Trataba de mantenerse fiel al ideal de persona que sólo existía en su cabeza y del que nadie sabía nada, como si fuera un espía infiltrado en una misión peligrosa (aunque a menudo pensaba que la misión consistía en que no descubrieran que era imbécil y estaba fallando en esto).
A veces vemos una película de final previsible porque lo que nos interesa son las circunstancias concretas en las que se produce dicho final y el método utilizado. Esto también sucede en la vida: sabemos que esta historia va a terminar mal, pero desconocemos cómo.