miércoles, 15 de junio de 2011

La vida

Tantas personas que no saben que nunca lo conseguirán. Qué envidia.

4 comentarios:

seiko dijo...

es verdad en algún momento llega esa sensación de dejar y tirar todo cuando ya no se ve n
inguna salida y se dejar de ser positivo

José Antonio Fernández dijo...

Efectivamente así es. Sé ignorante y consegirás la felicidad.

Microalgo dijo...

Pues no sé qué decirle. Sin tener nada que ver con el zen (me toca las narices, a mí, el zen, ya sé que no estoy in the mood, pero es que también the mood me toca las narices), decía que sin tener nada que ver con el zen, uno a veces adopta posiciones que, si bien no quiero llamar conformistas, aceptan lo inevitable.

Que nos vamos a morir, que nunca le pondré un tapón a ninguno de los dos hermanos Gasol, que sería más bien raro que un rey sueco me diera un premio Nobel, etcétera.

¿Y? Se puede vivir bastante bien así. Yo, al menos.

Ahora sí, hay otras maneras de pasar a la Historia. Meta en un horno a un millón de judíos o queme Usted la Gran Biblioteca de Alejandría. Pero es que la maldad a gran escala (que es la que te permite pasar a la posteridad sin tener mucho talento) me da demasiada pereza.

Las cosas, en fin.

Qyмεяa dijo...

aaah
padecemos la misma envidia !!!

que lindo nido de psicopatía
me gustaaaaa

saludos