Amor:
Creo que eres como una banda terrorista, ya que después de cada uno de tus ataques hacia mí aseguras que la culpa es mía.
Un beso.
viernes, 27 de mayo de 2005
jueves, 26 de mayo de 2005
Bergman
- Pues yo no soporto a Bergman, me parece que no es más que un sueco que se hace pajas mentales.
- Precisamente ahí reside todo su encanto.
- Precisamente ahí reside todo su encanto.
miércoles, 25 de mayo de 2005
Voy a escribir letras para que odies todo lo que nos pasó
Puede que sin ti no sepa vivir, pero tú pensabas que era un elemento decorativo del escenario. No vale la pena llorar por los días que se han ido. Hay tantos cuerpos que visitar, dicen, pero yo sólo quería conocer el tuyo. Ya te escribía poemas en 1999, cuando la señora Brown era ya mayor. Sabes que todos mis recuerdos están ocupados por ti.
martes, 24 de mayo de 2005
El cartero siempre llama dos veces (o ninguna)
El cartero sigue empeñándose en dejar sistemáticamente en el buzón notas de "usted no estaba en casa tal día a tal hora, vaya a Correos a recoger su carta". Me pregunto si me harán caso si una vez allí solicito parte del sueldo del cartero por tener que hacer parte de su trabajo.
lunes, 23 de mayo de 2005
El auge de la ultraderecha
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Todo empezó el 14 de marzo de 2004. Bueno, había empezado antes, pero comenzó a manifestarse con toda su fuerza a partir de ese día. ¿Las causas? 8 años de gobierno. Sobre todo los 4 últimos, los de la mayoría absoluta, los del cheque en blanco, los del sector duro triunfante, los de la guerra de Irak, los de los pies sobre la mesa de Aznar. Y de pronto llegó la caída, el shock.
La reacción ha sido miedo, rabia, mentiras (y cintas de vídeo): Nada importa, sólo el objetivo. Nos hemos dedicado todo este tiempo a acusar a Zapatero de blando y bambi, se dijeron, ahora tenemos que afirmar todo lo contrario: es un radical, un terrorista. La izquierda hará descarrilar a España, nos conducen al precipicio. Poco importan los 14 años de gobierno del PSOE sin que pasara nada, hay que decir que el país se va al garete mañana mismo, que la izquierda odia a España y su único plan es acabar con ella. ¿Qué importa la verdad frente a nuestros objetivos? Lo hacemos todo por España, aunque no contemos con ella.
ZP, todo lo haces por joder. Te manipula el tripartito e ignoras a los madrileños. Sí, Aznar gobernó los primeros cuatro años con el apoyo de nacionalistas vascos y catalanes, pero es distinto. No sabemos todavía por qué, pero es distinto, y si te empeñas en discutir este punto sólo demostrarás que eres un radical y un traidor. Retiras símbolos franquistas sólo porque te gusta reabrir viejas heridas. No respetas la sensibilidad de los no demócratas, radical de mierda. Por eso te dedicas ahora a casar maricones, para insultar a la Iglesia y traicionar a España, como sabiamente indica Ana Botella. Y ahora amenazáis con que tenemos que cumplir la ley. ¿Qué es la ley frente a nuestros prejuicios? El PSOE debería defender nuestro derecho a vulnerar los derechos de aquellos cuya vida desaprobamos, ¡no al revés! ¡Y te empeñas en llamarlo matrimonio para ofendernos! No, no te equivoques, nos ofende por una mera cuestión lingüística, imagina que estamos haciendo oposiciones para la Real Academia de la Lengua.
¿Y qué pasa con el terrorismo? ¿Ya no te conformas con poner bombas en trenes? No, ahora tienes que negociar directamente con la ETA. Confiesa que has ido de la mano de Carod, ese vendepatrias y que has entregado España por una miseria. Ni siquiera eres capaz de sacar un buen precio, como Aznar con Bush (no, no te defiendas diciendo que al final no nos llevamos nada, que lo que importa es el precio que conseguimos en un principio). Por lo visto no descansarás hasta que España esté rota, sea roja, atea y/o islámica y homosexual. ¡Pero tiembla, ZP, tiembla, que tu fin se aproxima, que te estás quedando calvo, como Almunia!
Todo empezó el 14 de marzo de 2004. Bueno, había empezado antes, pero comenzó a manifestarse con toda su fuerza a partir de ese día. ¿Las causas? 8 años de gobierno. Sobre todo los 4 últimos, los de la mayoría absoluta, los del cheque en blanco, los del sector duro triunfante, los de la guerra de Irak, los de los pies sobre la mesa de Aznar. Y de pronto llegó la caída, el shock.
La reacción ha sido miedo, rabia, mentiras (y cintas de vídeo): Nada importa, sólo el objetivo. Nos hemos dedicado todo este tiempo a acusar a Zapatero de blando y bambi, se dijeron, ahora tenemos que afirmar todo lo contrario: es un radical, un terrorista. La izquierda hará descarrilar a España, nos conducen al precipicio. Poco importan los 14 años de gobierno del PSOE sin que pasara nada, hay que decir que el país se va al garete mañana mismo, que la izquierda odia a España y su único plan es acabar con ella. ¿Qué importa la verdad frente a nuestros objetivos? Lo hacemos todo por España, aunque no contemos con ella.
ZP, todo lo haces por joder. Te manipula el tripartito e ignoras a los madrileños. Sí, Aznar gobernó los primeros cuatro años con el apoyo de nacionalistas vascos y catalanes, pero es distinto. No sabemos todavía por qué, pero es distinto, y si te empeñas en discutir este punto sólo demostrarás que eres un radical y un traidor. Retiras símbolos franquistas sólo porque te gusta reabrir viejas heridas. No respetas la sensibilidad de los no demócratas, radical de mierda. Por eso te dedicas ahora a casar maricones, para insultar a la Iglesia y traicionar a España, como sabiamente indica Ana Botella. Y ahora amenazáis con que tenemos que cumplir la ley. ¿Qué es la ley frente a nuestros prejuicios? El PSOE debería defender nuestro derecho a vulnerar los derechos de aquellos cuya vida desaprobamos, ¡no al revés! ¡Y te empeñas en llamarlo matrimonio para ofendernos! No, no te equivoques, nos ofende por una mera cuestión lingüística, imagina que estamos haciendo oposiciones para la Real Academia de la Lengua.
¿Y qué pasa con el terrorismo? ¿Ya no te conformas con poner bombas en trenes? No, ahora tienes que negociar directamente con la ETA. Confiesa que has ido de la mano de Carod, ese vendepatrias y que has entregado España por una miseria. Ni siquiera eres capaz de sacar un buen precio, como Aznar con Bush (no, no te defiendas diciendo que al final no nos llevamos nada, que lo que importa es el precio que conseguimos en un principio). Por lo visto no descansarás hasta que España esté rota, sea roja, atea y/o islámica y homosexual. ¡Pero tiembla, ZP, tiembla, que tu fin se aproxima, que te estás quedando calvo, como Almunia!
domingo, 22 de mayo de 2005
Querida Adela (3)
Querida Adela:
A veces, por tus palabras, deduzco que podríamos amarnos si ambos fuéramos otros, lo que no deja de ser un grave inconveniente, ya que, si bien a ti se te da estupendamente interpretar diferentes papeles según el momento del día, a mí se me da terriblemente mal interpretar el único papel que más o menos he conseguido aprender en todos estos años. Por otra parte, si yo fuera otro y tú fueras otra a lo mejor no tendría interés en estar contigo, ya que no serías tú, sino otra, aunque creo que tú sí lo tendrías en estar conmigo. O con otro, ya que yo no sería yo. En fin, un lío.
Un beso.
A veces, por tus palabras, deduzco que podríamos amarnos si ambos fuéramos otros, lo que no deja de ser un grave inconveniente, ya que, si bien a ti se te da estupendamente interpretar diferentes papeles según el momento del día, a mí se me da terriblemente mal interpretar el único papel que más o menos he conseguido aprender en todos estos años. Por otra parte, si yo fuera otro y tú fueras otra a lo mejor no tendría interés en estar contigo, ya que no serías tú, sino otra, aunque creo que tú sí lo tendrías en estar conmigo. O con otro, ya que yo no sería yo. En fin, un lío.
Un beso.
sábado, 21 de mayo de 2005
Rostros
No tengo ojos soñadores ni sonrisa cautivadora. Me gustaría no reconocerme en las fotos, pero soy yo.
viernes, 20 de mayo de 2005
Cosas
Hoy he aprendido que no tengo casa.
Pienso que si no estoy más triste es porque quizás he asumido la derrota, casi sin darme cuenta. Hay pocas cosas que me emocionen ahora mismo. Es posible que no creer en Dios, los Reyes Magos, o el Ratoncito Pérez, pero sí en el amor sea un poco tonto.
Pienso que si no estoy más triste es porque quizás he asumido la derrota, casi sin darme cuenta. Hay pocas cosas que me emocionen ahora mismo. Es posible que no creer en Dios, los Reyes Magos, o el Ratoncito Pérez, pero sí en el amor sea un poco tonto.
jueves, 19 de mayo de 2005
Lenguaje
A Bisbal, Bustamante, e incluso a gente que se dedica únicamente a salir por la tele, se les llama "artistas". Ayer estuve buscando unos libros de La Mettrie y Deleuze en un par de librerías sin éxito alguno, así que terminé en El Corte Inglés, donde descubrí que la sección de "Filosofía" estaba ocupada casi en su totalidad por libros de autoayuda, ángeles y misticismos baratos.
miércoles, 18 de mayo de 2005
La sanidad perfecta
¿Por qué serán tan feos, cutres y deprimentes los hospitales y centros de salud? ¿Por qué estarán tan sucios? Nunca he estado en un centro privado, así que no sé si son igualmente deprimentes, pero en los centros públicos uno tiene la sensación de ser una molestia para el Estado. Además, las enfermeras, desmintiendo al cine porno, suelen ser señoras de mediana edad con sobrepeso y no preciosas ninfas de batas excesivamente cortas. ¿Por qué?
martes, 17 de mayo de 2005
La pareja perfecta
Lo suyo funciona así: él la odia cuando no está con ella y la ama cuando lo está. A ella le pasa al revés: le detesta cuando están juntos y le quiere cuando no lo están. Nunca se ponen de acuerdo.
lunes, 16 de mayo de 2005
El yerno perfecto
- Dice mi madre que tú eres el novio más guapo que he tenido.
- Vaya, está claro que me equivoqué de mujer de tu familia
- Vaya, está claro que me equivoqué de mujer de tu familia
domingo, 15 de mayo de 2005
El amante perfecto
Hace unos días, al salir de la facultad, me fijé en una pareja que se besaba apasionadamente, lo que hizo que me sintiera muy solo. Sin embargo, al separarse me pareció que se miraban de forma un poco falsa y teatral.
Supongo que era por buscarles fallos.
Supongo que era por buscarles fallos.
sábado, 14 de mayo de 2005
El escritor perfecto
Hay que reconocerlo, quería ganar Málagacrea para poder acercarme borracho a las chicas y decirles "eh, que soy un escritor premiado". Pero "soy un escritor mencionado especialmente" no suena tan bien.
viernes, 13 de mayo de 2005
Imagina
Imagina que nos besamos como si fuera la primera vez. Imagina, amor, que empezamos de nuevo. Lo sé, no tenemos tanta imaginación.
jueves, 12 de mayo de 2005
miércoles, 11 de mayo de 2005
Inutilidades
El otro día fuimos Irene y yo en el mismo autobús, estudiándonos. Supongo que asustada por mis maneras psicópatas ocultó su rostro tras el libro que leía: “el libro del desasosiego”, de Pessoa (lo que era solipsista en grado sumo). Pensé: qué bonito, se esconde de mí detrás de Pessoa. De haber sido otro y no yo, me habría acercado a ella y le habría dicho algo, pero me di cuenta de que mi “hola” no iba a sonar convincente. Toda una vida de saludos desafortunados.
Superándome a mí mismo, me crucé con ella ayer en la facultad. Mientras nos acercábamos el uno al otro, nos íbamos mirando y yo pensaba: “dile hola, dile hola, dile hola”. Pero al final guardé silencio cobardemente y ella tampoco dijo nada. No sé lo que pensará, pero no creo que sea nada bueno. Me la volví a encontrar más tarde, en la biblioteca, y pasé un buen rato observando su pie desnudo descansando sobre un monitor (el monitor estaba en el suelo porque vivimos en el tercermundismo).
Aparte de eso, me llegó ayer una carta de Nómadas invitándome a participar en su certamen, lo que me hace pensar que los de Málagacrea van regalando alegremente mis datos por ahí. Y no había nada más en el correo, se ha olvidado todo el mundo de mí.
Y hoy me he encontrado a mi primera ex en la consulta del médico. Me ha dicho que estaba dando una clase de conducir.
Superándome a mí mismo, me crucé con ella ayer en la facultad. Mientras nos acercábamos el uno al otro, nos íbamos mirando y yo pensaba: “dile hola, dile hola, dile hola”. Pero al final guardé silencio cobardemente y ella tampoco dijo nada. No sé lo que pensará, pero no creo que sea nada bueno. Me la volví a encontrar más tarde, en la biblioteca, y pasé un buen rato observando su pie desnudo descansando sobre un monitor (el monitor estaba en el suelo porque vivimos en el tercermundismo).
Aparte de eso, me llegó ayer una carta de Nómadas invitándome a participar en su certamen, lo que me hace pensar que los de Málagacrea van regalando alegremente mis datos por ahí. Y no había nada más en el correo, se ha olvidado todo el mundo de mí.
Y hoy me he encontrado a mi primera ex en la consulta del médico. Me ha dicho que estaba dando una clase de conducir.
martes, 10 de mayo de 2005
La pesadilla mediática
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Tengo por costumbre desde hace meses combatir -o acompañar- el insomnio que se ha apoderado de las largas y solitarias madrugadas de mi vida con los anuncios de teletienda que emiten las distintas cadenas a esas horas. Dormir no duermo, pero me lo paso muy bien, opino que algunos anuncios están a la altura de las mejores películas cómicas de la historia, aunque no tengo muy claro si esta comicidad es premeditada o no. Sin embargo, hay quien opina que son de lo más deprimente y que sólo sirven para hacerte ver lo vacía que es tu vida al descubrirte que has vivido todos estos años sin una faja-sauna que te lleve a adelgazar rápidamente y sin esfuerzo, un práctico robot de cocina con el que preparar tus platos favoritos en cuestión de segundos (lo que por lo visto debe de ser el sueño de todo americano), una fregona mágica que atrae el polvo y etc.
Los anuncios de teletienda se basan en el principio del eterno retorno de Nietzsche, aunque se rumorea que algunos no son eternos, cosa que este cronista no ha podido corroborar. Así, cuando parece que van a terminar y que ya no tienen nada más que decir (lo cual es cierto), empiezan otra vez desde el principio, y es que no me negarán que tanto el agotamiento como la hipnosis son métodos tan válidos como cualquier otro a la hora de hacer claudicar al consumidor. Otro aspecto a destacar es la pasión y felicidad con la que los presentadores del anuncio glosan las virtudes del producto, lo que hace que uno se pregunte si sus días van a ser una constante juerga después de adquirir la bayeta mágica antipolvo. Ni siquiera pierden la sonrisa tras repetir trescientas veces las mismas cosas, lo que resulta admirable.
