sábado, 20 de febrero de 2016
La vida falsa
Yo me hice escritor para no tener que lidiar con la realidad, que es algo que no controlo nada. La ficción, en cambio, es comodísima, un traje que se adapta al cuerpo de uno con muchísima facilidad. El problema es que uno vive en la realidad, aunque me guste consolarme con la idea de que otros no saben lidiar con la ficción.
viernes, 19 de febrero de 2016
La entrevista de trabajo
—Mire, la verdad es que no queremos contratarlo, sólo le hemos hecho venir para reírnos de usted con nuestras preguntas.
—Me parece fatal.
—Es libre de marcharse.
—No sé, ya que he venido hasta aquí...
—Me parece fatal.
—Es libre de marcharse.
—No sé, ya que he venido hasta aquí...
jueves, 18 de febrero de 2016
Comunicar
—¿Se considera usted buen comunicador?
—Pues como un teléfono.
—¿A distancia?
—No, ya sabe: se dice que el teléfono comunica cuando está ocupada la línea al otro lado. Pues así comunico yo.
—Pues como un teléfono.
—¿A distancia?
—No, ya sabe: se dice que el teléfono comunica cuando está ocupada la línea al otro lado. Pues así comunico yo.
miércoles, 17 de febrero de 2016
martes, 16 de febrero de 2016
La confianza
—Creo que saldrá una reseña de un libro mío en un medio de tirada nacional como El País cuando lleve diez o quince libros publicados.
—O nunca.
—O nunca.
lunes, 15 de febrero de 2016
domingo, 14 de febrero de 2016
Las cuentas del amor
Nos hemos amado bien, ¿no crees? Aunque quiénes somos nosotros para hacer estas valoraciones, no podemos ser objetivos. Sería necesario un análisis externo e imparcial. Que nos dijeran: se han amado ustedes de una manera envidiable. O bien: no han estado ustedes a la altura de las circunstancias, se esperaba más, no se han alcanzado los objetivos. Es tan confuso el amor, nunca se puede estar seguro de nada.
sábado, 13 de febrero de 2016
El tiempo
Tengo un archivo de texto lleno de notas que no recuerdo haber escrito y de enlaces a páginas que ya no funcionan. Seguro que es una metáfora de algo.
viernes, 12 de febrero de 2016
El señor ministro
La cultura es una cosa maravillosa, ¿sabe? Sobre todo cuando uno es ministro y lo invitan a los estrenos teatrales. Es un honor estar en el palco, un subidón para el ego. Normalmente no le presto mucha atención a la obra, pero lo importante es estar sentado en un lugar preferente. Es para lo que estuve trabajando toda mi vida. Sentarme en los lugares de honor y que todo el mundo note mi presencia. Un ritual que tengo siempre en el teatro es el de visitar los servicios y cagar. ¿Conoce usted a alguien que haya cagado en los mejores teatros? ¿Verdad que no? Pues yo seré el primero, me quedan ya pocos en mi lista. Es muy placentera la sensación de cagar en los templos de la cultura. Hay quien dice que ya lo hago con mi política, pero eso es producto de la envidia.
jueves, 11 de febrero de 2016
Segundo acto
—¿Sabes ese momento en una historia de ficción en la que parece que todo está perdido para el héroe?
—Sí.
—Pues todas mis historias de amor acaban ahí.
—Sí.
—Pues todas mis historias de amor acaban ahí.
miércoles, 10 de febrero de 2016
Rumbos
—He aquí mi nuevo cuadro: la justicia guiando al pueblo.
—Será la libertad.
—No, no: la justicia, que es ciega.
—Será la libertad.
—No, no: la justicia, que es ciega.
martes, 9 de febrero de 2016
Títeres
—¿Y dice usted que apuñalaron al títere?
—Sí, señor. Varias veces.
—Ensañamiento, entonces.
—Y además lo repiten en cada función.
—Sí, señor. Varias veces.
—Ensañamiento, entonces.
—Y además lo repiten en cada función.
lunes, 8 de febrero de 2016
Ficción
—¿Y vosotros por qué estáis en la cárcel?
—Montamos un espectáculo de títeres.
—¿Tan malo era?
—Montamos un espectáculo de títeres.
