Para neutralizar el peligro populista, los dos partidos mayoritarios cambiaron la Constitución:
Artículo 1.
1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
2. La soberanía nacional reside en los mercados, de los que emanan los poderes del Estado.
sábado, 8 de noviembre de 2014
viernes, 7 de noviembre de 2014
Los hijos son el futuro
—Te quiero, pero he decidido no tener hijos contigo.
—¿Por qué? ¿Crees que no sería buen padre?
—Serías un padre estupendo, el problema está en tus genes.
—¿Cómo? Si no tengo ninguna enfermedad hereditaria, cariño.
—Pero eres muy peludo. Eso es un remanente del mono y yo quiero que mi hijo esté al día con la evolución.
—¿Qué?
—Es nuestra responsabilidad como seres humanos. Tenemos que remar todos juntos en la misma dirección.
—¿Por qué? ¿Crees que no sería buen padre?
—Serías un padre estupendo, el problema está en tus genes.
—¿Cómo? Si no tengo ninguna enfermedad hereditaria, cariño.
—Pero eres muy peludo. Eso es un remanente del mono y yo quiero que mi hijo esté al día con la evolución.
—¿Qué?
—Es nuestra responsabilidad como seres humanos. Tenemos que remar todos juntos en la misma dirección.
jueves, 6 de noviembre de 2014
miércoles, 5 de noviembre de 2014
El viaje a Viena
—He pensado que podríamos hacer un viaje a Viena para celebrar nuestro amor. Dentro de dos meses, que hay buenas ofertas. ¿Qué opinas?
—Pues que yo no sé si te voy a querer en dos meses.
—¿Qué?
—El amor es un elemento volátil, una inversión de alto riesgo. Ahora mismo te quiero y me apetece hacer un viaje contigo, pero ¿dentro de dos meses? Pueden pasar muchas cosas, no puedo hipotecarme así. Imagina que nos odiamos para entonces, ¿qué haríamos? ¿Perder el dinero? ¿Viajar de todos modos y pasarlo mal? ¿Simular que seguimos queriéndonos y pasarlo lo mejor posible?
—La última sería mi opción, pero ahora estoy de acuerdo contigo: no sería buena idea hacer un viaje romántico, no.
—Pues que yo no sé si te voy a querer en dos meses.
—¿Qué?
—El amor es un elemento volátil, una inversión de alto riesgo. Ahora mismo te quiero y me apetece hacer un viaje contigo, pero ¿dentro de dos meses? Pueden pasar muchas cosas, no puedo hipotecarme así. Imagina que nos odiamos para entonces, ¿qué haríamos? ¿Perder el dinero? ¿Viajar de todos modos y pasarlo mal? ¿Simular que seguimos queriéndonos y pasarlo lo mejor posible?
—La última sería mi opción, pero ahora estoy de acuerdo contigo: no sería buena idea hacer un viaje romántico, no.
martes, 4 de noviembre de 2014
Tus quince minutos
—Buenos días, veníamos a hacerle una entrevista.
—Creo que me confunden con otra persona: yo no soy famoso.
—No es ningún error, se trata de un programa del gobierno para hacer sentir importante a la gente. Se llama: Tus quince minutos. Todos merecemos un pequeño momento de fama, ser entrevistados, que se escuchen nuestras opiniones.
—¡Qué guay! ¿Y esto se va a publicar?
—Hombre, claro que no, no hay presupuesto para eso. Además, ¿a quién le iba a interesar leerlo?
—Creo que me confunden con otra persona: yo no soy famoso.
—No es ningún error, se trata de un programa del gobierno para hacer sentir importante a la gente. Se llama: Tus quince minutos. Todos merecemos un pequeño momento de fama, ser entrevistados, que se escuchen nuestras opiniones.
—¡Qué guay! ¿Y esto se va a publicar?
—Hombre, claro que no, no hay presupuesto para eso. Además, ¿a quién le iba a interesar leerlo?
lunes, 3 de noviembre de 2014
Hacer cola
Esperar en las colas forma parte de un programa del gobierno para que reflexionemos. La vida moderna está llena de prisas y es difícil encontrar un hueco para meditar. Por eso, para darnos esos momentos de introspección que nos merecemos, nos hacen esperar en los edificios públicos y también en ciertos establecimientos comerciales subvencionados.
domingo, 2 de noviembre de 2014
La escritura romántica
Señorita, usted no me conoce, pero he decidido amarla por correspondencia, como hacían los antiguos, que eran más elegantes. No la he escogido al azar, aunque el amor es ciertamente azaroso, sino que fue una decisión meditada: la cosa estaba entre su vecina y usted y ganó usted. Sirva el dinero que gastaré en sellos como prueba de que mis sentimientos son sinceros.
sábado, 1 de noviembre de 2014
La novela (2)
Pero yo no habría podido escribir la novela sin Sonia. Estaba demasiado loco y ella me da la tranquilidad necesaria para sentarme a hacer cosas a largo plazo. Mis periodos de estabilidad anteriores no duraban lo suficiente, sólo me permitían escribir microrrelatos y, a veces, con suerte, relatos algo más largos.
viernes, 31 de octubre de 2014
La novela
Me acuerdo ahora de mi profesor de lengua del instituto. ¿Qué diría él de todo esto? ¿Le sorprendería, estaría orgulloso de mí? Es todo muy raro, parece que fue ayer cuando asistía a sus clases y en realidad han pasado más de quince años. Hablan de esperar para hacer balance, pero es una tarea imposible, la vista no llega tan lejos, se pierden los detalles, sólo tienes una impresión general, un mapa enorme lleno de manchas borrosas.
jueves, 30 de octubre de 2014
El gran escritor sin obra
Declinaba siempre todas las ofertas de edición con las mismas palabras: estoy esperando a que me llame la posteridad, para publicar con ella.
miércoles, 29 de octubre de 2014
Ganar
Es raro ganar. Es raro por falta de costumbre, por inesperado. Recuerdo cuando soñaba con ganar MálagaCrea y finalmente lo conseguí al octavo intento. Ahora en cambio he ganado a la primera (y la última, que por edad no podría presentarme más). Tenían razón quienes me decían que tenía que escribir una novela. Soy novelista, mamá. Y esas cosas.
martes, 28 de octubre de 2014
El viejo Jules
A veces pienso en Jim, mi amigo francés, y en mi mujer francesa, que también fue suya. Es raro que nuestros países se entendieran tan mal y en cambio nosotros pudiéramos compartir incluso el amor. No había voluntad de cooperación, es evidente, todo querían solucionarlo los dirigentes con la violencia. En eso se parecían a Catherine, que también era muy visceral, incapaz de aceptar un no como respuesta. Pienso ahora que nosotros representábamos el espíritu de la nueva Europa que todavía estaba por venir y ella el de la vieja Europa de siempre. Ah, pero era tan hermosa, tan cautivadora, tan necesaria. Mucho más que cualquier patria del mundo.
