el éxito
Escritores que penáis, dejad de sufrir. Después de mucho estudiar
Instagram y Twitter, creo que he descubierto el secreto para ser exitoso
y tener miles de seguidores. Hay dos claves: la actitud y el mensaje.
Empecemos por la actitud. Nadie te va a seguir si siempre estás diciendo
que la vida es una mierda. No, queremos líderes alegres, positivos,
«ameliescos». La idea a transmitir es que has conseguido domesticar a la
vida y que la gente puede hacer como tú. Si eres hombre,
tienes que mostrarte como un canalla, pero encantador: «nenas, tengo un
corazón de oro, pero tenéis que escarbar mucho en mi pecho». Si eres
mujer, tienes que mostrarte muy fuerte y segura. ¿Cómo te van a seguir
si tienes dudas? De vez en cuando hay que poner que la vida te ha dado
alguna bofetada, a ser posible en el ámbito amoroso, pero no importa
porque te levantarás y llevarás a cabo tu venganza. Sin pasarse, no hay
que poner cosas como «mañana asesinaré a todos en el trabajo». En
realidad esto es más o menos sencillo, pero lo difícil viene ahora: el
mensaje. ¿Qué decir? ¿Cómo venderte como líder de opinión? Esto es
complicado si uno tiene algo de dignidad, pero hay que fijarse en las
canciones de moda y soltar mensajes mongólicos como: «tengo guardados
para ti unos latidos de mi corazón, pero todavía no me los pides». O:
«dame el cielo con un beso, que haremos nuestra cama en él» (lo que
decíamos de ser canalla: te voy a follar como una mala perra, pero te lo
cuento con cursilerías). Hay que jugar con el lenguaje como un
adolescente, no liemos al público, eslóganes cortos y sencillos que le
hagan sonreír porque refieren a algo conocido, nada de ironías sutiles
que pueda tomarse como un insulto. Otro aspecto a considerar es la
belleza, que creo que ayuda bastante, pero no es imprescindible. Y ya
está, las puertas de la gloria están abiertas, id hacia ella acompañados
de vuestros miles de seguidores en redes sociales y de las sextas,
séptimas u octavas ediciones de vuestros libros y cantad conmigo:
aleluya, hermanos, aleluya.
jueves, 14 de abril de 2016
Tierra de nadie
Demasiado viejo para ser una joven promesa y demasiado desconocido para aparecer con los mayores. En el limbo soy rey.
miércoles, 13 de abril de 2016
Momentos determinantes
—¿Alguna vez te han sido infiel? —le preguntó él.
—Que yo sepa, no —dijo ella.
—Y tampoco te han dejado nunca, ¿no?
—No, siempre he sido yo la que ha cortado la relación. ¿Por qué?
—Por nada, curiosidad.
Pero pensó: «lo primero ya te lo he hecho y lo segundo lo haré pronto». Fue su momento de mayor felicidad con ella.
—Que yo sepa, no —dijo ella.
—Y tampoco te han dejado nunca, ¿no?
—No, siempre he sido yo la que ha cortado la relación. ¿Por qué?
—Por nada, curiosidad.
Pero pensó: «lo primero ya te lo he hecho y lo segundo lo haré pronto». Fue su momento de mayor felicidad con ella.
martes, 12 de abril de 2016
Paraísos oníricos
—Me gustaría ser rico, pero sólo puedo serlo en la ficción. Es bonito soñar.
—¿Y pagas impuestos?
—Claro que no, vaya mierda de fantasía sería entonces.
—Eso es un delito fiscal. Te va a caer una multa muy gorda y tendrás que devolver todo lo que has evadido soñando.
—¿Y pagas impuestos?
—Claro que no, vaya mierda de fantasía sería entonces.
—Eso es un delito fiscal. Te va a caer una multa muy gorda y tendrás que devolver todo lo que has evadido soñando.
lunes, 11 de abril de 2016
La percepción
—Eres tan guapa. Y tan alta.
—Pero si soy más baja que tú.
—Ah, me habrá engañado el complejo de inferioridad.
—Pero si soy más baja que tú.
—Ah, me habrá engañado el complejo de inferioridad.
domingo, 10 de abril de 2016
La carta fantasma
Llegó a casa de mis padres una carta de la Junta de Andalucía, pero lo descubrieron tarde. El cartero, por no hacer su trabajo, dejó en el buzón una notificación de llegada alegando que no se encontraba nadie en casa. Una mentira clara, pues siempre hay alguien allí. El caso es que la carta era para mí, pero ya era tarde. Ya había sido devuelta, me dijeron en la oficina de correos y ahora el remitente tenía dos opciones: volver a enviarla o darme por notificado. Notificado de algo que no sé qué sería y que puede que nunca llegue a saber. ¿Sería algo importante? ¿Sería una chorrada? Por tranquilidad de espíritu, uno se inclina por la chorrada. Sí, sería una tontería. Propaganda o algo así. Pero era certificada, ¿mandarían una tontería certificada? Mejor no pensar en ello, ya no tiene solución. Queda no en la lista de cosas que nunca dijiste (y que conoces), sino en la de cosas que nunca te dijeron y por tanto ni sospechas.
sábado, 9 de abril de 2016
Un viajero del tiempo
—Hola, amor mío.
