jueves, 20 de mayo de 2004

Cuaderno de desesperación

No sex, no drugs, no wine, no women
No fun, no sin, no you, no wonder it's dark
Everyone around me is a total stranger
Everyone avoids me like a psyched lone-ranger
Everyone


Hoy quise gritar, pero estaba solo, así que me contuve, porque sin público pierde toda la gracia. Luego recordé tu nombre, pero sólo un rato. Lo suficiente como para recordar porqué decidí olvidarlo.

miércoles, 19 de mayo de 2004

Sin pretensiones

where is love, where is happiness, what is Life,
where is peace?


Lo de convertir la buhardilla (o desván, ya que un desván es un sitio para cosas inútiles y yo vivo en él) en mi habitación parecía una idea romántica, a pesar de que por ahora el número de mujeres que he llevado aquí suman un total de cero, pero no pensé que me moriría de frío en invierno y de calor en verano (y eso que aún no ha llegado el verano). Sé que no es interesante, pero al menos es verdad.

Hoy, al salir de la ducha, me dio por exhibirme frente al espejo. Dado que no hay mucho que exhibir, tardé poco. Noté que se me marcan demasiado las costillas, lo que provocó que pensara: coñooooo. Mientras observaba mi rostro en el espejo empecé a cantar, en voz baja, "I learned the truth at seventeen / that love was meant for beauty queens", y todo ello sin que mi masculinidad mermara, creo.

Luego, estando en el autobús, estuve pensando en lo mucho que echo de menos los polvos matutinos. Y pensé que si Apollinaire podía escribir los poemas a Lou y al mismo tiempo algo como "las once mil vergas", no caeré en la psicosis (más) si un día escribo algo triste y al siguiente algo cómico.

Y también he intentado ser normal. No engañé a nadie.

martes, 18 de mayo de 2004

Desacuerdos

Así nos ha sido dado. Yo era entonces un elocuente propagandista de mí mismo. Tú eras tú, un poco más joven, y quizás encajabas mejor con la idea de ti que tenía en la cabeza que yo con la idea de mí que tenías tú. Así fue que traicioné todo lo que creía mientras asegurabas que decías la verdad cada vez que cambiabas tu versión.

Por orgullo diré que lo que echo de menos es la alegría en mis frases.

lunes, 17 de mayo de 2004

Revisionismo histórico

- Nunca me quisiste.

domingo, 16 de mayo de 2004

En mi soledad

I saw you this morning.
You were moving so fast.
Can’t seem to loosen my grip
On the past.
And I miss you so much.
There’s no one in sight.
And we’re still making love
In My Secret Life.


En mi soledad, sueño. Sueño que la vida está a la vuelta de la esquina.

sábado, 15 de mayo de 2004

Historias breves de amor

1.

La chica del pañuelo parecía nerviosa mientras simulaba no observarme. Yo hacía lo mismo. Accidentalmente derramé mi bebida, pero ella sonrió. No se encuentra todos los días esta clase de amistad.


2.

La miro. Ella, asómbrense, también me mira. Está sola en una mesa mostrando kilómetros de tersa piel que recorrería gustosamente. Es hermosa. Nos miramos. Me mentirá. Me hará daño. Lo lamentaré siempre. Me levanto y me acerco a su mesa.


3.

- Te querré siempre.
- A mí y a otros.


4.

La vi subir al autobús.

viernes, 14 de mayo de 2004

Yo me celebro y me canto

Quizás somos unos extraños, quizás no tenemos nada que decirnos. Y es que te estoy utilizando. Necesito escribir y tú eres lo que está más cerca.

jueves, 13 de mayo de 2004

And No More Shall We Part

- Quiero pasar contigo los próximos 10 minutos de mi vida.
- Vale, siéntate y procura no hablar.

miércoles, 12 de mayo de 2004

La decadencia

I needed you, I knew I was in danger
of losing what I used to think was mine
You let me love you till I was a failure,
You let me love you till I was a failure
Your beauty on my bruise like iodine


Escucho Iodine, del maravilloso y decadente "Death of a ladies' man", de Leonard Cohen, y me digo a mí mismo que sin duda ha de haber algo enfermizo en sentirse atraído por la ex novia de tu ex novia, pero el sueño de la represión sexual produce monstruos... como yo.