Y así es en resumen la teletienda: unos tíos que, desde una felicidad desbordante y un apasionamiento juvenil, intentan venderte, mediante la repetición sistemática, algo que en realidad no necesitas y que no sirve para nada. Como la pesadilla mediática que nos espera con el embarazo de Letizia, mismamente.
Tengo por costumbre desde hace meses combatir -o acompañar- el insomnio que se ha apoderado de las largas y solitarias madrugadas de mi vida con los anuncios de teletienda que emiten las distintas cadenas a esas horas. Dormir no duermo, pero me lo paso muy bien, opino que algunos anuncios están a la altura de las mejores películas cómicas de la historia, aunque no tengo muy claro si esta comicidad es premeditada o no. Sin embargo, hay quien opina que son de lo más deprimente y que sólo sirven para hacerte ver lo vacía que es tu vida al descubrirte que has vivido todos estos años sin una faja-sauna que te lleve a adelgazar rápidamente y sin esfuerzo, un práctico robot de cocina con el que preparar tus platos favoritos en cuestión de segundos (lo que por lo visto debe de ser el sueño de todo americano), una fregona mágica que atrae el polvo y etc.
Los anuncios de teletienda se basan en el principio del eterno retorno de Nietzsche, aunque se rumorea que algunos no son eternos, cosa que este cronista no ha podido corroborar. Así, cuando parece que van a terminar y que ya no tienen nada más que decir (lo cual es cierto), empiezan otra vez desde el principio, y es que no me negarán que tanto el agotamiento como la hipnosis son métodos tan válidos como cualquier otro a la hora de hacer claudicar al consumidor. Otro aspecto a destacar es la pasión y felicidad con la que los presentadores del anuncio glosan las virtudes del producto, lo que hace que uno se pregunte si sus días van a ser una constante juerga después de adquirir la bayeta mágica antipolvo. Ni siquiera pierden la sonrisa tras repetir trescientas veces las mismas cosas, lo que resulta admirable.
Y así es en resumen la teletienda: unos tíos que, desde una felicidad desbordante y un apasionamiento juvenil, intentan venderte, mediante la repetición sistemática, algo que en realidad no necesitas y que no sirve para nada. Como la pesadilla mediática que nos espera con el embarazo de Letizia, mismamente.
lunes, 9 de mayo de 2005
domingo, 8 de mayo de 2005
Objeción de conciencia
¿Y si un alcalde se negara a casar a un negro con una blanca?
¿Y si un alcalde homosexual se negara a casar a una pareja heterosexual?
En fin.
¿Y si un alcalde homosexual se negara a casar a una pareja heterosexual?
En fin.
sábado, 7 de mayo de 2005
viernes, 6 de mayo de 2005
Querida Adela (2)
Querida Adela:
Mi vida se ha instalado definitivamente en la mediocridad y la castidad (que suelen estar conectadas). Me animaba Artevic hace unos días a escribirle un poema a Irene, que es una chica guapa e interesante como una actriz de la nouvelle vague, o a introducirme en su vida como una persona normal, lo que está por encima de mis posibilidades (y personalidades). No sé si recordarás una de nuestras conversaciones prehistóricas en la que afirmaste que Brad Pitt tenía buenas interpretaciones, como la de loco en "12 monos", y yo repuse que siempre era más fácil hacer de loco que de persona normal. Bueno, pues no me refería sólo al cine.
Un beso.
Mi vida se ha instalado definitivamente en la mediocridad y la castidad (que suelen estar conectadas). Me animaba Artevic hace unos días a escribirle un poema a Irene, que es una chica guapa e interesante como una actriz de la nouvelle vague, o a introducirme en su vida como una persona normal, lo que está por encima de mis posibilidades (y personalidades). No sé si recordarás una de nuestras conversaciones prehistóricas en la que afirmaste que Brad Pitt tenía buenas interpretaciones, como la de loco en "12 monos", y yo repuse que siempre era más fácil hacer de loco que de persona normal. Bueno, pues no me refería sólo al cine.
Un beso.
jueves, 5 de mayo de 2005
miércoles, 4 de mayo de 2005
No lo entiendo
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
No lo entiendo, no entiendo ese interés que tienen algunos en evitar que sus vecinos, homosexuales, hagan con su vida lo que quieran. Pero, claro, ¿cómo pretenden casarse sin contar con su beneplácito, cómo se puede ser tan desconsiderado? Es una vergüenza, es una vergüenza atroz que hagan algo que sólo les atañe a ellos y a nadie más. ¿Cómo se atreven a intentar vivir como quieren? ¿A dónde vamos a llegar?
No entiendo que la Iglesia contradiga a su propio dios y que decida que a la Iglesia lo que es del César y a la Iglesia lo que es de la Iglesia, aunque también tengo que reconocer que nadie sabe tanto de homosexualidad como la Iglesia Católica. No entiendo dónde está la afrenta en que dos hombres o dos mujeres decidan formalizar su amor firmando ese contrato llamado matrimonio. No entiendo dónde está la traición a España que denuncia Ana Botella, la misma que considera más patriótico obedecer al Papa, un Jefe de Estado extranjero.
No entiendo qué tiene de malo que la unión entre personas del mismo sexo se llame matrimonio. Que se llame unión civil, dicen, que el matrimonio históricamente siempre ha sido la unión de un hombre y una mujer. Pues entonces que el voto de las mujeres reciba otro nombre, que el voto ha sido siempre históricamente una cosa de hombres. Y que el divorcio para las parejas del mismo sexo se llame “ruptura civil”, por si acaso. Pongamos los puntos sobre las íes, no nos paremos aquí, busquemos más términos para separar.
No entiendo esa objeción de conciencia a la carta que defiende ahora el PP. Yo quiero alegar objeción de conciencia para no pagar impuestos, señores. O para incumplir las normas de tráfico. La ley es para maricones, hombre, qué afrenta tener que cumplirla. Que vuelva Aznar, que el PP ha perdido el rumbo y ahora es anarquista.
Admito que no entiendo nada. Será que soy rojo, progre, traidor, radical, terrorista y maricón.
No lo entiendo, no entiendo ese interés que tienen algunos en evitar que sus vecinos, homosexuales, hagan con su vida lo que quieran. Pero, claro, ¿cómo pretenden casarse sin contar con su beneplácito, cómo se puede ser tan desconsiderado? Es una vergüenza, es una vergüenza atroz que hagan algo que sólo les atañe a ellos y a nadie más. ¿Cómo se atreven a intentar vivir como quieren? ¿A dónde vamos a llegar?
No entiendo que la Iglesia contradiga a su propio dios y que decida que a la Iglesia lo que es del César y a la Iglesia lo que es de la Iglesia, aunque también tengo que reconocer que nadie sabe tanto de homosexualidad como la Iglesia Católica. No entiendo dónde está la afrenta en que dos hombres o dos mujeres decidan formalizar su amor firmando ese contrato llamado matrimonio. No entiendo dónde está la traición a España que denuncia Ana Botella, la misma que considera más patriótico obedecer al Papa, un Jefe de Estado extranjero.
No entiendo qué tiene de malo que la unión entre personas del mismo sexo se llame matrimonio. Que se llame unión civil, dicen, que el matrimonio históricamente siempre ha sido la unión de un hombre y una mujer. Pues entonces que el voto de las mujeres reciba otro nombre, que el voto ha sido siempre históricamente una cosa de hombres. Y que el divorcio para las parejas del mismo sexo se llame “ruptura civil”, por si acaso. Pongamos los puntos sobre las íes, no nos paremos aquí, busquemos más términos para separar.
No entiendo esa objeción de conciencia a la carta que defiende ahora el PP. Yo quiero alegar objeción de conciencia para no pagar impuestos, señores. O para incumplir las normas de tráfico. La ley es para maricones, hombre, qué afrenta tener que cumplirla. Que vuelva Aznar, que el PP ha perdido el rumbo y ahora es anarquista.
Admito que no entiendo nada. Será que soy rojo, progre, traidor, radical, terrorista y maricón.
martes, 3 de mayo de 2005
Teletienda
Me estoy aficionando a los anuncios de teletienda, creo que algunos están a la altura de las películas de los Hermanos Marx. Y me encanta ese bucle temporal en el que están metidos, su constante repetición. Que se quede la sabiduría oriental con sus mantras, que nosotros tenemos la teletienda.
¿No habéis visto el del chef-o-matic? Si llamas ahora te regalan un libro con las recetas de las mejores cocinas, entre las que se incluye la americana, por supuesto.
También está el de la práctica bayeta mágica cuyo nombre no se me ha quedado. ¿Cómo ha limpiado su casa todos estos años sin esta bayeta que lo limpia absolutamente todo sin dejar ni rastro de polvo? Queme su vieja fregona y llame ahora.
¿Y qué decir del magic bullet, el mejor robot de cocina del mercado y que usarás todos los días? Obviemos que en el anuncio cada vez que el magic bullet pica algo cambian de plano, hay que tener fe en el producto.
¿Y el de Chuck Norris?
Bueno, pues eso.
¿No habéis visto el del chef-o-matic? Si llamas ahora te regalan un libro con las recetas de las mejores cocinas, entre las que se incluye la americana, por supuesto.
También está el de la práctica bayeta mágica cuyo nombre no se me ha quedado. ¿Cómo ha limpiado su casa todos estos años sin esta bayeta que lo limpia absolutamente todo sin dejar ni rastro de polvo? Queme su vieja fregona y llame ahora.
¿Y qué decir del magic bullet, el mejor robot de cocina del mercado y que usarás todos los días? Obviemos que en el anuncio cada vez que el magic bullet pica algo cambian de plano, hay que tener fe en el producto.
¿Y el de Chuck Norris?
Bueno, pues eso.
lunes, 2 de mayo de 2005
Lo único que me gusta es masturbarme
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Siempre se me han dado mal las relaciones humanas, desde pequeñito, y todo por culpa del sexo. Ya en el colegio me costaba relacionarme con otros niños, ya que a veces no sabía si yo era real o si lo eran ellos o si lo único real eran nuestros padres, y todo lo demás -niños, escuelas, maestros- no era más que una gran alucinación colectiva, lo que explicaría un montón de cosas. Lo único que me parecía auténtico entonces, y ahora, era el sexo, o las pulsiones sexuales, por expresarme de forma más académica. Recuerdo que cierta vez, cuando tenía 6 ó 7 años, me dediqué a tirar con pasión una y otra vez mi lápiz al suelo para poder mirarle con fruición las bragas a la chica que se sentaba frente a mí. Penosamente para mí, al finalizar la clase la profesora me exigió que le entregara el ejercicio que teníamos que haber realizado durante la hora de clase, hora que había dedicado a estudiar compulsivamente la ropa interior de una compañera, pero no podía confesarlo frente a los niños y niñas que me miraban avergonzados de mi nula capacidad trabajadora. Fue la primera de tantas veces que mi obsesión me llevó al fracaso.
Con mi primera novia descubrí lo difícil que es que suene razonable y natural la petición “vístete de colegiala y hazme una felación”. Muchas veces, después de hacer el amor, me daba por hablar del nacionalismo vasco, ante su estupor primero e indignación después. Por alguna extraña razón, no le gustaba que hacer el amor con ella me recordase a Otegi e Ibarretxe.
Hace unos días, con mi inconsciencia natural, acabé contándole con entusiasmo a una chica, novia de un amigo, cómo descubrí la masturbación con las revistas guarras que le robaba a mi padre (hablar de mi padre nos llevaría demasiado tiempo, tan sólo mencionaré que es un agradable señor jubilado que dedica su tiempo a coleccionar películas porno con un entusiasmo digno de admiración). La chica me miraba como si fuera un pervertido. Para salir del paso, conduje la conversación hacia el tema de los ligres y tigones, aberraciones de la naturaleza que, bien pensado, también están algo relacionados con el sexo, ya que son híbridos producto de uniones antinaturales ante Dios, para los no expertos.
En fin, que lo único que se me da bien es la masturbación, aunque siga siendo un vicio oscuro que debemos ocultar. Y si no me creen, prueben a mencionarla como afición en sus currículum a la hora de buscar trabajo.
Siempre se me han dado mal las relaciones humanas, desde pequeñito, y todo por culpa del sexo. Ya en el colegio me costaba relacionarme con otros niños, ya que a veces no sabía si yo era real o si lo eran ellos o si lo único real eran nuestros padres, y todo lo demás -niños, escuelas, maestros- no era más que una gran alucinación colectiva, lo que explicaría un montón de cosas. Lo único que me parecía auténtico entonces, y ahora, era el sexo, o las pulsiones sexuales, por expresarme de forma más académica. Recuerdo que cierta vez, cuando tenía 6 ó 7 años, me dediqué a tirar con pasión una y otra vez mi lápiz al suelo para poder mirarle con fruición las bragas a la chica que se sentaba frente a mí. Penosamente para mí, al finalizar la clase la profesora me exigió que le entregara el ejercicio que teníamos que haber realizado durante la hora de clase, hora que había dedicado a estudiar compulsivamente la ropa interior de una compañera, pero no podía confesarlo frente a los niños y niñas que me miraban avergonzados de mi nula capacidad trabajadora. Fue la primera de tantas veces que mi obsesión me llevó al fracaso.
Con mi primera novia descubrí lo difícil que es que suene razonable y natural la petición “vístete de colegiala y hazme una felación”. Muchas veces, después de hacer el amor, me daba por hablar del nacionalismo vasco, ante su estupor primero e indignación después. Por alguna extraña razón, no le gustaba que hacer el amor con ella me recordase a Otegi e Ibarretxe.
Hace unos días, con mi inconsciencia natural, acabé contándole con entusiasmo a una chica, novia de un amigo, cómo descubrí la masturbación con las revistas guarras que le robaba a mi padre (hablar de mi padre nos llevaría demasiado tiempo, tan sólo mencionaré que es un agradable señor jubilado que dedica su tiempo a coleccionar películas porno con un entusiasmo digno de admiración). La chica me miraba como si fuera un pervertido. Para salir del paso, conduje la conversación hacia el tema de los ligres y tigones, aberraciones de la naturaleza que, bien pensado, también están algo relacionados con el sexo, ya que son híbridos producto de uniones antinaturales ante Dios, para los no expertos.
En fin, que lo único que se me da bien es la masturbación, aunque siga siendo un vicio oscuro que debemos ocultar. Y si no me creen, prueben a mencionarla como afición en sus currículum a la hora de buscar trabajo.
domingo, 1 de mayo de 2005
sábado, 30 de abril de 2005
Four seasons in one day
Creo que he olvidado la mitad de las cosas que me apasionaban hace años. O quizás no, pero ni siquiera sé si importa.
viernes, 29 de abril de 2005
jueves, 28 de abril de 2005
Legados
El otro día en el autobús, junto a mi asiento, descubrí una pintada que decía:
M y D 9-1-98
Viernes
19:30
Había pasado una barbaridad de tiempo desde que aquellos dos enamorados habían escrito eso. Me pregunté quiénes serían, si seguirían juntos tanto tiempo después. ¿Serían felices?
