viernes, 4 de noviembre de 2011

La cara

«La primera vez que te vi, pensé que tenías cara de haber sufrido mucho», me dice. «Claro, es que soy un hombre de mundo», bromeo yo. Ella no me hace caso y continúa: «tenías ojeras y arrugas de dolor aquí». «Sí», contesto, «eran mis pinturas de guerra, pero ya me las he quitado».

2 comentarios:

Microalgo dijo...

Hombre. Con lo que viste haber sufrido mucho.

Haber aprovechado la coyuntura...

ficticia dijo...

¿Tregua o rendición?