domingo, 4 de octubre de 2015

El retrete

«Jacob Delafon», viene firmado en el retrete. ¿No habría mejores maneras de que aparezca el nombre de la marca? Una rúbrica parece algo más personal y no se trata de una obra de arte, sino de un elemento para depositar orina y excrementos. Además, el diseño es de lo más normal. Pero quizá firma con la esperanza de que arqueólogos del futuro lo comparen con Fidias, quién sabe.

2 comentarios:

Pedro Núñez dijo...

Remember Duchamp!

Microalgo dijo...

"Delafuente" no es un mal apellido para fabricar sanitarios... No como Mercedes. ¿Cómo se le ocurre a un tipo que se llama Mercedes ponerse a hacer coches? Es como si se llamara "Mariamanuela". No sé.