martes, 31 de enero de 2017

La basura

Salgo a tirar la basura. No por gusto, sino para que no se acumule en casa. O en el rellano, que tampoco sería una solución práctica. La basura es un inquilino molesto que tiene que marcharse. Como no tiene piernas, la llevo yo en una bolsa negra y la arrojo dentro de un contenedor de plástico. Ya está, problema resuelto: he cedido mi titularidad de la basura y ahora otros se encargarán de llevársela muy lejos, donde no moleste, fuera de la vista y del olfato.

2 comentarios:

Pedro Núñez dijo...


https://historiaycomic.wordpress.com/2017/02/01/basura/

Microalgo dijo...

Para eso les paga. Y no poco.