Publicado en el número 19 de Obituario.
lunes, 27 de octubre de 2014
Usted es normal
Usted es normal y hemos escrito este artículo para decírselo. La vida moderna nos crea muchas dudas: ¿Es lo mío normal? ¿Llevo una vida sana? ¿Voy a la moda? Puede estar tranquilo, no es usted un bicho raro. O al menos no lo será mientras siga leyendo nuestra revista y sus artículos para estar al tanto de las novedades en normalidad.
domingo, 26 de octubre de 2014
La condenación eterna
La anciana asestó un manotazo a la mosca y luego la arrojó al horno, preguntándose durante un instante si el insecto pensaría que había sido condenado al infierno.
sábado, 25 de octubre de 2014
Vernon Sullivan
Cuentan que Vernon Sullivan, legendario escritor underground, viajó de Estados Unidos a Francia expresamente para el funeral de su amigo y traductor Boris Vian, fallecido de un infarto en la proyección de Escupiré sobre vuestra tumba, adaptación cinematográfica de la novela homónima del autor afroamericano. «Tendría que haber sido yo y no él», dijo desconsolado a la joven viuda.
Publicado en el número 2 de Obituario
viernes, 24 de octubre de 2014
Ejercicios para una vida sana
Yo practico mucho el desamor, ¿sabe? Es un ejercicio aeróbico, sostenido; ni se imagina la de peso que se pierde. Se lo recomiendo a todos mis amigos.
jueves, 23 de octubre de 2014
La lengua del amor
Siempre quise hablar el amor, pero es una lengua extranjera muy complicada. En cambio, es la lengua materna de las mujeres. Quizá por eso me empeñé tanto en aprenderla, aunque nunca fui capaz de traducir más que unas pocas palabras.
miércoles, 22 de octubre de 2014
Indignarse
—Y a usted, caballero, ¿le gusta indignarse?
—Por supuesto, es un ejercicio que practico todo el tiempo. Es bueno para la formación del carácter. Y para los pulmones.
—Por supuesto, es un ejercicio que practico todo el tiempo. Es bueno para la formación del carácter. Y para los pulmones.
martes, 21 de octubre de 2014
El viejo Doinel
Antoine Doinel, después de tantos años, sigue yendo a todos los sitios corriendo, aunque el doctor se lo ha desaconsejado con énfasis: ya no tiene edad, sus rodillas sufren (no está tan delgado como antaño), podría tropezar y romperse la cadera. Pero es difícil desembarazarse de los viejos hábitos, el hombre es un animal de costumbres, incluso Antoine, que siempre ha sido de costumbres caóticas. Todavía sigue persiguiendo el amor y quizá por eso corre, tras el amor en fuga, piensa. Se acuerda de los viejos amores: de Colette y las Juventudes Musicales; de Christine, su mujer, la madre de su hijo Alphonse —Christine, la pobre Christine, que tanto le sufrió, recuerda que también corrió para su funeral y Alphonse le regañó por llegar tarde—; de Fabienne, la fantasía de la mujer madura; de Kyoko, la fantasía de la mujer exótica; de Sabine, la fantasía de la mujer puerto, donde uno arriba después de una larga travesía entre tormentas. Pero la vida se compone de etapas constantes, ni el amor ni la literatura son lugares donde detenerse: no hay más final que la muerte, sólo entonces la historia termina y la pantalla permanece en negro.
Publicado en el número 19 de Obituario.
lunes, 20 de octubre de 2014
Carantoñas
—Ay, princesita mía.
—No me llames así, que soy republicana.
—Vale. Ay, vicepresidentita mía.
—Eso no es nada romántico.
—Es el equivalente, no me seas.
—Sí te soy. Llámame otra cosa.
—Bueno, pues Miss España mía.
—Eso es sexista.
—¿Míster España?
—Sólo me llamas cosas horribles.
—No me llames así, que soy republicana.
—Vale. Ay, vicepresidentita mía.
—Eso no es nada romántico.
—Es el equivalente, no me seas.
—Sí te soy. Llámame otra cosa.
—Bueno, pues Miss España mía.
—Eso es sexista.
—¿Míster España?
—Sólo me llamas cosas horribles.
domingo, 19 de octubre de 2014
Desnudos gratuitos
—¿Me desnudo?
—No sé, ¿lo justifica el guión?
—Vamos a follar, así que yo diría que sí.
—No necesariamente, también se puede follar vestido.
—Pero es más sensual piel contra piel.
—No te falta razón. Sin embargo, podríamos apagar la luz, para que no sea un desnudo gratuito.
—Gratuito no es, que la habitación de hotel nos la cobran.
—Ya me entiendes. ¿Es necesario que se te vean las tetas para nuestra historia de amor?
—Por supuesto. Mis tetas siempre aparecen en mis historias de amor.
—A mí me parece que es usar a la mujer como objeto.
—Siempre puedes cerrar los ojos.
—No es suficiente. Hay que apagar la luz, para que no te vea Dios.
—Pensándolo mejor, no me desnudo y me marcho.
—No sé, ¿lo justifica el guión?
—Vamos a follar, así que yo diría que sí.
—No necesariamente, también se puede follar vestido.
—Pero es más sensual piel contra piel.
—No te falta razón. Sin embargo, podríamos apagar la luz, para que no sea un desnudo gratuito.
—Gratuito no es, que la habitación de hotel nos la cobran.
—Ya me entiendes. ¿Es necesario que se te vean las tetas para nuestra historia de amor?
—Por supuesto. Mis tetas siempre aparecen en mis historias de amor.
—A mí me parece que es usar a la mujer como objeto.
—Siempre puedes cerrar los ojos.
—No es suficiente. Hay que apagar la luz, para que no te vea Dios.
—Pensándolo mejor, no me desnudo y me marcho.
sábado, 18 de octubre de 2014
Exponerse al fracaso (3)
—Y usted, ¿se expone al fracaso?
—Sólo en la intimidad, que me da vergüenza.
—Pues eso hay que corregirlo, caballero.
—Lo sé, está entre mis planes de futuro.
—Sólo en la intimidad, que me da vergüenza.
—Pues eso hay que corregirlo, caballero.