M y D 9-1-98
Viernes
19:30
Había pasado una barbaridad de tiempo desde que aquellos dos enamorados habían escrito eso. Me pregunté quiénes serían, si seguirían juntos tanto tiempo después. ¿Serían felices?
miércoles, 27 de abril de 2005
martes, 26 de abril de 2005
La vida en Sodoma
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
La aprobación hace unos días en el Congreso del matrimonio entre homosexuales ya ha provocado las primeras reacciones entre el clero de Este País: no, no han acudido en masa a los juzgados para casarse, en parte porque la ley todavía tiene que pasar por el Senado y en parte porque son un poco tímidos. Las reacciones han sido las que se esperaban: para empezar, pedir a los funcionarios católicos que se nieguen a casar homosexuales por razones de conciencia. Una respuesta inteligente por parte del Gobierno sería cerrar el flujo de dinero estatal para la Iglesia Católica alegando “razones de conciencia”. Como personas coherentes, deberían aceptarlo. Además, eso de que el Estado subvencione a la Iglesia se puede entender como una forma de pérfido comunismo, qué quieren que les diga, y ya sabemos lo que piensa la Iglesia del comunismo.
También dice la Iglesia que el matrimonio es únicamente la unión ante Dios entre un hombre y una mujer y que el matrimonio homosexual es una aberración que ataca a tan sagrado concepto. Extraña, sin duda, el empeño de la Iglesia por apropiarse del concepto de matrimonio, como si los paganos no se casaran antes del cristianismo (por lo visto, romanos y griegos vivían en concubinato, lo que confirma que cualquier tiempo pasado fue mejor). Hay quien se pregunta indignado que cómo se van a casar los homosexuales, si desde tiempos inmemoriales el matrimonio siempre ha sido cosa de un hombre y una mujer (o más, en el caso de que haya amantes), forma de razonar con la que grandes hombres del pasado defendieron la esclavitud, el feudalismo, la segregación racial, el absolutismo, la situación subordinada de la mujer (¡pero cómo va a votar la mujer, si nunca lo ha hecho!), etc.
Alguna que otra crítica exige que no se use la palabra “matrimonio” para las uniones civiles entre homosexuales, que todavía hay clases, y que el matrimonio homosexual se debería calificar como “unión civil” o buscar algún otro nombre alternativo por lo que comento un poco más arriba: la apropiación del concepto de matrimonio por parte de la Iglesia y la derecha católica. Así, su sensibilidad no se vería afectada y el matrimonio bueno sería el suyo, el de toda la vida y consagrado ante Dios, mientras que lo de los homosexuales no sería más que una unión civil cutre, ya que sería un grave insulto equipararlos. Hay quien pretende disimular y centra su crítica en que no se puede usar la palabra “matrimonio” para una unión en la que no hay ninguna madre, lo que demuestra que muchos cuando piensan en las bodas entre homosexuales sólo se imaginan a Boris Izaguirre y Jesús Vázquez besándose. Imagino que el concepto “lesbiana” es demasiado complejo para algunas mentes. Es más, ¿qué mejor matrimonio que la unión de dos madres? Bromas aparte, a lo mejor deberíamos revisar entonces el término “patrimonio”.
Otra crítica relacionada con el espinoso asunto de la palabreja “matrimonio” se manifiesta erigiéndose como guardián del idioma, esgrimiendo el diccionario de la RAE y gritando bien alto que la Real Academia de la Lengua define el matrimonio únicamente como la unión entre un hombre y una mujer. Imagino que sería una pérdida de tiempo explicar a estas personas que difícilmente un diccionario puede recoger la acepción de un término antes de que esta acepción sea una realidad.
Y esto es sólo el principio, amigos. Me parece ya estar viendo manifestaciones convocadas por el PP con pancartas que dicen “Zapatero nos quiere obligar a casarnos con otros hombres”...
La aprobación hace unos días en el Congreso del matrimonio entre homosexuales ya ha provocado las primeras reacciones entre el clero de Este País: no, no han acudido en masa a los juzgados para casarse, en parte porque la ley todavía tiene que pasar por el Senado y en parte porque son un poco tímidos. Las reacciones han sido las que se esperaban: para empezar, pedir a los funcionarios católicos que se nieguen a casar homosexuales por razones de conciencia. Una respuesta inteligente por parte del Gobierno sería cerrar el flujo de dinero estatal para la Iglesia Católica alegando “razones de conciencia”. Como personas coherentes, deberían aceptarlo. Además, eso de que el Estado subvencione a la Iglesia se puede entender como una forma de pérfido comunismo, qué quieren que les diga, y ya sabemos lo que piensa la Iglesia del comunismo.
También dice la Iglesia que el matrimonio es únicamente la unión ante Dios entre un hombre y una mujer y que el matrimonio homosexual es una aberración que ataca a tan sagrado concepto. Extraña, sin duda, el empeño de la Iglesia por apropiarse del concepto de matrimonio, como si los paganos no se casaran antes del cristianismo (por lo visto, romanos y griegos vivían en concubinato, lo que confirma que cualquier tiempo pasado fue mejor). Hay quien se pregunta indignado que cómo se van a casar los homosexuales, si desde tiempos inmemoriales el matrimonio siempre ha sido cosa de un hombre y una mujer (o más, en el caso de que haya amantes), forma de razonar con la que grandes hombres del pasado defendieron la esclavitud, el feudalismo, la segregación racial, el absolutismo, la situación subordinada de la mujer (¡pero cómo va a votar la mujer, si nunca lo ha hecho!), etc.
Alguna que otra crítica exige que no se use la palabra “matrimonio” para las uniones civiles entre homosexuales, que todavía hay clases, y que el matrimonio homosexual se debería calificar como “unión civil” o buscar algún otro nombre alternativo por lo que comento un poco más arriba: la apropiación del concepto de matrimonio por parte de la Iglesia y la derecha católica. Así, su sensibilidad no se vería afectada y el matrimonio bueno sería el suyo, el de toda la vida y consagrado ante Dios, mientras que lo de los homosexuales no sería más que una unión civil cutre, ya que sería un grave insulto equipararlos. Hay quien pretende disimular y centra su crítica en que no se puede usar la palabra “matrimonio” para una unión en la que no hay ninguna madre, lo que demuestra que muchos cuando piensan en las bodas entre homosexuales sólo se imaginan a Boris Izaguirre y Jesús Vázquez besándose. Imagino que el concepto “lesbiana” es demasiado complejo para algunas mentes. Es más, ¿qué mejor matrimonio que la unión de dos madres? Bromas aparte, a lo mejor deberíamos revisar entonces el término “patrimonio”.
Otra crítica relacionada con el espinoso asunto de la palabreja “matrimonio” se manifiesta erigiéndose como guardián del idioma, esgrimiendo el diccionario de la RAE y gritando bien alto que la Real Academia de la Lengua define el matrimonio únicamente como la unión entre un hombre y una mujer. Imagino que sería una pérdida de tiempo explicar a estas personas que difícilmente un diccionario puede recoger la acepción de un término antes de que esta acepción sea una realidad.
Y esto es sólo el principio, amigos. Me parece ya estar viendo manifestaciones convocadas por el PP con pancartas que dicen “Zapatero nos quiere obligar a casarnos con otros hombres”...
lunes, 25 de abril de 2005
Heridas
Subo el volumen de la música tan alto como para acallar mis pensamientos. Sé que se quejan de mi silencio cuando me preguntan si guardo alguna esperanza en el corazón, pero precisamente si la oculto es para que nadie me la quite.
domingo, 24 de abril de 2005
Revelaciones
Iba paseando con mi primera ex novia por las calles de Málaga cuando se nos acercó una gitana para vendernos algo, no sé si flores o algo parecido porque no me fijé demasiado. Recuerdo que para convencerme de la compra me dijo "para ella", mientras señalaba a mi ex. Yo estuve tentado de decirle: "Mire, señora, ésta es mi ex novia, y no me hablo con ella, sólo nos paseamos". Le dije a mi ex lo que había pensado y se rió mucho.
Pasado un rato sonó el móvil de mi ex. Era el príncipe de los enanos, su actual pareja, que le pedía que comprara nata porque no le quedaba en casa. Entonces me sentí muy desgraciado y pensé, de forma un tanto infantil, que a mí las mujeres no me traían nata a casa. No soy un tío fascinante al que le traen la nata a casa en vez de tener que ir a comprarla como todo hijo de vecino, me dije. Esta cuestión a cualquiera le habría parecido, por lo menos, totalmente idiota, pero a mí me pareció en aquel momento algo importantísimo.
Creo que no descansaré hasta conseguir algún día una prueba de amor semejante. Y eso que no me gusta la nata.
Pasado un rato sonó el móvil de mi ex. Era el príncipe de los enanos, su actual pareja, que le pedía que comprara nata porque no le quedaba en casa. Entonces me sentí muy desgraciado y pensé, de forma un tanto infantil, que a mí las mujeres no me traían nata a casa. No soy un tío fascinante al que le traen la nata a casa en vez de tener que ir a comprarla como todo hijo de vecino, me dije. Esta cuestión a cualquiera le habría parecido, por lo menos, totalmente idiota, pero a mí me pareció en aquel momento algo importantísimo.
Creo que no descansaré hasta conseguir algún día una prueba de amor semejante. Y eso que no me gusta la nata.
sábado, 23 de abril de 2005
Maratón
Querida Adela:
Tu silencio me hace pensar que no te conectas y por consiguiente no lees mis emails, cosa que me tomo como una ofensa personal por tener contigo otra disputa, que hace tiempo que no discutimos (principalmente porque no nos vemos). Pienso que nuestra historia es como una larga persecución en la que al final te cansaste de que te persiguiera, luego yo también me cansé de perseguirte y después, no sé por qué, empezaste tú a perseguirme a mí, aunque no empujada por el mismo espíritu romántico, y, por qué no decirlo, libidinoso, que me impulsaba a mí tras tus pasos veloces. En resumen, que habríamos triunfado en alguno de los equipos de relevos de las olimpiadas si estos fueran mixtos.
Si te apetece perseguirme el domingo, saldré a las siete a dar un paseo.
Un beso.
Tu silencio me hace pensar que no te conectas y por consiguiente no lees mis emails, cosa que me tomo como una ofensa personal por tener contigo otra disputa, que hace tiempo que no discutimos (principalmente porque no nos vemos). Pienso que nuestra historia es como una larga persecución en la que al final te cansaste de que te persiguiera, luego yo también me cansé de perseguirte y después, no sé por qué, empezaste tú a perseguirme a mí, aunque no empujada por el mismo espíritu romántico, y, por qué no decirlo, libidinoso, que me impulsaba a mí tras tus pasos veloces. En resumen, que habríamos triunfado en alguno de los equipos de relevos de las olimpiadas si estos fueran mixtos.
Si te apetece perseguirme el domingo, saldré a las siete a dar un paseo.
Un beso.
viernes, 22 de abril de 2005
Viajes
He pensado que debería irme lejos, a algún sitio, y buscarme a mí mismo, ya que aquí no me encuentro, lo que quiere decir que existo en algún otro lugar o bien no existo, sino que soy una alucinación colectiva, lo que explicaría muchas cosas. Si me encuentro, me preguntaré a mí mismo (a mi otro yo, se entiende) qué tal es mi vida allí, porque también cabe la posibilidad, no lo descartemos, de que mis otros yo quieran buscarse en otra parte.
jueves, 21 de abril de 2005
Tous les garçons et les filles
A pesar de todos mis esfuerzos, cada día me alejo más de la vida. No sé cómo evitarlo.
miércoles, 20 de abril de 2005
Rien ne va plus
Caía la tarde y, al doblar la esquina, una tristísima música de clarinete me envolvió. Me giré y vi que procedía de un músico ambulante. Me detuve en el paso de cebra, esperé a que el semáforo se pusiera en verde y, mientras cruzaba, se ocultaba el sol y me iba alejando de la música, pensé: "este sería un buen final".
martes, 19 de abril de 2005
Elecciones vascas
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Este fin de semana se han celebrado los comicios en el País Vasco, por lo que, como es natural, me obligan a escribir sobre ello, lo que ha provocado que me pasara toda la tarde, de rodillas y entre lágrimas, repitiendo una y otra vez: eli, eli, ¿lama sabactani?, que significa “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, para los legos en historia bíblica (vasca y española).
A pesar de esta falta de entusiasmo por mi parte, posiblemente estas elecciones hayan sido las más interesantes que se han celebrado en el País Vasco desde un punto de vista decididamente anarquista. ¿Que por qué? Porque lo digo yo. Si necesita usted algún razonamiento más socrático y menos autoritario, le diré que porque el resultado lleva a la ingobernabilidad absoluta. Cuando todo el mundo esperaba una victoria arrolladora del tripartito (menos María San Gil), resulta que PP y PSOE consiguen un escaño más. Esto habrá llevado, pensará usted, a que Otegi, el vasco más guapo del País Vasco, gritara, aterrado, “¡el Apocalipsis!”, pero no ha sido así, no, ya que el Partido de las Cajeras de Eroski, en palabras de nuestros amigos de La Página Definitiva, ha logrado la anonadante cantidad de 9 escaños y 150.000 votos. Qué de comunistas hay en el País Vasco, murmurará el analista político poco avezado. Pues va a ser que no, pero ése es otro tema.
El tripartito, más Aralar, si pactan, suman 33 escaños, los mismos que PP y PSOE. ¿Qué va a pasar en la votación de investidura del lehendakari? ¿Aparecerá un lehendakari por sorpresa, a la manera de Juan Pablo II? Yo no sé lo que pensarán las mocitas del Partido Comunista de las Tierras Vascas sobre la idea de tener un lehendakari polaco, y es que posiblemente la decisión pasará por sus manos para romper empates, lo que, se lo digo yo, animará sin duda las tertulias televisivas y los debates en el Congreso como mínimo los próximos cuatro años (y como máximo y opción más realista, toda la vida). Como hay que estar atento a todas las oportunidades que brinda esta vida, aprovecho estas líneas para ofrecerme como lehendakari, por si me están leyendo esas simpatiquísimas y hermosísimas mujeres (no es peloteo). Así enseguida tendríamos fumata blanca y habemus lehendakari.
Por cierto, se me olvidaba comentar en profundidad el resultado de las elecciones vascas: ganaron todos, como siempre.
Este fin de semana se han celebrado los comicios en el País Vasco, por lo que, como es natural, me obligan a escribir sobre ello, lo que ha provocado que me pasara toda la tarde, de rodillas y entre lágrimas, repitiendo una y otra vez: eli, eli, ¿lama sabactani?, que significa “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, para los legos en historia bíblica (vasca y española).
A pesar de esta falta de entusiasmo por mi parte, posiblemente estas elecciones hayan sido las más interesantes que se han celebrado en el País Vasco desde un punto de vista decididamente anarquista. ¿Que por qué? Porque lo digo yo. Si necesita usted algún razonamiento más socrático y menos autoritario, le diré que porque el resultado lleva a la ingobernabilidad absoluta. Cuando todo el mundo esperaba una victoria arrolladora del tripartito (menos María San Gil), resulta que PP y PSOE consiguen un escaño más. Esto habrá llevado, pensará usted, a que Otegi, el vasco más guapo del País Vasco, gritara, aterrado, “¡el Apocalipsis!”, pero no ha sido así, no, ya que el Partido de las Cajeras de Eroski, en palabras de nuestros amigos de La Página Definitiva, ha logrado la anonadante cantidad de 9 escaños y 150.000 votos. Qué de comunistas hay en el País Vasco, murmurará el analista político poco avezado. Pues va a ser que no, pero ése es otro tema.
