miércoles, 13 de abril de 2011

Te quiero

—Te quie...
—No, no lo digas.
—¿Por qué no?
—Porque hay cosas que es mejor no decirlas.
—Ni que fuera un conjuro de magia negra.
—Ciertas frases sólo sirven para arrepentirse después. Un «te quiero» es una declaración de intenciones, no es algo baladí. Es una forma de estar en el mundo.
—Precisamente. Si es lo que siento...
—No es cuestión sólo de sentirlo. Es un compromiso que adquieres con el universo. ¿Y si mañana no me quieres? ¿De qué valdría entonces haberlo dicho? No, hay que ser fiel a la palabra dada. Si no puedes, entonces es mejor que calles.
—Pero si vosotras os desdecís continuamente.
—¿Cómo que «vosotras»?
—Ya sabes: las mujeres.
—¿Qué? Eres un machista.
—No lo soy. Además, te quiero.
—Vete a la mierda.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

"Te quiero"
Presente de Indicativo del verbo querer. El problema es empeñarse en estirar el presente más allá del futuro.

Anónimo dijo...

Iba mal desde el principio, un "te quiero" no se duda, tiene que ser rotundo como un golpe en un combate de boxeo que deja al contrario noqueado, y no darle opción a replica, así ha de ser.

Microalgo dijo...

Imposibles. Son imposibles.

Anónimo dijo...

Ni que fuera yo.

Verónica dijo...

Qué difícil parece ser mujer contigo

Gabriel Noguera dijo...

Qué va.

María dijo...

Decir te quiero en un momento preciso es de un solo uso, se dice y se gasta, poco más. El problema es querer reciclarlo, usarlo más veces, estirarlo, nooooooo.
Te quieros nuevos todos los días, jo-der!

Psiconest! dijo...

Un "te quiero" es una declaración de intenciones... Es una forma de estar en el mundo...

Una forma de estar y de anudarse.. un forma de simbolizar..

A. Sanabria dijo...

Un te quiero es eso y ya.. no se porque le dais tantas vueltas al asunto que al final, si quieres o no es problema de uno no de dos, Pero es cierto hay cosas que es mejor no decirlas para evitar el ridiculo, o para evitar su cristalizacion en la realidad.