—Lo sé, está entre mis planes de futuro.
viernes, 17 de octubre de 2014
Exponerse al fracaso (2)
Exponerse al fracaso es considerado algo de mal gusto, pero colectivos de todo el país solicitan que se habiliten playas para tal actividad.
jueves, 16 de octubre de 2014
Exponerse al fracaso
Exponerse al fracaso es un ejercicio necesario para el espíritu. Yo lo hago a menudo, quizá demasiado, según mi médico, que afirma que un día de estos voy a coger un constipado.
miércoles, 15 de octubre de 2014
De la posibilidad de estar equivocado
—Y usted, caballero, ¿se equivoca?
—No me consta. Es más, me niego a que me conste. Equivocarme iría fatal para mi autoestima, así que es algo que no puedo permitirme. No digo que no suceda, pero me niego a aceptarlo, lo que viene mucho mejor para enfrentarse a los desafíos del ego.
—No me consta. Es más, me niego a que me conste. Equivocarme iría fatal para mi autoestima, así que es algo que no puedo permitirme. No digo que no suceda, pero me niego a aceptarlo, lo que viene mucho mejor para enfrentarse a los desafíos del ego.
martes, 14 de octubre de 2014
Nueva tarde con Teresa
La reconocería en cualquier parte, me digo cuando la veo bajar del autobús junto al resto de turistas, pero quizá los ojos me engañan. O la cabeza. Ya no tengo edad para recibir el sol rondeño sin sombrero y quizá por eso ahora veo fantasmas del pasado; aunque Teresa nunca formó parte realmente de mi pasado: fue sólo un breve momento onírico, un instante de posibilidad en aquel leve aperturismo que apenas notábamos y en el que al final muy poco cambió.
Durante unos minutos, vacilo. Se me ocurre que sería buena idea acercarme a ella como si no hubieran transcurrido cincuenta años y decirle: «¿No te acuerdas de mí? Soy Manolo». Pero cuántos Manolos habrán pasado por su vida; y mucho más significativos que yo, seguro. Supongo que se esforzaría por olvidar aquella etapa, para ella tan idiota, en la que se relacionó con un rufián del Carmelo. No, sería embarazoso para Teresa recordarle que una vez existí en su vida y esa incomodidad me traería un dolor que yo también me he esforzado en olvidar.
El resto de ancianos del autobús se asoma al Tajo con emoción contenida, pero ella no parece muy impresionada, está más pendiente del teléfono móvil. Me figuro que habrá viajado por el mundo en primera clase. Habrá visto las pirámides y cosas así. Qué puede decirle una hendidura en mitad de una pequeña ciudad malagueña.
Quizá sea viuda, fantaseo. Y me imagino en el acto robando una moto y llevándola al campo. Pero para qué. ¿Para tocarla con dedos marchitos? Hace mucho que ese fuego se ha apagado. Tan sólo podría hablar con ella, contarle mis sueños y esperanzas de entonces, cuando creía que a mi alcance podría estar ese mundo mejor que representaba ella. Todo lo que podría haber sido. Pero sería una tontería, qué sentido tiene ponerse ahora a reclamar lo que ya nunca podremos tener. Creo que, en el mejor de los casos, nos pondríamos al día y poco más. Ella me hablaría quizá de su marido, hijos y nietos y de una burguesía barcelonesa que para mí existe en otro mundo. Yo le contaría que me volví a Ronda no mucho después de salir de la cárcel, que me cansé de ser siempre el charnego y que aquí me fue más o menos bien. Trabajé de camarero, me casé con la Lola, puse un bar, nada fuera del guión, aunque eso fue siempre lo que quise yo: salirme del guión que otros habían escrito para mí sin pedirme mi opinión. Ella me miraría con aquellos ojos que se parecían a los de mi Teresa, pero que realmente no eran ya los mismos, ahora que la experiencia había dibujado en ellos, y tampoco podría entenderme después de tantos años, más sabia, pues lo mejor que hizo ella con su vida fue volver al guión que unas estructuras de poder inamovibles habían determinado para todos nosotros.
Publicado en La guasa de la memoria.
lunes, 13 de octubre de 2014
Capítulo 3500
Estoy estos días esperando que el editor me diga la cifra de ventas. Me intriga saber cuántos planetas han recibido mi mensaje (cada persona es un mundo, blablablá). Allí afuera hay vida, piensa cada escritor. Todo libro es un mensaje de auxilio, un intento desesperado de contactar. Algo así, no sé, no me hagáis mucho caso (dijo el escritor sin lectores). En principio, no tendría que ser muy difícil vender cien ejemplares en un país de cuarenta y siete millones de habitantes, dicen las matemáticas, pero si algo hemos aprendido es que las matemáticas no son nuestras amigas. Es más, compliquemos el asunto: en el mundo hay, más o menos, quinientos millones de hispanohablantes; no parece una empresa titánica vender cien ejemplares entre ellos. ¡Tantos lectores potenciales! Cada escritor que no vende es ignorado por quinientos millones de personas. Y tener que levantarse de la cama cada mañana...
domingo, 12 de octubre de 2014
El terror
«Sopla de nuevo las velas, que la foto ha salido movida», le dijeron. Ella obedeció y volvió a apagar las velas de su vigésimo quinto cumpleaños. Y cumplió cincuenta.
sábado, 11 de octubre de 2014
El tiempo recobrado
Con esta obra nos dieron una mención especial a José Pablo y a mí en el certamen de cómic de MálagaCrea de 2013.
viernes, 10 de octubre de 2014
Sonia
Querida, los años se marchan y nosotros permanecemos. Veintitrés tenías cuando nos conocimos, ahora son veintisiete. Es extraña la realidad: tanto vivido en un suspiro. Y todo gracias a ti, que iluminas una vida destinada en principio a la oscuridad absoluta: la mía. Es extraña la realidad, repito: que yo naciera en un extremo de Suecia y tú, nueve años después, en uno de España y sin embargo acabáramos encontrándonos. Qué azaroso devenir de acontecimientos fue necesario para ello. Qué magia. Qué ficciones vestidas de realidad o viceversa. Y qué inesperada habilidad por mi parte para embaucarte a compartir tu vida conmigo. O qué ingenuidad la tuya. Es extraña la realidad. Y muy bonita, contigo.
jueves, 9 de octubre de 2014
Tenemos que hablar (2)
—¿En qué momento exacto se encuentra nuestra relación?
—No sé, ¿en el índice? ¿En los agradecimientos?
—Imbécil.
—No sé, ¿en el índice? ¿En los agradecimientos?
—Imbécil.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Tenemos que hablar
—Tenemos que hablar.
—¿Puedo solicitar clemencia?
—No seas tan dramático. Es sobre nosotros. De lo nuestro.
—Esa falda te queda estupendamente bien.
—Gracias, pero no trates de embaucarme. ¿Piensas en nuestra relación?
—Depende del momento.
