domingo, 23 de octubre de 2011

El fin de la violencia

—Cariño, ya no te voy a pegar más.
—Eso ya lo has dicho antes.
—Pero esta vez es verdad. Además, ¿acaso crees que yo no sufría? Yo también soy una víctima.
—Bueno, lo que tú digas.
—¿Ya está?
—¿Qué?
—¿No me das las gracias?
—¿Por qué? ¿Por dejar de ser un monstruo?
—No seas tan injusta. Además, la culpa era tuya, que me obligabas a ser así. Anda, dame las gracias, que te traigo la paz.

2 comentarios:

sergio dijo...

perfecta forma de defenir lo que esta pasando

Lunática (R.) dijo...

Que buena metáfora...