martes, 31 de diciembre de 2013

2013

En 2013 actualicé el blog trescientas sesenta y cinco veces y no gané ningún concurso literario (volví a la normalidad), pero sucedieron otras cosas:
Después de cuarenta años en el desierto, alcancé la Tierra Prometida y publiqué. Y en la Tierra Prometida los ríos manaban hidromiel, los árboles daban jugosos frutos y todas las mujeres eran hermosas y gentiles. Al menos en teoría, que mis editores tendrán una visión muy diferente del asunto. Llegué a ellos y la ruina, como la vieja destentada y horrible que es, los arrastró a la cama con carcajadas tenebrosas. Algo así.
En cuanto al amor, es bonito que una mujer te quiera. Es muy bonito. E inusual, al menos en mi caso. Y más inusual todavía es que te siga queriendo casi tres años después. Es misteriosa la vida. Sinuosa. Como una mujer.
Ahora en 2014 el plan es… el plan es… lo tengo apuntado en alguna parte, pero mientras tanto entreguémonos al nuevo año con la ingenuidad del que cree no tener nada que perder.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena por los logros. La perseverancia tiene siempre premio. El talento y la calidad, también. Así que paciencia, que los grandes sueños también acaban llegando... cuando uno menos se lo espera. Feliz año!

M. dijo...

El plan para el año que viene... seguir igual que éste, pero mejor.

Microalgo dijo...

Feliz año. Gracias por las 365 actualizaciones. De verdad que supone una alegría leer cosas bien escritas (y cada vez quedan menos, tanto alegrías como cosas bien escritas).

Lo dicho: gracias.