—¿Eso qué significa? ¿Acaso piensas en otras?
—No, lo que quiero decir es que no pienso en nosotros cuando estoy defecando, por ejemplo.
—Me alivia saberlo, pero ¿adónde nos dirigimos?
—Si tenemos suerte y jugamos bien nuestras cartas, acabaremos en nichos consecutivos.
—Muy esperanzador, sí.
—Y romántico.
—¿Puedo solicitar clemencia?
—No seas tan dramático. Es sobre nosotros. De lo nuestro.
—Esa falda te queda estupendamente bien.
—Gracias, pero no trates de embaucarme. ¿Piensas en nuestra relación?
—Depende del momento.
—¿Eso qué significa? ¿Acaso piensas en otras?
—No, lo que quiero decir es que no pienso en nosotros cuando estoy defecando, por ejemplo.
—Me alivia saberlo, pero ¿adónde nos dirigimos?
—Si tenemos suerte y jugamos bien nuestras cartas, acabaremos en nichos consecutivos.
—Muy esperanzador, sí.
—Y romántico.
martes, 7 de octubre de 2014
lunes, 6 de octubre de 2014
El sentido de una vida
El doctor Leitmotiv le atenderá enseguida, dijo la enfermera. Pero él no podía esperar tanto, pensó, estaba perdiendo un tiempo precioso, todos esos minutos sin un sentido para su vida. ¿Quién le iba a reembolsar el tiempo perdido? ¿El banco? ¿La medicina moderna? ¿Podría quizá robárselo a otro? Esperaba que al menos estas preguntas encontraran respuestas en la consulta del doctor.
domingo, 5 de octubre de 2014
El gran soñador
Se pasaba todo el día haciendo proyectos y no le quedaba tiempo para llevarlos a la práctica.
sábado, 4 de octubre de 2014
El viaje
Siéntese, soy aquel a quien llaman Bardamu. Perdone el desorden, es cosa de mi gato, Bébert, que lo revuelve todo. Ahí lo tiene, tumbado en ese anaquel. A veces creo que sólo escribo para mi gato, sobre todo ahora que soy un maldito. Francia es muy cruel con sus escritores, ¿no lo sabía usted? Es curioso, en un país que, por lo demás, mima la cultura. Pero hay que esperar a morirse para ser rehabilitado. Al contrario que el resto de los mortales, un escritor huele mejor cuando por fin está muerto y ya no puede opinar. Al final sólo queda la obra y no siempre. Pero usted venía por eso, ¿verdad? Para que le narrase el viaje al fin de la noche. Sin puntos suspensivos, que no domina el código morse.
Publicado en el número 16 de Obituario.
viernes, 3 de octubre de 2014
Encuentros
Anoche soñé que coincidía en un lugar con mi yo del pasado y me caía fatal. Por si fuera poco, el sentimiento era mutuo.
jueves, 2 de octubre de 2014
Un año
Hoy se cumple un año de la presentación de mi libro. Trescientos sesenta y cinco días que he aprovechado para triunfar en todos los ámbitos de la vida... Bueno, quizá el año que viene.
miércoles, 1 de octubre de 2014
Ese momento previo al fracaso
Es emocionante cuando van a fallar un concurso, ese momento previo al fracaso, cuando todo parece todavía posible. Si pudiera vivir siempre en ese momento.
martes, 30 de septiembre de 2014
La preparación
Si uno supiera cuándo van a ocurrir los momentos importantes de su vida, al menos podría presentarse a ellos bien peinado.
lunes, 29 de septiembre de 2014
Contra los homenajes
Para homenajear al gran poeta, se celebró una gala en la que proyectaron imágenes de su infancia en Huesca, juventud en Barcelona y madurez y carrera literaria en Madrid. Como es natural, el poeta, al ver pasar su vida ante sus ojos, murió.
domingo, 28 de septiembre de 2014
Morir
Primero visité mi antiguo colegio, del que salí hace veintidós años. Gardel dirá lo que quiera, pero veinte años parecen muchos: todo está distinto, aunque haya cierta sensación de familiaridad. Quizá como en un sueño, no sé. Después, visité el cementerio. Toda esa gente muerta. Tu familia no te olvida, ponía en algunas lápidas. Pero el entierro más reciente era de 1997. Morir y que no quede nadie para recordarte. Morir y ser sólo un nombre en una lápida, tal vez acompañado de una foto. Morir y nunca haber vivido.
sábado, 27 de septiembre de 2014
La mujer que creía ser Pizarnik
«Hermana estrella: soy Alejandra. Buenas noches».
Alejandra Pizarnik
La piedra de la locura la vendían mis padres en su joyería. Bueno, no, pero yo fantaseaba con ello. La piedra de la locura para los anillos de compromiso de la burguesía. Alguna tontería así. No sé por qué me pusieron Flora, si tenían una tienda de piedras preciosas. Habría sido mejor Esmeralda, por ejemplo. Luego fui Alejandra, que era un nombre que me sentaba mejor. Más seco, mucho más acorde. Entretanto, fui tartamuda. Me expresaba como en telegramas. Entrecortadamente. A una tartamuda hay que escucharla con atención. Siempre fui hija del insomnio y novia de la depresión. Una judía lesbiana y depresiva en la Argentina. Luego viví en París, conocí a Cortázar. A veces escribí. Perseguí la noche, la delgadez, los barbitúricos. Dicen que me suicidé con una sobredosis de Seconal, pero no existe la sobredosis de antidepresivos. Lo que llaman sobredosis es simplemente la cura.
Publicado en el número 18 de Obituario
viernes, 26 de septiembre de 2014
Labores
—¿Entonces estás de acuerdo en ser amo de casa? Cocinar y limpiar mientras yo trabajo.
—Claro, me parece bien, no soy ningún machista. Entiendo que las labores del hogar no entienden de sexos, por mucho que tradicionalmente las hayan desempeñado las mujeres. Sólo pido que te quedes embarazada tú, nada más.
