domingo, 26 de enero de 2014

Diez años y un día

Y aquí sigo, a pan y tinta (digital), cumpliendo mi condena con la palabra y el recuerdo, sin la esperanza, ni ya el deseo, de una amnistía.

3 comentarios:

veyhsahel dijo...

qué feliz condena la condena de las palabras. hoy he conocido este blog y he deambulado por él un buen rato.

Microalgo dijo...

Mentira. No solo quiere una amnistía. Quiere un indulto.

M. dijo...

No creo que le den la condicional por buen comportamiento. Algunos escritores son unas cabrones.