lunes, 13 de abril de 2026

Economía sentimental

El temor de perderme no figuraba entre los miedos de las mujeres de mi vida, bien porque me daban por garantizado, bien porque simplemente no les quitaba el sueño tal contingencia. En términos económicos que cualquier capitalista podría entender: no sentían que sufrieran ninguna merma. Por eso la sensación de irrealidad al sostener a mi hijo en brazos: que una mujer apostara por mí hasta este punto choca con todos los modelos económicos de la tendencia histórica.

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