sábado, 8 de septiembre de 2012

El cortejo

Un bar de copas. Una CHICA muy atractiva da sorbos a un cubata acodada con aire ausente en la barra. Un CHICO se acerca a ella mientras suena Franz Ferdinand.
CHICO: Hola, quería informarte de una cosa.
CHICA: Dime.
CHICO: Eres muy guapa.
CHICA: ¿Qué?
CHICO: Seguro que nadie se ha dado cuenta antes, pero yo sí, que soy muy observador. Imagino que te he impresionado con esto.
CHICA: Mira, ya estoy acostumbrada a que me digan que soy guapa. Sé que lo soy.
CHICO: ¿Cómo dices? ¿Seguro que no soy el primero?
CHICA: Segurísimo.
CHICO: ¿Entonces no he descubierto tu belleza?
CHICA: No.
CHICO: Vaya. Pues ya no sé cómo ligarte, no tengo plan b. Mi idea era cautivarte con un piropo, que pensaras: «soy guapa a los ojos de este chico y este reconocimiento hace que yo también lo encuentre atractivo a él». Pero no ha funcionado, no me he ganado tu corazón con esto. Cuando parecía un plan perfecto basado en el razonamiento científico. No sé qué ha podido fallar.

4 comentarios:

sonia·marpez dijo...

Ambos estaban demasiado seguros de sí mismos.

Microalgo dijo...

Los planes alternativos, con las guapas, deben contarse hasta la "j". Normalmente, se esperan hasta el "d", y de ahí no pasan...

Raichely dijo...

Sólo puedo decir: JAJAJAJAJAJA

Javier dijo...

Es buenísimo, y desde luego que funcionaría con cualquier mujer.