viernes, 29 de abril de 2011

Los dos cafés en la estación de autobuses

Es uno de esos detalles que no se olvidan. Los dos cafés en la estación de autobuses. Porque el camarero tardaba y cuando llegó con ellos ya no quedaba casi nada para que saliera mi autobús. Y ella dijo: no importa, me tomo yo los dos. Y yo quería decir algo significativo para despedirme —aunque entonces no sabía que era la última vez que la vería—, pero ella no me dejó, se adelantó a mi intento y me dijo que me marchara ya, rápido, que se le daban fatal las despedidas. Y prácticamente me empujó hacia el autobús mientras repetía que me diera prisa, que lo iba a perder. Y así no dije nada y la dejé allí con sus dos cafés.

2 comentarios:

candela dijo...

amo tu blog. definitivamente mi favorito!

Microalgo dijo...

Gñf.