El tripartito, más Aralar, si pactan, suman 33 escaños, los mismos que PP y PSOE. ¿Qué va a pasar en la votación de investidura del lehendakari? ¿Aparecerá un lehendakari por sorpresa, a la manera de Juan Pablo II? Yo no sé lo que pensarán las mocitas del Partido Comunista de las Tierras Vascas sobre la idea de tener un lehendakari polaco, y es que posiblemente la decisión pasará por sus manos para romper empates, lo que, se lo digo yo, animará sin duda las tertulias televisivas y los debates en el Congreso como mínimo los próximos cuatro años (y como máximo y opción más realista, toda la vida). Como hay que estar atento a todas las oportunidades que brinda esta vida, aprovecho estas líneas para ofrecerme como lehendakari, por si me están leyendo esas simpatiquísimas y hermosísimas mujeres (no es peloteo). Así enseguida tendríamos fumata blanca y habemus lehendakari.
Por cierto, se me olvidaba comentar en profundidad el resultado de las elecciones vascas: ganaron todos, como siempre.
lunes, 18 de abril de 2005
domingo, 17 de abril de 2005
Pavlov
Somos animales de costumbres. Seguimos esperando, por ejemplo, que el teléfono suene a la hora que solía, aunque sabemos que ya no lo hará.
sábado, 16 de abril de 2005
viernes, 15 de abril de 2005
Sintonías
A veces pienso que las sintonías de las series de antes, como "El Equipo A", "El coche fantástico", "MacGyver", y etcétera, eran así de pegadizas porque formaban parte de un gran plan de la CIA para programarnos (contra el comunismo o algo así).
jueves, 14 de abril de 2005
Málaga
Ahora Málaga quiere ser Ciudad Cultural Europea en el 2016. Finalmente puede que haya heredado el carácter de esta ciudad, que hace planes para muy largo plazo. Me pregunto dónde estaré entonces, con 37 años, y dónde estoy ahora.
miércoles, 13 de abril de 2005
American Splendor
Ayer vi American Splendor, biopic sobre el guionista de cómics, antihéroe y perdedor vocacional, Harvey Pekar, película que recomiendo desde aquí. Como llegué al cine muy pronto decidí pasar por la tienda donde trabaja mi ex novia, simplemente para saludarla, pero, claro, a esas horas estaba cerrada (la tienda). Después de la película, Artevic y yo mantuvimos una de nuestras habituales charlas sobre cómo salvar el mundo, el arte y el amor (no necesariamente por este orden).
Por otra parte, me ha dicho Lara que me mandará las notas sobre mis poemas esta semana, lo cual es una buena noticia aunque me obligará a trabajar en ellos, y soy un vago vocacional. Trabajaré en ellos con la inconfesable intención de presentarme a otro concurso y volver a ganar una placa conmemorativa sin valor.
Por otra parte, me ha dicho Lara que me mandará las notas sobre mis poemas esta semana, lo cual es una buena noticia aunque me obligará a trabajar en ellos, y soy un vago vocacional. Trabajaré en ellos con la inconfesable intención de presentarme a otro concurso y volver a ganar una placa conmemorativa sin valor.
martes, 12 de abril de 2005
El Papa bueno
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
En menos de un mes nos han dejado el Papa malo, el del Palmar de Troya, y el Papa bueno, el del Vaticano (este último no nos ha dejado del todo, y si no me creen prueben a encender la tele o abrir el periódico). Este cronista esperaba que le llegara al correo el billete de avión a cuenta de El Otro Diario con destino Roma para cubrir desde allí la noticia como es debido, aunque he de reconocer que más seductor es cubrir el carnaval de Río que estar entre curas y monjas, pero Roma bien vale un sacrificio. Pero no, finalmente no me llegó nada, así que tuve que seguir las exequias desde el salón de casa, como todo hijo de vecino. Mi madre, que preparaba el cocido mientras comentaba a voz en grito las virtudes de Juan Pablo II (entre las que se incluía ser amigo de sus amigos), me echó en cara que ver la tele no era periodismo de investigación ni era nada. A mí me molestó su falta de fe en mí, así que en señal de protesta no repetí postre. Hay que decir a su favor que razón no le falta y que pienso seguir las elecciones vascas por la tele, como dios manda, y luego escribir sobre ello sin el menor rubor.
Volviendo a Juan Pablo II, se ha ido el Papa diplomático (en la senda de grandes diplomáticos como von Ribbentrop, Molotov o Kissinger), el Papa de la eterna sonrisa. Llamaba aberraciones a los homosexuales, recomendaba a los africanos que no usaran condón -que más cristiano era morir de SIDA-, y exigía a los abogados católicos que se aferraran a la objeción de conciencia en casos de divorcio, pero siempre hacía todo esto con una encantadora sonrisa.
Se ha ido el Papa amable, del que recordamos sus abrazos a benefactores de la humanidad como Pinochet y Castro; abrazos, eso sí, varoniles y sin mariconadas, para dejar clara la postura del Vaticano en lo referente a la homosexualidad.
Nos ha dejado el Papa que luchó con todas sus fuerzas contra la Teología de la Liberación, por atea y pecaminosa, ya que todo el mundo sabe que eso de ayudar a los pobres es una errata de la Biblia.
El Papa mediático (incluso después de muerto, como el Cid).
Por cierto, leo con sorpresa que en el Vaticano se planea elegir un Papa “de transición”, es decir, un Papa de edad avanzada que duraría sólo un par de años, nada de un papado largo. Yo no sé lo que pensarán ustedes, pero si cuando se muera el próximo Papa nos van a torturar otra semanita entera con el funeral, el testamento, obra y milagros, el camarlengo y etcétera, entonces, por humanidad, deberían elegir a un chaval de veinte años, hombre.
En menos de un mes nos han dejado el Papa malo, el del Palmar de Troya, y el Papa bueno, el del Vaticano (este último no nos ha dejado del todo, y si no me creen prueben a encender la tele o abrir el periódico). Este cronista esperaba que le llegara al correo el billete de avión a cuenta de El Otro Diario con destino Roma para cubrir desde allí la noticia como es debido, aunque he de reconocer que más seductor es cubrir el carnaval de Río que estar entre curas y monjas, pero Roma bien vale un sacrificio. Pero no, finalmente no me llegó nada, así que tuve que seguir las exequias desde el salón de casa, como todo hijo de vecino. Mi madre, que preparaba el cocido mientras comentaba a voz en grito las virtudes de Juan Pablo II (entre las que se incluía ser amigo de sus amigos), me echó en cara que ver la tele no era periodismo de investigación ni era nada. A mí me molestó su falta de fe en mí, así que en señal de protesta no repetí postre. Hay que decir a su favor que razón no le falta y que pienso seguir las elecciones vascas por la tele, como dios manda, y luego escribir sobre ello sin el menor rubor.
Volviendo a Juan Pablo II, se ha ido el Papa diplomático (en la senda de grandes diplomáticos como von Ribbentrop, Molotov o Kissinger), el Papa de la eterna sonrisa. Llamaba aberraciones a los homosexuales, recomendaba a los africanos que no usaran condón -que más cristiano era morir de SIDA-, y exigía a los abogados católicos que se aferraran a la objeción de conciencia en casos de divorcio, pero siempre hacía todo esto con una encantadora sonrisa.
Se ha ido el Papa amable, del que recordamos sus abrazos a benefactores de la humanidad como Pinochet y Castro; abrazos, eso sí, varoniles y sin mariconadas, para dejar clara la postura del Vaticano en lo referente a la homosexualidad.
Nos ha dejado el Papa que luchó con todas sus fuerzas contra la Teología de la Liberación, por atea y pecaminosa, ya que todo el mundo sabe que eso de ayudar a los pobres es una errata de la Biblia.
El Papa mediático (incluso después de muerto, como el Cid).
Por cierto, leo con sorpresa que en el Vaticano se planea elegir un Papa “de transición”, es decir, un Papa de edad avanzada que duraría sólo un par de años, nada de un papado largo. Yo no sé lo que pensarán ustedes, pero si cuando se muera el próximo Papa nos van a torturar otra semanita entera con el funeral, el testamento, obra y milagros, el camarlengo y etcétera, entonces, por humanidad, deberían elegir a un chaval de veinte años, hombre.
lunes, 11 de abril de 2005
Recuerdos
A veces estoy paseando por la calle y recuerdo un olor, una sensación o un episodio de mi vida. Y no puedo evitar ponerme un poco triste.
domingo, 10 de abril de 2005
Retrato de una chica
No era guapa. Demasiado delgada, el pelo negro y encrespado, ojos soñadores de loca, sonrisa siempre triste. Vestía de forma desastrada, como si de esa manera pretendiera decirte que su vida era un completo caos. Cuando reía lo hacía siempre como si fuera la primera vez. Era una excelente escritora y tenía una sensibilidad a prueba de bombas. Siempre estaba sola.
sábado, 9 de abril de 2005
Ligando
Una vez en el tren se me acercaron dos chicas y me preguntaron entre risas nerviosas: "Perdona, ¿eres el adivino de la tele?"
Contesté: "Sí, soy yo".
Contesté: "Sí, soy yo".
viernes, 8 de abril de 2005
Hombre de los 90
Creo que me he quedado estancado en los 90. Muchas veces, al ver que una película es de 1992 pienso que es de ayer mismo... cuando en realidad ya tiene 13 años. No es extraño que a veces me acusen de inmaduro, si creo que todavía estoy viviendo en la década de los 90...
Y lo peor es que a veces me pasa con películas de los 80.
Y lo peor es que a veces me pasa con películas de los 80.
jueves, 7 de abril de 2005
miércoles, 6 de abril de 2005
Calles de Madrid
Estuve pensando ayer en el autobús que vivimos sin sorprendernos en absoluto por la tecnología actual. Hemos crecido con ella, así que en ningún momento nos paramos a pensar la maravilla que es que un avión vuele ni nos llama la atención las respuestas de la medicina hoy en día frente a enfermedades de las que morían hace 100 años. Hemos perdido capacidad de asombro.
Pensé en eso porque recordé lo entusiasmado que estaba cuando hice mis primeros viajes en metro el año pasado en Madrid. Bueno, me parece que también estuve de pequeño, pero apenas lo recuerdo. El caso es que Natalia fue quien me enseñó a orientarme en él y algunas cosillas más, lo que hacía que me comportase como un niño al descubrir algo nuevo. También me besó unas cuantas veces en el metro, lo que siempre está bien. Unos meses después, al pasar casi un día entero en Madrid, estuve viajando en metro yo solito y me sentía orgulloso de ello (ya ven qué gilipollas). Por otra parte, siempre había pensado que sería Alba quien me descubriría el metro de Madrid, pero aunque siempre estaba el proyecto de ir nunca llegamos a hacerlo. No sé por qué.
Pensé en eso porque recordé lo entusiasmado que estaba cuando hice mis primeros viajes en metro el año pasado en Madrid. Bueno, me parece que también estuve de pequeño, pero apenas lo recuerdo. El caso es que Natalia fue quien me enseñó a orientarme en él y algunas cosillas más, lo que hacía que me comportase como un niño al descubrir algo nuevo. También me besó unas cuantas veces en el metro, lo que siempre está bien. Unos meses después, al pasar casi un día entero en Madrid, estuve viajando en metro yo solito y me sentía orgulloso de ello (ya ven qué gilipollas). Por otra parte, siempre había pensado que sería Alba quien me descubriría el metro de Madrid, pero aunque siempre estaba el proyecto de ir nunca llegamos a hacerlo. No sé por qué.
martes, 5 de abril de 2005
lunes, 4 de abril de 2005
Tras la masacre. Una crítica
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Llega a nuestras pantallas la nueva producción de la FAES precedida de la pertinente polémica de todo taquillazo. Este crítico, que se ha criado mamando de las tetas de Bergman (Ingmar, por desgracia) y Truffaut, puede declarar, y sin haber cobrado nada, como siempre, que nos encontramos posiblemente ante el primer paso para acabar con la crisis del cine patrio. ¿Podemos hablar de la “Nouvelle vague” a la española? Podemos y es nuestro deber como españoles.
El argumento del cortometraje (puesto que se trata de un corto, ya que lo bueno si breve es dos veces bueno) es sencillo: una organización criminal, como la Spectra de las películas de James Bond, conocida como la Izquierda, pretende derrocar al gobierno con la ayuda de unos terroristas islámicos que a su vez reciben ayuda de otra organización criminal: la ETA. Sólo un hombre se interpone ante estos criminales, como Clint Eastwood en tantas películas: José María Aznar, el héroe del film. Después de unos cuantos circunloquios y giros argumentales totalmente inesperados, la película concluye de forma que sugiere la posibilidad de secuelas en el futuro (y no sólo mentales).
Pasando a detalles más técnicos, y por criticar algo de esta obra maestra, podríamos afirmar con la boca pequeña que se abusa de la voz en off, que es el recurso más fácil a la hora de explicar cualquier cosa, algo que se aprecia en mencionar “la Izquierda” cada vez que aparece en pantalla un elemento subversivo de dicha organización, situación que podía haberse resuelto más de una vez con un simple subtitulado y otras veces directamente no hacía falta al tratarse de algún personaje previamente aludido como perteneciente a ella. Aplaudimos el uso del eco cuando hablan los dirigentes de la Izquierda, forma sutil de expresar que o bien hablan desde el Infierno o bien se ocultan en cuevas como Bin Laden, el malo malísimo por antonomasia que por desgracia no aparece en esta peli (bueno, tal vez haga un breve cameo que este cronista no ha advertido por la falta de sueño). Por otra parte, se aprecia un extraño lirismo más propio de una película oriental que de una producción nacional, como lo demuestra el uso reiterativo del mantra “pásalo”, que es una constante durante todo el metraje, casi podríamos decir que es el leitmotiv de la película: “pásalo”, “pásalo”, “pásalo”. Aprecien cómo la palabra es acariciada por los labios, por la lengua. Es el elemento erótico del film, sin duda.
En resumen, la película del año. Pásalo.
Llega a nuestras pantallas la nueva producción de la FAES precedida de la pertinente polémica de todo taquillazo. Este crítico, que se ha criado mamando de las tetas de Bergman (Ingmar, por desgracia) y Truffaut, puede declarar, y sin haber cobrado nada, como siempre, que nos encontramos posiblemente ante el primer paso para acabar con la crisis del cine patrio. ¿Podemos hablar de la “Nouvelle vague” a la española? Podemos y es nuestro deber como españoles.
El argumento del cortometraje (puesto que se trata de un corto, ya que lo bueno si breve es dos veces bueno) es sencillo: una organización criminal, como la Spectra de las películas de James Bond, conocida como la Izquierda, pretende derrocar al gobierno con la ayuda de unos terroristas islámicos que a su vez reciben ayuda de otra organización criminal: la ETA. Sólo un hombre se interpone ante estos criminales, como Clint Eastwood en tantas películas: José María Aznar, el héroe del film. Después de unos cuantos circunloquios y giros argumentales totalmente inesperados, la película concluye de forma que sugiere la posibilidad de secuelas en el futuro (y no sólo mentales).
