domingo, 20 de mayo de 2012

El impostor

—Es raro haber ganado MálagaCrea —le digo a Herralde en una céntrica calle de mi imaginación.
—¿Qué? ¿Quién eres tú? —pregunta él mirando con recelo la mano que mantengo extendida con la esperanza de que me dé un euro o dos.
—Soy Míchel Noguera.
—¿Pero no eras calvo?
—No, ése es otro Noguera: Miguel.
—Ah. ¿Es un familiar?
—Me vendría bien, que está triunfando, pero no. Yo soy secreto; como los buenos.
—Ya, eso dicen todos.
—Oiga, que acabo de ganar MálagaCrea.
—¿Y eso que es?
—Pues un certamen literario.
—No me suena.
—Da igual, lo de menos es su importancia objetiva. Para mí tiene valor porque lo perseguí durante ocho años. Se había convertido en mi Moby Dick particular. En esa chica que siempre te dice que no hasta que una noche se emborracha y acaba en la cama contigo.
—Curioso que pases de una ballena a una mujer.
—No me líe, era por completar con otro tipo de persecución.
—Como quieras. El caso es que tengo prisa; me esperan al otro lado de la ciudad.
—No puede ser, que estoy imaginando esto yo.
—Míralo así: tienes una imaginación realista y por eso tengo una importante reunión editorial. Hemos descubierto a un joven autor con un futuro esplendoroso. Ya verás cuando leas su novela, te va a encantar.
—Bueno, me la podría imaginar y terminamos antes, ¿no?
—No exageres, no tienes tanta imaginación. Adiós, me marcho corriendo.
—¿Y qué pasa conmigo? Yo quería hablar de la extraña sensación de ganar algo que ya habías dado por perdido. De pensar todo el rato que han cometido un error, que cómo vas a ganar tú, si eso es imposible. De sentirse un impostor.
—Otro día, Noguera, otro día.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres bueno, de verdad!!!! No dejes de incordiar en todos los lugares posibles.

Rorschach dijo...

Felicidades por el premio.

Microalgo dijo...

Acorralaherraldes es un sonoro título nobiliario. Debería estampárselo en su heráldica.