—Perdone, creo que me ha confundido con otra. Usted y yo no nos conocemos de nada.
—Eso es porque no lo recuerdas, pero soy el gran amor de tu vida.
—Muy lógico todo, sí. ¿Y por qué no lo recuerdo? Que yo sepa, no me han diagnosticado amnesia.
—Bueno, podrías tenerla y no recordar el diagnóstico, pero no se trata de eso. Vengo del futuro.
—¿Cómo dices?
—Soy un viajero del tiempo. Estuve en tu época para evitar un asesinato y nos enamoramos. Pero salió mal el asunto, al final asesinaron al tipo y tengo que intentarlo de nuevo. Estoy de vuelta, cariño.
—Usted está mal de la cabeza.
—Que no, de verdad, que nos enamoramos y fuimos muy felices. O seremos. Pero no quiero tener que repetirlo de nuevo, ni te imaginas lo que me costó conseguir esa primera cita contigo. ¿No podemos saltarnos todo el proceso y amarnos directamente?
—Perdone, creo que me ha confundido con otra. Usted y yo no nos conocemos de nada.
—Eso es porque no lo recuerdas, pero soy el gran amor de tu vida.
—Muy lógico todo, sí. ¿Y por qué no lo recuerdo? Que yo sepa, no me han diagnosticado amnesia.
—Bueno, podrías tenerla y no recordar el diagnóstico, pero no se trata de eso. Vengo del futuro.
—¿Cómo dices?
—Soy un viajero del tiempo. Estuve en tu época para evitar un asesinato y nos enamoramos. Pero salió mal el asunto, al final asesinaron al tipo y tengo que intentarlo de nuevo. Estoy de vuelta, cariño.
—Usted está mal de la cabeza.
—Que no, de verdad, que nos enamoramos y fuimos muy felices. O seremos. Pero no quiero tener que repetirlo de nuevo, ni te imaginas lo que me costó conseguir esa primera cita contigo. ¿No podemos saltarnos todo el proceso y amarnos directamente?
viernes, 8 de abril de 2016
La melancolía
En realidad, soy una persona afortunada. He vivido sin grandes desgracias personales, no he tenido que sufrir muertes cercanas o enfermedades graves. Nada en definitiva que me recordase que la vida es real. Sin embargo, siempre la melancolía. Estúpida melancolía. Un desorden químico y nada más. Todo tiene una explicación simple y banal.
jueves, 7 de abril de 2016
Las secuelas del finalismo
Lo peor de no ganar cuando eres finalista en un premio de primera novela es que nunca más podrás ser aspirante. A no ser que publiques una novela con seudónimo y crean que eres de verdad otra persona, claro.
miércoles, 6 de abril de 2016
El amor
Salgo a la una de la madrugada para comprar una pomada en la farmacia, que Sonia se quemó haciendo la cena. Las calles están vacías, me cruzo sólo con un puñado de personas y con los basureros que limpian las calles. No tardo nada en volver a casa, quizá sólo hayan pasado quince minutos, pero Sonia me recibe contentísima y aliviada al ver que no me ha pasado nada en la calle. El amor.
martes, 5 de abril de 2016
Introducción al cine de ciencia ficción
—Sé que ha ganado usted el premio Nébula y el Hugo (por cierto, ¿eso es un premio mexicano?), pero su guión no funciona.
—¿Por qué?
—No me malinterprete. ¿Es bueno su guión? Ha de serlo, teniendo usted tantos premios. Pero esto es cine, amigo mío, y obedece a normas diferentes. Por ejemplo: el alienígena de su historia, ¿no podría ser una atractiva extraterrestre?
—¿Cómo dice?
—Para que la audiencia sienta la amenaza del espacio exterior. Los peligros del sexo, ya sabe. Cine educativo para la juventud.
—Perdone, pero mi guión va sobre la soledad y la incomunicación.
—Y eso está muy bien, sí, pero la gente va al cine para que la entretengan, hombre. Y para contemplar hermosas mujeres que en casa no puede.