Pasando a detalles más técnicos, y por criticar algo de esta obra maestra, podríamos afirmar con la boca pequeña que se abusa de la voz en off, que es el recurso más fácil a la hora de explicar cualquier cosa, algo que se aprecia en mencionar “la Izquierda” cada vez que aparece en pantalla un elemento subversivo de dicha organización, situación que podía haberse resuelto más de una vez con un simple subtitulado y otras veces directamente no hacía falta al tratarse de algún personaje previamente aludido como perteneciente a ella. Aplaudimos el uso del eco cuando hablan los dirigentes de la Izquierda, forma sutil de expresar que o bien hablan desde el Infierno o bien se ocultan en cuevas como Bin Laden, el malo malísimo por antonomasia que por desgracia no aparece en esta peli (bueno, tal vez haga un breve cameo que este cronista no ha advertido por la falta de sueño). Por otra parte, se aprecia un extraño lirismo más propio de una película oriental que de una producción nacional, como lo demuestra el uso reiterativo del mantra “pásalo”, que es una constante durante todo el metraje, casi podríamos decir que es el leitmotiv de la película: “pásalo”, “pásalo”, “pásalo”. Aprecien cómo la palabra es acariciada por los labios, por la lengua. Es el elemento erótico del film, sin duda.
En resumen, la película del año. Pásalo.
domingo, 3 de abril de 2005
sábado, 2 de abril de 2005
Concursos literarios
Resulta que finalmente me ha llegado un mensaje del jurado de Málagacrea en el que me informan de que han decidido otorgarme una mención especial y una fabulosa placa decorativa sin el menor valor económico. Yo me había presentado por el vil metal, pero, en fin, si la placa es en forma de bandejita al menos podré utilizarla para servir canapés.
No es que sea el Premio Especial del Jurado de Cannes, sino que además ni se le parece.
No es que sea el Premio Especial del Jurado de Cannes, sino que además ni se le parece.
viernes, 1 de abril de 2005
De farmacias
Hoy he observado que el farmacéutico que me atendía llevaba un anillo de calavera (por cierto, igualito que uno que tenía yo hace años). Teniendo en cuenta que la gran mayoría de clientes de esa farmacia son personas mayores me pareció que no debía resultar demasiado tranquilizador ver la calavera en la mano que te da el medicamento.
jueves, 31 de marzo de 2005
Walking around
Hoy he estado paseando por la playa, que todavía no está invadida por hordas de turistas, y estuve pensando que estaría bien que todos los días fueran paseos despreocupados por una playa vacía, como si hubiera sido el fin del mundo y, claro, ya no quedaran problemas por resolver.
miércoles, 30 de marzo de 2005
Tiempo
Es curioso cómo pasa el tiempo. Cómo nos pasa por encima, más bien. Cuesta creer que estuvimos allí y entonces.
martes, 29 de marzo de 2005
lunes, 28 de marzo de 2005
A Franco lo descabalgan
Iba Francisco Franco (ese hombre, español universal, martillo de herejes), cabalgando tranquilamente por Madrid sin molestar a nadie cuando, de pronto, con nocturnidad y alevosía, una horda de ganapanes al servicio del contubernio judío-masón-socialista se echó sobre él por la espalda, y así, a traición, consiguieron que desmontara tan insigne hombre tras tremenda y desigual lucha. El pueblo español en pleno derramó amargas lágrimas de indignación al conocer la triste noticia y exigió que rodaran las cabezas de los culpables.
¿No se lo creen? Pues así es como ve la derecha de Este País la retirada de la última estatua ecuestre de Franco que quedaba en Madrid, por abracadabrante que parezca, lo cual demuestra que el uso de sustancias alucinógenas en la juventud no es exclusivo de la izquierda, por mucho que se retoquen biografías. A estas alturas de la película sorprende (o no, lo que es más triste) la insistencia de algunos por defender el legado franquista o la permanencia de sus símbolos, cuando, es necesario reconocerlo, lo único bueno que hizo Franco por Este País fue morirse. ¿Qué le pasa al PP? ¿De verdad el electorado franquista es tan numeroso?
Se queja el PP de la nocturnidad del hecho. Quizás pretendían que lo hicieran en pleno día, con todos los atascos que hay en la capital (y no me digan que no sería malo para el corazón asomar la cabeza por el taxi y ver cómo Franco a caballo espera que se ponga verde el semáforo). Además, si se trata de evitar “que se reabran viejas heridas” (como aseguran ellos), mejor hacerlo cuando todos los franquistas descansan en los aguerridos brazos de Morfeo, como auténticos caballeros españoles. Yo habría propuesto que la retirada de la estatua se hubiera realizado en Semana Santa: los operarios habrían ido vestidos de nazarenos y habrían transportado la estatua como si de un trono o paso se tratara. Todo sea por disimular.
Se queja la derecha también de que sólo se retiren los símbolos franquistas. Bueno, me da un poco de vergüenza añadir algo a esto...
Se queja también el PP del carácter inexistente de mi sueldo. Vale, de eso no se queja el PP, pero contarían con mis simpatías si lo hicieran, de esa forma parecería que defienden realmente, aunque sea de vez en cuando, los intereses de los españoles de Este País y no los de los muertos, estén o no montados a caballo.
¿No se lo creen? Pues así es como ve la derecha de Este País la retirada de la última estatua ecuestre de Franco que quedaba en Madrid, por abracadabrante que parezca, lo cual demuestra que el uso de sustancias alucinógenas en la juventud no es exclusivo de la izquierda, por mucho que se retoquen biografías. A estas alturas de la película sorprende (o no, lo que es más triste) la insistencia de algunos por defender el legado franquista o la permanencia de sus símbolos, cuando, es necesario reconocerlo, lo único bueno que hizo Franco por Este País fue morirse. ¿Qué le pasa al PP? ¿De verdad el electorado franquista es tan numeroso?
Se queja el PP de la nocturnidad del hecho. Quizás pretendían que lo hicieran en pleno día, con todos los atascos que hay en la capital (y no me digan que no sería malo para el corazón asomar la cabeza por el taxi y ver cómo Franco a caballo espera que se ponga verde el semáforo). Además, si se trata de evitar “que se reabran viejas heridas” (como aseguran ellos), mejor hacerlo cuando todos los franquistas descansan en los aguerridos brazos de Morfeo, como auténticos caballeros españoles. Yo habría propuesto que la retirada de la estatua se hubiera realizado en Semana Santa: los operarios habrían ido vestidos de nazarenos y habrían transportado la estatua como si de un trono o paso se tratara. Todo sea por disimular.
Se queja la derecha también de que sólo se retiren los símbolos franquistas. Bueno, me da un poco de vergüenza añadir algo a esto...
Se queja también el PP del carácter inexistente de mi sueldo. Vale, de eso no se queja el PP, pero contarían con mis simpatías si lo hicieran, de esa forma parecería que defienden realmente, aunque sea de vez en cuando, los intereses de los españoles de Este País y no los de los muertos, estén o no montados a caballo.
domingo, 27 de marzo de 2005
Voyeur
El señor Watanabe, empeñado en capturar un instante de verdadero amor, fotografiaba a cada pareja que veía, lo que provocaba la furia de los novios, que en ocasiones llegaban a agredirle.
sábado, 26 de marzo de 2005
El héroe del pene roto
Ese era el titular de un periódico que trajo una vez mi padre a casa (creo que el diario se llamaba Noticias del mundo, pero no estoy seguro). La noticia contaba que un señor se había roto el pene mientras practicaba el coito con su novia, pero por suerte en el hospital habían podido arreglárselo. Dicha noticia venía acompañada de una serie de diagramas que mostraban cómo se había producido el accidente, para que el lector no avezado en los peligros del follar conociera lo arriesgado que podía resultar un exceso de entusiasmo. En sucesivos números entrevistaban al "héroe del pene roto", que contaba que la tenía de 25 centímetros y que era un semental, y también a la novia (que había pasado a ser ex), que relataba el miedo que tenían ahora los chicos a acostarse con ella y además desvelaba que su ex era un mentiroso y un pichacorta que no sabía follar.
Si todo esto se me grabó en la memoria fue porque nunca he entendido qué tiene de heroico romperse la polla.
Si todo esto se me grabó en la memoria fue porque nunca he entendido qué tiene de heroico romperse la polla.
viernes, 25 de marzo de 2005
Santiago
Siempre se han cometido errores, pero los errores más grandes son los poemas que uno ha escrito.
(Tristan Tzara)
Cada viernes hay procesión de jóvenes con maletas que salen de Santiago. Asomado a la ventana de la habitación de Lara tenía la sensación de que todo iba a salir bien. No echaba de menos nada.
(Tristan Tzara)
Cada viernes hay procesión de jóvenes con maletas que salen de Santiago. Asomado a la ventana de la habitación de Lara tenía la sensación de que todo iba a salir bien. No echaba de menos nada.
jueves, 24 de marzo de 2005
Cine
Solía pensar que mi vida era como protagonizar, a veces, una película bastante mal montada en la que faltaban muchas secuencias, agujeros que intentaba rellenar posteriormente con historias que no casaban muy bien con el argumento original, si es que había uno. Estos episodios, rodados apresuradamente y con pocos medios, deberían haber ido al principio de la película, pero eran insertados donde se podía.
miércoles, 23 de marzo de 2005
Finalmente
Finalmente he dejado atrás todos los falsos amores, igual que ellos a mí. Creía que no podía encontrar verdadero amor.
martes, 22 de marzo de 2005
Diablos
Tomás estaba preparando café cuando sonó el timbre de la puerta. Abrió y miró con aire sorprendido a los dos guardias civiles de grandes bigotes que esperaban fuera.
- ¿Qué desean? –dijo.
- ¿Es usted Tomás García?, preguntó uno de los guardias civiles.
- Sí, así es.
- En ese caso debe acompañarnos al cuartel.
Tomás, que siempre vestía traje tradicional holandés mientras preparaba café, miró primero a uno y luego a otro antes de preguntar:
- ¿Por qué motivo?
- Existe una denuncia contra usted. Concretamente se le acusa de ser el diablo.
- Perdón, ¿cómo dice?
El guardia civil sacó un pequeño cuaderno que llevaba, pasó varias hojas hasta encontrar lo que buscaba, lo leyó y dijo:
- Se le ha visto salir de casa ciertas noches y actuar como Satanás. Lo han denunciado sus vecinos.
- ¿Mis vecinos? ¡Pero si me llevo bien con todos ellos! Debe de tratarse de un error.
- Aunque sea así, lo resolveremos en el cuartelillo, acompáñenos.
- Me habrán confundido con él porque a veces llevo gafas en vez de lentillas.
- Eso explíqueselo al juez.
- ¿Qué desean? –dijo.
- ¿Es usted Tomás García?, preguntó uno de los guardias civiles.
- Sí, así es.
- En ese caso debe acompañarnos al cuartel.
Tomás, que siempre vestía traje tradicional holandés mientras preparaba café, miró primero a uno y luego a otro antes de preguntar:
- ¿Por qué motivo?
- Existe una denuncia contra usted. Concretamente se le acusa de ser el diablo.
- Perdón, ¿cómo dice?
El guardia civil sacó un pequeño cuaderno que llevaba, pasó varias hojas hasta encontrar lo que buscaba, lo leyó y dijo:
- Se le ha visto salir de casa ciertas noches y actuar como Satanás. Lo han denunciado sus vecinos.
- ¿Mis vecinos? ¡Pero si me llevo bien con todos ellos! Debe de tratarse de un error.
- Aunque sea así, lo resolveremos en el cuartelillo, acompáñenos.
- Me habrán confundido con él porque a veces llevo gafas en vez de lentillas.
- Eso explíqueselo al juez.
lunes, 21 de marzo de 2005
De vuelta
Málaga es ya decididamente una ciudad hostil. No hay ningún "nosotros" en ella, son otros quienes han escrito una historia a cada una de sus calles. Es un lugar extraño.
viernes, 4 de marzo de 2005
jueves, 3 de marzo de 2005
Cómo venderse
Ayer llamé a lo de Málagacrea para aclarar unas dudas que tenía debido a que las bases parecen redactadas por un borracho y se puso al teléfono un tipo muy borde que parecía indignado ante mis dudas (y al final no me aclaró nada). Hoy he ido a entregar los relatos y me ha atendido de forma extremadamente amable el mismo tío (reconocí la voz), de hecho he llegado a pensar que estaba intentando ligar conmigo...
Luego he paseado por Málaga con mi ex (me la encontré en el tren), y juntos hemos maquinado cómo acabar con el arte.
Volviendo al concurso, no sé para qué me presento, si va a ganar alguien que hable de Málaga y sus gentes o alguna gilipollez similar...
Luego he paseado por Málaga con mi ex (me la encontré en el tren), y juntos hemos maquinado cómo acabar con el arte.
Volviendo al concurso, no sé para qué me presento, si va a ganar alguien que hable de Málaga y sus gentes o alguna gilipollez similar...
miércoles, 2 de marzo de 2005
A mí que me registren
Como tengo la indecorosa intención de presentarme a Málagacrea 2005, el mismo certamen que critiqué ferozmente el año pasado (lo que demuestra que soy coherente, nada como atacar una organización desde dentro), fui ayer a registrar los dos relatos que pienso presentar y, ya de paso, aproveché para registrar también algunas cosas que he escrito en los últimos siete años: ahí iba yo, ufano y alegre, con mis 313 páginas bajo el brazo, lo que supongo sería un espectáculo lamentable. Al llegar al Registro de la Propiedad Intelectual, descubrí que, efectivamente, como me había dicho Artevic, estaba en el mismo edificio que un hostal (de hecho, el hostal era el piso superior). Me pareció un poco cutre y desalentador, sobre todo con el entusiasmo juvenil que me había traído de casa. Por un momento imaginé que me equivocaba, entraba en el hostal y dejaba mi mamotreto allí, con el consiguiente estupor del propietario o propietaria.
Subí las escaleras y llegué a una puerta con un gran cartel que decía algo como: "Junta de Andalucía. Bla, bla, bla, Patrimonio Histórico". Pensé que me había equivocado de sitio, porque ni en mis mayores delirios de grandeza había pensado en registrar mis cosas como patrimonio histórico. El caso es que llamé, aunque fuera por preguntar, pero no contestó nadie, así que abrí la puerta y me encontré un despacho vacío, si exceptuamos la presencia de un escritorio y alguna que otra planta decorativa. Por un momento se me pasó por la cabeza rebuscar en los cajones por si había algo de valor, pero fue sólo un fugaz instinto delictivo. Una inspección más exhaustiva del lugar me llevó a descubrir otra puerta con un letrero, escrito a mano, que decía: Registro de la propiedad intelectual. De pronto los dioses habían decidido sonreírme.
Traspasada la puerta, llegué a un despacho donde dos amables señoritas, que en realidad eran cincuentonas antipáticas, simulaban estar atareadas. También se encontraba allí en ese momento un hombre que estaba registrando tres volúmenes como el mío. Se le veía orgulloso e ilusionado. Una vez que el hombre salió, las funcionarias empezaron a ridiculizarle y a reírse de aquello que había registrado. Yo hice como que era subnormal y no me enteraba de nada, ya que no quería contrariarlas en nada por si me obligaban a rellenar cuarenta formularios como penitencia.
