lunes, 8 de enero de 2018

Nunca te fallará

—Padre, usted siempre dice que Jesús nunca me fallará.
—Así es, nuestro Señor es el único amigo que te ayudará siempre, sin importar lo que hayas hecho.
—Perfecto, pues necesito que me preste mil euros.
—¿Qué?
—Es para una deuda que tengo. He pensado que, como representante de Jesús en la Tierra, podría prestármelos usted y ya se los devolveré yo a Jesús cuando me muera y vaya al Cielo. ¿O va a permitir que Jesús me falle?