jueves, 30 de agosto de 2012

La vecina

Llevo treinta años dedicándome a ser vecina, aunque es una profesión que no está bien pagada, dice la señora. Pero hay incentivos como espiar a la gente y estar al tanto de los cotilleos. No es que los cotilleos sirvan de moneda de curso legal, claro, pero usted ya me entiende: es importante estar bien informada. El conocimiento es poder, que dice mi sobrino. Y a mí me gusta pensar que manejo los hilos en la sombra cuando estoy haciendo punto en mi cuarto de estar.

1 comentario:

Microalgo dijo...

Como una norna.