—¿Tan malo era?
domingo, 7 de febrero de 2016
El rencor
A pesar de sus ímprobos esfuerzos literarios, el público le ignoraba. Sus obras seguían pasando desapercibidas y las editoriales se arrepentían de haber confiado en él. Cayó en la desesperación y en el despecho más irracional. Malditos lectores, despotricaba, me ignoran adrede, para hacerme daño.
El problema es que lo que escribes es muy personal, le explicó un amigo editor, tendrías que intentar dar al público lo que quiere. ¿Y qué era lo que quería el público? Sagas populares de aventuras y sexo. Estudió en profundidad el asunto y trabajó duro durante muchos meses. Por fin, publicó Los cincuenta juegos del crepúsculo, que vendió millones. Lo había conseguido, era un autor de éxito con hordas de lectores esperando sus obras.
Pasaron los años. La saga era cada vez más popular y las adaptaciones cinematográficas arrasaban en taquilla. En las redes sociales, los lectores discutían diversas teorías sobre el final de las novelas. ¿Cómo terminaría todo? ¿Encontrarían la paz los protagonistas? ¿Cerrarían las heridas de su mundo arrasado por las guerras? Se anunció la publicación del volumen final de la serie y la gente corrió a las librerías. La larga espera había terminado, pensaron, ahí estaba la respuesta a todas sus preguntas. Sin embargo, descubrieron que la narración se cortaba en el punto culminante de la novela y, tras unas cuantas páginas en blanco, sólo aparecía la siguiente frase: esto por el poco caso que me hacíais antes.
El problema es que lo que escribes es muy personal, le explicó un amigo editor, tendrías que intentar dar al público lo que quiere. ¿Y qué era lo que quería el público? Sagas populares de aventuras y sexo. Estudió en profundidad el asunto y trabajó duro durante muchos meses. Por fin, publicó Los cincuenta juegos del crepúsculo, que vendió millones. Lo había conseguido, era un autor de éxito con hordas de lectores esperando sus obras.
Pasaron los años. La saga era cada vez más popular y las adaptaciones cinematográficas arrasaban en taquilla. En las redes sociales, los lectores discutían diversas teorías sobre el final de las novelas. ¿Cómo terminaría todo? ¿Encontrarían la paz los protagonistas? ¿Cerrarían las heridas de su mundo arrasado por las guerras? Se anunció la publicación del volumen final de la serie y la gente corrió a las librerías. La larga espera había terminado, pensaron, ahí estaba la respuesta a todas sus preguntas. Sin embargo, descubrieron que la narración se cortaba en el punto culminante de la novela y, tras unas cuantas páginas en blanco, sólo aparecía la siguiente frase: esto por el poco caso que me hacíais antes.
sábado, 6 de febrero de 2016
El impostor
No importa que nunca sea descubierto. El plagio es un reconocimiento íntimo de la derrota del plagiario.
viernes, 5 de febrero de 2016
Resaca social
Las multitudes, como el alcohol, mejor en pequeñas dosis. No estoy acostumbrado, no me sienta bien. Siempre necesito un día entero para recuperarme.
jueves, 4 de febrero de 2016
Entropía
Todo sistema tiende al desorden, ¿quién soy yo para luchar contra ello? Sin embargo, como un Sísifo moderno, recojo los libros desperdigados por la habitación y los pongo en la estantería. Hay mucho de antinatural en ser humano.
miércoles, 3 de febrero de 2016
La magia del amor
Decirle a una mujer que la amas como si la confesión fuera un conjuro. Mejor aún: decirle a una mujer que la amas como si...
martes, 2 de febrero de 2016
Del silencio nocturno
Alguna vez me amaron aquellas mujeres. Hubo algún segundo secreto del que nada me dijeron. Quizá dormían.
lunes, 1 de febrero de 2016
El muro
Muchas veces viví junto al desamor. Era un muro que ellas habían levantado sólo como barrera, no para que me quedara a vivir allí a la espera de que se abriera una puerta secreta o me arrojaran una cuerda desde lo alto. Tantos días que pasé buscando grietas para espiar el otro lado. Pero la construcción era sólida, casi tanto como mi dolor. Hubo un momento en que ya ni siquiera recordaba por qué estaba allí, pero me daba miedo alejarme del muro, me había acostumbrado a su presencia y vivir cerca de él me daba sensación de seguridad.
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