—Claro, me parece bien, no soy ningún machista. Entiendo que las labores del hogar no entienden de sexos, por mucho que tradicionalmente las hayan desempeñado las mujeres. Sólo pido que te quedes embarazada tú, nada más.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Soy muy feliz ahora
—Soy muy feliz ahora, ¿sabes? Ahora que he renunciado a todos mis sueños. Era muy sencillo: si no deseas nada, no puedes sentir frustración al desear y no conseguir. Así que ya tenía la solución desde el principio, pero no me daba cuenta: consistía en no tener nada. Pero aceptándolo, que era lo que no hacía bien.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
No te lo tomes mal
Estoy loca, pero no es nada personal, dice la chica. Es algo químico. Hormonal. Neuronal. En ningún caso, personal.
martes, 23 de septiembre de 2014
Los amores fugaces
Es curioso, pero no tengo fotos con ninguna de mis ex amantes. En esta época tecnológica de fotos constantes. Sí tengo con mis ex novias, por supuesto; es como si sólo constaran las relaciones oficiales, serias. Como si mis ex amantes hubieran tenido claro que no debían dejar pruebas de mi existencia pasajera en sus vidas. De lo que no se puede hablar es mejor callar, que decía Wittgenstein. Claro que yo entonces no sabía que mi paso sería efímero.
lunes, 22 de septiembre de 2014
Una narrativa
Es necesaria una narrativa para sobrellevar esto. Vivir anestesiado con el autoengaño del sentido. Existir, pese a todo.
domingo, 21 de septiembre de 2014
Los ochenta años de Lawrence Breavman
Ya no corremos por Montreal, Krantz. Hace tiempo que no vuelvo a la ciudad, pero no importa, ya no es mía, ahora la recorren otros jóvenes. El mundo es de ellos, son ellos quienes ahora persiguen a las chicas. Yo a veces me acuerdo de Shell. Me acuerdo del cuerpo de Shell. Pero en realidad no sé si lo estoy recordando o imaginando. Han pasado muchos años. Me acuerdo también de Martin, pero en mi recuerdo su cara permanece oculta, como si fuera un niño anónimo, un niño indeterminado. Me acuerdo también de los mosquitos, que quizá sean los únicos que no han cambiado.
sábado, 20 de septiembre de 2014
La vida
El tiempo no pasa sólo para ti, también para las mujeres que amaste. Envejecen, se casan, tienen hijos. La vida. Tú no quieres mujeres, sino arquetipos, podría decirme alguna de ellas. No sé, lo que quiero es que me esperen en el pasado, sin cambios. En el recuerdo, donde regresar de vez en cuando.
viernes, 19 de septiembre de 2014
36
Yo nací en verano, pero sólo teóricamente, pues no creo que un diecinueve de septiembre en Suecia pueda considerarse verano. Y menos en 1978, cuando el cambio climático era menos evidente. Nací por tanto en un verano vestido de otoño o en un otoño disfrazado de verano. No sé. Ayer era 2008, pero ya hace seis años de esto. Ayer era 2004, pero ya hace diez años de esto. Ayer era 1998, pero ya hace dieciséis años de esto. Es muy rara la vida. La prueba más cruel del paso del tiempo es que el año que viene tendré la misma edad que tenía el príncipe de los enanos cuando me quitó a Alba. ¿Cómo es posible esto? Si yo tenía veinticuatro años. Era joven, estaba lleno de esperanza. Bueno, lo último no es verdad. Pero era joven y se esperaba de mí que estuviera lleno de esperanza. Da igual, os escribo a cuatro años de los cuarenta, sentado junto a la chimenea, en batín y con una copa en la mano, mientras miro por la ventana con expresión de derrota y los cuervos graznan una y otra vez mi nombre. Algo así.
jueves, 18 de septiembre de 2014
La política
—Quiero el divorcio.
—Respeto tus deseos, cariño, pero hemos de darnos un periodo de reflexión y convocar un referéndum para dentro de unos meses. Yo haré campaña por el no y tú por el sí. Si sale el sí, nos divorciaremos en 2016.
—Respeto tus deseos, cariño, pero hemos de darnos un periodo de reflexión y convocar un referéndum para dentro de unos meses. Yo haré campaña por el no y tú por el sí. Si sale el sí, nos divorciaremos en 2016.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Los esfuerzos inútiles
Digamos la verdad: lo práctico nunca ha sido lo mío. La utilidad de todo esto se me escapa. No hay ningún plan detrás. Ningún fin claro. Si hago esto es porque me aburro y porque llevo siempre en mí el impulso de los esfuerzos inútiles.
martes, 16 de septiembre de 2014
Lógica aplicada
—Supongo que no tiene nada de malo que me cambie aquí, me viste desnuda cientos de veces en el pasado. No creo que a mi marido le importe. Es sólo una vez más.
—Claro.
Un rato después:
—No creo que pase nada porque follemos un poco. Follamos cientos de veces en el pasado. ¿Qué importancia tiene una más?
—Claro.
Un rato después:
—No creo que pase nada porque follemos un poco. Follamos cientos de veces en el pasado. ¿Qué importancia tiene una más?
lunes, 15 de septiembre de 2014
Fuera de los círculos del mundo
Fuera de los círculos del mundo. Rozándolo, quizá, de vez en cuando. U observándolo desde lejos. Como el cometa Halley acercándose a la Tierra cada setenta y seis años. Tan lejos de todo y que sólo se pueda asumir la distancia.
domingo, 14 de septiembre de 2014
Rigor histórico
Para confundir a las jóvenes generaciones, los ancianos se vestían de épocas que no les correspondían.
sábado, 13 de septiembre de 2014
La imaginación
«Hoy he enterrado a un Botín», dijo el sepulturero a su familia. El hijo pensó que su padre era pirata.
viernes, 12 de septiembre de 2014
La opinión
—Buenas tardes, nos interesa su opinión.
—¿De verdad? ¡Qué feliz me hacen!
—Bueno, es un decir. Nos interesa su opinión anónima para incorporarla a una base de datos.
—Ah, ya decía yo.
—¿De verdad? ¡Qué feliz me hacen!
—Bueno, es un decir. Nos interesa su opinión anónima para incorporarla a una base de datos.
—Ah, ya decía yo.
jueves, 11 de septiembre de 2014
Autoterrorismo
Me preocupa el futuro y me gustaría venderles este proyecto, pero el armazón que sostiene mi ingenio es bastante endeble. Lo mío es como un fuego que arde enseguida y no deja más que cenizas. Si quieren construir algo duradero, es evidente que no puede ser conmigo.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
El adiós
Me han llamado hoy de MálagaCrea para hacerme una pequeña encuesta. Supongo que mi nombre estaba en la lista de los que ya no se pueden presentar más y querían hacer balance, conocer mis impresiones. No me preguntaron si tenían que haberme premiado antes, así que no he podido comentar nada al respecto.
martes, 9 de septiembre de 2014
Miradme
Miradme. Yo también tengo corazón. Lleno de rencores e ínfulas, pero
corazón. Un órgano cansado y ennegrecido, como los pulmones de un fumador.
lunes, 8 de septiembre de 2014
domingo, 7 de septiembre de 2014
El silencio
La historia nos deja atrás, no seremos recordados. Vivimos nuestras vidas en silencio y eso es todo. Nadie sabrá nunca que existimos, nuestros actos, nuestras obras, no resistirán tampoco el embate del tiempo. No quedará ni la más mínima sospecha, será como si nunca hubiéramos existido.
sábado, 6 de septiembre de 2014
Es usted una mujer
—Es usted una mujer.