La funcionaria que me atendió, aparte de mostrar desdén hacia mi persona todo el rato (yo intentaba hacerme el simpático, pero ella sólo me devolvía miradas gélidas, creo que sólo sonrió cuando me fui), parecía tener menos idea que yo de todo el asunto. De hecho, la frase “con ilustraciones que no son del autor (se excluyen)” ella la interpretaba como “con ilustraciones en las que no aparece posando el autor”. Con dos cojones. A pesar de todo seguí sus indicaciones, ahora me pregunto si no habré registrado mi obra a su nombre sin darme cuenta.
Después tuve que bajar al banco que había al lado para pagar unos once euros y pico a la administración por tomarse la molestia de aceptar registrar mis textos como míos (o de la funcionaria, vete tú a saber). Cuando volvía con el recibo me encontré junto al ascensor a un hombre que había venido a registrar un programa suyo. Yo prefiero siempre subir por las escaleras, pero por no hacerle el feo subí con él en el ascensor, donde se produjo la siguiente conversación:
Él: ¿Programador?
Yo: Eh... no, he venido a registrar una obra literaria.
Él: Ah, ¿escritor?
Yo: Sí, como tantos.
Apasionante. Luego me pidió que le dedicara el libro si lo publicaba. Un tipo simpático.
Al marcharme, me dio la sensación, no sé por qué, de que sólo estaban esperando que saliera por la puerta para echar mi obra al fuego. Casi me dieron ganas de volver a por ella. Esa noche, volviendo a casa en el tren, se me ocurrió que aquel sitio era como un gran almacén de sueños en el que gente como yo dejaba el suyo con toda la ilusión del mundo, aunque al final casi todos aquellos sueños no llegaban a nada.
Subí las escaleras y llegué a una puerta con un gran cartel que decía algo como: "Junta de Andalucía. Bla, bla, bla, Patrimonio Histórico". Pensé que me había equivocado de sitio, porque ni en mis mayores delirios de grandeza había pensado en registrar mis cosas como patrimonio histórico. El caso es que llamé, aunque fuera por preguntar, pero no contestó nadie, así que abrí la puerta y me encontré un despacho vacío, si exceptuamos la presencia de un escritorio y alguna que otra planta decorativa. Por un momento se me pasó por la cabeza rebuscar en los cajones por si había algo de valor, pero fue sólo un fugaz instinto delictivo. Una inspección más exhaustiva del lugar me llevó a descubrir otra puerta con un letrero, escrito a mano, que decía: Registro de la propiedad intelectual. De pronto los dioses habían decidido sonreírme.
Traspasada la puerta, llegué a un despacho donde dos amables señoritas, que en realidad eran cincuentonas antipáticas, simulaban estar atareadas. También se encontraba allí en ese momento un hombre que estaba registrando tres volúmenes como el mío. Se le veía orgulloso e ilusionado. Una vez que el hombre salió, las funcionarias empezaron a ridiculizarle y a reírse de aquello que había registrado. Yo hice como que era subnormal y no me enteraba de nada, ya que no quería contrariarlas en nada por si me obligaban a rellenar cuarenta formularios como penitencia.
La funcionaria que me atendió, aparte de mostrar desdén hacia mi persona todo el rato (yo intentaba hacerme el simpático, pero ella sólo me devolvía miradas gélidas, creo que sólo sonrió cuando me fui), parecía tener menos idea que yo de todo el asunto. De hecho, la frase “con ilustraciones que no son del autor (se excluyen)” ella la interpretaba como “con ilustraciones en las que no aparece posando el autor”. Con dos cojones. A pesar de todo seguí sus indicaciones, ahora me pregunto si no habré registrado mi obra a su nombre sin darme cuenta.
Después tuve que bajar al banco que había al lado para pagar unos once euros y pico a la administración por tomarse la molestia de aceptar registrar mis textos como míos (o de la funcionaria, vete tú a saber). Cuando volvía con el recibo me encontré junto al ascensor a un hombre que había venido a registrar un programa suyo. Yo prefiero siempre subir por las escaleras, pero por no hacerle el feo subí con él en el ascensor, donde se produjo la siguiente conversación:
Él: ¿Programador?
Yo: Eh... no, he venido a registrar una obra literaria.
Él: Ah, ¿escritor?
Yo: Sí, como tantos.
Apasionante. Luego me pidió que le dedicara el libro si lo publicaba. Un tipo simpático.
Al marcharme, me dio la sensación, no sé por qué, de que sólo estaban esperando que saliera por la puerta para echar mi obra al fuego. Casi me dieron ganas de volver a por ella. Esa noche, volviendo a casa en el tren, se me ocurrió que aquel sitio era como un gran almacén de sueños en el que gente como yo dejaba el suyo con toda la ilusión del mundo, aunque al final casi todos aquellos sueños no llegaban a nada.
martes, 1 de marzo de 2005
Vuelve el frío
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Pues sí, la noticia de la semana, mientras la Parca y el Papa no lleguen a un acuerdo, vuelve a ser la enésima ola de frío que azota la península y parte del extranjero. Si usted esperaba que hablara de algún tema más interesante, le pido disculpas, pero realmente así de aburrido está el mundo. Al igual que en verano las únicas noticias son los ataques de perros que repentinamente enloquecen y atacan a humanos desvalidos, y los incendios que asolan los ya de por sí asolados bosques de la patria, en invierno el tema a tratar es el frío sorprendente (frío sorprendente al tratarse del invierno, se supone). Así que olvídese de chicas amables en tanga en la playa, que por ahora no las verá, a no ser que sea usted un potentado que se dispone a viajar en su jet privado al Caribe, claro, aunque entonces tendría miles de cosas más interesantes que hacer que leer esta triste y proletaria columna.
¿Y a qué viene tanto frío ahora?, se preguntará el sector de lectores que siempre se está preguntando algo, desde el precio de las alubias en Sri Lanka hasta la cantidad de posturas sexuales realizables por una persona normal. ¿Es por haber votado sí a la constitución europea (los que fueron a votar)? ¿Es que ahora vamos a tener clima sueco? ¿Decía algo de esto la constitución? Esto es lo que pasa cuando se acepta un texto sin leerlo antes, amigos. Demagogias apartes, por el cine de catástrofes de Hollywood sabemos que el cambio climático y el progresivo calentamiento global llevan a que haga frío en España. Aunque este argumento puede calificarse, como poco, de discutible, no creo que ustedes tengan uno mejor. Y si lo tienen, no puedo saberlo, a no ser que nos escriban, claro, como insisto en casi todos mis artículos, y es que he descubierto con sorpresa que ser columnista de un oscuro diario de internet no proporciona tantas admiradoras ávidas de sexo extremo como me imaginaba, por eso les animo a escribirnos, para que superen su timidez todas ellas.
Volviendo al tema del frío, si es que le interesa a alguien, sorprende que nuestros políticos, tan activos para otras cuestiones (que no citaré, pero ustedes saben que estoy hablando de llenarse los bolsillos), no hayan intervenido en este asunto. Sí, sé que el frío no da demasiado dinero, aparte del que proporciona el aire acondicionado, pero, ¿a qué espera Rajoy para culpar a Zapatero de la ola de frío? Algo así como: “con el gobierno del PP los inviernos eran más cálidos, todo es culpa de los separatistas”. ¿Por qué no se adelanta Zapatero y declara que la ola de frío es herencia del gobierno de Aznar? ¿Están en baja forma nuestros políticos? ¿E Ibarretxe? ¿No dice nada Ibarretxe? ¿Algo como “con mi plan el frío se va a acabar”? ¿Pero qué está pasando en este país?
Pues sí, la noticia de la semana, mientras la Parca y el Papa no lleguen a un acuerdo, vuelve a ser la enésima ola de frío que azota la península y parte del extranjero. Si usted esperaba que hablara de algún tema más interesante, le pido disculpas, pero realmente así de aburrido está el mundo. Al igual que en verano las únicas noticias son los ataques de perros que repentinamente enloquecen y atacan a humanos desvalidos, y los incendios que asolan los ya de por sí asolados bosques de la patria, en invierno el tema a tratar es el frío sorprendente (frío sorprendente al tratarse del invierno, se supone). Así que olvídese de chicas amables en tanga en la playa, que por ahora no las verá, a no ser que sea usted un potentado que se dispone a viajar en su jet privado al Caribe, claro, aunque entonces tendría miles de cosas más interesantes que hacer que leer esta triste y proletaria columna.
¿Y a qué viene tanto frío ahora?, se preguntará el sector de lectores que siempre se está preguntando algo, desde el precio de las alubias en Sri Lanka hasta la cantidad de posturas sexuales realizables por una persona normal. ¿Es por haber votado sí a la constitución europea (los que fueron a votar)? ¿Es que ahora vamos a tener clima sueco? ¿Decía algo de esto la constitución? Esto es lo que pasa cuando se acepta un texto sin leerlo antes, amigos. Demagogias apartes, por el cine de catástrofes de Hollywood sabemos que el cambio climático y el progresivo calentamiento global llevan a que haga frío en España. Aunque este argumento puede calificarse, como poco, de discutible, no creo que ustedes tengan uno mejor. Y si lo tienen, no puedo saberlo, a no ser que nos escriban, claro, como insisto en casi todos mis artículos, y es que he descubierto con sorpresa que ser columnista de un oscuro diario de internet no proporciona tantas admiradoras ávidas de sexo extremo como me imaginaba, por eso les animo a escribirnos, para que superen su timidez todas ellas.
Volviendo al tema del frío, si es que le interesa a alguien, sorprende que nuestros políticos, tan activos para otras cuestiones (que no citaré, pero ustedes saben que estoy hablando de llenarse los bolsillos), no hayan intervenido en este asunto. Sí, sé que el frío no da demasiado dinero, aparte del que proporciona el aire acondicionado, pero, ¿a qué espera Rajoy para culpar a Zapatero de la ola de frío? Algo así como: “con el gobierno del PP los inviernos eran más cálidos, todo es culpa de los separatistas”. ¿Por qué no se adelanta Zapatero y declara que la ola de frío es herencia del gobierno de Aznar? ¿Están en baja forma nuestros políticos? ¿E Ibarretxe? ¿No dice nada Ibarretxe? ¿Algo como “con mi plan el frío se va a acabar”? ¿Pero qué está pasando en este país?
lunes, 28 de febrero de 2005
Naufragando
Hace 5 años colaboré en un fanzine llamado Pequod, que como todo el mundo sabe es el nombre del barco del capitán Ahab en Moby Dick. Llegué tarde para participar en los dos primeros números, que me iban como anillo al dedo ya que los temas eran "desengaños" y "monstruos", pero sí lo hice en los dos siguientes, "juegos" y "milagros", y en el número que no llegó a editarse: "naufragios". Y aquí tenemos el colmo de la poca originalidad: un fanzine llamado Pequod se hunde en su número de "naufragios".
domingo, 27 de febrero de 2005
Entre viejos papeles
Dediqué casi todo el día de ayer a recopilar textos míos de toda clase: poemas, relatos, cartas, divagaciones, etc. Algunas cosas tenían 6 ó 7 años, y su lectura me deprimió bastante. Quizás parezca una tontería, pero me eché mucho de menos.
sábado, 26 de febrero de 2005
Feos
Me dijo mi ex novia el otro día que siempre he querido creer que soy feo. Lo sorprendente del asunto es que no me pidió dinero luego.
Lo cierto es que tampoco es tan terrible ser feo, al menos cuando ligas sabes que todo el mérito es tuyo. Aunque sobre este asunto podríamos discutir bastante, ya que últimamente estoy pensando que siempre me han ligado ellas...
Lo cierto es que tampoco es tan terrible ser feo, al menos cuando ligas sabes que todo el mérito es tuyo. Aunque sobre este asunto podríamos discutir bastante, ya que últimamente estoy pensando que siempre me han ligado ellas...
viernes, 25 de febrero de 2005
Sobre un poeta
Siendo muy joven aprendió el oficio de los versos, y aprendió así a cantar con la voz más dulce. Quizás le empujara seducirnos.
jueves, 24 de febrero de 2005
Ideología básica
En cuanto al derrumbamiento del viejo sistema, estoy dispuesto a dejarlo caer y, sin embargo, juro defenderlo. Personalmente, apenas puedo alejar mi mente de las arrugas de sus faldas. No sé, desearía que se diesen prisa y tomaran el poder. Dejad que lo consigan. Yo me rindo.
(Leonard Cohen)
Y es así como perdimos el mundo, reunidos en estúpidos comités de rimbombantes nombres. Sobre la Revolución, sobre la Reacción, por la Patria, contra la Patria, con Dios, sin Dios. Cuando por fin empezamos a ponernos de acuerdo ya no quedaba nada que decidir.
(Leonard Cohen)
Y es así como perdimos el mundo, reunidos en estúpidos comités de rimbombantes nombres. Sobre la Revolución, sobre la Reacción, por la Patria, contra la Patria, con Dios, sin Dios. Cuando por fin empezamos a ponernos de acuerdo ya no quedaba nada que decidir.
miércoles, 23 de febrero de 2005
Sintomatología básica
He descubierto que una de las palabras que más aparece en mi blog es "tiempo".
martes, 22 de febrero de 2005
Bienvenido, Mister Bush
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Ya está aquí, ya ha llegado y le han recibido en loor de multitudes, como sólo merece el nuevo Mesías de nuestra era. George Walker (Texas Ranger) Bush, presidente de los Estados Unidos de América por la Gracia de Dios y el Tribunal Supremo, aterrizó anoche en Bruselas, primera parada de su gira europea, gira que ha despertado una expectación que ni los U2. Si para conseguir una entrada para los conciertos de estos últimos ha habido tumultos no autorizados, tirones de pelo a mansalva, pérdida de nervios entre la muchachada, gritos y pataleos al prójimo, esperen a ver lo que nos tienen preparado estos días. Por suerte esta vez actuará sin teloneros, no como en aquel concierto en las Azores, sin duda un burdo remedo del de la isla de Wight, en el que Tony Blair y José María Aznar (ese hombre) interpretaron, respectivamente, “Yellow Tireless” y “España va bien”, para acabar tocando junto a George, en un gran fin de fiesta, “War is not over (we want it)”, con Tony a la guitarra y Josemari a las palmas.
¿Y para qué viene Bush a Europa?, se preguntarán ustedes. Bueno, tal vez no se lo pregunten, pero déjenme suponer que sí. ¿Viene acaso a visitar a su buen amigo Ánsar? No, la gira no pasa por Valladolid, a diferencia del Pisuerga, ni tampoco por el resto del territorio nacional (que cada vez es menos, por otra parte, según diversos nacionalismos periféricos florecientes). En esto se parece a otras giras de grandes estrellas internacionales que siempre olvidan pasarse por la piel de toro, aunque en este caso podríamos pensar que se trata de una bofetada sibilina, si es que una bofetada puede serlo, al pérfido Zapatero, que se llevó las tropas de Irak con nocturnidad y alevosía, teniéndose que enterar George de ello por las noticias de la Fox, lo cual nos lleva al otro Fox, el presidente de México, que tuvo que explicarle reiteradamente que él no tenía nada que ver con España, ya que Bush planeaba vengarse compasivamente. Esto es una dramatización de los hechos que tendrán que permitirme porque no tienen más remedio. En realidad no pasa por Inglaterra ni Italia, así que debemos descartar estas “conspiranoias”, y es que de hecho viene para dos encuentros con la Unión Europea y la OTAN.
