jueves, 29 de junio de 2017

El ambigú

«Tienes que leer su novela, es divertidísima», le dice Isabel al poeta galardonado, pero éste no tiene el menor interés en mí y aprovecha esta frase para girarse hacia ella y decirle: «la que quiero leer es la tuya, a ver si me la mandas». Ya está, me digo, has vuelto a ser invisible. A pesar de que tendrías que destacar en esta fiesta elegante con tu camiseta de Star Wars arrugada. Pero a nadie le interesa tu novelita, desengáñate, no tienes nombre. Tu presencia aquí, rodeado de próceres y autores importantes, es una metáfora de tu lugar en el mundo literario. Aunque aquí al menos puedes emborracharte y hartarte de canapés, que lo pagan todo los honrados ciudadanos de esta ciudad.

miércoles, 28 de junio de 2017

Lecciones de sabiduría

No tiene nada de mérito que te quieran cuando eres una persona atractiva, inteligente o carismática; lo admirable es que te quieran cuando eres un desastre que no vale para nada.

martes, 27 de junio de 2017

El mundo editorial

«No aceptamos manuscritos», aparece en la web de una editorial. Sin embargo, el editor dice en una entrevista que al año leen cien manuscritos. ¿De dónde salen? ¿Los piden ellos a escritores cuya carrera prometedora siguen? ¿Los mandan los escritores de la casa? Es todo muy confuso.

lunes, 26 de junio de 2017

La competición de la vida

Lo importante es participar. Yo participo mucho.

domingo, 25 de junio de 2017

A la atención de los señores editores

A la atención de los señores editores:

Buenas tardes (aunque puede que lean esto por la mañana y empecemos con un anacronismo). Les envío un libro de relatos con la sana intención de ser editado por ustedes y de esa manera marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional. Piden ustedes en su web que se adjunte también un resumen de la obra. Me parece correcto, pero supongo que esperan algo más que un simple: son relatos. Pero relatos son. Me gustaría decirles que es una obra inclasificable y que los mejores taxonomistas literarios tendrían que dedicar toda su vida a estudiarla, pero me verían las costuras y me llamarían cuentista de manera peyorativa.

En cuanto a mi biografía, mis padres aseguran que nací hace muchos años, pero no tengo ningún recuerdo de ello, así que tendremos que conformarnos con su testimonio. Crecí como crecen los niños, un poco cada año, hasta que entré en la edad adulta y me enfrenté a la vida real como el que no tiene ni idea de nada. En algún momento del camino decidí que lo de ser escritor era bonito, aunque era en la música donde estaban las groupies, y me he dedicado durante años a emborronar páginas digitales con tinta también digital, para mayor beneficio de los bosques del planeta.

De mi currículum literario podría decirles muchas cosas, pero estaría feo que iniciara mi relación con ustedes mintiéndoles, así que dejémoslo en datos vagos: he publicado algunos libros y ganado algunos premios (que bien podrían ser importantes o de alguna mercería).

Sin otro particular, les saluda atentamente
Gabriel Noguera.

sábado, 24 de junio de 2017

Delicias oníricas

Soñó que toda la familia se había reunido en el comedor para conocer a la nueva mujer de su tío, que estaba notoriamente embarazada. Después de los abrazos y besos de rigor, la mujer rompió aguas y  parió un cochinillo horneado que pusieron sobre la mesa y empezaron a comer. «Qué práctico esto, ¿no?», dijo una de las niñas. La abuela le lanzó una mirada recriminatoria y le recordó que era de mala educación hablar con la boca llena.

viernes, 23 de junio de 2017

La idea

Cinco años sin ganar un concurso de relatos. Un lustro de derrotas, que cada año me presento a decenas de ellos. La idea era tener una carrera literaria que eliminara mis dudas, pero esto está saliendo justo al revés.