—Efectivamente. Celebro que se haya dado cuenta.
—¿Cómo lo hace?
—¿Ser mujer? En realidad nací así, no ha sido una elección.
—Pero lo hace tan bien. Da gusto mirarla.
—Gracias. Creo.
—Ojalá ser hombre fuera tan hermoso.
—No sé qué decirle, a mí los hombres me parecen muy atractivos.
—Un favor que nos hacen las mujeres.
—Efectivamente. Celebro que se haya dado cuenta.
—¿Cómo lo hace?
—¿Ser mujer? En realidad nací así, no ha sido una elección.
—Pero lo hace tan bien. Da gusto mirarla.
—Gracias. Creo.
—Ojalá ser hombre fuera tan hermoso.
—No sé qué decirle, a mí los hombres me parecen muy atractivos.
—Un favor que nos hacen las mujeres.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Pequeñas soluciones
Para seguir durmiendo y mantener las apariencias, eligió como melodía para el despertador una nana.
jueves, 4 de septiembre de 2014
El adicto al amor
Sí, es cierto, me estoy quitando, estoy dejando el amor. Uno de los pasos importantes es pedir disculpas a la chica a la que amé, por ponerla en una posición incómoda (y no me refiero en la cama) con mis excesos amorosos, mis desvaríos románticos. Ahora me doy cuenta de que tengo un problema y necesito ayuda. Pero intento enmendarme día a día y con terapia y tesón no volver a recaer.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
martes, 2 de septiembre de 2014
Los modernos
Los modernos tienen aspecto de haber estudiado en colegios mejores que el tuyo. Los modernos tienen pinta de votar al PP (si no ahora, en el futuro). Los modernos se ríen en inglés, escribiendo hahaha o LOL, aunque siempre me da la sensación de que no dicen L-O-L, sino lol. Lolazo. Los modernos se sacan fotos con sus gatos y tú eres de perros. Los modernos no te leen. No han oído hablar de ti. Pero tampoco te leerían si conocieran tu nombre. No eres guay. No eres popular. Decía Robert Crumb que el instituto no es más que un entrenamiento para la vida real y tenía razón. No molas y, más importante, no puedes molar. No hay movilidad social, es un sistema de castas cerradas y tú perteneces al lumpen literario. Con esos pelos. Esas gafas. Esa ropa pasada de moda. Si te dejaran entrar en su fiesta, te verían como un viejo que dice cosas como «vaya guateque, troncos, vamos a menear el esqueleto». Pero no estás invitado. No lo vas a estar jamás.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Septiembre de 2014
Si éste fuera mi corazón, que quizá lo es. Un viejo mecanismo ya oxidado y que funcionaba a vapor. Estaba obsoleto nada más salir al mercado. Pero uno le coge cariño a estos cachivaches. Quién sabe, quizá tenga todavía algún valor para los amantes de lo vintage.
domingo, 31 de agosto de 2014
sábado, 30 de agosto de 2014
Las publicaciones oníricas
Anoche soñé que estaba en una gasolinera comprando la prensa tranquilamente. Esto, como sueño, era bastante aburrido, pero la cosa mejoró cuando me encontré en la portada de la revista MAN a una ex amante mía. Cosa rara, que no es famosa. Y además la revista ya no existe. Pero la realidad funciona de manera diferente en los sueños, así que me encogí de hombros y abrí la revista. Las fotos eran sólo ligeramente eróticas, como es (mala) costumbre en las revistas españolas. Salía en topless y con un tanga amarillo y con las fotos venía una breve entrevista en la que hablaba un poco, entre otras cosas, de su hijo. Pues tenía un hijo de corta edad. Hice cálculos y tenía que haberse quedado embarazada más o menos cuando todavía nos veíamos. Esto era aterrador. Enterarse a través de una revista semierótica de que uno quizá sea padre. Mensajes contradictorios. Una crueldad absoluta del subconsciente.
viernes, 29 de agosto de 2014
El juego favorito
El juego favorito, de Leonard Cohen, es un libro al que vuelvo a menudo, como el cristiano que busca consuelo en la Biblia. Sin embargo, las ventajas de El juego favorito sobre la Biblia son innegables:
1 - Está mejor escrito.
2 - Habla de cosas reales.
3 - Lo escribió el único dios verdadero.
1 - Está mejor escrito.
2 - Habla de cosas reales.
3 - Lo escribió el único dios verdadero.
jueves, 28 de agosto de 2014
Un artista de la nostalgia
Pasen y vean, damas y caballeros, sus lágrimas les conmoverán hasta el paroxismo. Nadie llora por lo perdido como él. Añora sobre todo las cosas que nunca sucedieron, las que no hay que confesar, las que sólo se desearon en silenciosa oscuridad.
miércoles, 27 de agosto de 2014
martes, 26 de agosto de 2014
Acceder a la belleza
En alguna ocasión accedí a la belleza. A veces incluso pude sentarla en mis rodillas. Y me injurió. Sólo por meterle la mano bajo la falda. La belleza. Yo, un indocumentado cualquiera, accediendo a la belleza. Un robo, una estafa, un desfalco de bienes míticos a los que llegué por pura casualidad.
lunes, 25 de agosto de 2014
El salto
Años ha, en la parada de cercanías de Málaga uno tenía que esperar al tren con una pared deprimente al otro lado de las vías como única distracción, pero esto cambió cuando reformaron la estación y cubrieron la pared con espejos. Para que uno haga examen de conciencia, quizá. Me pregunto si habrá aumentado el número de gente que se arroja a las vías.
domingo, 24 de agosto de 2014
La cena de los editores
Soñé que los editores más importantes del país celebraban una cena de alto copete y yo trabajaba como camarero en ella. Llevado por un impulso de bravura inusual en mí, cogí el manuscrito de mi novela (esto de manuscrito es un decir, que está impreso en letra Arial de tamaño 12) y se lo serví en una bandeja a Herralde, que lo miró con los ojos muy abiertos antes de tocarlo con el tenedor y reclamar de nuevo mi presencia de manera apremiante. Con el corazón desbocado de adrenalina y esperanza, volví a su lado. Me dijo:
—¿Qué es esta puta mierda? Yo he pedido filet mignon.
—¿Qué es esta puta mierda? Yo he pedido filet mignon.
sábado, 23 de agosto de 2014
El ancla
«Siempre vives anclado en el pasado», le dijo ella. «No es verdad», pensó él. «Cuando te conocí, viví en el presente. Y, brevemente, en un futuro ideal».
viernes, 22 de agosto de 2014
El vicentinismo
—Este niño tiene cara de llamarse Vicente.