Y vuelvo a sentir que estoy atrapado en el mes de mayo y me viene una y otra vez a la cabeza un verso de Leonard Cohen (de nuevo) que dice así:

qué pocas chicas conozco en Montreal

Y yo, Leonard, y yo.

martes, 11 de mayo de 2004

Aventuras en el país de la psicopatía

Lara, la mala (la buena es la gallega), me decía cosas como "tus palabras me transportan a lugares mágicos". Ni que mi prosa fuera una agencia de viajes, pensaba yo.

Hoy estaba tirado en Málaga, sin nada que hacer, después de haberme saltado la clase de filosofía de la mente (y van...), así que pensé, por algún estúpido motivo, que sería buena idea pasarme por el trabajo de mi ex a saludarla. El tiempo era asqueroso y me encontraba acosado por la melancolía, el spleen y la náusea, pero como iba vestido de gala, me dije "venga, que estás guapetón a tu manera".

Como mi sentido de la orientación está bastante desarrollado a causa de perderme continuamente durante 25 años, encontré el lugar al tercer intento. Y lo que me sorprendió fue lo repetitiva que es mi vida, pues se trataba de la misma calle en la que está situada (o ubicada, si lo prefieren) la cafetería que mencionó aquella chica que mostró interés por mí después de que me dejara mi novia. De esta chica supe después que estaba en un psiquiátrico (tal vez no sea cierto, pero es lo que me han contado). En fin, maldije en silencio, por aquello de no llamar la atención, al guionista de mi vida, que siempre repite situaciones, decorados y personajes. Qué aburrimiento, oigan.

Mi ex trabaja en una tienda de fotografía, por si no lo he mencionado (que no lo he hecho). La vi en el escaparate, colocando cosas, lo cual ya me parecía una escena más interesante, parecía que el guionista tenía sus momentos. Pensé en acercarme a saludarla desde el otro lado de la luna (es decir, el escaparate, no el astro), ya que consideré que era una escena muy de Amelié, película que creo va a estar de moda unos pocos años, pero al parecer ella no estaba dispuesta a colaborar, ya que se retiró enseguida. Así que no tuve más remedio que entrar por la puerta, por prosaico que fuese. Nuestra conversación duró unos 30 segundos, después de los cuales dijo algo de irse al mostrador, a lo que yo contesté con un "hasta luego", que, ahora que lo pienso, es posible que no oyera. El caso es que me fui sin más, pero la gente que me conoce ya está acostumbrada a mis excentricidades. Excentricidad es la forma educada de llamar a ciertos comportamientos inaceptables entre personas civilizadas.

Me marché pensando que de mi gran amor sólo me queda una caja de zapatos. Luego, no sé por qué, recordé a Chema diciéndome "estás hecho un dandy". Todas estas repeticiones, estas situaciones aburridas, me empujan al solipsismo militante. Mientras caminaba hacia el cercanías, me decía: "Nada es real, estoy loco. Alba no existe. Ni nadie. Sólo yo y mi falta de imaginación. Porque el guionista pésimo soy yo". Los mismos temas año tras año, los mismos personajes, diálogos, escenas, secuencias, banda sonora; incluso los extras parecen iguales a los del día anterior. Tal vez debería culpar a otro. Como le confesé en cierta ocasión a un amigo: "sí, soy un paranoico, pero la culpa es de los demás".

Y, ahora que lo pienso, la gente que busca "psicopatía" en el google encuentra mi blog. Y es que tengo los lectores que merezco.

lunes, 10 de mayo de 2004

Oh, reconstrucciones

Debe de ser bonito que te quieran, es un pensamiento recurrente cuando me lavo los dientes. Y estaría bien conocer a una mujer que creyera que es una suerte conocerme (esta es una de mis típicas frases). La verdad es que me jode que Álvarez Cascos ligue más que yo, pero hay que aceptar las injusticias de esta vida.

Me gustaría hacer feliz a alguna mujer, a cualquier mujer (ahora es cuando alguien dice "haz feliz a tu madre y busca un buen empleo"). No es que tenga prisa, pero tengo demasiado tiempo libre. Ahora que lo pienso, he de recordar sonreír más y mejor.