—Pero lo interesante de mi historia es que el protagonista nunca llega a ver al alienígena y así el espectador se preguntará al final de la película si sucedió realmente o fue todo un delirio del astronauta, perdido en un planeta extraño.
—Eso del planeta también hay que cambiarlo, no hay presupuesto.
—¿Qué?
—Acabamos de terminar una producción del Oeste y tenemos un decorado del interior de una cabaña que nos podría servir para la película. ¿Puede reescribir el guión?
—¿Y que el astronauta esté en una cabaña?
—Eso es. Con la atractiva extraterrestre. No me dirá que no es original.
—Ajá. Y que la audiencia sienta la amenaza del espacio… interior.
—Una última cosa: ¿y si fuera un astronauta fantasma?
—¿Por qué?
—No me malinterprete. ¿Es bueno su guión? Ha de serlo, teniendo usted tantos premios. Pero esto es cine, amigo mío, y obedece a normas diferentes. Por ejemplo: el alienígena de su historia, ¿no podría ser una atractiva extraterrestre?
—¿Cómo dice?
—Para que la audiencia sienta la amenaza del espacio exterior. Los peligros del sexo, ya sabe. Cine educativo para la juventud.
—Perdone, pero mi guión va sobre la soledad y la incomunicación.
—Y eso está muy bien, sí, pero la gente va al cine para que la entretengan, hombre. Y para contemplar hermosas mujeres que en casa no puede.
—Pero lo interesante de mi historia es que el protagonista nunca llega a ver al alienígena y así el espectador se preguntará al final de la película si sucedió realmente o fue todo un delirio del astronauta, perdido en un planeta extraño.
—Eso del planeta también hay que cambiarlo, no hay presupuesto.
—¿Qué?
—Acabamos de terminar una producción del Oeste y tenemos un decorado del interior de una cabaña que nos podría servir para la película. ¿Puede reescribir el guión?
—¿Y que el astronauta esté en una cabaña?
—Eso es. Con la atractiva extraterrestre. No me dirá que no es original.
—Ajá. Y que la audiencia sienta la amenaza del espacio… interior.
—Una última cosa: ¿y si fuera un astronauta fantasma?
Publicado en el tercer número de MacGuffins.
lunes, 4 de abril de 2016
Viajar al pasado
—¿Le gustaría a usted viajar al pasado?
—Sería bonito, sí.
—¿Qué cambiaría?
—Oh, no, nada, me daría apuro. ¿Quién soy yo para decirle al azar cómo ha de hacer las cosas? Creo que me limitaría a sentarme en un rincón a contemplarlo todo de nuevo. Para refrescar la memoria, ¿sabe? Como el que vuelve a ver una película o serie de televisión de la que disfrutaba en su infancia. Aunque es posible que me llevase una decepción muy grande, claro, tiende la memoria a dulcificar y embellecer el pasado. La memoria o el olvido, usted ya me entiende.
—Sería bonito, sí.
—¿Qué cambiaría?
—Oh, no, nada, me daría apuro. ¿Quién soy yo para decirle al azar cómo ha de hacer las cosas? Creo que me limitaría a sentarme en un rincón a contemplarlo todo de nuevo. Para refrescar la memoria, ¿sabe? Como el que vuelve a ver una película o serie de televisión de la que disfrutaba en su infancia. Aunque es posible que me llevase una decepción muy grande, claro, tiende la memoria a dulcificar y embellecer el pasado. La memoria o el olvido, usted ya me entiende.
domingo, 3 de abril de 2016
El problema de la vida
Es cierto que muchas veces la vida es un horror y para sobrellevarla hay que intentar convertirla en un chiste, pero también tiene sus cosas bonitas. El amor, cuando funciona. Comer, dormir, leer. El único problema es que hace falta dinero para vivir. Para tener un techo, para comprar comida (leer puede hacerse gratis en la biblioteca). Quizá sea el gran problema de la vida: el dinero. O su ausencia, más bien.
sábado, 2 de abril de 2016
Promesas cumplidas
Recuerdo que le dije: sólo te pido una cosa, que no tenga que esperar otra vez un año para volver a estar contigo. Ella me contestó: es verdad, lo siento, no pasará de nuevo. Y lo cumplió. Nunca más me acosté con ella. Quizá no elegí bien las palabras.
viernes, 1 de abril de 2016
Nuevos impuestos
Españoles, vamos a cobrarles impuestos por el buen tiempo, pues son ustedes unos privilegiados por gozar de él. ¿Saben que otros países no tienen tanta suerte? ¡Qué no darían los nórdicos por este tiempo tan espléndido! Lo bueno cuesta, amigos, y así aprenderán a valorar la suerte que tienen y no querrán equipararse a esos países del norte de Europa, tan fríos y poco acogedores.
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