—Ya lo hemos hablado: quiero ponerle Adolfo, como mi padre, que en paz descanse.
—Imposible, mira este rostro, tiene facciones vicentinas. Si le ponemos Adolfo, la gente se confundirá. Verán que tiene cara de llamarse de otra manera. Sabrán que hay un Vicente atrapado en él. ¿Quieres hacerle eso a tu hijo? ¿Jugar con su identidad? ¿Qué clase de padre eres tú?
—Ya lo hemos hablado: quiero ponerle Adolfo, como mi padre, que en paz descanse.
—Imposible, mira este rostro, tiene facciones vicentinas. Si le ponemos Adolfo, la gente se confundirá. Verán que tiene cara de llamarse de otra manera. Sabrán que hay un Vicente atrapado en él. ¿Quieres hacerle eso a tu hijo? ¿Jugar con su identidad? ¿Qué clase de padre eres tú?
jueves, 21 de agosto de 2014
Humo y dolo
A veces siento que las palabras se agolpan en mi cabeza intentando salir, pero enseguida pienso «a quién le importa» y me pongo con otra cosa.
miércoles, 20 de agosto de 2014
martes, 19 de agosto de 2014
Figurar en bibliotecas
«Noguera, Gabriel (1978-)», aparece en el catálogo de las bibliotecas andaluzas. Y me imagino al encargado de rellenar mi ficha quejándose de que es un trabajo inacabado. Faltan datos, un día habrá que añadir la fecha de muerte. U otros libros que este tipo tenga la improbable fortuna de publicar. ¿No sería mejor aceptar sólo libros de autores ya fallecidos? Facilitaría mucho la labor de catalogación.
lunes, 18 de agosto de 2014
La larga noche
La televisión falla cada vez que pasa un coche por la carretera. Maravillas de la TDT. Pero en realidad no hay mucho que ver, la tenemos de acompañamiento, de fondo no musical, aunque a veces comentamos algo de la teletienda. Alcohol, insomnio y teletienda, un clásico, así como el intento de solucionar los problemas mundiales sentados en el sofá. Tiene suerte el mundo de que permanezcamos vigilantes esta larga noche y lo arreglemos. Pasa otro coche, se jode la emisión.
domingo, 17 de agosto de 2014
Reflexiones a media tarde
La épica es una narrativa personal que requiere de una clara ingenuidad que yo ya he agotado. La hípica, por otra parte, requiere de unos altos ingresos que nunca han estado a mi alcance.
sábado, 16 de agosto de 2014
Inmoralidades
—¿Te parece bien quedar conmigo sólo después de que te asegurara que te invitaría? ¿Dónde queda la liberación femenina?
—Míralo así: para viajar en autopista, tienes que pagar peaje.
—Ajá. En cualquier caso, también me interesa ir por la carretera secundaria, no sé si me entiendes.
—¿Te refieres a follarme por el culo?
—¿Crudamente? Sí.
—Yo eso no lo hago, me parece inmoral.
—Precisamente.
—Oye, ¿por qué clase de chica me has tomado?
—Por una que queda conmigo.
—Míralo así: para viajar en autopista, tienes que pagar peaje.
—Ajá. En cualquier caso, también me interesa ir por la carretera secundaria, no sé si me entiendes.
—¿Te refieres a follarme por el culo?
—¿Crudamente? Sí.
—Yo eso no lo hago, me parece inmoral.
—Precisamente.
—Oye, ¿por qué clase de chica me has tomado?
—Por una que queda conmigo.
viernes, 15 de agosto de 2014
La vida es extraña (3)
Dormir también es extraño. Cerrar los ojos para recargar la batería (al menos con esto no se depreda la energía de otros seres vivos). Ausentarse de la vida durante unas horas y sin embargo no abandonarla del todo, sólo sustituirla por los sueños.
jueves, 14 de agosto de 2014
La vida es extraña (2)
Follar es extraño. Y no por el acto en sí, que es bastante sencillo (insertar apéndice en agujero y menear), sino por el impulso biológico de fecundar a todas unido a la intención racional de no fecundar a ninguna. Los hombres somos seres contradictorios.
miércoles, 13 de agosto de 2014
La vida es extraña
Comer es extraño. Para mantener en funcionamiento las células de nuestro cuerpo, necesitamos energía, y en vez de consumir carbón o petróleo (lo que también sería extraño), sacamos esa energía de otros seres vivos (animales y plantas) con el procedimiento de comérnoslos. No sé cómo justifica esto la gente que cree en un dios, pero es sin duda un sistema despiadado. Ah, la naturaleza, todo ese despilfarro energético rondando libre...
martes, 12 de agosto de 2014
Vecinos
—Hola, vecino, ¿me puedes dar algo de perejil?
—Creo que tengo, sí. También te puedo ofrecer algo de sexo, ya que has venido hasta aquí.
—Sexo me queda todavía en casa, gracias.
—Pero no como el que tengo yo, vecina.
—No será para tanto.
—¿Y si pruebas un poco? Una cata de cortesía.
—Imposible, tengo el cocido en el fuego.
—No nos llevará ni un minuto.
—Ah, entonces es como el que tengo en casa.
—Creo que tengo, sí. También te puedo ofrecer algo de sexo, ya que has venido hasta aquí.
—Sexo me queda todavía en casa, gracias.
—Pero no como el que tengo yo, vecina.
—No será para tanto.
—¿Y si pruebas un poco? Una cata de cortesía.
—Imposible, tengo el cocido en el fuego.
—No nos llevará ni un minuto.
—Ah, entonces es como el que tengo en casa.
lunes, 11 de agosto de 2014
La infancia alternativa
A veces me pregunto cómo habría sido mi vida si mi familia no se hubiera mudado cuando era yo pequeño. Habría sido un niño más callejero, eso está claro, que tenía amigos en el barrio. Y no recuerdo que fuera muy tímido entonces. Quizá todo se torció allí, al mudarnos a otra ciudad, a una zona de las afueras, lejos de todo, sin otros niños con los que jugar, sin tiendas de la esquina a la que mandarme mi madre a comprar. La socialización es importante y yo me quedé en niño salvaje, con dificultades para contactar a nivel humano.
domingo, 10 de agosto de 2014
La novela
Mi novela nació de forma inesperada. Empezó como una entrada para este blog, una noche de hace cuatro años (2010, ese año terrible). Cuando llevaba unas pocas líneas, pensé: creo que esta idea me daría para un relato. Así que actualicé el blog con otra cosa y guardé el texto en Word. Tiempo después, cuando lo retomé, me dije: podrían pasar más cosas en esta historia, cosas disparatadas; podría llegar a ser una novela. Pero yo nunca había escrito una (no estoy seguro tampoco de haberlo conseguido ahora), por lo que fui posponiendo la tarea como un buen cobarde hasta el último año, en que por fin me enfrenté a mis demonios. Por probar, vaya. Quizá habría sido mejor haber escrito aquella entrada de blog.
sábado, 9 de agosto de 2014
Un asunto de gravedad
—A veces tengo miedo de que te asomes a la terraza y te caigas.
