martes, 23 de agosto de 2011

El silencio

Ella guarda silencio al otro lado del teléfono y él se pone nervioso y habla todo el rato, sin conseguir respuesta. Se pregunta si el Juicio Final de los cristianos es algo así: un ominoso silencio que hay que romper hablando y hablando y quedando como un idiota. Qué kafkiano es esto, piensa también: un silencio que parece acusarme de algo y que ignora mi parloteo. Y sigue hablando, pero ella no dice nada y durante un segundo él se aferra a la esperanza de que se haya cortado la llamada, aunque sabe perfectamente que no es así.

2 comentarios:

Microalgo dijo...

Ay.

claudia dijo...

Espero que no sea que no le dejas hablar.