jueves, 8 de septiembre de 2011

La muerte

He llorado mucho hoy, me dice. He llorado pensando que quizá la vida no merezca la pena. Pensando que tal vez sería mejor terminarla aquí, ahora. Me pregunté entonces cómo sería matarme. Si sabría hacerlo. Si dolería mucho. Si sería rápida. Y cuando quise darme cuenta, ya era de noche.

2 comentarios:

Lorena Gómez Maldonado dijo...

ser valiente (o cobarde, en este caso?) sale muy caro

Microalgo dijo...

Carísimo.

tengo un amigo completamente chalado que tiene una teoría sobre el suicidio. Extiende su brazo izquierdo y dice: "Antes: la eternidad". Luego extiende el derecho y dice "Después: la eternidad". Luego se encoge de hombros y dice "¿Pa qué tanta prisa?".