—¿Cómo me iba a asomar de manera que me cayera?
—No sé, podría traicionarte el peso de las tetas, por ejemplo.
—¿Cómo me iba a asomar de manera que me cayera?
—No sé, podría traicionarte el peso de las tetas, por ejemplo.
viernes, 8 de agosto de 2014
La llamada de la fe
Yo, señores, escuché la llamada de Dios, que me impelía a viajar a África para ayudar a los más desfavorecidos. Allí, cuidando enfermos, me contagié de la misma afección mortal que había llevado a tantos a la tumba. Es la voluntad de Dios, dirían algunos. Y la muerte no es el final, añadirían otros. Irás al Cielo, gloria a Dios en las alturas, rematarían todos. Sin embargo, preferí que me repatriaran a Europa para recibir los mejores cuidados y que intentaran salvarme la vida. Porque la voluntad del Señor está muy bien, pero hasta cierto punto.
jueves, 7 de agosto de 2014
Los valores inmutables
Nosotros creemos en estos valores inmutables, me dice la persona que tengo en la puerta. Por un momento pienso que me está hablando de Valores del Tesoro o algo así, pero no, resulta que me está hablando de religión. A estas alturas de la película, en el siglo XXI, en el año 2014. Yo actúo con incredulidad y miro de un lado a otro buscando alguna cámara escondida, pero parece ser que no se trata de una broma. ¿No quiere usted tener una relación más cercana con Dios?, insiste el hombre. No sé, respondo, dudoso, alargando las palabras. Dios nunca le abandonará, me dice el hombre, ya nunca estará solo. Pero es que no estoy solo, contesto yo. Ahora, tal vez, pero ¿y mañana?, responde él; con Dios estará acompañado las veinticuatro horas del día. ¿Y qué pasa con mi intimidad?, le pregunto. Con una gran sonrisa, me dice: No tenemos nada que esconderle a Dios: ¡Él ya lo sabe todo de nosotros! Entonces no puede tener una relación más íntima conmigo, le contesto, que se ha perdido todo el misterio: mejor será que nos busquemos otras parejas. Y cierro de un portazo.
miércoles, 6 de agosto de 2014
El equilibrismo
Con el fin de asegurar la gobernabilidad del país, se cambió la ley electoral para que la mitad de los votos fuera siempre para el partido en el poder. «No queremos revoluciones radicales», afirmó el ministro, «sino cambios tranquilos».
martes, 5 de agosto de 2014
Mi editor
Conocí a mi editor el día de la presentación de mi libro. Lleno de optimismo, trajo desde Sevilla dos o tres cajas para las hordas de lectores que a buen seguro esperaban mi obra en Málaga. Sólo vendió cuatro ejemplares (y uno de ellos lo compró mi novia). Sin embargo, no se quejó y volvió a Sevilla con las cajas como si no hubiera pasado nada.
La siguiente vez que lo vi fue en Sevilla. Le dije que participaba en un acto en el que intentaría vender algún ejemplar de Órbita 76 y que quizá sería buena idea tratar de colocar alguno de Historia de la literatura secreta. Me preguntó la hora a la que llegaba y vino en coche a la estación de trenes a recogernos a José Pablo y a mí. Llevaba a su hija en el asiento trasero (estaba resfriada, por cierto) y me dio una bolsa marrón en la que esta vez había un número más razonable de libros: diez. Le di las gracias y pregunté si tenía que firmarle un albarán o algo así, pero me contestó que se fiaba de mí. Lo más bonito que puede decirte un editor, por eso me había publicado, porque era un hombre de un optimismo a prueba de bombas. Creo que esa noche vendí también cuatro ejemplares.
La siguiente vez que lo vi fue en Sevilla. Le dije que participaba en un acto en el que intentaría vender algún ejemplar de Órbita 76 y que quizá sería buena idea tratar de colocar alguno de Historia de la literatura secreta. Me preguntó la hora a la que llegaba y vino en coche a la estación de trenes a recogernos a José Pablo y a mí. Llevaba a su hija en el asiento trasero (estaba resfriada, por cierto) y me dio una bolsa marrón en la que esta vez había un número más razonable de libros: diez. Le di las gracias y pregunté si tenía que firmarle un albarán o algo así, pero me contestó que se fiaba de mí. Lo más bonito que puede decirte un editor, por eso me había publicado, porque era un hombre de un optimismo a prueba de bombas. Creo que esa noche vendí también cuatro ejemplares.
lunes, 4 de agosto de 2014
domingo, 3 de agosto de 2014
sábado, 2 de agosto de 2014
Adoptar un gato
—Podríamos adoptar un gato.
—¿Para qué?
—Para entrenar, como hacen las parejas consolidadas. Así estaríamos más preparados para tener hijos en el futuro.
—Entonces el gato sería el principal heredero de nuestros bienes.
—¿Qué?
—Sería el primogénito. ¿O acaso pretendes discriminarlo?
—¡Pero si sólo sería un gato!
—Oh, nunca habría imaginado que fueras tan racista.
—¿Para qué?
—Para entrenar, como hacen las parejas consolidadas. Así estaríamos más preparados para tener hijos en el futuro.
—Entonces el gato sería el principal heredero de nuestros bienes.
—¿Qué?
—Sería el primogénito. ¿O acaso pretendes discriminarlo?
—¡Pero si sólo sería un gato!
—Oh, nunca habría imaginado que fueras tan racista.
viernes, 1 de agosto de 2014
Contacto
El embajador plenipotenciario de Nebulón 7 brindó con el presidente de los Estados Unidos por las buenas relaciones entre su planeta y la Tierra ahora que ambas especies inteligentes se habían conocido por fin y, animado por el alcohol, comentó que le parecía raro que los distintos gobiernos terráqueos no se preocuparan por sus ciudadanos pobres. En Nebulón 7 cuidamos de los nuestros, afirmó, y distribuimos la riqueza entre todos los habitantes; vivimos en una Arcadia feliz. El presidente sonrió con nerviosismo y pensó que había que declarar la guerra a esos comunistas (extranjeros, además).
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