sábado, 20 de octubre de 2007
Epílogo
Todo lo que decía te sonaba a ficción. Hay que ver qué cosas se te ocurren, notaba que me decías con la mirada. Así, nos fuimos distanciando a medida que nos adentrábamos en la irrealidad, aunque tú no te dabas cuenta, pues creías que todo era una comedia.
viernes, 19 de octubre de 2007
Misantropía
La mayor parte del tiempo estoy demasiado ocupado con mi mundo y no soporto que vengan a sacarme de él para meterme en el de otros. Soy arisco, antipático, maleducado. Y me da igual.
jueves, 18 de octubre de 2007
Decepciones
Eras un niño tan feliz, ¿por qué cambiaste?, me dijo una vez mi madre.
Cómo decirle que llevo toda la vida preguntándome lo mismo.
Cómo decirle que llevo toda la vida preguntándome lo mismo.
miércoles, 17 de octubre de 2007
martes, 16 de octubre de 2007
Bondades
Dejaré que corra la sangre. No haré nada para evitarlo. Ignoraré tus gritos. Por fin tendrás lo que querías.
lunes, 15 de octubre de 2007
Por la tarde
Llamaron a la puerta. Era ella. Venía a decirme adiós, pues se había enterado de que me marchaba del país al día siguiente. Le dije que se sentara a tomar algo. Llevaba un vestido muy corto, tenía unas piernas admirables. Ella se dio cuenta de cómo la miraba, pero no dijo nada. Ya estaba acostumbrada, supongo. Serví el té. Bebió el suyo en sorbos cortos. Yo la estudiaba mientras apuraba mi taza. Cuello perfecto, orejas delicadas, piel dorada. No debería estar aquí, dijo de pronto. Y se marchó.
domingo, 14 de octubre de 2007
sábado, 13 de octubre de 2007
Errores
Estaba acostado en el suelo pensando en dormir y despertar en otra vida, en otro lugar. Entonces sonó el teléfono. Será el Destino, pensé, que siempre llama por la tarde. "Éramos tan divertidos", dijo por el auricular una voz femenina, quizás al otro lado del mundo. Se había equivocado de número, estaba claro, pero no le dije nada. Dejé que hablara durante una hora, en la que recordó todos los buenos momentos que creía haber vivido conmigo. Yo acabé creyéndolo también.
viernes, 12 de octubre de 2007
De nuevo, el autor
Otros serán más guapos, pero ninguno escribe como yo, pensó el autor, borracho, antes de irse a la cama.
jueves, 11 de octubre de 2007
miércoles, 10 de octubre de 2007
Dialécticas
Ando a veces borracho de dolor y tristeza, con esa sensación de invulnerabilidad que confiere la embriaguez, como si nada pudiera afectarme, como si nada fuera conmigo. Y me río de todo y pienso que soy capaz de hacer cualquier cosa que me proponga, que el mundo entero es mío. Y la noche pasa pronto.
martes, 9 de octubre de 2007
Un artista de culto
Me marcho para no volver, pero me encantaría que me dijeras: "quédate, quiero pasar el resto de mi vida contigo". No lo vas a hacer, pero no me negarás que quedaría genial en francés y en blanco y negro. Te quiero, pero eso ya no importa.
lunes, 8 de octubre de 2007
Psicoanálisis
"A ti te da miedo que exista otra verdad y no la conozcas", me dijo Artevic la otra noche. Lo peor es que tenía razón.
domingo, 7 de octubre de 2007
Die Verwandlung
En mitad de la noche, el señor Novak se levantó de la cama para ir a mear. Al encender la luz del cuarto de baño, se encontró a Gregor Samsa que, de pie y perfectamente trajeado -como si se dispusiera a ir al trabajo-, le saludó con un gesto de la mano. Qué asco, se dijo Novak mientras lo mataba a golpes de zapatilla.
sábado, 6 de octubre de 2007
viernes, 5 de octubre de 2007
jueves, 4 de octubre de 2007
Historias tontas (3)
"Sobre la nada y las estrellas", se llamaba mi primer poemario, el que me hizo un nombre en la comunidad literaria de mi pueblo, que si bien no era muy numerosa, sí hacía mucho ruido, sobre todo en los plenos del Ayuntamiento, cuando íbamos a pedir subvenciones. El poemario aquel, el que hizo que las vecinas felicitaran a mi madre, era un tratado sobre las relaciones humanas, es decir, como rezaba el título, sobre la nada. Lo de las estrellas lo añadí en el último momento, pues supuse con acierto que la crítica lo tomaría como un guiño a Dante y que eso me haría ganar puntos. El cura, que era el presidente del jurado, me confió que aquel detalle fue determinante.
"Oh, querida, el bigote hitleriano te queda mejor que a mí y otros poemas", mi segundo poemario, fue la causa de mi caída. Nadie entendió el cambio de lenguaje, de temas, de tono. Y mucho menos mi madre, que lloraba y lloraba mientras me preguntaba por qué tenía que escribir esas cosas horribles, que si era mi forma de castigarla. Enseguida los otros miembros de la comunidad literaria del pueblo -el cabrero y el carpintero- dejaron de devolverme el saludo. Las vecinas, que antes me pedían que les firmara autógrafos, cambiaban de acera cuando me veían por la calle (literalmente, no es que se hicieran lesbianas).
Así fue cómo, después de sólo dos poemarios, abandoné la literatura rural y me decanté por una vida más sencilla y menos polémica.
"Oh, querida, el bigote hitleriano te queda mejor que a mí y otros poemas", mi segundo poemario, fue la causa de mi caída. Nadie entendió el cambio de lenguaje, de temas, de tono. Y mucho menos mi madre, que lloraba y lloraba mientras me preguntaba por qué tenía que escribir esas cosas horribles, que si era mi forma de castigarla. Enseguida los otros miembros de la comunidad literaria del pueblo -el cabrero y el carpintero- dejaron de devolverme el saludo. Las vecinas, que antes me pedían que les firmara autógrafos, cambiaban de acera cuando me veían por la calle (literalmente, no es que se hicieran lesbianas).
Así fue cómo, después de sólo dos poemarios, abandoné la literatura rural y me decanté por una vida más sencilla y menos polémica.
miércoles, 3 de octubre de 2007
Historias tontas (2)
Conmigo se habría sentido más grande que la vida. Pero era demasiada presión para ella. Prefirió anularse con otro.
martes, 2 de octubre de 2007
Historias tontas
Actuaba Franco Battiato. Tras el último bis, el público empezó a gritar con entusiasmo: "¡Franco, Franco, Franco!". Y el local se llenó de falangistas.
lunes, 1 de octubre de 2007
Literatura
Cada día le escribe una carta. Cuando la termina, la guarda en un cajón, junto con las otras. Nunca le envía ninguna. No serviría de nada.
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