Hay un tipo de hombre, al cual pertenezco, que quiere ser visto por una mujer. Y escuchado, sobre todo: quiere disertar largo y tendido sobre algo (normalmente, la propia vida) y que una atractiva mujer sea su audiencia. Porque ha estado sometido en demasía al silencio y quiere recuperar el tiempo perdido, si tal cosa fuera posible.
1 comentario:
Parece una idea excelente, las bellas mujeres son la mejor audiencia, nos hacen mejores disertantes.
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