viernes, 20 de diciembre de 2013

La risa

Mis padres pertenecían a una secta cristiana muy estricta que creía que la risa era pecado. A causa de esto, mis hermanos y yo tuvimos una infancia muy seria, vacía de juegos. A veces oíamos reír a los vecinos, preguntábamos a mi padre qué era eso y nos contestaba: «son los demonios de Babilonia, conspirando». Durante años, me han dado pánico los espectáculos cómicos.

3 comentarios:

Pommette dijo...

Acabo de pecar.

Gracias. :)

M. dijo...

A mí me dan miedo los payayos. Parecen demonios. Y la única forma que encuentro para luchar contra ellos es pecar. Ya ves tú.

Microalgo dijo...

Demasiado bien que ha salido, Usted.