En principio está previsto que se reúna, entre otros, con Schroeder, si es que lo he escrito bien, Chirac y Putin; con éste último evitará hablar del pucherazo que se dio en las elecciones ucranianas (antes de las definitivas y legítimas), pero no por empañar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, sino para que no se mencione a Florida. Presupongo. Es posible que también intercambien recetas de cocina, pero no apuesten por ello.
El repertorio de la gira estará compuesto enteramente por sus grandes éxitos: “el mundo es ahora un lugar más seguro”, “vamos a perseguir el terrorismo allá donde se esconda”, “Europa y Estados Unidos tienen que caminar juntos”, “el Protocolo de Kyoto es para cobardes” y etc. No está previsto que toque ningún tema nuevo.
Ya está aquí, ya ha llegado y le han recibido en loor de multitudes, como sólo merece el nuevo Mesías de nuestra era. George Walker (Texas Ranger) Bush, presidente de los Estados Unidos de América por la Gracia de Dios y el Tribunal Supremo, aterrizó anoche en Bruselas, primera parada de su gira europea, gira que ha despertado una expectación que ni los U2. Si para conseguir una entrada para los conciertos de estos últimos ha habido tumultos no autorizados, tirones de pelo a mansalva, pérdida de nervios entre la muchachada, gritos y pataleos al prójimo, esperen a ver lo que nos tienen preparado estos días. Por suerte esta vez actuará sin teloneros, no como en aquel concierto en las Azores, sin duda un burdo remedo del de la isla de Wight, en el que Tony Blair y José María Aznar (ese hombre) interpretaron, respectivamente, “Yellow Tireless” y “España va bien”, para acabar tocando junto a George, en un gran fin de fiesta, “War is not over (we want it)”, con Tony a la guitarra y Josemari a las palmas.
¿Y para qué viene Bush a Europa?, se preguntarán ustedes. Bueno, tal vez no se lo pregunten, pero déjenme suponer que sí. ¿Viene acaso a visitar a su buen amigo Ánsar? No, la gira no pasa por Valladolid, a diferencia del Pisuerga, ni tampoco por el resto del territorio nacional (que cada vez es menos, por otra parte, según diversos nacionalismos periféricos florecientes). En esto se parece a otras giras de grandes estrellas internacionales que siempre olvidan pasarse por la piel de toro, aunque en este caso podríamos pensar que se trata de una bofetada sibilina, si es que una bofetada puede serlo, al pérfido Zapatero, que se llevó las tropas de Irak con nocturnidad y alevosía, teniéndose que enterar George de ello por las noticias de la Fox, lo cual nos lleva al otro Fox, el presidente de México, que tuvo que explicarle reiteradamente que él no tenía nada que ver con España, ya que Bush planeaba vengarse compasivamente. Esto es una dramatización de los hechos que tendrán que permitirme porque no tienen más remedio. En realidad no pasa por Inglaterra ni Italia, así que debemos descartar estas “conspiranoias”, y es que de hecho viene para dos encuentros con la Unión Europea y la OTAN.
En principio está previsto que se reúna, entre otros, con Schroeder, si es que lo he escrito bien, Chirac y Putin; con éste último evitará hablar del pucherazo que se dio en las elecciones ucranianas (antes de las definitivas y legítimas), pero no por empañar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, sino para que no se mencione a Florida. Presupongo. Es posible que también intercambien recetas de cocina, pero no apuesten por ello.
El repertorio de la gira estará compuesto enteramente por sus grandes éxitos: “el mundo es ahora un lugar más seguro”, “vamos a perseguir el terrorismo allá donde se esconda”, “Europa y Estados Unidos tienen que caminar juntos”, “el Protocolo de Kyoto es para cobardes” y etc. No está previsto que toque ningún tema nuevo.
lunes, 21 de febrero de 2005
Formas de decir adiós
El álbum concluye con una desaparición notable: tras el último verso de "Tonight Will Be Fine", la canción termina con Cohen tarareando, luego silbando y, después, silencio. Es como si ya no pudieran encontrarse palabras para comunicar su desesperación.
("Leonard Cohen. A Life in Art", de Ira Nadel)
Me gustaría saber despedirme así.
("Leonard Cohen. A Life in Art", de Ira Nadel)
Me gustaría saber despedirme así.
domingo, 20 de febrero de 2005
Cuentos infantiles
Cuando el príncipe besó a Blancanieves cayó muerto debido a los restos de veneno que quedaban en sus labios.
sábado, 19 de febrero de 2005
Autorretrato
Ateo, pervertido, irreverente, iconoclasta, maleducado, malhablado, ideólogo del fracaso, nihilista, soñador, contradictorio, solitario, obseso sexual, espartano, excesivo, inoportuno, irónico, depresivo, olvidadizo, amante, etc.
Pero qué bien te sienta.
Pero qué bien te sienta.
viernes, 18 de febrero de 2005
Vota NI
Hoy me ha llegado la carta del Ministerio del Interior con las papeletas para votar en el referéndum, no vinculante, sobre la Constitución Europea que se celebra este domingo. Vienen tres papeletas: una con el "sí", otra con el "no" y finalmente una en blanco, para el voto del mismo color. Para que el voto sea nulo has de introducir en el sobre una estampita de la Virgen, una tapa de yogur, publicidad de tu empresa o cualquier cosa que no sea una de las papeletas reglamentarias. También puedes "decorar" una de las papeletas reglamentarias y convertirlo en un voto nulo. Yo, en un homenaje a los Monty Python y, creo, a un chiste de El Jueves, no votaré sí o no, sino que votaré "ni". Así que ya saben, cojan su papeleta para el voto en blanco, escriban "NI" en ella y adelante. Ni pa ti ni pa mí, como se suele decir.
jueves, 17 de febrero de 2005
miércoles, 16 de febrero de 2005
Principio de novela negra
Cuando aquella mañana Tom Harris fue acribillado a balazos frente al kiosco donde compraba el periódico supo que no iba a ser un día como los otros.
martes, 15 de febrero de 2005
Las tetas de silicona
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Hace unos días mi ex novia me escribió airada por unos comentarios que dejé en mi blog (del cual no haré publicidad aquí, y no por falta de ganas) en los que contaba que una amiga suya se había operado las tetas. Ella opinaba que estaba muy feo que gritara que el emperador está desnudo, comentario populista con el que intento ganarme su favor, queridos lectores. Ahora un poco más en serio, pero no demasiado, me costaba entender que estuviera bien desde un punto de vista moral que esa chica fuera por ahí afirmando que sus tetas son naturales, cuando un poco de empirismo lo desmentía, y que en cambio estuviera mal que uno dijera la verdad evidente para todos menos para los que se han criado a base de revistas guarras y películas porno (también es mi caso, pero hace un par de años aprendí a diferenciar entre realidad y ficción... más o menos).
El caso es que dediqué un buen número de horas a pensar en las tetas de su amiga. En un intento de comprender su punto de vista, no piensen mal. Finalmente me dije que tal vez no era un error querer vivir una fantasía. Pensé en Amélie, en tantas obras literarias. ¿Quién era yo para decirle a una mujer si sus pechos eran naturales o no? Es más, ¿qué es la realidad? ¿Qué son los pechos? Bueno, esta última me la sé. Al fin y al cabo, todos nos ponemos una máscara en algún momento de nuestra vida e interpretamos un papel que legítimamente no nos corresponde. ¿Pero acaso dejamos que la realidad se imponga a nuestros sueños? Hace poco un lector furioso me escribía para preguntarme dónde conseguí el título de periodista. Mi respuesta es que no lo tengo, pero salí durante dos años y pico con una estudiante de Comunicación Audiovisual y me pasaba bastante a menudo por su facultad. Sé que es un currículum muy pobre, pero no es de los peores de este diario (ahora tendremos algo de lo que hablar en la próxima comida de empresa).
En definitiva, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, a ser posible con buena puntería. Porque, ¿no dicen los políticos que trabajan por nosotros? ¿Y les matamos por mentirnos (y no es por dar ideas)? ¿Quién no ha exagerado alguna vez al contar a los amiguetes los ligues? ¿Qué mujer no ha fingido alguna vez un orgasmo? ¿A quién no se le han muerto ya por lo menos siete abuelas para poder faltar al trabajo?
Supongo que, en el fondo, todos tenemos tetas de silicona y no queremos que nadie lo sepa.
Hace unos días mi ex novia me escribió airada por unos comentarios que dejé en mi blog (del cual no haré publicidad aquí, y no por falta de ganas) en los que contaba que una amiga suya se había operado las tetas. Ella opinaba que estaba muy feo que gritara que el emperador está desnudo, comentario populista con el que intento ganarme su favor, queridos lectores. Ahora un poco más en serio, pero no demasiado, me costaba entender que estuviera bien desde un punto de vista moral que esa chica fuera por ahí afirmando que sus tetas son naturales, cuando un poco de empirismo lo desmentía, y que en cambio estuviera mal que uno dijera la verdad evidente para todos menos para los que se han criado a base de revistas guarras y películas porno (también es mi caso, pero hace un par de años aprendí a diferenciar entre realidad y ficción... más o menos).
El caso es que dediqué un buen número de horas a pensar en las tetas de su amiga. En un intento de comprender su punto de vista, no piensen mal. Finalmente me dije que tal vez no era un error querer vivir una fantasía. Pensé en Amélie, en tantas obras literarias. ¿Quién era yo para decirle a una mujer si sus pechos eran naturales o no? Es más, ¿qué es la realidad? ¿Qué son los pechos? Bueno, esta última me la sé. Al fin y al cabo, todos nos ponemos una máscara en algún momento de nuestra vida e interpretamos un papel que legítimamente no nos corresponde. ¿Pero acaso dejamos que la realidad se imponga a nuestros sueños? Hace poco un lector furioso me escribía para preguntarme dónde conseguí el título de periodista. Mi respuesta es que no lo tengo, pero salí durante dos años y pico con una estudiante de Comunicación Audiovisual y me pasaba bastante a menudo por su facultad. Sé que es un currículum muy pobre, pero no es de los peores de este diario (ahora tendremos algo de lo que hablar en la próxima comida de empresa).
En definitiva, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, a ser posible con buena puntería. Porque, ¿no dicen los políticos que trabajan por nosotros? ¿Y les matamos por mentirnos (y no es por dar ideas)? ¿Quién no ha exagerado alguna vez al contar a los amiguetes los ligues? ¿Qué mujer no ha fingido alguna vez un orgasmo? ¿A quién no se le han muerto ya por lo menos siete abuelas para poder faltar al trabajo?
Supongo que, en el fondo, todos tenemos tetas de silicona y no queremos que nadie lo sepa.
lunes, 14 de febrero de 2005
Y después de tanto tiempo
y después de tanto tiempo
esto es lo que hemos conseguido:
que todas las palabras suenen a despedida.
esto es lo que hemos conseguido:
que todas las palabras suenen a despedida.
domingo, 13 de febrero de 2005
Es bueno ser rey
Me llegó ayer una carta de Lara, lo que me llenó de alegría entre otras cosas porque había pasado mucho tiempo desde la última vez que me había escrito alguien, aunque hace un par de meses mi amiga Irune me mandó un paquete, paquete que mi madre no quería que abriese ya que eso de "Irune" le sonaba a vasco y "vete tú a saber si no será una bomba". Intenté tranquilizarla diciéndole que era una chica que había conocido por internet, pero entonces le dio por pensar que el paquete podía contener una cabeza humana, evidentemente fruto de un ritual satánico, porque ya dice la tele que en internet sólo hay psicópatas y ofertas equivalentes.
Volviendo a la carta de Lara, en ella hablaba de cosas que no puedo comentar aquí al encontrarnos en horario infantil y por tratarse de asuntos privados como llamarme "dios lúbrico", por ejemplo. Y sólo vendo secretos por dinero, que todavía hay clases.
Volviendo a la carta de Lara, en ella hablaba de cosas que no puedo comentar aquí al encontrarnos en horario infantil y por tratarse de asuntos privados como llamarme "dios lúbrico", por ejemplo. Y sólo vendo secretos por dinero, que todavía hay clases.
sábado, 12 de febrero de 2005
Arthur Miller
Ayer murió Arthur Miller, el gran dramaturgo que compartió lecho con Marilyn Monroe, cumpliendo así no el Sueño Americano, pero sí el Sueño Intelectual. Curiosamente ayer me desperté pensando en él, por lo que he estado sopesando si no me lo habré cargado yo. Ahora en serio, Arthur Miller ha sido un tema recurrente en mi vida: el intelectual que enamora al mito erótico y que de pronto se gana la envidia y antipatía de los demás (vale, ya las tenía previamente), que ya no pueden reírse del fracaso amoroso habitual del "empollón de clase". Y me vienen ciertas preguntas a la cabeza. ¿Es correcto desde un punto de vista moral que un intelectual se enamore de "la reina del baile"? ¿Es correcto desde un punto de vista moral que un jubilado se gaste su pensión en drogas y putas? Pensamientos adventicios.
Descanse en paz, señor Miller.
Descanse en paz, señor Miller.
viernes, 11 de febrero de 2005
Mierda
Hace un rato me han deseado "mucha mierda" para el examen de hoy. Me he visto obligado a aclarar que no voy a estrenar ninguna obra. Además, mierda voy a tener de sobra, de eso ya se encarga el profesor...
jueves, 10 de febrero de 2005
Ego
Era una persona tan egocéntrica que opinaba que, antes de buscar vida fuera de la Tierra, la NASA debía demostrar que existía vida fuera de él.
miércoles, 9 de febrero de 2005
Dios salve al Lehendakari (que no es un rastafari)
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Sí, lo confieso, me tragué las siete horas y pico del debate sobre el Plan Ibarretxe (por cierto, he olvidado el nombre de pila de este hombre, ya casi estoy convencido de que sus padres le pusieron “Plan”). Es más, lo seguí con interés y palomitas de maíz. Ya podían otros practicar sexo desenfrenado, que yo tenía mi debate sobre el Plan Ibarretxe.
Volviendo al Plan, que es el tema que supuestamente nos ocupa y no la cantidad de coitos semanales del prójimo (así de aburrida es esta columna), en el debate quedó claro que el bueno de Ibarretxe está muy desentrenado cuando tiene que hablar fuera del Parlamento Vasco. En cierto momento pareció que iba a entrar en trance berserker y comenzar a insultar a diestro y siniestro a los diputados por españolistas irrecuperables. Es lo que sucede cuando uno está acostumbrado a que le digan que sí a todo, como si viviera rodeado de amables concubinas (es una experiencia que desconozco, si algún lector la ha experimentado... ya saben, que nos la cuente).
