jueves, 9 de noviembre de 2017
La calle de la lencería
La calle Larios va camino de convertirse en la calle de la lencería, para regocijo de los que estamos enamorados de ésta. Digo esto no porque las mujeres se paseen en ella, lo que estaría muy bien, sino por la proliferación de tiendas dedicadas a la venta de estas deliciosas prendas. Creo que hay seis o siete, entre las que ya están abiertas y las de próxima apertura. ¿Hay tanta demanda? La lógica capitalista dice que sí. ¿Es buena tanta concentración? Supongo que la respuesta también es afirmativa, puesto que facilita la comparación de prendas y tarifas. Todos salimos ganando en esta epidemia de ropa interior.
miércoles, 8 de noviembre de 2017
Tierra de nadie
Siempre he existido en tierra de nadie, atrapado en el fango entre dos fronteras o entre dos trincheras enemigas. Lo mío es la total indefinición, el no poder alcanzar ningún lugar. Me miro en el espejo los ojos, como dos charcos de mercurio en algún planeta deshabitado (¿quién podría habitarme?), y pienso en lo que la vida me ha dado y luego en lo que yo le he dado a la vida. Invertí en ella toda mi desesperación y sólo recibí lo mismo. Con ganancias. Y que esta desesperación se pierda aquí y no pueda llegar a buen puerto.
martes, 7 de noviembre de 2017
Krantz
Ahora Krantz pasea a solas por las calles de Montreal. Dónde se habrán marchado las chicas que perseguían Breavman y él, se pregunta. Quizá estén muertas también y descansen cerca de donde está enterrado Breavman. El viejo zorro siempre supo adelantarse.
lunes, 6 de noviembre de 2017
Creencias personales
Me gusta decir que soy escritor igual que un señor bajito al que le gustase decir que es alto. Porque es bonito soñar despierto y no tener que enfrentarse a la realidad.
domingo, 5 de noviembre de 2017
sábado, 4 de noviembre de 2017
Técnicas de seducción
El roce hace el cariño, dicen. Por eso ella decide provocar los encuentros con el cartero, del que está perdidamente enamorada desde hace tiempo. Así podrá tener conversaciones casuales con él en la puerta o invitarlo a pasar y tomar un café y que brote también el amor dentro de su corazón. Como no mantiene suficientes relaciones epistolares para este objetivo, empieza a enviarse a sí misma paquetes por correo. Eso sí, lo hace de manera anónima, sin poner remitente, para que el cartero no la tome por loca.
viernes, 3 de noviembre de 2017
El buen español
—Oiga, he creído todo lo que ustedes han dicho estos años a pesar de las apabullantes evidencias en contra. ¿No hay finalmente una recompensa para mí?
jueves, 2 de noviembre de 2017
Supersticiones y tradiciones varias
Noviembre ya, otro año que se termina. Yo me había propuesto cambiar mi historia con los años impares, pero el año me ha derrotado, como habría esperado alguien sensato. Ahora sólo queda esperar que 2018 sea uno de los buenos años pares, aunque ya me estoy viendo en ese noviembre escribiendo aquí que no. No importa, confiemos en la buena fortuna, alguna vez tendrá que suceder.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
martes, 31 de octubre de 2017
Declaraciones intempestivas
—Dicen que los paralíticos sueñan que vuelven a andar. Yo sueño contigo.
lunes, 30 de octubre de 2017
Un cinco por ciento de realidad
Cinco panecillos integrales por un euro, dice un cartelito en el supermercado. Pero leo en los ingredientes que sólo contienen un cinco por ciento de harina integral, siendo el resto blanca. Por un momento me planteo comprarlos con una moneda de cinco céntimos y asegurar a la cajera que en realidad se trata de un euro.
domingo, 29 de octubre de 2017
Remedios
—La risa es la mejor medicina.
—Hombre, no sé, yo creo que un sifilítico prefiere penicilina.
—Hombre, no sé, yo creo que un sifilítico prefiere penicilina.
sábado, 28 de octubre de 2017
La fibra
Me para un tipo para preguntarme si tengo fibra óptica en casa. Le digo que no e intento seguir mi camino, pero me detiene. Puedo tenerla por treinta euros, asegura. No podría pagarla aunque fuera sólo treinta euros al año, le respondo yo. Treinta eurillos al mes no es nada, contesta él con un hilo de voz. Treinta euros al mes son un señor dinero para mí, pero ¿cómo hacer que lo entienda? Si no tengo fibra es porque no puedo permitírmela, pero él parece creer que es porque nunca me ha parado nadie en la calle para ofrecérmela. Si esto fuera una historia ejemplar, ahora diría que apareció un señor de aspecto adinerado que se ofreció a contratarla por mí. «Ningún español sin fibra óptica, sobre todo si tiene cara de muerto de hambre como este de aquí». Pero no ocurre nada parecido. Simplemente le digo al tipo que no puede ser, que quizá en el futuro si me toca la lotería, y le dejo allí con su fibra óptica accesible para casi todos.
viernes, 27 de octubre de 2017
Diferentes perspectivas
Todo lo que escribo me parece fallido, sólo cuando pasa el tiempo y vuelvo a releerlo encuentro que no está tan mal (alguna vez hasta me parece bueno). Es un poco absurdo esto. De ser médico, seguro que pensaría que mis pacientes han muerto por mi culpa y me sorprendería de tanto en tanto al encontrármelos en la calle con buena salud.
jueves, 26 de octubre de 2017
Infraestructuras
No piense usted que me odio activamente, eso sería agotador. No, lo mío es un desprecio soterrado, como las vías del metro. Para no molestar a nadie, ya sabe. Aunque en el metro al menos ves gente, mientras que aquí sólo estoy yo.
miércoles, 25 de octubre de 2017
Un mensaje imposible
Oye, me he dejado el móvil en casa, así que no me escribas por aquí, que no puedo leerlo.
martes, 24 de octubre de 2017
Casi
Mi vida la define el «casi». Casi esto, casi lo otro. «Casi vivió» como epitafio. Y ya no sé si la culpa la tuvo la falta de capacidad o la de convicción.
lunes, 23 de octubre de 2017
Enfrentamientos
A menudo me miro en el espejo, pero no por narcisismo, sino para hablarme cara a cara. Me digo, por ejemplo: qué loco estás. Y mi reflejo me devuelve una sonrisa conciliadora.
domingo, 22 de octubre de 2017
sábado, 21 de octubre de 2017
Un alto en el camino
Ahora que me adentro en la decrepitud y se hunden mis sueños de grandeza en los légamos del ayer, ¿ha llegado el momento de hacer balance? Cuando lo mío es el desequilibrio (mental, emocional, vital) y este funambulismo a través de los años es producto tan sólo de la casualidad. ¿Es esto la mitad de tu vida, Noguera? Si es así, tiene aspecto de área de servicio abandonada. ¿Qué rumbo llevas? Deja de palparte los bolsillos como si estuvieras buscando el mapa, ambos sabemos que saliste de casa sin él. Podrías preguntarle a alguien, claro, pero no parece que por esta carretera pase mucha gente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)