Esta es mi forma de reinventarme de nuevo. Y no sé si ponerme alas o ponerme ruedas.

domingo, 9 de mayo de 2004

Olvidarás mi voz

Olvidarás mi voz y mi forma de decir "te quiero".

No volveremos a reír juntos, amor.

Y mil variantes más.

sábado, 8 de mayo de 2004

La noche de las ex novias vivientes

Una noche salieron de sus criptas y empezaron a telefonearles o a presentarse donde estaban ellos. "Hola, ¿qué tal?", decían. Y no había defensa posible.

viernes, 7 de mayo de 2004

Histerias de amor

Creo que ella, de alguna forma, deseaba que siguiera luchando, pero decidí abandonar nuestra larga historia de desencuentros. Me cansé de perseguirla, simplemente. No hay necesidad de más literatura para explicarlo.

jueves, 6 de mayo de 2004

Annie Hall

Quizás la mejor reflexión sobre el amor sea el final de Annie Hall:

No obstante, volví a verla. Volví a ver a Annie. Fue en la parte alta del Oeste de Manhattan. Había vuelto a Nueva York. Vivía en el Soho con un chico y, cuando la vi, lo estaba arrastrando a ver el documental "La Pena y la Piedad", así que lo tomé como un triunfo personal. Annie y yo almorzamos juntos poco después, y hablamos de los viejos tiempos.

Después se nos hizo tarde, los dos nos teníamos que marchar, pero fue magnífico volver a ver a Annie. Me di cuenta de lo maravillosa que era y de lo divertido que era tratarla, y recordé aquel viejo chiste, aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice: "Doctor, mi hermano está loco, cree que es una gallina". El doctor contesta: "¿Y por qué no lo interna?" y el tipo le dice: "Lo haría, pero necesito los huevos". Pues eso, más o menos es lo que pienso sobre las relaciones humanas, ¿saben? Son totalmente irracionales y locas, y absurdas, pero ... supongo que continuamos manteniéndolas porque, la mayoría, "necesitamos los huevos".

miércoles, 5 de mayo de 2004

Era eso

Y que te dieras esos aires, que hubiera que pedir cita para verte. Por no mencionar tus agrios modales o tu humor cruel. No eras más que una chiquilla malcriada con ganas de joder.

Pero tenías el mejor culo del mundo. Era eso.

martes, 4 de mayo de 2004

Tres frases para irme a dormir

- Muchas mujeres me han dicho que soy un genio, pero sólo una se acostó conmigo.

- A mí mis sentimientos nunca me han engañado, aunque yo he intentado en numerosas ocasiones engañarlos a ellos.

- Si le parezco a usted muy joven, no se preocupe: puedo cambiar.

lunes, 3 de mayo de 2004

El día de la madre y otras enfermedades

Diálogo que he mantenido hoy con mi mater amantísima:

- Feliz día de la madre, mamá.
- Ay, hijo, ¿cuándo vas a buscar un trabajo? Que tienes 25 años, casi 26.
- Es que yo soy un artista, mamá.
- ¿Un artista? ¿Hijo, tú te drogas?
- No, mamá. Debería, pero no lo hago.

Y luego dicen los expertos que la familia está en crisis. Después de tan revelador intercambio de información, procedí a sentarme en meditabundo silencio y actitud que pretendía ser interesante, pero no llegué a ninguna conclusión que pudiera ayudarme en el futuro. La poesía debería salvarnos, pero no lo hace. De todos modos, como petición de auxilio final dejo uno de los mejores poemas de Leonard Cohen:

MARITA
PLEASE FIND ME
I AM ALMOST 30

domingo, 2 de mayo de 2004

Amor

Al escribir sobre ella, pasa a pertenecer a estas líneas. O más bien estas líneas pasan a pertenecerle a ella. En cualquier caso, ambas cosas me parecen bien. A ella no le importa que esté ahora mismo escribiendo esto, pero es algo natural, está acostumbrada a causar este efecto devastador en los hombres. Es hermosa y parece triste cuando sonríe (o parece que sonríe cuando está triste). Me gustaría decirle algo que recordase siempre, pero no creo que nada le haga justicia. Le diría que la amo, pero hace tiempo que nos dijimos adiós.

sábado, 1 de mayo de 2004

Sueños

Anoche soñé que te hacía el amor. Y entonces te despertabas.