Y digo yo, que para eso me pagan (bueno, es un pour parlé): no se entiende que haya gente quejándose por los precios de los pisos, el desempleo, la inseguridad ciudadana, y otras minucias, cuando algunos benefactores de la Humanidad, o de cierta parte de ésta, en un acto verdaderamente preclaro ponen sobre la mesa el tema de la auténtica esencia del ser humano: la vasquidad (y sus inconvenientes). Por no hablar de los circunloquios con los que nos extasiaron en el debate, claro homenaje a Cervantes, aprovechando el cuarto centenario que celebramos de su obra magna: el Quijote. Observen, si no me creen, este bello momento para el recuerdo: Zapatero: “Si vivimos juntos, juntos debemos decidir”; Ibarretxe: “Tenemos que poder decidir vivir juntos”. Bravo, prodigioso, y yo malgastando mi vida sin imaginar que se producían en el Parlamento estas discusiones sobre el sexo de los ángeles. Se salvaron porque ninguna cadena tuvo la valentía de contraprogramar con fútbol.
Por definición, la Patria (sacrosanta y la mejor siempre del mundo mundial) es como una madre castradora que anula a sus hijos y les chupa la sangre mientras exige una sonrisa leal, motivo por el que desde jovencito me ha resultado curioso que haya tanta gente que siempre tiene en el pensamiento, y en los ojos soñadores, la idea de Patria, ya sea para crear una y alcanzar por fin el lugar en el orden mundial que Dios tenía reservado para ella, o bien para defender una ya reconocida por las otras Patrias. Pero esto es la teoría, ya que confieso que cada vez que escribo “Patria” me levanto de la silla con la mano en el pecho. Porque, tenemos que admitirlo, ¿qué son mis problemas al lado de los de la Patria? ¿Y qué si no puedo llegar a final de mes si la Patria está amenazada por los enemigos que nos señalan los poderosos? La Patria en peligro y yo con estos pelos.
Quisiera terminar este artículo con aquel breve salmo postmoderno compuesto por los Derribos Arias, que creo que resume a la perfección todo el asunto:
Dios salve al Lendakari
Que no es un rastafari
Él es un txistulari
Nuestro Lendakari
No es un rastafari
es un txistulari
Sí, lo confieso, me tragué las siete horas y pico del debate sobre el Plan Ibarretxe (por cierto, he olvidado el nombre de pila de este hombre, ya casi estoy convencido de que sus padres le pusieron “Plan”). Es más, lo seguí con interés y palomitas de maíz. Ya podían otros practicar sexo desenfrenado, que yo tenía mi debate sobre el Plan Ibarretxe.
Volviendo al Plan, que es el tema que supuestamente nos ocupa y no la cantidad de coitos semanales del prójimo (así de aburrida es esta columna), en el debate quedó claro que el bueno de Ibarretxe está muy desentrenado cuando tiene que hablar fuera del Parlamento Vasco. En cierto momento pareció que iba a entrar en trance berserker y comenzar a insultar a diestro y siniestro a los diputados por españolistas irrecuperables. Es lo que sucede cuando uno está acostumbrado a que le digan que sí a todo, como si viviera rodeado de amables concubinas (es una experiencia que desconozco, si algún lector la ha experimentado... ya saben, que nos la cuente).
Y digo yo, que para eso me pagan (bueno, es un pour parlé): no se entiende que haya gente quejándose por los precios de los pisos, el desempleo, la inseguridad ciudadana, y otras minucias, cuando algunos benefactores de la Humanidad, o de cierta parte de ésta, en un acto verdaderamente preclaro ponen sobre la mesa el tema de la auténtica esencia del ser humano: la vasquidad (y sus inconvenientes). Por no hablar de los circunloquios con los que nos extasiaron en el debate, claro homenaje a Cervantes, aprovechando el cuarto centenario que celebramos de su obra magna: el Quijote. Observen, si no me creen, este bello momento para el recuerdo: Zapatero: “Si vivimos juntos, juntos debemos decidir”; Ibarretxe: “Tenemos que poder decidir vivir juntos”. Bravo, prodigioso, y yo malgastando mi vida sin imaginar que se producían en el Parlamento estas discusiones sobre el sexo de los ángeles. Se salvaron porque ninguna cadena tuvo la valentía de contraprogramar con fútbol.
Por definición, la Patria (sacrosanta y la mejor siempre del mundo mundial) es como una madre castradora que anula a sus hijos y les chupa la sangre mientras exige una sonrisa leal, motivo por el que desde jovencito me ha resultado curioso que haya tanta gente que siempre tiene en el pensamiento, y en los ojos soñadores, la idea de Patria, ya sea para crear una y alcanzar por fin el lugar en el orden mundial que Dios tenía reservado para ella, o bien para defender una ya reconocida por las otras Patrias. Pero esto es la teoría, ya que confieso que cada vez que escribo “Patria” me levanto de la silla con la mano en el pecho. Porque, tenemos que admitirlo, ¿qué son mis problemas al lado de los de la Patria? ¿Y qué si no puedo llegar a final de mes si la Patria está amenazada por los enemigos que nos señalan los poderosos? La Patria en peligro y yo con estos pelos.
Quisiera terminar este artículo con aquel breve salmo postmoderno compuesto por los Derribos Arias, que creo que resume a la perfección todo el asunto:
Dios salve al Lendakari
Que no es un rastafari
Él es un txistulari
Nuestro Lendakari
No es un rastafari
es un txistulari
martes, 8 de febrero de 2005
Superando traumas
Si montara una revolución, fusilaría primero a los profesores de gimnasia.
Nota: el autor desaprueba el fusilamiento como forma de solucionar disputas.
Nota: el autor desaprueba el fusilamiento como forma de solucionar disputas.
lunes, 7 de febrero de 2005
El amor en fuga
Hace poco estaba hablando con una simpática y agradable fémina acerca de mi afición por las mujeres, por lo que en cierto momento de la conversación comenté que, como Antoine Doinel (toma coña pedante), prefería las chicas de buena familia. Con eso, dije, me refería a las chicas finas, delicadas, femeninas y bienhabladas. Ella entonces me llamó machista. Yo no había dicho que las mujeres debían estar en casa cuidando a los hijos o que no deberían tener derecho a votar, simplemente había admitido que me gustaban más las mujeres que dicen "no me da la gana" que las que dicen "no me sale de los cojones". Pero aun así era un machista.
Por cierto, no me gusta que a los toros te pongas la minifalda.
Por cierto, no me gusta que a los toros te pongas la minifalda.
domingo, 6 de febrero de 2005
sábado, 5 de febrero de 2005
Madurez
Sabes que ya eres adulto cuando te enteras de que una vieja amiga del colegio se ha puesto silicona en las tetas.
viernes, 4 de febrero de 2005
Viajes
Sueño
Sí, estoy volando
y disparan a matar
Se mueren de envidia
por tener mis alas.
(Armando Unsaín)
Si fuera rico, que no lo soy, me pasaría la vida viajando. Me encantaría conocer miles de sitios, empezando por las grandes capitales europeas, como Londres, París o Berlín (donde me quedaría a vivir por un tiempo), y también visitar algunos lugares por motivos mítico-sentimentales: como la isla de Hidra, en Grecia, donde Leonard Cohen conoció a Marianne. O Praga, Montreal, Boston, etc.
Menos mal que soñar es gratis y los libros de viajes tienen un precio asequible.
Sí, estoy volando
y disparan a matar
Se mueren de envidia
por tener mis alas.
(Armando Unsaín)
Si fuera rico, que no lo soy, me pasaría la vida viajando. Me encantaría conocer miles de sitios, empezando por las grandes capitales europeas, como Londres, París o Berlín (donde me quedaría a vivir por un tiempo), y también visitar algunos lugares por motivos mítico-sentimentales: como la isla de Hidra, en Grecia, donde Leonard Cohen conoció a Marianne. O Praga, Montreal, Boston, etc.
Menos mal que soñar es gratis y los libros de viajes tienen un precio asequible.
jueves, 3 de febrero de 2005
El cine español y la espada de Damocles
(Publicado originalmente en El Otro Diario)
Ya está, ya terminó, finalmente la gala de los Goya repartió ilusión entre todos los componentes del cine español que participaron en Mar Adentro. La gran triunfadora de la noche se llevó todos los premios a los que optaba, menos uno que fue vilmente usurpado por una película que este cronista no recuerda ni quiere recordar. Y ni falta que hace. Tal avalancha de premios es lógica si nos atenemos a la evidente calidad del film y, no menos importante, a las manifestaciones de la Academia en pos de espectadores, dinero y subvenciones (que es dinero para contrarrestar la escasa afluencia de espectadores, perdonen la redundancia). Por lo cual, era coherente premiar a la película española más taquillera del año. Porque hace tiempo que nos quedamos con el cine como industria. ¿O habíamos elegido el cine como arte? ¿El cine como mero sucedáneo de emociones? ¿El cine indescriptible? Si algún lector lo sabe, que nos escriba, que llevamos meses sin actualizar la sección de “cartas al director”. Propuestas de matrimonio de jóvenes herederas o supermodelos de lencería serán bien recibidas.
La gala nos dejó algo claro: la culpa de la crisis del cine español es de cualquiera menos de los propios cineastas. La culpa es del público, que se deja influir por las masivas campañas de marketing de las todopoderosas productoras yanquis. Todo el mundo sabe que el público español no tiene criterio, compra masivamente lo que le dicen e inclusive es profundamente subnormal, yo mismo lo pienso cuando disfruto en la sala de cine con la compañía de jóvenes que se equivocan de película y durante la proyección alaban a voz en grito las cualidades pectorales de la actriz principal (cosa que todo caballero sabe que hay que hacer mentalmente), pero no creo que la mejor manera de atraer espectadores a las salas sea insultándoles. Yo soy el primero en disfrutar de las bondades del masoquismo, pero, créanme, no es una opción mayoritaria.
La culpa, también, es de la piratería, que es mala y posiblemente masona. No sé ustedes, pero yo no poseo absolutamente ninguna película española pirateada. Adquirida legalmente tampoco, pero ése es otro tema. Tampoco se me ha acercado nunca nadie que, susurrando nerviosamente y mirando a derecha e izquierda, me ofreciera las últimas novedades del cine patrio en dvd para evitarme la engorrosa tarea de acercarme al cine, adquirir una entrada a un precio prohibitivo y sentarme junto a mis congéneres durante hora y media (algunos congéneres no se duchan, aunque esté mal decirlo). Eso sí, conozco a mucha gente que tiene todas las novedades del cine yanqui incluso antes de que se estrenen en nuestro país, así que a lo mejor deberíamos repetir todos juntos: la piratería es buena, la piratería es nuestra amiga.
No se equivoquen, no tengo nada en contra del cine español, fuera de bromas. Sólo opino que apelar a razones sentimentales de corte patriota, como “es nuestro cine”, para que el público corra entusiasmado a las salas es perder la batalla de antemano. Igualmente es perder el tiempo llorar y acusar a otros de los males propios. Los problemas del cine español son los de siempre: falta de medios y falta de talento. Lo primero no es preocupante, lo segundo sí. En su momento, Truffaut y Wenders rodaron, respectivamente, “El amor en fuga” y “El cielo sobre Berlín” porque necesitaban financiación para otros proyectos. Sin excusas. Porque el cine es arte, sí, pero también industria y mientras no entendamos esto no vamos a ninguna parte. Empeñarse en intentar convencer al espectador de que acepte la oferta que se le hace pero no molestarse nunca en mejorar dicha oferta es simplemente una locura. Los verdaderos enemigos del cine español, aparte de él mismo, son el sistema de venta por paquetes de las compañías estadounidenses y el elevado precio de las entradas. Contra eso ha de luchar nuestro cine, no contra el público. Mientras tanto, seguimos en el viaje a ninguna parte.
Ya está, ya terminó, finalmente la gala de los Goya repartió ilusión entre todos los componentes del cine español que participaron en Mar Adentro. La gran triunfadora de la noche se llevó todos los premios a los que optaba, menos uno que fue vilmente usurpado por una película que este cronista no recuerda ni quiere recordar. Y ni falta que hace. Tal avalancha de premios es lógica si nos atenemos a la evidente calidad del film y, no menos importante, a las manifestaciones de la Academia en pos de espectadores, dinero y subvenciones (que es dinero para contrarrestar la escasa afluencia de espectadores, perdonen la redundancia). Por lo cual, era coherente premiar a la película española más taquillera del año. Porque hace tiempo que nos quedamos con el cine como industria. ¿O habíamos elegido el cine como arte? ¿El cine como mero sucedáneo de emociones? ¿El cine indescriptible? Si algún lector lo sabe, que nos escriba, que llevamos meses sin actualizar la sección de “cartas al director”. Propuestas de matrimonio de jóvenes herederas o supermodelos de lencería serán bien recibidas.
La gala nos dejó algo claro: la culpa de la crisis del cine español es de cualquiera menos de los propios cineastas. La culpa es del público, que se deja influir por las masivas campañas de marketing de las todopoderosas productoras yanquis. Todo el mundo sabe que el público español no tiene criterio, compra masivamente lo que le dicen e inclusive es profundamente subnormal, yo mismo lo pienso cuando disfruto en la sala de cine con la compañía de jóvenes que se equivocan de película y durante la proyección alaban a voz en grito las cualidades pectorales de la actriz principal (cosa que todo caballero sabe que hay que hacer mentalmente), pero no creo que la mejor manera de atraer espectadores a las salas sea insultándoles. Yo soy el primero en disfrutar de las bondades del masoquismo, pero, créanme, no es una opción mayoritaria.
La culpa, también, es de la piratería, que es mala y posiblemente masona. No sé ustedes, pero yo no poseo absolutamente ninguna película española pirateada. Adquirida legalmente tampoco, pero ése es otro tema. Tampoco se me ha acercado nunca nadie que, susurrando nerviosamente y mirando a derecha e izquierda, me ofreciera las últimas novedades del cine patrio en dvd para evitarme la engorrosa tarea de acercarme al cine, adquirir una entrada a un precio prohibitivo y sentarme junto a mis congéneres durante hora y media (algunos congéneres no se duchan, aunque esté mal decirlo). Eso sí, conozco a mucha gente que tiene todas las novedades del cine yanqui incluso antes de que se estrenen en nuestro país, así que a lo mejor deberíamos repetir todos juntos: la piratería es buena, la piratería es nuestra amiga.
No se equivoquen, no tengo nada en contra del cine español, fuera de bromas. Sólo opino que apelar a razones sentimentales de corte patriota, como “es nuestro cine”, para que el público corra entusiasmado a las salas es perder la batalla de antemano. Igualmente es perder el tiempo llorar y acusar a otros de los males propios. Los problemas del cine español son los de siempre: falta de medios y falta de talento. Lo primero no es preocupante, lo segundo sí. En su momento, Truffaut y Wenders rodaron, respectivamente, “El amor en fuga” y “El cielo sobre Berlín” porque necesitaban financiación para otros proyectos. Sin excusas. Porque el cine es arte, sí, pero también industria y mientras no entendamos esto no vamos a ninguna parte. Empeñarse en intentar convencer al espectador de que acepte la oferta que se le hace pero no molestarse nunca en mejorar dicha oferta es simplemente una locura. Los verdaderos enemigos del cine español, aparte de él mismo, son el sistema de venta por paquetes de las compañías estadounidenses y el elevado precio de las entradas. Contra eso ha de luchar nuestro cine, no contra el público. Mientras tanto, seguimos en el viaje a ninguna parte.
miércoles, 2 de febrero de 2005
martes, 1 de febrero de 2005
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