domingo, 5 de diciembre de 2021

Por tierra, mar y aire

No es sólo que madurar sea renunciar más, sino que se convierte en una costumbre tal que ya ni te importa. Aunque queda muy bien disfrazarlo de sabiduría.

2 comentarios:

Ikana dijo...

Sufrimos por dentro, postureamos por fuera

Mari Carmen Polo Soler dijo...

Es verdad, vamos perdiendo tantas cosas por el camino...
¿Cómo tendremos las manos al final de la vida, llenas o vacías? Quizá el Alzheimer nos ahorre el poder siquiera preguntarlo.

Qué suerte haber llegado a tu espacio.
Buenos días 😊